Otro día mas....
Despierto.... sigo con el corazón parado y las manos frías....
El alma en pedazos y el mundo sobre mis espaldas, aquellas que tanto peso han soportado durante algún tiempo.
Mi dolor el ceñido vestido que luzco cada día.
Amanereces solo en escalas grises, no veo el color.
Quizá mañana, que ya sea mañana....
El alma en pedazos y el mundo sobre mis espaldas, aquellas que tanto peso han soportado durante algún tiempo.
Mi dolor el ceñido vestido que luzco cada día.
Amanereces solo en escalas grises, no veo el color.
Quizá mañana, que ya sea mañana....
No quiero creer
Hoy le he recordado, como tantas otras veces.
Dentro de poco hará un año que emprendió su viaje y nos dejó.
Se fue rápido y sin despedirse, como queriendo eludir la tristeza de decir adios.
Todas las mañanas paso por el rincón donde le encontraba y la inercia me empuja a girar la cabeza y esperar encontrar su sonrisa.
Sigo sin creerlo, es imposible que nos haya dejado.
Su voz sigue sonando en las paredes de mi casa y ella habla de él como si mañana fuera a verlo.
Cuanto más consciente soy de su marcha, más me resisto a creerlo.
Y es que él no se ha ido, ni lo hará mientras sigamos recordándole.
Y un día volveremos a estar juntos, y entonces le contaré todo lo que lo que le he echado de menos, y volveremos a reir y a cantar y a soñar como lo hacíamos siempre.
Y nunca, nunca más dejaré que se vaya.
Dentro de poco hará un año que emprendió su viaje y nos dejó.
Se fue rápido y sin despedirse, como queriendo eludir la tristeza de decir adios.
Todas las mañanas paso por el rincón donde le encontraba y la inercia me empuja a girar la cabeza y esperar encontrar su sonrisa.
Sigo sin creerlo, es imposible que nos haya dejado.
Su voz sigue sonando en las paredes de mi casa y ella habla de él como si mañana fuera a verlo.
Cuanto más consciente soy de su marcha, más me resisto a creerlo.
Y es que él no se ha ido, ni lo hará mientras sigamos recordándole.
Y un día volveremos a estar juntos, y entonces le contaré todo lo que lo que le he echado de menos, y volveremos a reir y a cantar y a soñar como lo hacíamos siempre.
Y nunca, nunca más dejaré que se vaya.





