logotipo

img_google
Fyora
Mi PeQuEñO RiNcOnCitO
Acerca de
Me considero una persona bastante "fácil de llevar"... Me encanta vivir la vida al máximo y hacer felices, en la medida de lo posible, a todas las personas que me rodean.
Enlaces
Pasearos por.....
Sindicación
 
El primer beso
¿Cómo fue tu primer beso? es una pregunta que estoy convencida que en algún momento de nuestras vidas hemos escuchado...
Bien, pues os contaré algo.
Desde que tenía 9 años y empecé a escuchar canciones romanticonas, que todo sea dicho de paso, no entendía muy bien, imaginaba como sería el momento en el que por fín, poder descubrir todas esas cosas increiblemente fuertes debías sentir cuando te besaban.
Y el momento llegó.
Ahí estaba yo, 13 años, más nervios que ganas, sentada en frente de un chico más mayor y que, por supuesto, tenía una experiencia increíble ( o por lo menos eso decían.....)
Mis amigas experimentadas me habían dicho, tú abre la boca, mueve la lengua y ya está, que es muy fácil mujer....
Después de los minutos de conversación de rigor, se calló, me miró y empezó a acercarse.... conforme lo iba viendo más cerca pensaba: ¡¡¡Que alguien me saqué de aquiiiiiii!!!! Mi reacción: le giré la cara, me puse colorada como un tomate y pensé: Fyora, ¿ves eso que se va del parque? pues creo que es tu vida social....
El pobre hombre se quedó muerto de vergüenza y dijimos de irnos.
De camino a la plaza, no hacía más que pensar lo mal que había quedado con mi "novio", así que ni corta ni perezosa me armé de valor y me lancé...
Seguí a raja tabla las indicaciones de mis amigas, pero lo único que podía pensar era: ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Y para esto tanto? ¡¡¡Pero si esto solo son babas!!!.... bueno, y para rematar la historia, estaba tan preocupada en coordinar que le acabé mordiendo, que desastre...
Con el paso de los años, han sido muchos los besos que he repartido, quizá, más de los que me hubiera gustado repartir.
Hasta hace algún tiempo, para mí un beso no era más de lo que había sido esa vez.
¿Pero sabeis una cosa? Hace 8 meses que me dieron mi segundo primer beso, el de verdad, el que me hizó volar, el que me hizó sentir que en ese momento no había nada más en el mundo.
Y desde entonces no he dejado de besar, de volar, de sentir.