Febrero y el mal tiempo
En mi casa suele sonar mix a las siete de la mañana( el estado más cercano a la felicidad), a no ser que mi cuerpo celeste( soy muy blanca, y trasnparento todas mis venas) esté en un after y por lo tanto mi despertador sincronizado con mi tocadisco-mix, está tocando solo:
Amor erótico, que corre por mis venas.
Y como es mágico y viaje en mis ideas, lo siento
empírico y poético( despierto tras volar en vertical)
es muy mimético,
es muy prohibido( comienza mi aerobicmix)
Amor erótico que crece con el tiempo y como es lógico vive en mis deseos,
lo siento atómico, volcánico, ilírico,
es muy exótico,
es muy prohibido( ya estoy pero que muy animada)
coro mix( de tías, entre ellas yo, la vecina de enfrente, me ve por el ventanuco de la cocina y se parte, la del quinto c me sigue mientras prepara el biberón de su bebe):
Así me gusta a mí, amor erótico
así te quiero yo, amor exótico, amor atómico, amor empírico, onírico y poético
Amor, amor( mi tata: ¿ Por qué no te metes en un grupo y dejas de dar la lata? ha saltado por el interfono, no entiende que no este casada y lleve a Tous en el bolso)
Vuela( miro el reloj, y tengo que ducharme rapidito)
este es el ritmo de la provocación
esto es la música de la contradicción.
Amor erótico, amor exótico, fanático, prohibido, fantástico,
amor atómico.
Amor platónico, amor lunático, prohibido y fantástico( se lo digo ya a la portera, que limpia los cristales del pórtico, y no me despego del mp3 hasta llegar al curro, y por supuesto en el tubo, en el suburbano, hay una sonoridad muy buena para seguir chapurreando )
-Amor, amor, vuela, este es el ritmo de la provocación- estoy en el balcón, fumando( se puede, esta comprobado que Mortadelo y Filemon al salir por la ventana, van a la puta calle) y con mi pocket escribo retazos de relatos y leo a Gret. Es curioso, hasta creo que es parte de mi espíritu, como esa mitad nuestra que circula por otro mundo paralelo, en sueños o en batería. Si pudiera controlar los hechos, convención tengo de encontrármela de bruces en un espejo. ¿ Quizás sea yo?
-¿ Cómo vas a ser tú?- La vi en la tele, y no tenía para nada tu cara, baja de la nube y vive, dejate de mundos alternativos, solo existe uno, bien puñetero, y bien jodido- Consteta Rory, a Rory le dejo su novio hace unos meses, y está dolida. Tanto que hemos quedado para una magia con Susana el próximo Sábado, a mi me propinará un trabajo elástico y cojunudo, y a ella la proveerá de polvazos con su ex, para luego darse gusto de dejarle, ella, para modificar la casualidad. ¡Que cosas tiene la vida! ¡ce la vie!
-Pues no te creas, que escribó muy similar a ella- he apagado mi cigarro de liar contra ese suelo rojo teja lleno de hollín gris de la balconada, y he tornado la cristalera para que no me de la corriente siroca en la nuca. Creo que se rió, en plan partirse, no paré a repararla, en plan obviarle ---de hecho no se hallaba allí cuando he salido, luego he curioseado que no ha acudido en la mañana, la conversación debió ser figurada, o una translación a la memoria de anteayer, aunque tengo bastante intuición con las vísperas---; me he encofrado dentro a por ese saco de trabajo que dispensa el currele dando el botón expendedor, no de una máquina del tiempo precisamente, ni de aventuras interesantes. Incluso cuando mis ganas se dilatan, retomo algún libro de filosofía para encontrarme en alguna página. ¡¡¡Buena mañana!!!!
