Ruffus & Navarro Unplugged
Mira que el Señorito Miau no ve nada de televisión (no, ni siquiera los documentales de la dos ni el Discovery Channel), pero la llegada anoche del nuevo programa de Pepe Navarro hizo que encendiera ese abyecto trasto por primera vez en mucho tiempo.
Y desde luego no fue en balde. Qué delicia, qué maravilla; fue como tener un déjà vu hasta diez años atrás, cuando los inefables Crispín Klander, Igor (cojones), Pepelu o Rambo me amenizaban todas las noches con su peculiar humor en "Esta noche cruzamos el Mississippi". Y es que este nuevo "late night" (como dicen los snobs y la ahostiable gente moderna) lo tiene todo: chistes lamentables y trasnochados, sensacionalismo barato de vuelta de todo, fallos de realización a cada momento, guiones en las manos, bailarinas casposas corriendo por todos lados... No me decepcionó en absoluto.
Así que espero sinceramente que se cepille al imbécil de Buenafuente y al Neng ése de los cojones. Un tío que le saca un kilo de eypos (cobrará 984.750 por tres vías; por ser el padre de la idea, director y dueño de los "derechos de formato"; aparte de un sueldo de 390.000 por cada programa) a la televisión pública, le hierve la sangre a Comisiones Obreras montándose ahí un chiringuito improvisado de mala manera, y, en definitiva, hace lo que le da la gana, merece todos mis respetos. Ahora sólo queda esperar que no se amaricone y siga en la línea del Mississippi y demás programas polémico-provocadores como "La Sonrisa del Pelícano".
Ardo en deseos por que vuelva mi paisano/a "La Veneno" y por ver al prometedor nuevo personaje: un pokemon gay llamado "Lokachu".
Y desde luego no fue en balde. Qué delicia, qué maravilla; fue como tener un déjà vu hasta diez años atrás, cuando los inefables Crispín Klander, Igor (cojones), Pepelu o Rambo me amenizaban todas las noches con su peculiar humor en "Esta noche cruzamos el Mississippi". Y es que este nuevo "late night" (como dicen los snobs y la ahostiable gente moderna) lo tiene todo: chistes lamentables y trasnochados, sensacionalismo barato de vuelta de todo, fallos de realización a cada momento, guiones en las manos, bailarinas casposas corriendo por todos lados... No me decepcionó en absoluto.
Así que espero sinceramente que se cepille al imbécil de Buenafuente y al Neng ése de los cojones. Un tío que le saca un kilo de eypos (cobrará 984.750 por tres vías; por ser el padre de la idea, director y dueño de los "derechos de formato"; aparte de un sueldo de 390.000 por cada programa) a la televisión pública, le hierve la sangre a Comisiones Obreras montándose ahí un chiringuito improvisado de mala manera, y, en definitiva, hace lo que le da la gana, merece todos mis respetos. Ahora sólo queda esperar que no se amaricone y siga en la línea del Mississippi y demás programas polémico-provocadores como "La Sonrisa del Pelícano".
Ardo en deseos por que vuelva mi paisano/a "La Veneno" y por ver al prometedor nuevo personaje: un pokemon gay llamado "Lokachu".
The Great Gig in the Sky
Fría era la brisa del incipiente invierno en la alta montaña.
Italia ha nacido, Italia.
La alegría brota contagiosa en un tenue resplandor de oscuridad.
Me encuentro en mitad del hayedal.
Yo soy el músico, el genio, yo tengo alma. Correteo por senderos angostos hacia ninguna parte. Canto al grito de baladas antiguas. De repente sale un sol de la nada, amanece una y cien veces mientras las estrellas relampaguean de satisfacción.
Soy Dios.

Italia ha nacido, Italia.
La alegría brota contagiosa en un tenue resplandor de oscuridad.
Me encuentro en mitad del hayedal.
Yo soy el músico, el genio, yo tengo alma. Correteo por senderos angostos hacia ninguna parte. Canto al grito de baladas antiguas. De repente sale un sol de la nada, amanece una y cien veces mientras las estrellas relampaguean de satisfacción.
