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gotas de lluvia en la ventana
Si quieres saber de que va échale un vistazo porque es jodidamente dificil describirlo ;-)
Acerca de
Nací hace algunos años bajo el signo de geminis y la lámpara de la habitación de mi abuela (es que nací en su casa jeje),fuí al colegio cuando no existian los bollycaos,hice la mili en Ceuta al ritmo de tambores y zambombas,aprendí algunos chistes en Lepe, me quemé con la salsa rosa de un coctel de gambas,jugué a futbol con uno que una vez le pidió un autógrafo a Maradona y en reconocimiento a mis méritos en la cría del champiñon; en París le pusieron mi nombre a un champiñon y luego se lo comieron. En fín...que méritos tengo pocos y si tengo alguno probablemente no sea muy confesable...que se le va a hacer.
Sindicación
 
Esta noche en el andén nueve y tres cuartos ;-)
Hoy estoy contento. Dentro de unas horas sale mi tren hacia Cádiz, uno de esos trenes nocturnos que a mí me gustan y que te dejan en el destino por la mañana, con tiempo para aprovechar el día. Seguro que pasaré por la estación de Albacete con la noche cerrada y quizás haya por allí un vendedor de navajas. Me llevo a mi peque conmigo, para él todo será nuevo: el entorno, los primos, los tios.... no lo ven desde que tenía no sé...un año y medio quizás. En fín, que estoy contento. Esta noche velaré su sueño mientras el tren nos acerca cada minuto un poco más al resto de mi familia.
Tengo ganas de llegar.
 
Hoy me ha dado por esto
Al que me diga la matrícula del wolkswagen escarabajo azul que se puede ver en la foto le regalo un filorcio bobulado esferulante...y aviso de que me quedan pocos! jajajaja ;-)
 
El cuento de navidad de Ramón Ramirez

Alberto vivió toda su infancia obsesionado con una frase:
"El perro de san Roque no tiene rabo, porque Ramón Ramirez se lo ha cortado"
A través de esta oración tan sencilla que se dice a los niños que tienen dificultades para pronunciar la letra R, Ramón Ramirez se convirtió para Alberto en una figura mítica de la talla de los reyes magos, el hombre del saco o el ratoncito Pérez, si no fuera por un detalle no precisamente pequeño: así se llamaba su padre, a quien no veía desde que tenía cuatro años.

Aquella frase encerraba muchos misterios. Probaba la existencia de su padre, que desapareció un día del pueblo dejándolos a él y a su madre al cuidado de la familia materna para no regresar nunca más y planteaba la no menos importante incógnita para un niño con tanta imaginación como Alberto, de qué hacía su padre por ahí cortando rabos de perro cuando debería estar con ellos, viviendo en su misma casa y contándole cuentos por las noches.
Fueron los años pasando poco a poco y, casi leyendo en los labios de sus tios, escuchando tras las puertas y ligando cabos a medida que su edad se lo permitía, Alberto llegó a la conclusión de que su padre se no se había marchado por que sí, sino que "el accidente" de caza de un hermano de su madre a raíz del cual se quedó cojo, quizás no había sido tal, sino algo en lo que su padre había tenido mucho que ver.
Alberto creció pero con la edad siguió deseándo más que cualquier otra cosa conocer a su padre y aunque ahora sabía que aquella frase sólo era el producto de una casualidad que estimuló su imaginación de niño, no se olvidó de ella e incluso su novia Mercedes le había dicho en más de una ocasión que seguía musitándola en sueños.
Podía haber sido un día cualquiera, pero era el día de navidad de un año reciente. Alberto trabajaba como enfermero en un gran hospital y tenía el turno de noche. Estaba fastidiado porque hubiese preferido cenar con su novia, en família, porque su madre había muerto hacía algunos años y vivía sólo en la ciudad, pero aún no eran las nueve de la noche cuando se vió empujando una cama por un pasillo con un enfermo sobre ella rumbo a una habitación desocupada.
Al llegar a la habitación vacía, acomodó al paciente lo mejor que pudo. Era un hombre de unos sesenta años, callado y nervudo. Al salir de la habitación se fijó un momento en el expediente colgado de la barra de metal al pie de la cama y se quedó sin habla.
Paciente: Ramón Ramirez
causa del ingreso: peritonitis
pendiente de alta.