Nota: Pero qué bien ... , mejoro a Gret, jajaja; he acabado una cuartilla sobre mis Viajes Discretos, os adelantaré las avanzadillas >> "La despensa de nuestras notas, es un cuarto casi sin espacio, pero descorremos la tapa del teja para trajinar los techos de dos aguas( como ocupas de casas de muñecas de barrio pobre) que recorrermos en la oscuridad, con campanillas en las ayudas, para si resbalamos en loseta azul tiznón y escurrimos en casa ajena, ser recogidos por la falta de ganas de extraviarnos ... "
Segunda nota: El quinto derecha, acaba de tirar la basura desde esta altura... he tomado una linterna( un cacho foco impresionante regalo de un ex, para jueguecitos de tienda de campaña) curioseo ese montoncito formado en el patio de luces, y descubro mi cartera de piel de Cuchi perdida y regalo de hermana ...¡¡¡ Me roban mis propios vecinos ???
Amor erótico, que corre por mis venas.
Y como es mágico y viaje en mis ideas, lo siento
empírico y poético( despierto tras volar en vertical)
es muy mimético,
es muy prohibido( comienza mi aerobicmix)
Amor erótico que crece con el tiempo y como es lógico vive en mis deseos,
lo siento atómico, volcánico, ilírico,
es muy exótico,
es muy prohibido( ya estoy pero que muy animada)
coro mix( de tías, entre ellas yo, la vecina de enfrente, me ve por el ventanuco de la cocina y se parte, la del quinto c me sigue mientras prepara el biberón de su bebe):
Así me gusta a mí, amor erótico
así te quiero yo, amor exótico, amor atómico, amor empírico, onírico y poético
Amor, amor( mi tata: ¿ Por qué no te metes en un grupo y dejas de dar la lata? ha saltado por el interfono, no entiende que no este casada y lleve a Tous en el bolso)
Vuela( miro el reloj, y tengo que ducharme rapidito)
este es el ritmo de la provocación
esto es la música de la contradicción.
Amor erótico, amor exótico, fanático, prohibido, fantástico,
amor atómico.
Amor platónico, amor lunático, prohibido y fantástico( se lo digo ya a la portera, que limpia los cristales del pórtico, y no me despego del mp3 hasta llegar al curro, y por supuesto en el tubo, en el suburbano, hay una sonoridad muy buena para seguir chapurreando )
-Amor, amor, vuela, este es el ritmo de la provocación- estoy en el balcón, fumando( se puede, esta comprobado que Mortadelo y Filemon al salir por la ventana, van a la puta calle) y con mi pocket escribo retazos de relatos y leo a Gret. Es curioso, hasta creo que es parte de mi espíritu, como esa mitad nuestra que circula por otro mundo paralelo, en sueños o en batería. Si pudiera controlar los hechos, convención tengo de encontrármela de bruces en un espejo. ¿ Quizás sea yo?
-¿ Cómo vas a ser tú?- La vi en la tele, y no tenía para nada tu cara, baja de la nube y vive, dejate de mundos alternativos, solo existe uno, bien puñetero, y bien jodido- Consteta Rory, a Rory le dejo su novio hace unos meses, y está dolida. Tanto que hemos quedado para una magia con Susana el próximo Sábado, a mi me propinará un trabajo elástico y cojunudo, y a ella la proveerá de polvazos con su ex, para luego darse gusto de dejarle, ella, para modificar la casualidad. ¡Que cosas tiene la vida! ¡ce la vie!
-Pues no te creas, que escribó muy similar a ella- he apagado mi cigarro de liar contra ese suelo rojo teja lleno de hollín gris de la balconada, y he tornado la cristalera para que no me de la corriente siroca en la nuca. Creo que se rió, en plan partirse, no paré a repararla, en plan obviarle ---de hecho no se hallaba allí cuando he salido, luego he curioseado que no ha acudido en la mañana, la conversación debió ser figurada, o una translación a la memoria de anteayer, aunque tengo bastante intuición con las vísperas---; me he encofrado dentro a por ese saco de trabajo que dispensa el currele dando el botón expendedor, no de una máquina del tiempo precisamente, ni de aventuras interesantes. Incluso cuando mis ganas se dilatan, retomo algún libro de filosofía para encontrarme en alguna página. ¡¡¡Buena mañana!!!!