Soy Dios.

Nadie se atreve a desafiar al Señorito Miau
Sobre la obsesión con el Señorito Miau
En los últimos días, vengo observando algo alarmado, no lo niego, cómo la obsesión, la paranoia y los desgañitamientos por el Señorito Miau están floreciendo de una forma cuasi-obscena. Y yo no sé si se tratará de algún raro tipo de alergia otoñal, o de mi nueva colonia, o si sencillamente es fruto del amor, que todo lo abarca, y cuyos caminos, amén de inescrutables, siempre desembocan en mi arroyo; pero el caso es que, entre el enfermo mental al que le dio por dejar comentarios en mi nombre por todos los blogs de mi cuchi-pandi y el otro chico homosexual que está secretamente enamorado de mí y se dedica a escribirme posts denigrantes en su blog para llamar mi atención, me tienen un poco intranquilo.
Porque yo ya le dije al Carlos éste que no me mandara más e-mails diciéndome que le ponía mucho mi forma de escribir, que adivinaba por mis escritos aquí que yo follaba de maravilla; explicándole que era patético eso, y que además yo soy por ahora estrictamente heterosexual. Me recordó a un chico mariquita que me presentaron hace poco y me preguntó que si era modelo, que juraría haberme visto en una revista de no sé qué, para decirse a sí mismo a continuación (lo juro): "déjalo ya, maricón; eres patético".
Entonces lo que yo temo ahora es que esta gente tome algún tipo de represalias, que como dice un célebre adagio no hay nada peor que una mujer despechada. Pero yo creo que sí lo hay, y es un marica despechado.
Y yo no tengo ninguna necesidad de bajar a comprar el pan con un nudo en el estómago; con el sempiterno temor de que haya un chalado esperándome a la vuelta de la esquina con un pincho de veinte centímetros; o, yo qué sé, que algún descerebrado secuestre a mi gatita y me envíe cartas con letras troqueladas amenazándome con matarla si sigo escribiendo en mi blog. Es que es un sinvivir constante esto, de verdad. Y ya sabéis cómo son los fanáticos y los dementes, que aunque tengan la foto de mi perfil en un altar, poniéndole velas y rezándole a diario, también son capaces de asesinar a sus ídolos, como le pasó a Versace o a John Lennon. Y a mí todo esto me está empezando a dar un yuyu...
Seguro que alguno quiere cortar mi pene y meterlo en un botecito de formol para ponerlo en su mesita de noche, o algo así. Y yo no quiero que ningún miembro mutilado mío decore la sala de estar de algún bloguero loco, o acabar con mis restos espolvoreados sobre un teclado y un ratón. Si ya me lo decía mi madre, que en esto de la Interné hay mucho tarado y mucho desesperado de la vida. Y esos, sin duda, son los peores, porque no tienen nada que perder.
Es como cuando me desnudé delante de una por cam y le dije cuatro tonterías y ya quería dejarlo todo para venir a buscarme. Pues con los enfermos obsesivos éstos igual; apuesto a que no dudarían un segundo en recorrer mil kilómetros para hacerse con un fetiche personalizado del Señorito.
Así que os pido por favor que me dejéis tranquilo, a mí y a mi familia. Que no me mandéis más telegramas amenazadores ni más cabezas de cordero ensangrentadas; que dejéis de hacerme pintadas en la fachada llamándome cosas denigrantes. BASTA YA, por Dios santo, que detrás del Señorito Miau hay una persona; que sois unos tarados, coño.
Venga, un besito para mis lectores cordiales y muchos escupitajos para los enfermos que se obsesionan conmigo.
Porque yo ya le dije al Carlos éste que no me mandara más e-mails diciéndome que le ponía mucho mi forma de escribir, que adivinaba por mis escritos aquí que yo follaba de maravilla; explicándole que era patético eso, y que además yo soy por ahora estrictamente heterosexual. Me recordó a un chico mariquita que me presentaron hace poco y me preguntó que si era modelo, que juraría haberme visto en una revista de no sé qué, para decirse a sí mismo a continuación (lo juro): "déjalo ya, maricón; eres patético".
