Acabó el trabajo, comienza la diversión.
Han sido tres semanas duras, con muchas horas sentado en la silla estudiando, muchas más visitas a la cocina para picar algo, en fín, demasiado tiempo sin escribir en el blog.
En estas tres jornadas hemos conseguido los nueve puntos en juego pero tranquilos, hoy, en mi vuelta, hemos perdido 4-1 ante el Toledo Olivos. La ley de Murphy no falla.
Nos quedamos en una victoria por 2-0 en Torres, contra el Alba Henares. Terminó la primera vuelta y volvíamos a vernos las caras con el Lipiz-San José con quien empatamos a uno en nuestro debut en la Segunda Regional. Eran malos, muy malos, pero nosotros fuimos unas madres. Era el momento de demostrar que ya habíamos pagado la novatada y aprendido lo que es la Segunda. Pues sí, parece que algo hemos aprendido porque les ganamos 4-0.
En la jornada 19 el rival fue el Futuro San Francisco, un equipo que lucha con nosotros por la UEFA. Ese día no pude ir por motivos laborales pero en la primera parte, según mis informadores, les dimos un baño de fútol que todavía se recuerda en los campos del Juncal. "Pudimos terminar 4-0 en la primera parte", me comentaron varios jugadores. Ya, pero el resultado final fue un 2-1 con cantada del "Niño" y los últimos minutos pidiendo la hora. Tres puntitos que nos vinieron muy bien y nos acercaban a los puestos que al menos te dan la posibilidad de soñar por el ascenso.
El partido realmente bueno fue el del 12 de febrero de 2005. Este día lo recordará "Chato" mucho tiempo. Fue el día que le dieron un puñetazo, sangró como un cochino y el tío que le dio se fue tan a gusto a su casa. Esperemos que actúen con dureza los juzgados. El Henares es un equipo que nos cae mal, eso que vaya por delante. Empezamos el partido con el espíritu Juanito impregnando nuestros poros y en los primeros quince minutos ya íbamos ganando 3-0. Lección tremenda de fútbol y los complutenses, rencorosos y impotentes, no supieron hacer otra cosa que calentar el partido hasta que el 7 (si les veis por la calle es un chaval bajito con melenas a lo Rosendo) propinó un derechazo directo a la nariz de "Chato".

El árbrito no lo vió, o eso dijo, pero sí observó como el boxeador se escudaba en sus compañeros sabiéndose cupable y temiendo la paliza de los torresanos. Pero nosotros somos señores, jugadores de fútbol que vamos los domingos a divertirnos, perdamos o ganemos. Somos de pueblo pero tenemos bastante más educación, señorío, nobleza, elegancia y distinción, en otras muchas virtudes más, que muchos de los que viven en las grandes ciudades, cunas de universidades e intelectuales.
Viendo el lío que se estaba montando el árbrito, con más miedo que un niño de siete años en la casa del terror, optó por esconderse en su vestuario, expulsar a Simón por algo y dar el partido por suspendido. Tras varios minutos intentando convencer al árbrito se reanudó el partido. Para entonces nos había pitado dos penaltis en contra, uno se lo paró Lucas ¡qué grande! y en el marcador se reflejaba, uy no, que todavía no han encontrado los cables, íbamos 3-2. La segunda parte fue un catenaccio muy serio del equipo torresano que defendía el marcador achicando balones como podía y con un Alberto Lucas Loeches en plan estelar sancando manos salvadoras en al menos cuatro ocasiones clarísimas.
Y queda el partido de hoy. En el futuro sólo se recordará por el frío que hemos pasado en el banquillo y la granizada que ha caído en la pirmera parte. No ha tenido historia. Es pisar un campo de tierra y se nos olvida jugar al fútbol. En fin, 4-1 pudiendo ser más. A ver si volvemos a entrenar en serio porque a base de "pachangas" no se mejora. Por cierto, grande "Martillo" en el lateral izquierdo.
En estas tres jornadas hemos conseguido los nueve puntos en juego pero tranquilos, hoy, en mi vuelta, hemos perdido 4-1 ante el Toledo Olivos. La ley de Murphy no falla.
Nos quedamos en una victoria por 2-0 en Torres, contra el Alba Henares. Terminó la primera vuelta y volvíamos a vernos las caras con el Lipiz-San José con quien empatamos a uno en nuestro debut en la Segunda Regional. Eran malos, muy malos, pero nosotros fuimos unas madres. Era el momento de demostrar que ya habíamos pagado la novatada y aprendido lo que es la Segunda. Pues sí, parece que algo hemos aprendido porque les ganamos 4-0.
En la jornada 19 el rival fue el Futuro San Francisco, un equipo que lucha con nosotros por la UEFA. Ese día no pude ir por motivos laborales pero en la primera parte, según mis informadores, les dimos un baño de fútol que todavía se recuerda en los campos del Juncal. "Pudimos terminar 4-0 en la primera parte", me comentaron varios jugadores. Ya, pero el resultado final fue un 2-1 con cantada del "Niño" y los últimos minutos pidiendo la hora. Tres puntitos que nos vinieron muy bien y nos acercaban a los puestos que al menos te dan la posibilidad de soñar por el ascenso.
El partido realmente bueno fue el del 12 de febrero de 2005. Este día lo recordará "Chato" mucho tiempo. Fue el día que le dieron un puñetazo, sangró como un cochino y el tío que le dio se fue tan a gusto a su casa. Esperemos que actúen con dureza los juzgados. El Henares es un equipo que nos cae mal, eso que vaya por delante. Empezamos el partido con el espíritu Juanito impregnando nuestros poros y en los primeros quince minutos ya íbamos ganando 3-0. Lección tremenda de fútbol y los complutenses, rencorosos y impotentes, no supieron hacer otra cosa que calentar el partido hasta que el 7 (si les veis por la calle es un chaval bajito con melenas a lo Rosendo) propinó un derechazo directo a la nariz de "Chato".

El árbrito no lo vió, o eso dijo, pero sí observó como el boxeador se escudaba en sus compañeros sabiéndose cupable y temiendo la paliza de los torresanos. Pero nosotros somos señores, jugadores de fútbol que vamos los domingos a divertirnos, perdamos o ganemos. Somos de pueblo pero tenemos bastante más educación, señorío, nobleza, elegancia y distinción, en otras muchas virtudes más, que muchos de los que viven en las grandes ciudades, cunas de universidades e intelectuales.
Viendo el lío que se estaba montando el árbrito, con más miedo que un niño de siete años en la casa del terror, optó por esconderse en su vestuario, expulsar a Simón por algo y dar el partido por suspendido. Tras varios minutos intentando convencer al árbrito se reanudó el partido. Para entonces nos había pitado dos penaltis en contra, uno se lo paró Lucas ¡qué grande! y en el marcador se reflejaba, uy no, que todavía no han encontrado los cables, íbamos 3-2. La segunda parte fue un catenaccio muy serio del equipo torresano que defendía el marcador achicando balones como podía y con un Alberto Lucas Loeches en plan estelar sancando manos salvadoras en al menos cuatro ocasiones clarísimas.
Y queda el partido de hoy. En el futuro sólo se recordará por el frío que hemos pasado en el banquillo y la granizada que ha caído en la pirmera parte. No ha tenido historia. Es pisar un campo de tierra y se nos olvida jugar al fútbol. En fin, 4-1 pudiendo ser más. A ver si volvemos a entrenar en serio porque a base de "pachangas" no se mejora. Por cierto, grande "Martillo" en el lateral izquierdo.