Levantó la vista hacia los ojos de aquel hombre y se fijó por primera vez en que tenía los ojos tan azules como los suyos.
Alberto se refugió en el cuarto de enfermería y se fumó cuatro cigarrillos, uno tras otro. Estaba convencido de que aquel hombre era su padre. Lo tenía allí al lado, en una habitación vacía, esperando la cena y no sabía si reir o llorar, le temblaban las manos y era incapaz de estarse quieto. En tres ocasiones cogió el teléfono para llamar a su novia y las tres veces volvió a colgarlo. Se sentó, se levantó, se volvió a sentar... y cuando escuchó el ruido de los carritos de la comida desplazándose por el pasillo se puso en pie de repente, salió, tomó la bandeja con la cena de su padre y volvió a su habitación.
-Aquí le traigo su cena. Le dijo nada más entrar.
su padre sonrió y dijo mientras destapaba la bandeja que Alberto había colocado en una mesa delante de él:
- A ver qué escabroso menú han maquinado para mí estos matasanos. Y enseguida rectificó: tú; HIJO, no te ofendas eh?, que me refiero a los médicos y tú eres enfermero verdad?
Alberto, con el corazón a punto de salirle por la boca sólo pudo asentir y se quedó mirando como su padre desenvolvía los cubiertos de plástico.
Pero ya había tomado una decisión. Salió de nuevo de la habitación y regresó enseguida con una bandeja de comida para él. Ante la mirada interrogadora de su padre dijo:
- Le importa que cene aquí con usted? Tengo el turno de noche, es navidad y esto no está muy animado.
Su padre, con el tenedor en la mano se le quedó mirando un momento y enseguida respondió:
- Claro HIJO, siéntate en la otra cama y vamos a comernos esto antes de que se enfríe.
Así fué como Alberto y su padre cenaron juntos la noche de navidad de aquel año, charlaron, se confesaron hinchas de equipos de fútbol rivales, se contaron chistes obscenos e hicieron un repaso de los problemas del país y de cómo remediarlos.
A Alberto las horas se le pasaron volando y su padre no durmió ni dió muestras de querer hacerlo en ningún momento. Como después le explicó le daban el alta seguramente al otro día y estaba harto del hospital, así que aquel compañero inesperado fué para él una agradable novedad.
Alberto no quería que aquella noche del 25 de diciembre acabara nunca, había conocido a su padre y le parecía un hombre encantador y lleno de vida, el padre que cualquier hijo quisiera tener. Pero llegó la mañana del día 26, Alberto no respetó el cambio de turno y siguió allí junto a su padre, escuchando las noticias de la radio y apurando las palabras como si fuesen un tesoro. No obstante no se atrevió a preguntarle nada personal y al cabo de unas horas su padre recibió dos visitas.
- Holaaaa! aquí estan mis niñas! .Dijo en cuanto traspasaron el umbral de la puerta su mujer y su hija. Las dos le besaron y le preguntaron que tal había pasado la noche y el hombre contestó que lo había pasado muy bien, que aquel enfermero tan amable le había hecho compañía.
- Por cierto, cómo te llamas?
- Alberto, me llamo Alberto.
El hombre sostuvo su mirada e insistió:
- Alberto qué más?
- Alberto Arribas. Mintió.
El padre de Alberto asintió y miró a su mujer.
- Pues Alberto y yo hemos charlado muuuucho y bien durante toda la noche...es genial este chico.
Alberto no pudo más, musitó una excusa y tuvo que salir. Se encerró en un lavabo y se sorprendió llorando. Mientras lloraba en silencio y miraba cómo las lágrimas resbalaban por su cara en el espejo, no era Alberto, el enfermero de 24 años sino Alberto, el niño que quiso conocer a su padre y si era verdad que un día le cortó el rabo a un perro y por qué.
Tardó en reponerse, pero lo hizo y espero a que su padre, acompañado por su esposa y por su hermana, recibiese el alta médica.
Lo observó en silencio para aprenderse su cara y se dió cuenta de que su padre lo observaba a su vez disimuladamente. Cuando se marchaban su padre se dirigió a él y le dió un apretón de manos.
- Cuídate HIJO. Le dijo.
- Lo mismo le digo. Le dijo Alberto para después añadir: No me ha dicho a qué se dedica...
- Ah! eso... contestó su padre con naturalidad. - Soy veterinario.