Entonces lo que yo temo ahora es que esta gente tome algún tipo de represalias, que como dice un célebre adagio no hay nada peor que una mujer despechada. Pero yo creo que sí lo hay, y es un marica despechado.
Y yo no tengo ninguna necesidad de bajar a comprar el pan con un nudo en el estómago; con el sempiterno temor de que haya un chalado esperándome a la vuelta de la esquina con un pincho de veinte centímetros; o, yo qué sé, que algún descerebrado secuestre a mi gatita y me envíe cartas con letras troqueladas amenazándome con matarla si sigo escribiendo en mi blog. Es que es un sinvivir constante esto, de verdad. Y ya sabéis cómo son los fanáticos y los dementes, que aunque tengan la foto de mi perfil en un altar, poniéndole velas y rezándole a diario, también son capaces de asesinar a sus ídolos, como le pasó a Versace o a John Lennon. Y a mí todo esto me está empezando a dar un yuyu...
Seguro que alguno quiere cortar mi pene y meterlo en un botecito de formol para ponerlo en su mesita de noche, o algo así. Y yo no quiero que ningún miembro mutilado mío decore la sala de estar de algún bloguero loco, o acabar con mis restos espolvoreados sobre un teclado y un ratón. Si ya me lo decía mi madre, que en esto de la Interné hay mucho tarado y mucho desesperado de la vida. Y esos, sin duda, son los peores, porque no tienen nada que perder.
Es como cuando me desnudé delante de una por cam y le dije cuatro tonterías y ya quería dejarlo todo para venir a buscarme. Pues con los enfermos obsesivos éstos igual; apuesto a que no dudarían un segundo en recorrer mil kilómetros para hacerse con un fetiche personalizado del Señorito.
Así que os pido por favor que me dejéis tranquilo, a mí y a mi familia. Que no me mandéis más telegramas amenazadores ni más cabezas de cordero ensangrentadas; que dejéis de hacerme pintadas en la fachada llamándome cosas denigrantes. BASTA YA, por Dios santo, que detrás del Señorito Miau hay una persona; que sois unos tarados, coño.
Venga, un besito para mis lectores cordiales y muchos escupitajos para los enfermos que se obsesionan conmigo.
Se me ha roto mi súper contador

Jo.
Por qué amo a la Señorita Miau
No son sus ojos de avellana o el dorado de su cabello. Tampoco sus labios rojos como coral. Ni siquiera su tacto a seda salvaje. Es una cuestión más espiritual; más metafísica.
Es ese obrar cristalino, la pureza del alma. Es la nobleza cuasi-masculina, la bonhomía. Decir las cosas como las piensa, sin dobleces, ni subterfugios torticeros. Es cuando llama zorra a una bloguera zorra porque lo piensa tal que así. Es cuando no le flaquea el pie a la hora de aplastar a una cucarachilla mezquina.
Y fijaos que a mí me da verdadera vergüenza que insulte a chicas como Azul o Stuffen, que me parecen dos excelentes personas; de las pocas que valen la pena y que se han ciberportado mejor conmigo. Pero es el hecho de que mi señora actúe siempre con esa sinceridad diáfana y esa admirable honestidad lo que realmente me enamora.
Y es que uno está tan hastiado de ver la miseria moral de algunos, el cinismo y la hipocresía en el trato, que no puede evitar conferirle un status especial, casi sobrehumano, a la Señorita Miau; lo que hace de ella una auténtica rara avis que me empuja a desearla con fiereza, día tras día.
Todos estamos hartos de ver cómo dos tipas que en el fondo se detestan se dedican parabienes vacíos aquí a diario; cursiladas y piropitos melifluos que esconden una inquina y una envidia a todas luces evidente. Pensamos: pero hija de la gran puta, si no la tragas desde que te sacó de la lista de los quince más leídos, cómo tienes los ovarios de decirle que es la más superguay y que te enloquecen las payasadas melosas que escribe en sus patéticos posts.
