Mis compañeros, que no amigos, mis dudas y una pequeña frase
Dos posts en dos días... Creo que esta semana voy a escribir cada día. Me apetece escribir. Estoy en una de esas rachas en las que me apetece mucho tener nueva música, ver películas todo el rato, leer y escribir. Este verano era incapaz de hacer nada que me supusiera un mínimo esfuerzo mental. En esas épocas lo único que hago es dormir, comer, ver la tele y, consecuencia de lo anterior, engordar.
Mis compañeros, que no amigos, pueden clasificarse en cuatro categorías:
1.- Los pijos redomados. Los pertenecientes a este grupo son de categoría irreversible. Te miran de reojo y tienen cara de haber chupado limones antes de entrar a clase.
2.- Los pijos guays. Son pijos que podrían dejar de serlo, con su correspondiente crisis existencial y tal, pero bueno, al fin y al cabo son medio simpáticos y se pueden cruzar cuatro palabras con ellos. No son de fiar.
3.- Los pijos humildes. Tienen una pasta gansa, sus padres esquían cada fin de semana en invierno. Sin embargo, visten de forma medio humilde y tienen una conversación agradable. Sosa, pero agradable. No me los llevaría al Café Gijón pero puedo pedirles los apuntes.
4.- Los que me esfuerzo en conseguir que me caigan bien, pero simplemente son majetes. Cuando no hay por dónde tirar, mejor no hacerlo.
Mis ganas de sociabilizarme son inversamente proporcionales a la facilidad de encontrar algún amigo entre esta gente. Pero yo me esfuerzo, que conste.
Por otra parte, llevo varios días en los que me asaltan el pensamiento ciertas dudas y, al estilo Hablar por Hablar, las formulo por si alguien sabe contestarlas:
1.- ¿Por qué vuelve a estar de moda Ricky Martin?
2.- ¿Realmente es necesario gastarse tres millones y medio de euros en el alumbrado madrileño de Madrid?
3.- ¿Qué quería decir realmente Florenci Rey cuando dijo que este fin de semana no iba a llover? ¿Acaso pertenece a una secta de suicidas que pretende que todos la palmemos en las carreteras?
4.- ¿Por qué los domingos da más pereza ducharse? Yo hoy me siento incapaz, la verdad.
5.- ¿Por qué la gente abuchea a Risto-jurado cuando nosotros somos tres mil veces más despiadados que él en casa? Yo me tengo que tragar 10 canciones insoportables los domingos por la noche para poder verle.
Frase gratuita del día: A la luz de tu vida no le pongas interruptor
Mis compañeros, que no amigos, pueden clasificarse en cuatro categorías:
1.- Los pijos redomados. Los pertenecientes a este grupo son de categoría irreversible. Te miran de reojo y tienen cara de haber chupado limones antes de entrar a clase.
2.- Los pijos guays. Son pijos que podrían dejar de serlo, con su correspondiente crisis existencial y tal, pero bueno, al fin y al cabo son medio simpáticos y se pueden cruzar cuatro palabras con ellos. No son de fiar.
3.- Los pijos humildes. Tienen una pasta gansa, sus padres esquían cada fin de semana en invierno. Sin embargo, visten de forma medio humilde y tienen una conversación agradable. Sosa, pero agradable. No me los llevaría al Café Gijón pero puedo pedirles los apuntes.
4.- Los que me esfuerzo en conseguir que me caigan bien, pero simplemente son majetes. Cuando no hay por dónde tirar, mejor no hacerlo.
Mis ganas de sociabilizarme son inversamente proporcionales a la facilidad de encontrar algún amigo entre esta gente. Pero yo me esfuerzo, que conste.
Por otra parte, llevo varios días en los que me asaltan el pensamiento ciertas dudas y, al estilo Hablar por Hablar, las formulo por si alguien sabe contestarlas:
1.- ¿Por qué vuelve a estar de moda Ricky Martin?
2.- ¿Realmente es necesario gastarse tres millones y medio de euros en el alumbrado madrileño de Madrid?
3.- ¿Qué quería decir realmente Florenci Rey cuando dijo que este fin de semana no iba a llover? ¿Acaso pertenece a una secta de suicidas que pretende que todos la palmemos en las carreteras?
4.- ¿Por qué los domingos da más pereza ducharse? Yo hoy me siento incapaz, la verdad.
5.- ¿Por qué la gente abuchea a Risto-jurado cuando nosotros somos tres mil veces más despiadados que él en casa? Yo me tengo que tragar 10 canciones insoportables los domingos por la noche para poder verle.
Frase gratuita del día: A la luz de tu vida no le pongas interruptor
Cosas que he hecho esta semana
1.- Comer tantos frutos secos como para pensar que la barriga de Cachuli tiene menos volúmen que la mía.
2.- Desatender mis pocas obligaciones.
3.- Empezar a tomarle el gustillo a ser un costra
4.- Comprarme en una tienda de mala muerte eso que llevaba meses buscando en tiendas caras.
