TÚ
Me caigo y desde el suelo levanto la cabeza y miro hacia arriba, ahi están tus ojos.
Lloro, las lágrimas resvalan por mis mejillas y tus dedos las recogen.
Me pierdo, y la luz de tu mirada me alumbra para volver al camino.
Temo, y tus brazos me rodean para que deje de temblar.
Estoy triste y me muestras las miles de millones de razones por las que debo ser feliz.
Cuando me caiga, cuando llore, cuando me pierda, cuando tenga miedo o cuando este triste, siempre estarás Tú.
Tú, mis manos, mis ojos, mi luz, mi valor, mi consuelo.....
Siempre, siempre, TÚ.
Lloro, las lágrimas resvalan por mis mejillas y tus dedos las recogen.
Me pierdo, y la luz de tu mirada me alumbra para volver al camino.
Temo, y tus brazos me rodean para que deje de temblar.
Estoy triste y me muestras las miles de millones de razones por las que debo ser feliz.
Cuando me caiga, cuando llore, cuando me pierda, cuando tenga miedo o cuando este triste, siempre estarás Tú.
Tú, mis manos, mis ojos, mi luz, mi valor, mi consuelo.....
Siempre, siempre, TÚ.
La Pequeña Estrellita
Érase una vez, hace muchos, muchos años, una estrellita que brillaba en el techo del cielo.
Su luz era débil y a penas podían verla, pues la mayor parte del tiempo la pasaba eclipsada por la intensa luz de sus hermanas.
La pequeña estrellita soñaba, imaginaba como sería sentirse observada y admirada por todos los astros que la rodeaban... pero sabía que solo podía soñar...
Pasó el tiempo y, la pequeña estrellita decidió emprender un viaje por todas las constelaciones del universo.
Su viaje duró muchos años, se hizo fuerte, lucho día a día por brillar un poco más en cada uno de sus nuevos grupos de compañeras y por fín, un día decidió regresar a casa.
Cuando esta volvió, quedo sorprendida; Sus hermanas ya no brillaban, ya no las veían, ya no las admiraban, ahora le tocaba el turno a ella.
Y así fue, que sus destellos eran tan hermosos que la madre luna le dio el don de la eternidad.
Y así es, que cuando naces siendo la pequeña estrellita debes luchar cada instante por brillar aunque solo sea, un poquito más.
Su luz era débil y a penas podían verla, pues la mayor parte del tiempo la pasaba eclipsada por la intensa luz de sus hermanas.
La pequeña estrellita soñaba, imaginaba como sería sentirse observada y admirada por todos los astros que la rodeaban... pero sabía que solo podía soñar...
Pasó el tiempo y, la pequeña estrellita decidió emprender un viaje por todas las constelaciones del universo.
Su viaje duró muchos años, se hizo fuerte, lucho día a día por brillar un poco más en cada uno de sus nuevos grupos de compañeras y por fín, un día decidió regresar a casa.
Cuando esta volvió, quedo sorprendida; Sus hermanas ya no brillaban, ya no las veían, ya no las admiraban, ahora le tocaba el turno a ella.
Y así fue, que sus destellos eran tan hermosos que la madre luna le dio el don de la eternidad.
Y así es, que cuando naces siendo la pequeña estrellita debes luchar cada instante por brillar aunque solo sea, un poquito más.
La Eternidad
Todavía estoy en esa cala, sentada, sin mover ni un músculo de mi cuerpo por si cualquier movimiento pudiera estropear el momento.
Sigo a tu lado, mirandote, abrazándote fuerte mientras las olas cantaban al romper con las rocas.
Oigo tu voz susurrarme bajito al oido que detenga el tiempo.
Noto tus lágrimas en las yemas de los dedos.
Vuelan mariposas en mi estómago.
Te veo dibujando en la arena iniciales que jamas serán borradas.
Desde entonces vivo de noche, en una cala donde solo estamos los dos, donde cada segundo es inmenso, donde solo el mar es testigo de tus besos...
Sigo a tu lado, mirandote, abrazándote fuerte mientras las olas cantaban al romper con las rocas.
Oigo tu voz susurrarme bajito al oido que detenga el tiempo.
Noto tus lágrimas en las yemas de los dedos.
Vuelan mariposas en mi estómago.
Te veo dibujando en la arena iniciales que jamas serán borradas.
Desde entonces vivo de noche, en una cala donde solo estamos los dos, donde cada segundo es inmenso, donde solo el mar es testigo de tus besos...
A veces en la vida.....
Me mira pero no me ve...
Me oye, pero no me escucha...
Me toca, pero no me siente.
Silencios revotando entre barreras,
obstáculos que se convierten en muros;
Sentimientos que se tornan frágiles y tímidos rodeando los pilares del templo infranqueable que es lo nuestro.
Compañía y soledad...
Verdad y engaño...
Amor y dolor...
Me oye, pero no me escucha...
Me toca, pero no me siente.
Silencios revotando entre barreras,
obstáculos que se convierten en muros;
Sentimientos que se tornan frágiles y tímidos rodeando los pilares del templo infranqueable que es lo nuestro.
Compañía y soledad...
Verdad y engaño...
Amor y dolor...
Bienvenidos
Bueno, lo primero me gustaría daros las gracias por leerme, y lo segundo deciros que, en la medida de lo posible intentare que poquito a poquito me vayais conociendo...
Un beso fuerte y hasta la próxima!
Un beso fuerte y hasta la próxima!