Por eso es necesario que venga la Señora Miau a descargar el peso de la Justicia sobre todas esas hipocritillas resentidas con sus comentarios sinceros y directos.
Muchas ratillas miserables han acusado al Señorito Miau de estar detrás de esta insigne mujer. Pero es precisamente por eso: tan acostumbrados están a que sus mujerzuelas de mierda digan blanco cuando piensan negro, que les saquen de quicio con sus medias tintas y sus rollos enrevesados, que les choca enormemente que una mujer de verdad venga aquí y ponga a todos en su sitio, llamándole al pan, pan, y al vino, vino.
Pero que les den a todos. Yo seguiré disfrutando de la diamantina pureza de la Señorita Miau, a la que tengo en la habitación de al lado, mientras ellos y ellas se frotan la entrepierna mirando las fotos (falsas) de los perfiles en sus cutreblogs y elucubrando ciberfantasías.
Es ese obrar cristalino, la pureza del alma. Es la nobleza cuasi-masculina, la bonhomía. Decir las cosas como las piensa, sin dobleces, ni subterfugios torticeros. Es cuando llama zorra a una bloguera zorra porque lo piensa tal que así. Es cuando no le flaquea el pie a la hora de aplastar a una cucarachilla mezquina.
Y fijaos que a mí me da verdadera vergüenza que insulte a chicas como Azul o Stuffen, que me parecen dos excelentes personas; de las pocas que valen la pena y que se han ciberportado mejor conmigo. Pero es el hecho de que mi señora actúe siempre con esa sinceridad diáfana y esa admirable honestidad lo que realmente me enamora.
Y es que uno está tan hastiado de ver la miseria moral de algunos, el cinismo y la hipocresía en el trato, que no puede evitar conferirle un status especial, casi sobrehumano, a la Señorita Miau; lo que hace de ella una auténtica rara avis que me empuja a desearla con fiereza, día tras día.
Todos estamos hartos de ver cómo dos tipas que en el fondo se detestan se dedican parabienes vacíos aquí a diario; cursiladas y piropitos melifluos que esconden una inquina y una envidia a todas luces evidente. Pensamos: pero hija de la gran puta, si no la tragas desde que te sacó de la lista de los quince más leídos, cómo tienes los ovarios de decirle que es la más superguay y que te enloquecen las payasadas melosas que escribe en sus patéticos posts.
Por eso es necesario que venga la Señora Miau a descargar el peso de la Justicia sobre todas esas hipocritillas resentidas con sus comentarios sinceros y directos.
Muchas ratillas miserables han acusado al Señorito Miau de estar detrás de esta insigne mujer. Pero es precisamente por eso: tan acostumbrados están a que sus mujerzuelas de mierda digan blanco cuando piensan negro, que les saquen de quicio con sus medias tintas y sus rollos enrevesados, que les choca enormemente que una mujer de verdad venga aquí y ponga a todos en su sitio, llamándole al pan, pan, y al vino, vino.
Pero que les den a todos. Yo seguiré disfrutando de la diamantina pureza de la Señorita Miau, a la que tengo en la habitación de al lado, mientras ellos y ellas se frotan la entrepierna mirando las fotos (falsas) de los perfiles en sus cutreblogs y elucubrando ciberfantasías.
Vuelta de paseo
Entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré crecer mis cabellos.
Con el arbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.
Con los animalitos de cabeza rota
y el agua harapienta de los pies secos.
Con todo lo que tiene cansancio sordomudo
y mariposa ahogada en el tintero.
Tropezando con mi rostro distinto de cada día.
¡Asesinado por el cielo!
Federico García Lorca
Mis idolitos
En contraposición a la lista de fusilamientos, y para que veáis que un servidor no sólo gusta de la ultraviolencia y la ejecución gratuita, sino que también está lleno de amor y auténtica devoción por otros seres humanos; voy a poner a continuación una listita con las personas, hombres y mujeres, que con su vida y obra me han conmovido profundamente, hasta el punto de tomarlos como modelos de conducta y verdaderos guías espirituales.
