DONDE DIJE DIGO DIGO DIEGO
Nada, nada, todo ha quedado en agua de borrajas. Ya decía yo. Qué raro era que la Iglesia por fin reaccionara, aunque fuera veinte años más tarde. Hoy el Vaticano se ha apresurado a rectificar las palabras de la Iglesia española. Usar un preservativo sigue siendo pecado. Espero que los católicos practicantes hayan aprovechado el día de ayer. Me los imagino a todos yendo a las farmacias a comprar condones como locos. Pues nada, ahora a tirarlos a la basura o a usarlos como globos en fiestas de cumpleaños. La Iglesia ha dado marcha atrás (bueno, no sé si hablando de estos asuntos es la expresión más acertada). Hablando científicamente, ha sido un "coitus interruptus".
Los que también han rectificado son los del Consejo del Poder Judicial. Se lo han pensado mejor, y creen que la comparación de los matrimonios homosexuales con la unión de hombres y animales, ha sido un tanto exagerada. Ahora, eso sí, ellos siguen pensando lo mismo del matrimonio gay. Más o menos como la Iglesia.
Tal para cual.
Los que también han rectificado son los del Consejo del Poder Judicial. Se lo han pensado mejor, y creen que la comparación de los matrimonios homosexuales con la unión de hombres y animales, ha sido un tanto exagerada. Ahora, eso sí, ellos siguen pensando lo mismo del matrimonio gay. Más o menos como la Iglesia.
Tal para cual.
UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA
¡¡¡¡¡Aleluya!!!!! La Iglesia española, aunque unos veinte años después, acaba de reconocer el preservativo como sistema eficaz para evitar el contagio del sida. Mejor ahora que dentro de otros veinte años, la verdad. Aunque siguen erre que erre, diciendo que lo ideal para no contraer la enfermedad es la abstinencia, la castidad. Pero bueno, es un paso.
Lo que ocurre es que, mientras, los miembros del Consejo del Poder Judicial (formado por algunos de los encargados de administrar justicia en España) han equiparado el matrimonio homosexual al de un hombre y un animal. Y se deben haber quedado tan anchos. Y lo peor de todo es que son jueces. Los mismos que han justificado alguna vez a los violadores, porque las violadas llevaban las faldas muy cortas, e iban provocando. Los mismos que pusieron en libertad a maltratadores que luego acabaron matando a sus mujeres.
Y es una pena que hagan este tipo de comparaciones (a saber qué animal consideran ellos que tienen en casa, durmiendo en su misma cama y sirviéndoles el desayuno cada mañana), porque al igual que pasa con la Iglesia, la gente poco a poco dejará de creer en la justicia, y eso es lo peor que le puede pasar a un país. La justicia no puede dar la espalda al sentir popular, al cambio social. O por lo menos, debe respetar a mucha gente que puede sentirse ofendida por la comparación.
Es lo malo que tienen estas instituciones: se han quedado en el siglo XX, pero, eso sí, bien al principio.
Lo que ocurre es que, mientras, los miembros del Consejo del Poder Judicial (formado por algunos de los encargados de administrar justicia en España) han equiparado el matrimonio homosexual al de un hombre y un animal. Y se deben haber quedado tan anchos. Y lo peor de todo es que son jueces. Los mismos que han justificado alguna vez a los violadores, porque las violadas llevaban las faldas muy cortas, e iban provocando. Los mismos que pusieron en libertad a maltratadores que luego acabaron matando a sus mujeres.
Y es una pena que hagan este tipo de comparaciones (a saber qué animal consideran ellos que tienen en casa, durmiendo en su misma cama y sirviéndoles el desayuno cada mañana), porque al igual que pasa con la Iglesia, la gente poco a poco dejará de creer en la justicia, y eso es lo peor que le puede pasar a un país. La justicia no puede dar la espalda al sentir popular, al cambio social. O por lo menos, debe respetar a mucha gente que puede sentirse ofendida por la comparación.
Es lo malo que tienen estas instituciones: se han quedado en el siglo XX, pero, eso sí, bien al principio.
CON LOS SUPOSITORIOS NO SE JUEGA
Una noticia, que si no la veo publicada en un prestigioso periódico catalán, no me la creería, y que no he querido dejar de compartirla con vosotros:
Una vecina de Gerona acudió el pasado 3 de enero al centro de salud, ya que su bebé de 13 meses tenía fiebre. El médico le recetó un antitérmico oral. La madre, extrañada, le preguntó si no podía recetarle un supositorio, medicamento más efectivo y rápido para bajar la fiebre, a lo que el médico se negó con rotundidad. La mujer le pidió una explicación, y el doctor le contestó que "si a un pequeño se le suministra un supositorio se le induce a la homosexualidad". Ahora mismo, la Generalitat de Cataluña está investigando al médico en cuestión, y en breve, suponemos, que se pronunciará.