Nota: Pero qué bien ... , mejoro a Gret, jajaja; he acabado una cuartilla sobre mis Viajes Discretos, os adelantaré las avanzadillas >> "La despensa de nuestras notas, es un cuarto casi sin espacio, pero descorremos la tapa del teja para trajinar los techos de dos aguas( como ocupas de casas de muñecas de barrio pobre) que recorrermos en la oscuridad, con campanillas en las ayudas, para si resbalamos en loseta azul tiznón y escurrimos en casa ajena, ser recogidos por la falta de ganas de extraviarnos ... "

Segunda nota: El quinto derecha, acaba de tirar la basura desde esta altura... he tomado una linterna( un cacho foco impresionante regalo de un ex, para jueguecitos de tienda de campaña) curioseo ese montoncito formado en el patio de luces, y descubro mi cartera de piel de Cuchi perdida y regalo de hermana ...¡¡¡ Me roban mis propios vecinos ???
28 de febrero
Después de regresar de N.Y, he comenzado a recordar mis buenos tiempos...de tarjeta de crédito y débito, pero cuyo crédito introducía otro por mí:
Tengo dos de crédito( y una libreta de ahorro), tan solo tres. La de siempre, la vieja conservada, es azul, de tiempos de universitaria, cuando me la regalaba mi abuelo para emergencias. Hubo complicaciones, pero tras acordar, que salidas nocturnas, no pasaba por la generosidad de Canasblancas( como siempre he llamado a mi yayo), comenzamos a confiar: yo en la tarjeta( que no me asustara al fin de mes), la tarjeta en mi abuelo( tan solo fue comida en una ocasión por una horrible boca de la verdad), mi abuelo en mí...

Ahora estoy en ello, cuando veo un cajero cerca. ¡¡¡Lagarto, Lagarto!!! me alejo corriendo...
El curro es cansino, estoy pensando en dar un golpe de efecto y situarme en un puesto directivo( ya me toca), tengo que visitar a Susana, y me ofrezca algún ritual. Susana es cubana, y alguna mano me ha dispuesto para algunos monstruos quedaran errantes por la ciudad brumosa y melancólica del desconsuelo. Uno de las víctimas, rodó por el teatro de la opera de Madrid, pensándose el fantasma, unas dos semanas.
Tengo dos de crédito( y una libreta de ahorro), tan solo tres. La de siempre, la vieja conservada, es azul, de tiempos de universitaria, cuando me la regalaba mi abuelo para emergencias. Hubo complicaciones, pero tras acordar, que salidas nocturnas, no pasaba por la generosidad de Canasblancas( como siempre he llamado a mi yayo), comenzamos a confiar: yo en la tarjeta( que no me asustara al fin de mes), la tarjeta en mi abuelo( tan solo fue comida en una ocasión por una horrible boca de la verdad), mi abuelo en mí...

Ahora estoy en ello, cuando veo un cajero cerca. ¡¡¡Lagarto, Lagarto!!! me alejo corriendo...
El curro es cansino, estoy pensando en dar un golpe de efecto y situarme en un puesto directivo( ya me toca), tengo que visitar a Susana, y me ofrezca algún ritual. Susana es cubana, y alguna mano me ha dispuesto para algunos monstruos quedaran errantes por la ciudad brumosa y melancólica del desconsuelo. Uno de las víctimas, rodó por el teatro de la opera de Madrid, pensándose el fantasma, unas dos semanas.
Mi faceta de Escribana
Sigo escribiendo trazos de Los Viajes Discretos, a chorreta y bote pronto:
.... hemos soñado a duo, que yacíamos como posesos en una plaza pública. Era de noche y queda, encajados en un hueco de muro. A engordado, está más potente, y sus entradas en carnes le facultan para aupar sin dificultad. La señal de hacer alguna guarrada en la rua, o donde se precie de sabor a público, es un chasquido de dedos.
Sus pelos le han crecido hasta media espalda, y la barba la rapa de ciento en ciento. Me mola su color, castaño en los pelos y moreno rojizo en su piel, y sus raspas al rozarme.
Le he jurado fabricarle rastras, solo se lo propongo al comerle, no se niegue. De repente a desaparecido, se ha fugado, y como si me sacudiesen he despertado. Él llevaba atento un buen rato, y quería aprovechar lo que quedaba de sol, para caminar un poco, antes de emprender en la oscuridad, nuestros sueños compartidos. Hoy iremos a una Iglesia romántica, a sus traseras, usadas de meadero, mas no pensamos sentarnos.
