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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
MI SEMANA
LUNES 23 DE OCTUBRE. Últimamente me sorprende la omnipresencia de las referencias a la homosexualidad en los medios de comunicación. Hace unos años era impensable que ocurriera esto, y ahora nos parece lo más normal. Durante el fin de semana, el asunto del congresista estadounidense que enviaba mensajes de contenido sexual a becarios menores de edad es tratado generosamente en todas partes, el caso de las madres lesbianas sigue coleando y, además, hoy leo que Antonio D'Amico, el novio del desaparecido Gianni Versace, cobra 25.000 euros al mes desde que su pareja murió, y ahora quiere más. Donatella, la hermana del desaparecido y la que está abonando religiosamente la susodicha cantidad, está que trina y quiere impedir, además, que la criatura saque un libro contando con pelos y señales todo sobre su relación con el desaparecido ("Todo sobre mi Versace" podría ser el título). Pobre desaparecido, debe estar retorciéndose en la tumba. Por cierto, ¿cómo será el ataúd de Versace? No me lo quiero ni imaginar... Bueno, a lo que iba. Este culebrón, que no sabemos cómo acabará, es tratado en los medios con toda naturalidad, y eso es lo que me maravilla.
Por la noche, en Documentos TV, emiten un reportaje sobre los gays mayores. "Salir del armario a los 60" se llama. Entre los testimonios, me enternece el de Pedro, un anciano de 64 años que malvive con una pensión de 485 euros al mes, después de trabajar toda su vida (se demuestra así que también hay gays pobres, justo lo contrario del novio de Versace). Observo que todos los participantes en el documental coinciden en un comentario: qué pena no poder volver a ser jóvenes y tener las facilidades de hoy en día para relacionarse. Una lesbiana señala que no está contenta con su vida, que no la ha podido vivir como ella realmente quería. Siente que se la han robado. Le hubiera gustado tener una pareja, unos hijos...una vida "normal", y no ha podido. Se emociona mientras lo dice. Tampoco se muestra muy optimista sobre el futuro. Es comprensible. La vida debe ser muy distinta cuando uno rebasa la tan temida barrera de la Tercera Edad. Temida con razón. Supone tu (casi) desaparición. Ya no cuentas. Para nada. Eres automáticamente arrinconado, apartado. Cuando más podrían aprovecharse tu experiencia, tus vivencias y tus consejos, pasas a un segundo...qué segundo, a un quinto plano, en el que ya no pintas nada. Te quitan tu pincel, te dan como mucho una palmadita en la espalda, y esperan que te vayas apagando poco a poco, mientras tu tele escupe programas del corazón.
Me pongo un poco triste. Me da por pensar en cómo será mi vida cuando me jubile. Jubilación que, curiosamente, viene de júbilo y a veces es todo lo contrario.
MARTES 24. Hace una noche horrible. Llueve a cántaros. Es lo malo del otoño y del invierno. Uno tiende a recluirse. No apetece nada salir. Aún así, me voy a la presentación de un disco. Parece mentira que haya gente por ahí, hasta las tantas, un martes por la noche. Madrid es lo que tiene, pienso, mientras vuelvo a casa después de haber disfrutado de un rato de música y de conversación.
MIÉRCOLES 25. No sé cómo puedo resistir despierto hasta la hora de cenar. Haciendo zapping me parece ver a Alaska cantando dentro de un escaparate de la Fnac. No sé si es producto del cansancio. Ceno y a la cama. Antes veo una entrevista al actor Guillermo Toledo en la que dice una frase que me encanta, y me la quedo: "El amor es la solución para pasar los momentos de infelicidad". Genial.
JUEVES 26. Voy al teatro, a ver "Gorda", protagonizada por Luis Merlo y Teté Delgado. En la puerta, una chica le dice a otra: "qué bien, sale el gay de Aquí no hay quien viva". La obra critica el comportamiento, en ocasiones despiadado, de la sociedad con el diferente, en este caso, con los gordos, pero se puede aplicar a todos los "distintos" de este mundo. Menos mal que todo está tratado con humor. Y te ríes, pero a veces esa risa se te congela, y te preguntas "pero ¿de qué coño me estoy riendo?". Al salir, me fijo en la chica, que sale un poco contrariada porque no ha visto a su Mauri querido, sino al actor Luis Merlo haciendo de hetero. Pobrecilla.
VIERNES 27. En el "tomate" (ese programa que nadie ve y que, como todo el mundo sabe, lo mantienen por su contribución a la cultura española) hablan de la boda de Kike Sarasola y su novio desde hace 14 años. Mucho glamour, mucho poderío y muchos famosos invitados. Las bodas gays ya han entrado de lleno en el mundo del corazón. Esto no hay recurso de inconstitucionalidad que lo pare. Rajoy, Acebes, Zaplana y los otros chicos del montón deben estar que trinan. Con lo bonitas que eran las bodas "normales" de antes, tipo la de la hija de Aznar en El Escorial.
Decido repartir el premio entre quienes contestaron el test del anterior post. Antes de ponerme a llamar a los niños de San Ildefonso para hacer el sorteo, lo pienso mejor y no, nada de darlo, me lo quedo. Cómo voy a dejar escapar una serie tan instructiva... y, como estamos a fin de mes, me viene muy bien este tipo de decisiones: eso que me ahorro en sellos. Paper, Capitán, Enis: gracias como siempre por vuestras aportaciones, pero lo siento, otra vez será...Tenéis que entenderlo...
 
Comentario:
Claro que sí, Enis. ¡Café para todos!. Eso sí, hay que ponerse de acuerdo en día, hora y lugar.
 
Comentario:
Bueno, en todo caso ese café será con los tres, ¿no?
 
Comentario:
Merlo es un actorazo, hace unos 3 años lo vi en directo en una obra de teatro y me pareció genial. Su composición de Mauri es sin duda de las mejores de la serie de la comunidad (no solo por su faceta gay, sino por ese carácter tan inseguro, obsesivo y caprichoso del personaje).
 
Comentario:
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Me perdí el reportaje de Documentos TV, pero ahora me alegro de no haberlo visto: por lo que cuentas tenía que ser muy triste, y esta semana ya he cargado con suficiente tristeza sobre mis hombros. Menos mal que ha salido el sol.

No te esperaba tan rácano. No puedes ser tan rácano. Supongo que no das el premio porque nos quieres a los tres por igual y te es difícil elegir. Pero que sepas que el día que nos conozcamos me tienes que invitar a un café.

Un beso.
No