Cuando ayer leí esta noticia, no podía creermela, y aún hoy, la vuelvo a leer y, o pienso que debe pertenecer a una sección de humor del periódico, o pienso que no hemos avanzado nada, y entre algunos médicos (por increíble que parezca a estas alturas) sigue existiendo la creencia de que la homosexualidad es una enfermedad.
Creo que la Generalitat, como mucho, amonestará al médico, y le dirá algo parecido a "esto no es así, hombre". No harán mucho más.
Yo le "condenaría" a ponerse durante todo el mes de febrero un supositorio cada día, para que compruebe en sus propias carnes que uno no se hace gay por usar supositorios, como no se hace adicto al sexo oral, por comerse un plátano cada día.
En fin, por hoy termino, que me tengo que ir a poner el supositorio de las 21: 30, como buen gay que soy.
Una vecina de Gerona acudió el pasado 3 de enero al centro de salud, ya que su bebé de 13 meses tenía fiebre. El médico le recetó un antitérmico oral. La madre, extrañada, le preguntó si no podía recetarle un supositorio, medicamento más efectivo y rápido para bajar la fiebre, a lo que el médico se negó con rotundidad. La mujer le pidió una explicación, y el doctor le contestó que "si a un pequeño se le suministra un supositorio se le induce a la homosexualidad". Ahora mismo, la Generalitat de Cataluña está investigando al médico en cuestión, y en breve, suponemos, que se pronunciará.
Cuando ayer leí esta noticia, no podía creermela, y aún hoy, la vuelvo a leer y, o pienso que debe pertenecer a una sección de humor del periódico, o pienso que no hemos avanzado nada, y entre algunos médicos (por increíble que parezca a estas alturas) sigue existiendo la creencia de que la homosexualidad es una enfermedad.
Creo que la Generalitat, como mucho, amonestará al médico, y le dirá algo parecido a "esto no es así, hombre". No harán mucho más.
Yo le "condenaría" a ponerse durante todo el mes de febrero un supositorio cada día, para que compruebe en sus propias carnes que uno no se hace gay por usar supositorios, como no se hace adicto al sexo oral, por comerse un plátano cada día.
En fin, por hoy termino, que me tengo que ir a poner el supositorio de las 21: 30, como buen gay que soy.
LOS OBISPOS ACUSAN
Hay que mantener la cabeza fría e intentar ser prudentes, pero es que estamos llegando a unos límites... Es verdad que Jesucristo dijo aquello de poner la otra mejilla, cuando te dieran una bofetada. Pues los gays, de momento, estamos encajando con deportividad los golpes que nos vienen, paradójicamente, de la Iglesia.
Pero yo, personalmente, ya empiezo a estar harto de abrir todos los días el periódico, poner la tele o la radio, y encontrarme invariablemente las palabras de tal o cual obispo o arzobispo, quejándose de la persecución que sufren por parte del "lobby gay" (manda huevos que los que siempre han estado con el poder y la represión, acusen a una minoría perseguida de "poderoso lobby"), calificando la homosexualidad de epidemia (joder, bastante epidemia tenemos ya con la gripe) y de que se está atacando a la familia (cuando nadie está intentando quitar nada, que yo sepa, a las familias "normales y como Dios manda", sino tratando de que todo el mundo tenga los mismos derechos).
Pero, en fin, ellos mismos están descalificándose y deslizándose por una pendiente que les llevará a un mayor alejamiento de la sociedad, por lo menos de esa sociedad tolerante a la que le gustaría creer en una Iglesia pendiente de los más desfavorecidos, que me parece que es para lo que se creó.
Dios debe estar alucinado. Seguro.
Pero yo, personalmente, ya empiezo a estar harto de abrir todos los días el periódico, poner la tele o la radio, y encontrarme invariablemente las palabras de tal o cual obispo o arzobispo, quejándose de la persecución que sufren por parte del "lobby gay" (manda huevos que los que siempre han estado con el poder y la represión, acusen a una minoría perseguida de "poderoso lobby"), calificando la homosexualidad de epidemia (joder, bastante epidemia tenemos ya con la gripe) y de que se está atacando a la familia (cuando nadie está intentando quitar nada, que yo sepa, a las familias "normales y como Dios manda", sino tratando de que todo el mundo tenga los mismos derechos).
Pero, en fin, ellos mismos están descalificándose y deslizándose por una pendiente que les llevará a un mayor alejamiento de la sociedad, por lo menos de esa sociedad tolerante a la que le gustaría creer en una Iglesia pendiente de los más desfavorecidos, que me parece que es para lo que se creó.
Dios debe estar alucinado. Seguro.