1. Federico Guillermo Nietzsche, filósofo
2. Óscar Wilde, escritor
3. Teodoro Dostoievski, escritor
4. Marqués de Sade, escritor
5. Audrey Hepburn, actriz
6. Marcello Mastroianni, actor
7. Arturo Schopenhauer, filósofo
8. Antonio Gala, escritor
9. Luís Miguel Dominguín, torero
10. Raphael, cantante
11. Salvador Dalí, pintor
12. Mario Conde, banquero
13. Cary Grant, actor
14. Bryan Ferry, músico
15. Felipe II, rey de España
16. Rodolfo Valentino, actor
17. Fernando Sánchez Dragó, escritor
18. San Ezequiel, profeta
19. Rasputín, monje
20. Ingmar Bergman, director de cine
21. Lou Reed, músico
22. Doña Concha Piquer, cantante
23. Hermann Hesse, escritor
24. John C. Holmes, actor porno
25. Frank Sinatra, cantante
26. Julio César, político y general romano
27. Aleister Crowley, mago
28. Ted Bundy, asesino en serie
29. Hernán Cortés, conquistador
30. Nietzschito, ente virtual
1. Federico Guillermo Nietzsche, filósofo
2. Óscar Wilde, escritor
3. Teodoro Dostoievski, escritor
4. Marqués de Sade, escritor
5. Audrey Hepburn, actriz
6. Marcello Mastroianni, actor
7. Arturo Schopenhauer, filósofo
8. Antonio Gala, escritor
9. Luís Miguel Dominguín, torero
10. Raphael, cantante
11. Salvador Dalí, pintor
12. Mario Conde, banquero
13. Cary Grant, actor
14. Bryan Ferry, músico
15. Felipe II, rey de España
16. Rodolfo Valentino, actor
17. Fernando Sánchez Dragó, escritor
18. San Ezequiel, profeta
19. Rasputín, monje
20. Ingmar Bergman, director de cine
21. Lou Reed, músico
22. Doña Concha Piquer, cantante
23. Hermann Hesse, escritor
24. John C. Holmes, actor porno
25. Frank Sinatra, cantante
26. Julio César, político y general romano
27. Aleister Crowley, mago
28. Ted Bundy, asesino en serie
29. Hernán Cortés, conquistador
30. Nietzschito, ente virtual
Homenaje en azul
Luces que se encienden en mi ordenador. Son ventanitas azules que me indican que alguien me está comunicando algo. Mientras trato de no hacer un feo a S, con la que hace tiempo que no chateo, busco la manera de compaginarlo con la charla que mantengo con B. Así el silencio no se muestra. Llevo toda la vida huyendo de él; pero sólo ahora empiezo a comprenderlo, con el engañoso repiquetear de mi teclado presionado a dos dedos, sonando una y otra vez con el fondo de coches que pasan arañando el asfalto de [...].
Me he despedido de S, realmente ahora me doy cuenta de que la aprecio, me hubiera gustado ser su amigo, tengo como una extraña certeza dentro de mí, que le he comentado, de que me sentiría cómodo en su presencia, es una persona que inspira confianza; y me cae bien, es como si pudiera intuir que ella me acepta como soy, no tengo que fingir ni hacer cábalas sobre lo que conseguiré de ella, tengo su complicidad y su simpatía siempre conmigo. Respecto a B, le veo un chico con talento, de alguna manera me identifico con él y hay cosas suyas que admiro, siento que es íntegro, en un mundo que se desintegra; y trata de ser lógico; pero debe vivir en una soledad apabullante, terrible... Supongo que como yo.