.... hemos soñado a duo, que yacíamos como posesos en una plaza pública. Era de noche y queda, encajados en un hueco de muro. A engordado, está más potente, y sus entradas en carnes le facultan para aupar sin dificultad. La señal de hacer alguna guarrada en la rua, o donde se precie de sabor a público, es un chasquido de dedos.
Sus pelos le han crecido hasta media espalda, y la barba la rapa de ciento en ciento. Me mola su color, castaño en los pelos y moreno rojizo en su piel, y sus raspas al rozarme.
Le he jurado fabricarle rastras, solo se lo propongo al comerle, no se niegue. De repente a desaparecido, se ha fugado, y como si me sacudiesen he despertado. Él llevaba atento un buen rato, y quería aprovechar lo que quedaba de sol, para caminar un poco, antes de emprender en la oscuridad, nuestros sueños compartidos. Hoy iremos a una Iglesia romántica, a sus traseras, usadas de meadero, mas no pensamos sentarnos.
Vuelo 67992
He estado en N.Y esta última semana, en un congreso de comunicación con Gertru, llevábamos dos horas en vuelo( se había abierto mi boca varias veces), era de noche y la cena había sido servida hacía un buen rato. Todo parecía estar en calma desde mi butaca junto a la salida de emergencia( y la toca-co roncaba), siempre había deplorado que me tocara junto a las alas. Ella me había contado, después de regresar del baño, que se comentaba en las filas en rumor vago entre los pasajeros, que un hombre había tenido un ataque cardíaco de “jaque y mate”, solo esperaba que no fuera un presagio, como esas coincidencias esotéricas, contadas por periodistas de radio nocturna, que todos mueren, uno tras otro, en un intervalo de tiempo asignado a cálculo: primero el 23B, luego el 3C, y si te salvabas, al acudir a dormir te dabas una leche con el cabecero.
La mayoría del pasaje dormía, mas las revistas para leer en el trayecto habían sido ojeadas una y otra vez, de una forma y de varias. Estaba algo nerviosa, los aeroplanos siempre me han espantado.

Cuando de nuevo abrí mi boca( Gertru me miro en un desvelo como con ganas de llamarme soez o grosera, o gungre por mis ropas) hería cierto olor a humo( pensé que era la zorra de toca-co que había dejado una colilla tirada en el baño sobre una toalla), volví la cabeza y de las bodegas manaba un vaho gris:
-¡¡¡Ostias!!!
-¿Que ocurre?- pregunto la jefa con entusiasmo de tener más excusas para calificarme( aún pensaba que la mamona iba con su vicio a quemarnos a todos)
-¡Mira ¡- como diciéndola: ¡¡¡mira, guarra!!!, por tu culpa.
Al regresar mi vista al frente, descubrí que el piloto de la puerta de emergencia, uno rojo chiquitín, estaba encendido, ¡Que raro! Pues el humo y la película donde la petarda de mi jefa nos ponía en peligro, había sido hasta entonces imaginación, para que ella pagara una indemnización a los pasajeros por riesgos de guarra, y a mí además por riesgos de currarante. Aunque en realidad no deseaba quemarme, disfrutaba con la idea, aunque fuera media melena. La voz del capitán alertaba al personal aéreo:
-¡Recojan bandejas!
Algo raro estaba pasando. Habíamos salido de Madrid en un despegue muy lento y con cierta tardanza en tomar altitud. Habíamos alcanzado el océano, en esos momentos podía ver agua y agua por la ventana a la luz de una luna fastuosa.
-¡¡Mira!! hay un fuego de San Telmo en una de las alas- dije en mi ignorancia de poco viajada.
-No es fuego de San Telmo. No volábamos a la velocidad y altura de otros vuelos, parece haber fuego en uno de los moteres- dijo la sabionda, como si las cosas pasaran exactamente cuando ella hablaba, y en tal caso de no hacerlo, las cosas no hubieran ocurrido aún. Como creadora de los acontecimientos, escribiendo las pericias en una novela de aventuras. Me preguntaba si existiría esa nube que estaba observando con forma de chimenea, puesto que ella aún no había dado fe de ello. Antes de señalarla algún pueblecito en el planeta sobre el que volábamos, debía antes preguntarla si lo veía, si directamente la comentaba ¡¡¡Que bonito!!!, ella contestaba: “¿Qué? Hay no hay nada.” Y es que en su libro, no tenía permiso para descubrir nada.
