LAS SOLICITUDES DE UNIONES GAYS
Creo que fue ayer por la mañana cuando en uno de los periódicos más importantes de Andalucía, aparecía el número de solicitudes de matrimonio gays que había habido en esta región desde que fue aprobada la ley de matrimonios homosexuales.
El sorprendente número ascendía a 15, de ellas ninguna se había solicitado en algunas de las capitales de provincia como Sevilla o Jaen.
Recordemos que Andalucía es la Comunidad Autónoma más grande en número de habitantes con algo más de 8 millones y yo añadiría que en las ciudades andaluzas la gente se esconde menos que en otras del norte de España, donde el miedo al que dirán suele ser mayor.
Supongo que ese mismo número será aplicable al resto de Comunidades que forman el territorio nacional y que el porcentaje de solicitudes no variará mucho.
Siempre desde el respeto y la comprensión que este tipo de igualdad social se merece, parece que la demanda que existía no era tan grande como sugería la carga mediática que lleva la ley de matrimonios homosexuales. Parece que las parejas homosexuales no quieren disfrutar de las ventajas sociales que supone cobrar una pensión de viudedad, o simplemente nos encontramos ante una falta de compromiso, de una unión verdadera, de una vida conjunta, de lo que es un matrimonio, es decir, un contrato legal.
La reflexión por tanto es si la politización que se ha hecho del tema era tan necesaria para un número de solicitudes que son insignificantes, si el único gran problema de la sociedad española está respondiendo a lo que se esperaba de él. En una palabra si realmente todo es un maquillaje para quedar bien con la progresía y atacar a mala leche a los contrarios o esta ley era tan innecesaria como la demanda indica.
A mi esto me da mucha pena porque nos muestra el país que tenemos, dividido, donde todos se atacan y convierten en bandera cualquier cosa tenga el cariz que tenga.
Vamos a plantear dos temas que si me parecen importantes y marcamos una frontera en los 600€. La primera es el sueldo mínimo, que han prometido que llegará a esa cantidad, sin duda escasa todavía para una sociedad de consumo como la nuestra y aleadísima del resto de Europa (¿buscamos culpables?). En segundo lugar, las pensiones inferiores a esta cantidad y que perciben miles de personas, esa pensión inferior a 600€ impide mantener una vida digna a cualquiera.
Así que menos maquillaje homosexual (siempre desde el respeto) y mas preocupación por los problemas reales de la sociedad.
El sorprendente número ascendía a 15, de ellas ninguna se había solicitado en algunas de las capitales de provincia como Sevilla o Jaen.
Recordemos que Andalucía es la Comunidad Autónoma más grande en número de habitantes con algo más de 8 millones y yo añadiría que en las ciudades andaluzas la gente se esconde menos que en otras del norte de España, donde el miedo al que dirán suele ser mayor.
Supongo que ese mismo número será aplicable al resto de Comunidades que forman el territorio nacional y que el porcentaje de solicitudes no variará mucho.
Siempre desde el respeto y la comprensión que este tipo de igualdad social se merece, parece que la demanda que existía no era tan grande como sugería la carga mediática que lleva la ley de matrimonios homosexuales. Parece que las parejas homosexuales no quieren disfrutar de las ventajas sociales que supone cobrar una pensión de viudedad, o simplemente nos encontramos ante una falta de compromiso, de una unión verdadera, de una vida conjunta, de lo que es un matrimonio, es decir, un contrato legal.La reflexión por tanto es si la politización que se ha hecho del tema era tan necesaria para un número de solicitudes que son insignificantes, si el único gran problema de la sociedad española está respondiendo a lo que se esperaba de él. En una palabra si realmente todo es un maquillaje para quedar bien con la progresía y atacar a mala leche a los contrarios o esta ley era tan innecesaria como la demanda indica.
A mi esto me da mucha pena porque nos muestra el país que tenemos, dividido, donde todos se atacan y convierten en bandera cualquier cosa tenga el cariz que tenga.
Vamos a plantear dos temas que si me parecen importantes y marcamos una frontera en los 600€. La primera es el sueldo mínimo, que han prometido que llegará a esa cantidad, sin duda escasa todavía para una sociedad de consumo como la nuestra y aleadísima del resto de Europa (¿buscamos culpables?). En segundo lugar, las pensiones inferiores a esta cantidad y que perciben miles de personas, esa pensión inferior a 600€ impide mantener una vida digna a cualquiera.
Así que menos maquillaje homosexual (siempre desde el respeto) y mas preocupación por los problemas reales de la sociedad.