Sucedió el día de navidad de hace algunos años... y yo os deseo a todos los que me leeis feliz navidad y que para el año que viene, se cumplan vuestros mejores deseos. Un abrazo a todos


 
Quiero una sopaaaaaaa!!!!!!!!!!!!
(pincha sobre la foto si quieres leerlo con música)
Hoy estoy con mi peque...jugaremos a hacer carreras con coches de micromachines, haremos circuitos con pinzas de la ropa, jugaremos a la pleisteishion, veremos alguna peli (tiene 4 años, pero no sé si voy a resistirme a ponerle la guerra de las galaxias a ver qué dice cuando vea a chewaka)... leerémos cuentos y comeremos chocolate. Y sopa...que hace frío, estaremos calentitos y comeremos sopa ummmmmm.....
 
Blog de recomendada lectura
Carmen, de Conil (gracias otra vez Carmen),me envió un email el otro día avisándome de que las cabezas pensantes de ya.com habían recomendado mi blog en la portada de su página principal. Eso explica uno de los misterios que me traían de cabeza ultimamente y es el record de visitas que este blog ha alcanzado en estos días.
Dejo constancia aquí por escrito de que no me atrae especialmente la idea de que me lea tanta gente. Prefiero la calidad a la cantidad y a mis habituales (que suelen ser blogeros consumados) calidad les sobra.
El hecho de que este blog sea "de recomendada lectura" también me da que pensar. Me recuerda a ciertos libros que se editaban en tiempos pretéritos y que traían junto al prólogo una notita donde se explicaba que había sido declarado por la iglesia "de lectura recomendable", y es que para mí la cultura, cuando comienza a ser "cultura oficial" pierde parte de su sabor.
Me entrarían ganas de hacerme hermano mayor de una cofradía de semana santa, comprarme un abono de palco para la ópera y comer ferreros rochés de esa montañita tan sospechosamente perfecta que un mayordomo lleva de aquí para allá en las recepciones del embajador. Bueno, pues quiero decir aquí que yo no quiero ser de esos, que si cojo uno de esos bomboncillos se caería la montañita y haría el mayor ridículo entre la concurrencia.
Todos escribimos para que alguien nos lea: Incluso cuando morimos queda nuestro epitafio escrito sobre nuestra tumba y la gente lo seguirá leyendo quizás incluso cuando haya muerto el que lo grabó en la piedra, pero a mí me gusta tener mi blog escondidillo, donde pueda escribir lo que me de la gana sin que se inflen las cifras de comentarios y surjan polemizadores profesionales con ganas de dar guerra y hacerse publicidad...
Los links en los blogs de los amigos...pues sí...las lecturas recomendadas en los portales masivos...pues no.
Quiero seguir siendo yo...y que me lean los que tienen cosas en común conmigo. He dicho!


Sonando: "donde estabais (en los malos tiempos)" de La Unión.
 
Cada cinco segundos
Sé de antemano que este no será precisamente el post más popular del mundo, que probablemente al ver la foto muchos ni siquiera se molestarán en leerlo. Pero me da igual, estos días leía en los periódicos que cada año mueren de hambre cinco millones de niños y si eso no se merece un post y una foto que remueva conciencias ya me direis qué lo merece.
La navidad se nos echa encima y todos pensamos en regalos que tenemos que hacer, en sacar tiempo para no dejar las compras hasta el último momento, en no olvidarnos de felicitar a tal o cual persona que quizás vive lejos...y cada cinco segundos un niño muere de hambre.
Es falso y cómodo pensar que eso no va conmigo o yo no puedo hacer nada. ¿Qué es la navidad? ¿una época del año donde se come turrón y nos felicitamos los unos a los otros por costumbre? ¿o es algo más?... yo creo que debería ser algo más...¿no estais de acuerdo? Vamos a hacer algo joder!