El capitán nos participó:
-Por motivos de seguridad vamos a tomar tierra. Abróchense los cinturones.
Los empleados de vuelo estaban muy nerviosos, el pasaje recién desvelado. Aterrizamos con las cabezas gachas y algún trompicón, oímos la voz del capitán del nuevo tras aplaudir por arribarnos sanos:
-¡Evacúen el avión inmediatamente!
Los bomberos y las ambulancias nos esperan en el exterior, yo salté la primera, Gertru no quería moriste tampoco. Nos alejamos del peligro, resbalé por el tobogán de emergencia. Tuvimos que esperar otras catorce horas para salir de nuevo en otro vuelo. Ya sabía yo que un vuelo con ella no me llevaría a buen puerto. Pero en la espera de tanto tiempo, en un aeropuerto portugués, me hice la leída para no tener que darle conversación, aunque solo tenía para ello dos dedicatorias de exnovios en dos guarda páginas que utilizaba como separador de mis bragas de viaje en una caja de puros dentro de mi bolso de mano. Y que la cotilla de toca-co, intento divisar en la distancia de que iba:
Dejé de quererte cuando...
Dejé de quererte cuando comprendí que no siempre las cosas dependen de la voluntad, que la desazón de cumplir deseos quiebra muchas veces por las energías sobrehumanas; y que si el mundo no quiere, no puedo hacer nada por solucionarlo.
Dejé de quererte cuando después de desearlo fuertemente e intentarlo, el mundo no dejaba otra posibilidad que los sueños. Porque Cariño ¡Desengáñate!, no nos llevábamos bien. Y aquí sigo, no queriéndote, pero la ilusión en la voluntad humana, se fue también.
Nunca digo la verdad...
Nunca digo la verdad sobre nada, nada parece lo suficientemente interesante como para ser te hablado; nada parece que sea cierto en el fondo, y no perdono darte monotonía.
Esta es la razón por la que te escribo, para inventarme diferente, y contar cosas distintas, que aunque la gente cree falacias creativas de escritor, nada es más real que no resguardar los deseos más profundos, exponiendo como parapeto a un personaje.
Como me gustaría ser mudo, para no perder tiempo vago en decir palabras simples, y dejarte mi alma con los dedos.
Desde luego que he salido con chicos muy cursis( muy cursis pero muy majos); cuando me aburrí de tanto leerlos( un polvazo en esos momentos, de los de antes, o de los tantos que no pasaron y les tenía en cuenta, me hubiera sido más satisfecho) que comencé mi relato-novela de los viajes discretos. Donde una novia junto a su novio hacen viajes geniales. Me prestaron en la cafetería varias servilletas de papel, puesto que por no aguantar a mi camarada, como una posesa vino la inspiración.
La mayoría del pasaje dormía, mas las revistas para leer en el trayecto habían sido ojeadas una y otra vez, de una forma y de varias. Estaba algo nerviosa, los aeroplanos siempre me han espantado.

Cuando de nuevo abrí mi boca( Gertru me miro en un desvelo como con ganas de llamarme soez o grosera, o gungre por mis ropas) hería cierto olor a humo( pensé que era la zorra de toca-co que había dejado una colilla tirada en el baño sobre una toalla), volví la cabeza y de las bodegas manaba un vaho gris:
-¡¡¡Ostias!!!
-¿Que ocurre?- pregunto la jefa con entusiasmo de tener más excusas para calificarme( aún pensaba que la mamona iba con su vicio a quemarnos a todos)
-¡Mira ¡- como diciéndola: ¡¡¡mira, guarra!!!, por tu culpa.