Y muchas veces he renegado de mi contacto con estas personas, por considerar que subyacía un fondo de frivolidad y de insustancialidad en él que no me convenía, porque a la postre no había construido nada, terminarían siendo conversaciones con extraños que el viento del olvido muy pronto se llevaría. No hay amistad aquí, sólo desahogos de soledad, y aún así no puedo evitar quererlos, pensar alguna vez en ellos, en cómo estarán y qué será de sus vidas, preocuparme por ellos.
Dicen que lo que me pasa es que me involucro, que no debería hacerlo, que es un defecto mío. Pero no puedo evitar ser así con los demás, con la gente que aprecio, de alguna manera me entrego, sale de forma natural y muchos no son así conmigo, me hacen daño. La gente hace daño, no sé la razón, sólo sé que me distancio cada vez más de ellos; y cuando trato con alguien tiendo a idealizarlo. No me gusta pensar que mi interlocutor es un ser tan mezquino como los que pueblan el mundo, siempre tiendo a creer que es alguien especial, único, muy importante; y así es como le miro, como si hubiera tenido el enorme privilegio de tratar a un personaje fundamental en la Historia.
Ahora estoy aquí escribiendo lo que tengo en la mente en este momento para que juzguen si soy un escritor. Escritor, qué palabra. No sé lo que es. Lo que sí sé es que mientras no publique algo no lo soy, como también sé que tengo mucho que aprender. Ya no escribo como cuando tenía veinte años y me pensaba comer el mundo, ser el nuevo Nietzsche... Pareciera que desde entonces he decaído, pero creo que he aprendido muchas cosas del mundo y de la vida, en principio a ser más modesto, que es importante, a no buscar grandes metas sino simplemente estar a gusto con lo que hago; que me guste lo que escribo.
No hace tanto aprendí que hacer guiones antes de una novela, era una estupidez, que únicamente había que confiar en uno mismo y su imaginación y dejarla fluir, que se debe confiar en uno mismo y si algo no gusta, repetirlo mil veces si es preciso hasta que salga de nuestra imaginación lo que queríamos contar, sin haberlo planificado de antemano. Hasta antesdeayer, como quien dice, yo, el que se creía escritor, estaba convencido de que una novela era como un edificio, y que por ello antes de empezar a poner ladrillos había que hacer lo planos. Qué iluso. Los esquemas son para los mediocres y solo dan obras mediocres. Hay que dejar correr el río, que si se desborda o se seca en un lodazal sin salida, se soluciona escribiendo más y más sobre lo mismo hasta que se da con aquello que mal que bien nos haya convencido, pese a las muchas correcciones que siempre sientes que debes hacer, aunque sea en otras ediciones.
Creo que aún me queda mucho por aprender y que debo escribir más, aunque sea mal, pero escribir. Es mi única manera de luchar contra el silencio.
Me he despedido de S, realmente ahora me doy cuenta de que la aprecio, me hubiera gustado ser su amigo, tengo como una extraña certeza dentro de mí, que le he comentado, de que me sentiría cómodo en su presencia, es una persona que inspira confianza; y me cae bien, es como si pudiera intuir que ella me acepta como soy, no tengo que fingir ni hacer cábalas sobre lo que conseguiré de ella, tengo su complicidad y su simpatía siempre conmigo. Respecto a B, le veo un chico con talento, de alguna manera me identifico con él y hay cosas suyas que admiro, siento que es íntegro, en un mundo que se desintegra; y trata de ser lógico; pero debe vivir en una soledad apabullante, terrible... Supongo que como yo.
Y muchas veces he renegado de mi contacto con estas personas, por considerar que subyacía un fondo de frivolidad y de insustancialidad en él que no me convenía, porque a la postre no había construido nada, terminarían siendo conversaciones con extraños que el viento del olvido muy pronto se llevaría. No hay amistad aquí, sólo desahogos de soledad, y aún así no puedo evitar quererlos, pensar alguna vez en ellos, en cómo estarán y qué será de sus vidas, preocuparme por ellos.