www.hambruna.com
aula.el-mundo.es/aula/noticia.php/2002/12/11/aula1039540985.html
 
Veinte poemas de amor y una canción desesperada
No sé si alguien habrá oido hablar de "bookcrossing...para los que no, "bookcrossing" es una iniciativa que se puso en marcha en abril de 2001 en los Estados Unidos y que consiste en convertir el mundo en una biblioteca. Se trata de dejar "olvidados" libros en lugares públicos para que otras personas los encuentren y los lean. En cada libro se deja una nota explicando que ese libro ha sido "liberado" y se espera que quien lo encuentre haga lo mismo con él una vez que lo haya leido y que se anime a "liberar" algún otro libro de su propiedad.
A mí me cuesta desprenderme de mis libros, debo tener alrededor de 1500 y la verdad es que desprenderme de ellos supone un pequeño sacrificio. Pero la idea es tan romántica y utópica...convertir el mundo en una biblioteca...encontrar un libro que una persona a quien no conoces ha dejado allí para tí...en fín...
Entré en la página oficial de bookcrossing en español y descubrí que hay libros olvidados/liberados en casi todas las ciudades de España, que hay gente que va por libre y que libera libros por su cuenta, sin anunciarlo, pero otros muchos se afilian a bookcrossing y anuncian con antelación el momento y lugar donde "olvidarán" algún libro para que quien quiera pueda pasarse por allí y probar suerte.
En la página de bookcrossing hay una sección llamada "de caza" donde puedes ver en qué lugares hay libros esperando lectores y en qué momento fueron liberados, así que una noche de no hace mucho tiempo decidí organizarme una ruta particular de captura de libros y liberación. Empecé leyendo la lista de libros abandonados en Barcelona...cogí el coche y comencé probando suerte con el Árbol de Yago (es un arbol agujereado situado en una esquina del barrio de L'eixample y que lleva el nombre de la primera persona que lo utilizó para liberar libros en su interior). No tuve suerte, los agujeros estaban vacíos pero dejé en uno de ellos uno de mis libros: un ejemplar de bolsillo de "El quijote de Avellaneda"...volví a coger el coche, debían ser las 12 de la noche así que daba gusto conducir por la gran vía mientras los semáforos se iban poniendo en verde a mi paso, como reconociendo mi labor en pro de la cultura gratis para todos (jajaja). Llegué a la estación de Francia. Había leido en la página de bookcrossing que hacía unas horas había sido liberado allí un ejemplar de "Moby dick", pero otra vez no tuve suerte. El lugar era una marquesina de autobús que hay justo delante de la estación, pero alguien cazó a la ballena antes que yo así que dejé un ejemplar de "El plan infinito" de Isabel Allende envuelto en una bolsa de plástico sobre el techo de la marquesina y cogí de nuevo el coche, ahora en dirección al parque de la vila olímpica. Es un parque (como el resto del barrio) que construyeron con ocasión de las olimpiadas del 92 y que contiene un rincón olvidado con una fuente en forma de cobi (os acordais de la mascota de Mariscal para las olimpiadas?) allí debía buscar un libro debajo de una pasarela de madera, así que allí estaba yo, con mi linterna, con toda la pinta de estar haciendo algo ilegal y...bingo!! medio oculto desde hacía bastantes horas había un ejemplar de "El corazón de las tinieblas" de Conrad. Sentí una extraña emoción al encontrar el libro, llevaba en su interior una etiqueta de bookcrossing explicando la iniciativa y pidiendo a quien lo encontrase que lo anunciase en la web para que la persona que lo liberó pudiese seguirle la pista así que me encaminé hacia una zona infantil que hay muy cerca de allí y liberé un último libro: "veinte poemas de amor y una canción desesperada" de Pablo Neruda. me pareció una buena manera de terminar la noche, volví a casa y anuncié en la página web mi hallazgo.
Había dejado en el interior de los libros que liberé una nota explicativa y mi dirección de correo electrónico por si quien los encontrara quería ponerse en contacto conmigo. Hace dos días recibí un mensaje. Decía:
"Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca..."

Gracias!!