UN CHAT GAY
Supongo que casi todo el mundo ha entrado en un Chat gay. Para quien no haya entrado nunca, voy a permitirme dar unas cuantas nociones. No con afán educativo, sino para evitar sustos o males mayores. Ahí van:
1) Elección del nick con el que se va a chatear: Si usted busca quedar con el primero que le conteste, póngase algo del tipo "superdotado", "buscoactivo (o pasivo, en su caso), "machote" u otros más ordinarios, tipo "perrofollador", "amocachas"... Con estos tendrá éxito seguro.
Si lo que busca es algo más "light", limítese a poner el sitio desde donde chatee ("GUADALAJARAAHORA)", o en su defecto destaque alguna de sus cualidades físicas, por ejemplo, "Velludo28" (que eso siempre gusta mucho) o "Macizo40".
Y ya, si lo que pretende es entablar una conversación, ponga su seudónimo o deje claro lo que quiere ( "buscoamor" o "nosexo")
Consejo: si se le ocurre a usted utilizar la palabra "AMISTAD" en un chat, no se comerá una rosca. No le va a pinchar ni una lesbiana despistada, ni un miembro de la histórica formación "Viva la Gente" que pasase por ahí.
2) Elección del lugar del chat en el que te vas a "lucir". Suele haber para todos los gustos (como en el anuncio de Coca-Cola). Los hay para los que buscan romance, amigos, sexo, leather, para los que están contentos, deprimidos, para los que son voraces sexualmente, para los amantes de posturas imposibles, ... en definitiva, para todos y para los mismos de siempre. Porque por mucho que en un chat ponga la ya famosa palabra "AMISTAD", no se fíe, porque al final casi todos buscan lo mismo, o sea, "eso".
3) El chat general: Dícese del lugar en el que los participantes intercambian frases del tipo "alguien por Moncloa", "busco activo en Vallecas" o "necesito rabo en San Blas". Ojo, puede parecerle que está en un radio-taxi, pero no, está usted en un chat. Ah, y olvídese de mantener una conversación con un mínimo de sentido. Es prácticamente imposible. Si usted es amante de los diálogos para besugos, enhorabuena, se encuentra en el lugar adecuado.
4) Abrir un privado: Dícese de la conversación privada entre dos miembros del mencionado chat. Suele ser del tipo: "hola, k tal / de donde / qué buscas / activo o pasivo / medidas / zona? / suerte / ciao".
Pero bueno, siempre hay excepciones, o, por lo menos, eso creo.
1) Elección del nick con el que se va a chatear: Si usted busca quedar con el primero que le conteste, póngase algo del tipo "superdotado", "buscoactivo (o pasivo, en su caso), "machote" u otros más ordinarios, tipo "perrofollador", "amocachas"... Con estos tendrá éxito seguro.
Si lo que busca es algo más "light", limítese a poner el sitio desde donde chatee ("GUADALAJARAAHORA)", o en su defecto destaque alguna de sus cualidades físicas, por ejemplo, "Velludo28" (que eso siempre gusta mucho) o "Macizo40".
Y ya, si lo que pretende es entablar una conversación, ponga su seudónimo o deje claro lo que quiere ( "buscoamor" o "nosexo")
Consejo: si se le ocurre a usted utilizar la palabra "AMISTAD" en un chat, no se comerá una rosca. No le va a pinchar ni una lesbiana despistada, ni un miembro de la histórica formación "Viva la Gente" que pasase por ahí.
2) Elección del lugar del chat en el que te vas a "lucir". Suele haber para todos los gustos (como en el anuncio de Coca-Cola). Los hay para los que buscan romance, amigos, sexo, leather, para los que están contentos, deprimidos, para los que son voraces sexualmente, para los amantes de posturas imposibles, ... en definitiva, para todos y para los mismos de siempre. Porque por mucho que en un chat ponga la ya famosa palabra "AMISTAD", no se fíe, porque al final casi todos buscan lo mismo, o sea, "eso".
3) El chat general: Dícese del lugar en el que los participantes intercambian frases del tipo "alguien por Moncloa", "busco activo en Vallecas" o "necesito rabo en San Blas". Ojo, puede parecerle que está en un radio-taxi, pero no, está usted en un chat. Ah, y olvídese de mantener una conversación con un mínimo de sentido. Es prácticamente imposible. Si usted es amante de los diálogos para besugos, enhorabuena, se encuentra en el lugar adecuado.
4) Abrir un privado: Dícese de la conversación privada entre dos miembros del mencionado chat. Suele ser del tipo: "hola, k tal / de donde / qué buscas / activo o pasivo / medidas / zona? / suerte / ciao".
Pero bueno, siempre hay excepciones, o, por lo menos, eso creo.





