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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
NARANJAS
El otro día oí en la radio que todos y cada uno de nosotros tenemos 5 o 6 almas gemelas (o medias naranjas, o cómo se quieran llamar) por todo el mundo. Y digo yo, ¿y por qué no 10 o 20 o sólo 3?... Qué fácil es hacer afirmaciones tan indemostrables como ésta. A ver, ¿dónde y con quién han hecho la estadística? Yo creo que se trata más bien una leyenda urbana, como la de la mujer de la curva, o como la licenciatura en Biología de Ana Obregón. Algo que o te lo crees o no, y punto.
Después de escuchar ésto, empecé a fantasear en cómo será mi media naranja, si tendrá mis mismas costumbres, si le gustará el mismo tipo de pelis que a mí, si llorará por las mismas cosas, si le gustará el verano, si hoy cenará gazpacho como yo, si le molestará la gente que grita y hace ruido, si será adicta al chocolate, si dormirá hacia el lado izquierdo, si se reirá con facilidad, si se vestirá como yo, si le gustará el mar, los gatos y Mafalda, si tendrá la misma necesidad que yo de hablar con su madre todos los días, si habrá estado en Lisboa o en París (que son dos de mis lugares preferidos... bueno, lo mismo viven allí), si será tímido, romántico enfermizo o miedoso, si le gustará la tortilla de patatas, si cantará en el coche, o si tendrá un blog...

Esto, que así a simple vista suena hasta bonito, me produce un poco de mal rollo también...así que me voy a cenar, esperando que mi media naranja se haya convertido en zumo...
 
Comentario:
Que no, que no existen ni las medias naranjas, ni las medias peras, ni las medias manzanas; existe alguien con quien te compenetras bien y ya está.

Una vez vi en la tele un reportaje sobre un método que existía en una discoteca para encontrar pareja, o por lo menos encontrar a alguien con quien enrollarte esa noche.

Todo el que quería participar se acercaba a una máquina que le hacía una foto. Las fotos quedaban almacenadas y a disposición de todos los participantes. Como en un catálogo se iban mostrando en una pantalla y creo que se podían seleccionar hasta 3 candidatos con los que te gustaría formar pareja. Si daba la casualidad de que uno de tus candidatos también te elegía a ti, la máquina avisaba de la feliz coincidencia mostrando las fotos de las dos “medias naranjas”en una pantalla gigante que había en el local. Y, hala, ya estaba todo hecho.

No sé por qué he contado este rollo, pero propongo que pongan una de estas máquinas en cada barrio.

Un beso.
 
Comentario:
La verdad es que tienes toda la razón: quién narices ha hecho tal investigación y sobre qué fundamentos?? Bueno, lo de la media naranja es uno de tantos mitos, no sé yo si creérmelo. Tengo que verlo primero.

Por cierto, me ha gustado mucho lo de "raro entre los raros". Ya somos dos.

Un saludo!
 
Comentario:
Gracias por tu consuelo... qué decir... chicas, chicos, vuelvo a estar libre ;)
 
Comentario:
Pero bueno, ¿¿¿aún existe ESO??? No entiendo que una creencia religiosa condicione tanto una vida.
Yo siempre digo que la religión (la que sea) como tal, no es mala (cada uno es libre de creer o no creer) la que es realmente nefasta es la administración que de esas creencias hacen los "salva-almas" de turno, que, además (casualidades de la vida), suelen coincidir con lo más retrógrado de la sociedad.
Ya sé que no es consuelo, pero ya encontrarás una media naranja dulce y sin moho...
 
Comentario:
Hasta ayer yo era ateo. La religión me era absolutamente indiferente. Hoy soy anticlerical. La religión me da asco.

La chica que yo creía llevar tanto tiempo buscando me dice que no puede salir conmigo porque quiere una persona con sus mismas creencias religiosas.

Me gustaría poder creer en dios para cagarme en él.
 
Comentario:
Joé, qué envidia... de la sana, por supuesto. Además es la mejor fase, el comienzo, cuando tienes esa mezcla de desconcierto, certezas, ilusión, vas como levitando, no tienes hambre y cualquier canción que ponen en la radio te gusta.
Un abrazo y ya me/nos contarás.
 
Comentario:
Yo creo haber conocido a la mía esta semana. Y si no, por lo menos me ha calado hondísimo. Y al menos nos hemos enrollado una vez, así que estoy a salvo del 'te quiero como amigo' de la semana pasada...

Aiz... esto es nuevo para mí
No