En fín...después de eso qué puedo decir?... que en todo caso las gracias a Neruda y a ese desconocido/a tengo que darselas yo.
 

Estoy griposo!!



Hoy me he levantado con un oido hecho un desastre. Es como si lo tuviese taponado y me duele. Creo que la maldita gripe me está matando. No se termina de curar. En fín no voy a quejarme más pero me siento como el de la foto y además si haceis clic en ella vereis cual es mi banda sonora en este momento, (eso sí: no os olvideis de poner los altavoces jejeje) creo que me voy a meter en la cama con un librillo.
 
lluvia
Esta lloviendo. Hace dos días que llueve y que el asfalto refleja las luces rojas y blancas de los coches. Por la noche, cuando se quedan las calles desiertas y las luces de navidad siguen encendidas, cuando todo el mundo duerme, sigue lloviendo. Los muerciélagos buscan incansablemente insectos alrededor de las farolas y sólo atrapan gotas de lluvia. Mi hijo duerme con sus botas de agua amarillas al pie de la cama soñando con encontrar un charco gigante para meterse dentro y mojar a todo el mundo.Tamborilean las gotas al caer en el alfeizar de la ventana y zumba la pantalla del ordenador, llena de palabras. Que siga lloviendo...
 
Me he buscado a mí mismo
Durante mucho tiempo la gente ha huido para encontrarse a sí misma. Cuantas veces hemos visto esa escena en la que una pareja discute. Todo va mal y uno de ellos dice que se marcha porque necesita encontrarse a sí mismo. O esa otra escena de una persona desencantada con su realidad que decide encontrarse a sí misma viviendo como eremita en una cueva del desierto, apuntándose como voluntario en una ONG que trabaja en Kuala Lumpur o recorriendo el mundo en solitario subida al cuadro de una bicicleta... Hasta hace poco no habían más opciones, eran opciones románticas eso sí, pero no estaban al alcance de todos porque...hay que pagar facturas, gente que depende de nosotros y compromisos difíciles de rescindir.
Para todas esas personas que no pueden encontrarse a sí mismas como les gustaría propongo una sencilla solución que no es lo mismo la verdad, pero para hacer un apaño puede estar bien: buscarse en el Google.
Yo me he buscado. He tecleado mi nombre entre comillas y como tengo un nombre muy común y español, enseguida han empezado a salirme las pistas de la existencia de personas que se llaman igual que yo. De mí, de mi yo verdadero, ni rastro. (Aunque eso sí un saludo desde aquí a los que me leen desde Australia, Preston en los USA o Colombia...por poner unos ejemplillos) pero gracias al google he descubierto que como yo se llaman un fabricante de guitarras, un torero famoso, un movimiento guerrillero sudamericano sobre cuyo fundador ha escrito tonadas Pablo Neruda (que quereis que os diga, este detalle para mí es importante),un artesano del calzado, un actor de doblaje,un beato puertoriqueño y un comentarista de beisbol de las grandes ligas, por poner sólo unos ejemplos, porque no os perdais esto: existen en el google 179.000 entradas donde aparece mi nombre.
Hay una película muy recomendable que se llama Smoke, con guión de Paul Auster (uno de mis escritores favoritos que seguro que más temprano que tarde aparecerá por aquí) que incluye una escena en la que uno de los personajes dice llamarse exactamente igual que otro (Paul Benjamin). Incluso deja caer la idea de que va a formar un club con todas las personas que se llamen así. Voy a recoger esa idea y a apropiarmela. Haré una selección entre los que se llaman como yo y fundaré un club, una especie de sociedad secreta con el objetivo común de estar en contacto y facilitarnos la vida unos a otros. Por cierto, que lo malo es que la idea inicial era encontrarme a mí mismo...y ahora caigo en que soy el más insignificante de todos.


PD : si alguien tiene vocación de miss Marple y descubre mi nombre, le agradeceré que no lo divulgue aquí sino que me lo diga en un email. Participará en el sorteo de un filorcio bobulado.jeje

PD II: El señor de la imagen se llama como yo, un revolucionario de los pies a la cabeza, nótese la calavera con dos tibias cruzadas que adorna su uniforme.