5.- Ver Hospital Central y quedarme dormido en el intento (que horror de serie).
6.- Pescada a la sal
7.- Fumar más que la anterior
8.- Visitar tres centros comerciales (a los sin techo nos vienen genial)
9.- Ver a Esperanza Aguirre una media de cinco veces diarias por televisión.
10.- Ir a una entrevista de trabajo... y volver sin trabajo.
Para el que quiera saber qué es un costra... no lo explicaré, de momento. A mi me ha costado lo mío averiguarlo y no lo voy a poner tan fácil.
Frase gratuíta del día: Que no te vendan una bicicleta cuesta abajo.
PD - Merrick, lo siento. Acabo de leer tu comentario a mi primer post por primera vez. Yo también te daba por muerta. Te enlazo pronto. Evidentemente no me gustaban esas películas de las que hablaba, supuse que se entendía. Un saludo y nos vemos por la blogosfera.
2.- Desatender mis pocas obligaciones.
3.- Empezar a tomarle el gustillo a ser un costra
4.- Comprarme en una tienda de mala muerte eso que llevaba meses buscando en tiendas caras.
5.- Ver Hospital Central y quedarme dormido en el intento (que horror de serie).
6.- Pescada a la sal
7.- Fumar más que la anterior
8.- Visitar tres centros comerciales (a los sin techo nos vienen genial)
9.- Ver a Esperanza Aguirre una media de cinco veces diarias por televisión.
10.- Ir a una entrevista de trabajo... y volver sin trabajo.
Para el que quiera saber qué es un costra... no lo explicaré, de momento. A mi me ha costado lo mío averiguarlo y no lo voy a poner tan fácil.
Frase gratuíta del día: Que no te vendan una bicicleta cuesta abajo.
PD - Merrick, lo siento. Acabo de leer tu comentario a mi primer post por primera vez. Yo también te daba por muerta. Te enlazo pronto. Evidentemente no me gustaban esas películas de las que hablaba, supuse que se entendía. Un saludo y nos vemos por la blogosfera.
Películas americanas
En tres días he visto dos películas americanas para adolescentes, ambas contra mi voluntad.
La primera de ellas fue en un transporte público, que también tomé sin haberlo deseado, pero casi obligado por las circunstancias que hacen de mi triste ciudad natal un lugar ajeno a las comunicaciones del siglo XXI. Trataba sobre una chica que se inventaba un personaje cibernético para ligarse a su madre, inspirada en el dueño de un restaurante de su barrio. Al final la niña confiesa lo que ha hecho a la madre, pero como la película es americana no podía acabar de otro modo que con final feliz: madre y empresario casándose.
La segunda de ellas la he visto hace escasos minutos, por televisión y con amigos. Trataba la apasionante vida de la capitana de un grupo de animadoras que creía estar bajo una maldición y que acababa enamorándose del chico guapo de turno y triunfando en la competición nacional (de animadoras, obviamente).
Me da que pensar el hecho de que todo este tipo de películas reuna una serie de tópicos hipertrillados y que, al contrario que en los reality shows, siempre triunfe la más guapa y rubia de todas. Quizá sea porque, a diferencia de los realities, en las películas la gente busca olvidarse hasta tal punto de su asquerosa vida que no pueda evitar imaginarse siendo coronada como reina del baile de graduación, mientras que en el reality show, que nos parece como más cercano (equívocamente, porque al contrario de lo que piense Mercedes Milá, Gran Hermano no es un reflejo fiel de la sociedad), nos dejemos nuestros ahorrillos para los pantalones que hemos visto en oferta en votar al más pringado, desgraciado y con pasado terrible que esté concursando.
En resumen, que tire la primera piedra el que no haya soñado jamás con ganar un Oscar al actor revelación por "El romance del siglo", pero que no envidie, odie y desee lo peor para el rubio cachas y encima aplicado compañero de clase con sonrisa Profident que se acuesta cada fin de semana acompañado, y no precisamente por el perrito Tobby que toda película adolescente que se precie debería incluir.
En mi vida no hay novedades. Es lo que tenemos los sin techo, que nos cuesta salir del hoyo. Seguramente nunca ganaré un Oscar, pero si me presento a Gran Hermano, gano los 50 kilos.
Frase gratuita del día: Si engañas a la foto, te engañas tú. PD: ¿Te ves guapo?
La primera de ellas fue en un transporte público, que también tomé sin haberlo deseado, pero casi obligado por las circunstancias que hacen de mi triste ciudad natal un lugar ajeno a las comunicaciones del siglo XXI. Trataba sobre una chica que se inventaba un personaje cibernético para ligarse a su madre, inspirada en el dueño de un restaurante de su barrio. Al final la niña confiesa lo que ha hecho a la madre, pero como la película es americana no podía acabar de otro modo que con final feliz: madre y empresario casándose.
