El método
El otro día me llamaron para participar en el proceso de selección de una conocida cadena de restauración americana. De todos los asistentes, aproximadamente un 60% pasarían a formar parte de la plantilla. Mis ojos hacían chiribitas, ya me veía con el delantal y la camiseta y con mi mejor sonrisa sirviendo a todos los comensales... por 4 duros. Mi primer sueldo estaba cerca.
Me preparé intensamente para ello. Le sonreí al espejo del baño, intenté ir bien peinado (aunque eso es algo que nunca podré conseguir), me vestí con mi uniforme de "busco trabajo" (me lo pongo para todas las entrevistas) y me propuse seriamente ser simpático, ácido y original en mis respuestas.
Una vez allí, me dijeron que se trataba de una entrevista conjunta para todos los candidatos. Nos sentaron alrededor de una mesa y nos hicieron interpretar a personajes ficticios. A mi me tocó ser María, una tipa friki que adoraba la empresa y flipaba con su expansión por el mundo. Mira chica, o se la chupas al jefe o ya me dirás como puedes adorar a una empresa que te explota, te paga 4 perras y cuyos productos saben a rayos. Pero yo, muy metido en mi papel de María. Menos mal que no había que escenificar, eso me hubiera quitado muchos puntos.
La prueba más dura fue probar una de las especialidades de la casa. Me sentí como un concursante de Supervivientes al que le hacen comer ojo de cabra o testículos de buey. Siempre que ingería el producto, procuraba que nadie me mirase la cara, o no habría ni llegado a la tercera fase. La misma consistía en charlar con mis competidores y luego presentar ante todos a alguno de ellos. Yo presenté a Irene, a la cual no creo que contratasen porque no tenía permiso de trabajo.
Los participantes éramos un aspirante a bombero, dos actores fracasados, cinco sudamericanas (versión femenina del mítico grupo) y yo.
La cuenta atrás comenzaba: Si en 24 horas mi teléfono no sonaba, significaba que no pertenecía a ese 60% de aspirantes que pasaban a la segunda fase. Y el teléfono no sonó. Aún no entiendo por qué, pero la situación fue tan cómica y surrealista que no ha dado lugar a lamentaciones.
Qué divertido es buscar trabajo en Madrid.
Frase gratuita del día: No hay formas cuadradas en el espacio. No hay líneas rectas en la naturaleza. ¡Qué absurdos somos!
Me preparé intensamente para ello. Le sonreí al espejo del baño, intenté ir bien peinado (aunque eso es algo que nunca podré conseguir), me vestí con mi uniforme de "busco trabajo" (me lo pongo para todas las entrevistas) y me propuse seriamente ser simpático, ácido y original en mis respuestas.
Una vez allí, me dijeron que se trataba de una entrevista conjunta para todos los candidatos. Nos sentaron alrededor de una mesa y nos hicieron interpretar a personajes ficticios. A mi me tocó ser María, una tipa friki que adoraba la empresa y flipaba con su expansión por el mundo. Mira chica, o se la chupas al jefe o ya me dirás como puedes adorar a una empresa que te explota, te paga 4 perras y cuyos productos saben a rayos. Pero yo, muy metido en mi papel de María. Menos mal que no había que escenificar, eso me hubiera quitado muchos puntos.
La prueba más dura fue probar una de las especialidades de la casa. Me sentí como un concursante de Supervivientes al que le hacen comer ojo de cabra o testículos de buey. Siempre que ingería el producto, procuraba que nadie me mirase la cara, o no habría ni llegado a la tercera fase. La misma consistía en charlar con mis competidores y luego presentar ante todos a alguno de ellos. Yo presenté a Irene, a la cual no creo que contratasen porque no tenía permiso de trabajo.
Los participantes éramos un aspirante a bombero, dos actores fracasados, cinco sudamericanas (versión femenina del mítico grupo) y yo.
La cuenta atrás comenzaba: Si en 24 horas mi teléfono no sonaba, significaba que no pertenecía a ese 60% de aspirantes que pasaban a la segunda fase. Y el teléfono no sonó. Aún no entiendo por qué, pero la situación fue tan cómica y surrealista que no ha dado lugar a lamentaciones.
Qué divertido es buscar trabajo en Madrid.
Frase gratuita del día: No hay formas cuadradas en el espacio. No hay líneas rectas en la naturaleza. ¡Qué absurdos somos!
Comentario:
Uff! Yo no lo habría aguantado.. Te recomiendo www.infojob.net. A mi me han llamado miiiiiiiiiiiles de empresas para currar.
Comentario:
Ya había escuchado lo del "topo". De hecho el título de mi post dice mucho de eso (no se si habrás visto la película). Desde luego, yo votaría por el actor fracasado B. El actor fracasado A era tan insulso e insignificante que no creo que su presencia aportara mucho. El actor fracasado B, sin embrago, era tan coñazo, feo, graciosillo y soyguayydisfrutodeelloacadainstante que me hacía pensar que otra de las pruebas era salir de allí sin haberle destrozado sus gafas de 85 dioctrías en cada lente.
Comentario:
¡Que asco de entrevista! La verdad es que tuviste mucho aguante, yo no habría comido esa porquería, no habría podido por muy necesitada que estuviese, eso es algo superior a mis fuerzas...
Las dinámicas de grupo es algo que les encanta a los psicópatas de RRHH, te advierto para el futuro que hay un rumor que afirma que la empresa suele colar un "topo" en ellas para espiar más de cerca a los aspirantes.
No te deprimas porque no te llamen para esa porquería, estoy segura de que te espera algo infinitamente mejor
Mil besos
Las dinámicas de grupo es algo que les encanta a los psicópatas de RRHH, te advierto para el futuro que hay un rumor que afirma que la empresa suele colar un "topo" en ellas para espiar más de cerca a los aspirantes.
No te deprimas porque no te llamen para esa porquería, estoy segura de que te espera algo infinitamente mejor
Mil besos





