FEDERICO
Una madrugada del mes de agosto de 1936, hace hoy setenta años, los guardianes de la Patria (que siempre los ha habido y siempre los habrá) mataron a uno de los mayores genios de la historia de España.
Ya sabemos que los fascistas no se han llevado nunca muy bien con la cultura. Bueno, ni con la cultura ni con nada que huela a democracia, a igualdad y a justicia. Fusilaron a Federico por rojo y por maricón, pero al mismo tiempo consiguieron que, hoy más que nunca, LORCA siga dando que hablar no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo.
Hoy me gustaría estar en Granada, cerca del barranco de Víznar, para llorar por él, y a la vez darle las gracias por los momentos tan mágicos que he vivido gracias a sus palabras...
¡Silencio, a callar he dicho!
Ya sabemos que los fascistas no se han llevado nunca muy bien con la cultura. Bueno, ni con la cultura ni con nada que huela a democracia, a igualdad y a justicia. Fusilaron a Federico por rojo y por maricón, pero al mismo tiempo consiguieron que, hoy más que nunca, LORCA siga dando que hablar no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo.
Hoy me gustaría estar en Granada, cerca del barranco de Víznar, para llorar por él, y a la vez darle las gracias por los momentos tan mágicos que he vivido gracias a sus palabras...
¡Silencio, a callar he dicho!
DÍA RARO
Hay días en los que uno se siente:
- como una rata en un laboratorio
- como una gorda en un desfile
- como Woody Allen en una película de Ozores
- como un pasajero en el aeropuerto del Prat
- como Tele 5 sin reality - shows
- como un perro en China
- como la hija de Aznar apoyando el movimiento Okupa
- como un árbol en Galicia
- como Belén Esteban en el programa de Sánchez Dragó
- como un demócrata en Cuba
- como un gay en el PP
- como la Preysler sin vacaciones
- como Heidi en la ciudad
- como Paquirrín en el concurso Mister Camiseta Mojada
- como un bolero sin la palabra "corazón"
- como un cubito de hielo en Sevilla
- como Roberto Benigni sin gesticular
- como unas castañuelas en un funeral
- como Pitita Ridruejo en un concierto de los Rolling
- como una peonza sin cuerda
- como el nuevo Superman sin maquillaje
- como el País Vasco sin escoltas
y hoy es uno de esos días. Raro entre los raros.
- como una rata en un laboratorio
- como una gorda en un desfile
- como Woody Allen en una película de Ozores
- como un pasajero en el aeropuerto del Prat
- como Tele 5 sin reality - shows
- como un perro en China
- como la hija de Aznar apoyando el movimiento Okupa
- como un árbol en Galicia
- como Belén Esteban en el programa de Sánchez Dragó
- como un demócrata en Cuba
- como un gay en el PP
- como la Preysler sin vacaciones
- como Heidi en la ciudad
- como Paquirrín en el concurso Mister Camiseta Mojada
- como un bolero sin la palabra "corazón"
- como un cubito de hielo en Sevilla
- como Roberto Benigni sin gesticular
- como unas castañuelas en un funeral
- como Pitita Ridruejo en un concierto de los Rolling
- como una peonza sin cuerda
- como el nuevo Superman sin maquillaje
- como el País Vasco sin escoltas
y hoy es uno de esos días. Raro entre los raros.
GALLARDÓN, GALLARDÓN...
Albertito es un alcalde
de lo más particular,
le encanta poner patas arriba
toda la capital.
Lleva al PP de cabeza,
es superrespondón,
hace lo que le da la gana
el muy...Gallardón.
Ahora se le ha ocurrido,
para tocar los cojones,
ponerse de tiros largos
y casar dos maricones.
Acebes está que trina,
Botella no puede más,
Rajoy no dice nada,
como siempre, para variar.
Alberto, para provocar
y que todos se den cuenta,
entre túnel y túnel
mientras arregla la M-30,
aplica una ley que los suyos
tildan de inconstitucional
dejándoles por capullos
a escala internacional.
"¡Qué vergüenza, qué ignominia!"
gritan mucho y muy unidos
el Foro de la Familia
y el coro de los obispos.
"¡Que alguien pare todo esto!
- los ha dejado a todos blancos -
esto no hay quien lo arregle,
¡ni aunque resucite Franco!
de lo más particular,
le encanta poner patas arriba
toda la capital.
Lleva al PP de cabeza,
es superrespondón,
hace lo que le da la gana
el muy...Gallardón.
Ahora se le ha ocurrido,
para tocar los cojones,
ponerse de tiros largos
y casar dos maricones.
Acebes está que trina,
Botella no puede más,
Rajoy no dice nada,
como siempre, para variar.
Alberto, para provocar
y que todos se den cuenta,
entre túnel y túnel
mientras arregla la M-30,
aplica una ley que los suyos
tildan de inconstitucional
dejándoles por capullos
a escala internacional.
"¡Qué vergüenza, qué ignominia!"
gritan mucho y muy unidos
el Foro de la Familia
y el coro de los obispos.
"¡Que alguien pare todo esto!
- los ha dejado a todos blancos -
esto no hay quien lo arregle,
¡ni aunque resucite Franco!