La segunda de ellas la he visto hace escasos minutos, por televisión y con amigos. Trataba la apasionante vida de la capitana de un grupo de animadoras que creía estar bajo una maldición y que acababa enamorándose del chico guapo de turno y triunfando en la competición nacional (de animadoras, obviamente).
Me da que pensar el hecho de que todo este tipo de películas reuna una serie de tópicos hipertrillados y que, al contrario que en los reality shows, siempre triunfe la más guapa y rubia de todas. Quizá sea porque, a diferencia de los realities, en las películas la gente busca olvidarse hasta tal punto de su asquerosa vida que no pueda evitar imaginarse siendo coronada como reina del baile de graduación, mientras que en el reality show, que nos parece como más cercano (equívocamente, porque al contrario de lo que piense Mercedes Milá, Gran Hermano no es un reflejo fiel de la sociedad), nos dejemos nuestros ahorrillos para los pantalones que hemos visto en oferta en votar al más pringado, desgraciado y con pasado terrible que esté concursando.
En resumen, que tire la primera piedra el que no haya soñado jamás con ganar un Oscar al actor revelación por "El romance del siglo", pero que no envidie, odie y desee lo peor para el rubio cachas y encima aplicado compañero de clase con sonrisa Profident que se acuesta cada fin de semana acompañado, y no precisamente por el perrito Tobby que toda película adolescente que se precie debería incluir.
En mi vida no hay novedades. Es lo que tenemos los sin techo, que nos cuesta salir del hoyo. Seguramente nunca ganaré un Oscar, pero si me presento a Gran Hermano, gano los 50 kilos.
Frase gratuita del día: Si engañas a la foto, te engañas tú. PD: ¿Te ves guapo?
Cosas que nunca creí que acabaría haciendo
1.- Comer setas
2.- Vivir en Madrid
3.- Matricularme en una universidad privada
4.- Pasear por la calle a las tres de la madrugada con una lata abierta de maiz para ensaladas.
5.- Conocer a una persona por internet y quedar con ella.
6.- Querer a alguien cuando está lejos y no aguantarle cuando está cerca.
7.- Ver el tomate y reirme
8.- Ver una película de miedo japonesa
9.- Fumarme por temporadas una media de un paquete de tabaco al día.
10.- Haber estado en 5 países en un período de 4 meses.
Frase gratuita del día: Yo no quiero tierra. Quiero poder vivir en ella.
2.- Vivir en Madrid
3.- Matricularme en una universidad privada
4.- Pasear por la calle a las tres de la madrugada con una lata abierta de maiz para ensaladas.
5.- Conocer a una persona por internet y quedar con ella.
6.- Querer a alguien cuando está lejos y no aguantarle cuando está cerca.
7.- Ver el tomate y reirme
8.- Ver una película de miedo japonesa
9.- Fumarme por temporadas una media de un paquete de tabaco al día.
10.- Haber estado en 5 países en un período de 4 meses.
Frase gratuita del día: Yo no quiero tierra. Quiero poder vivir en ella.
... o puede ser que no
Pero el caso es que mi intención es hacer algo distinto. Nunca he tenido problemas de comunicación, pero los blogs se me resisten. Qué dificil me resulta dar con un tono adecuado para narrar mis estupideces sin caer en lo absurdo y, sobre todo, en el aburrimiento más profundo.
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Ahora vivo en Madrid, lo cual hace que saque el dedo meñique del pie izquierdo del anonimato blogosférico. Ya puedo ser cualquiera de los 4 millones de que vivimos allí. Pero soy hombre, lo cual reduce las posibilidades a la mitad.
Busco alojamiento y trabajo, por lo que estimo que seremos alrededor de 100.000 candidatos. Ya sabéis, soy una de esas 100.000 personas que residen en Madrid sin techo, remuneración ni vida social. Si dáis conmigo, no dudéis en saludarme, y así acabamos con el tercero de mis problemas.
Frase gratuita del día: Las puertas se abren y se cierran. Todo depende de tí.
PD - Si es que alguien lee esto, y se encuentra un poco perdido, se lo resumo: Antes tenía un blog, ahora tengo otro.
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Ahora vivo en Madrid, lo cual hace que saque el dedo meñique del pie izquierdo del anonimato blogosférico. Ya puedo ser cualquiera de los 4 millones de que vivimos allí. Pero soy hombre, lo cual reduce las posibilidades a la mitad.
Busco alojamiento y trabajo, por lo que estimo que seremos alrededor de 100.000 candidatos. Ya sabéis, soy una de esas 100.000 personas que residen en Madrid sin techo, remuneración ni vida social. Si dáis conmigo, no dudéis en saludarme, y así acabamos con el tercero de mis problemas.
Frase gratuita del día: Las puertas se abren y se cierran. Todo depende de tí.
PD - Si es que alguien lee esto, y se encuentra un poco perdido, se lo resumo: Antes tenía un blog, ahora tengo otro.