Dicen que lo que me pasa es que me involucro, que no debería hacerlo, que es un defecto mío. Pero no puedo evitar ser así con los demás, con la gente que aprecio, de alguna manera me entrego, sale de forma natural y muchos no son así conmigo, me hacen daño. La gente hace daño, no sé la razón, sólo sé que me distancio cada vez más de ellos; y cuando trato con alguien tiendo a idealizarlo. No me gusta pensar que mi interlocutor es un ser tan mezquino como los que pueblan el mundo, siempre tiendo a creer que es alguien especial, único, muy importante; y así es como le miro, como si hubiera tenido el enorme privilegio de tratar a un personaje fundamental en la Historia.
Ahora estoy aquí escribiendo lo que tengo en la mente en este momento para que juzguen si soy un escritor. Escritor, qué palabra. No sé lo que es. Lo que sí sé es que mientras no publique algo no lo soy, como también sé que tengo mucho que aprender. Ya no escribo como cuando tenía veinte años y me pensaba comer el mundo, ser el nuevo Nietzsche... Pareciera que desde entonces he decaído, pero creo que he aprendido muchas cosas del mundo y de la vida, en principio a ser más modesto, que es importante, a no buscar grandes metas sino simplemente estar a gusto con lo que hago; que me guste lo que escribo.
No hace tanto aprendí que hacer guiones antes de una novela, era una estupidez, que únicamente había que confiar en uno mismo y su imaginación y dejarla fluir, que se debe confiar en uno mismo y si algo no gusta, repetirlo mil veces si es preciso hasta que salga de nuestra imaginación lo que queríamos contar, sin haberlo planificado de antemano. Hasta antesdeayer, como quien dice, yo, el que se creía escritor, estaba convencido de que una novela era como un edificio, y que por ello antes de empezar a poner ladrillos había que hacer lo planos. Qué iluso. Los esquemas son para los mediocres y solo dan obras mediocres. Hay que dejar correr el río, que si se desborda o se seca en un lodazal sin salida, se soluciona escribiendo más y más sobre lo mismo hasta que se da con aquello que mal que bien nos haya convencido, pese a las muchas correcciones que siempre sientes que debes hacer, aunque sea en otras ediciones.
Creo que aún me queda mucho por aprender y que debo escribir más, aunque sea mal, pero escribir. Es mi única manera de luchar contra el silencio.
Viva la Disco
Tras todos esos posts de "Vamos a dejarnos de tonterías", hoy tengo que reconocer que lo que verdaderamente me pone es la música disco. Bajarme los pantalones y quemarme los párpados con mil tubos de neón mientras mis pómulos de purpurina se iluminan bajo una gigantesca bola de espejos y mis pies sobrevuelan el irisado suelo de una discoteca retro. Sólo así me siento realmente liberado.
Sí, lo confieso: la mayor frustración de mi vida ha sido siempre haber nacido demasiado tarde. No tener 20 años en 1977 y bailar, bailar hasta morir en el Studio 54.
Ahí va mi top ten disco:
1. Gloria Gaynor - Never can say goodbye
2. Earth, wind & fire - September
3. Brainstorm - Loving is really my game
4. Rare Pleasure - Let me down easy
5. Thelma Houston - Don't leave me this way
6. NYCC - I'll keep a light in my window
7. Lenny Williams - Please don't temp me
8. Cerrone - Hooked on you
9. Azoto - San Salvador
10. Dr. Buzzard's Original Savannah Band - Cherchez la femme

Sí, lo confieso: la mayor frustración de mi vida ha sido siempre haber nacido demasiado tarde. No tener 20 años en 1977 y bailar, bailar hasta morir en el Studio 54.
Ahí va mi top ten disco:
1. Gloria Gaynor - Never can say goodbye
2. Earth, wind & fire - September
3. Brainstorm - Loving is really my game
4. Rare Pleasure - Let me down easy
5. Thelma Houston - Don't leave me this way
6. NYCC - I'll keep a light in my window
7. Lenny Williams - Please don't temp me
8. Cerrone - Hooked on you
9. Azoto - San Salvador
10. Dr. Buzzard's Original Savannah Band - Cherchez la femme