Al regresar mi vista al frente, descubrí que el piloto de la puerta de emergencia, uno rojo chiquitín, estaba encendido, ¡Que raro! Pues el humo y la película donde la petarda de mi jefa nos ponía en peligro, había sido hasta entonces imaginación, para que ella pagara una indemnización a los pasajeros por riesgos de guarra, y a mí además por riesgos de currarante. Aunque en realidad no deseaba quemarme, disfrutaba con la idea, aunque fuera media melena. La voz del capitán alertaba al personal aéreo:
-¡Recojan bandejas!
Algo raro estaba pasando. Habíamos salido de Madrid en un despegue muy lento y con cierta tardanza en tomar altitud. Habíamos alcanzado el océano, en esos momentos podía ver agua y agua por la ventana a la luz de una luna fastuosa.
-¡¡Mira!! hay un fuego de San Telmo en una de las alas- dije en mi ignorancia de poco viajada.
-No es fuego de San Telmo. No volábamos a la velocidad y altura de otros vuelos, parece haber fuego en uno de los moteres- dijo la sabionda, como si las cosas pasaran exactamente cuando ella hablaba, y en tal caso de no hacerlo, las cosas no hubieran ocurrido aún. Como creadora de los acontecimientos, escribiendo las pericias en una novela de aventuras. Me preguntaba si existiría esa nube que estaba observando con forma de chimenea, puesto que ella aún no había dado fe de ello. Antes de señalarla algún pueblecito en el planeta sobre el que volábamos, debía antes preguntarla si lo veía, si directamente la comentaba ¡¡¡Que bonito!!!, ella contestaba: “¿Qué? Hay no hay nada.” Y es que en su libro, no tenía permiso para descubrir nada.
El capitán nos participó:
-Por motivos de seguridad vamos a tomar tierra. Abróchense los cinturones.
Los empleados de vuelo estaban muy nerviosos, el pasaje recién desvelado. Aterrizamos con las cabezas gachas y algún trompicón, oímos la voz del capitán del nuevo tras aplaudir por arribarnos sanos:
-¡Evacúen el avión inmediatamente!
Los bomberos y las ambulancias nos esperan en el exterior, yo salté la primera, Gertru no quería moriste tampoco. Nos alejamos del peligro, resbalé por el tobogán de emergencia. Tuvimos que esperar otras catorce horas para salir de nuevo en otro vuelo. Ya sabía yo que un vuelo con ella no me llevaría a buen puerto. Pero en la espera de tanto tiempo, en un aeropuerto portugués, me hice la leída para no tener que darle conversación, aunque solo tenía para ello dos dedicatorias de exnovios en dos guarda páginas que utilizaba como separador de mis bragas de viaje en una caja de puros dentro de mi bolso de mano. Y que la cotilla de toca-co, intento divisar en la distancia de que iba:
Dejé de quererte cuando...
Dejé de quererte cuando comprendí que no siempre las cosas dependen de la voluntad, que la desazón de cumplir deseos quiebra muchas veces por las energías sobrehumanas; y que si el mundo no quiere, no puedo hacer nada por solucionarlo.
Dejé de quererte cuando después de desearlo fuertemente e intentarlo, el mundo no dejaba otra posibilidad que los sueños. Porque Cariño ¡Desengáñate!, no nos llevábamos bien. Y aquí sigo, no queriéndote, pero la ilusión en la voluntad humana, se fue también.
Nunca digo la verdad...
Nunca digo la verdad sobre nada, nada parece lo suficientemente interesante como para ser te hablado; nada parece que sea cierto en el fondo, y no perdono darte monotonía.
Esta es la razón por la que te escribo, para inventarme diferente, y contar cosas distintas, que aunque la gente cree falacias creativas de escritor, nada es más real que no resguardar los deseos más profundos, exponiendo como parapeto a un personaje.
Como me gustaría ser mudo, para no perder tiempo vago en decir palabras simples, y dejarte mi alma con los dedos.
Desde luego que he salido con chicos muy cursis( muy cursis pero muy majos); cuando me aburrí de tanto leerlos( un polvazo en esos momentos, de los de antes, o de los tantos que no pasaron y les tenía en cuenta, me hubiera sido más satisfecho) que comencé mi relato-novela de los viajes discretos. Donde una novia junto a su novio hacen viajes geniales. Me prestaron en la cafetería varias servilletas de papel, puesto que por no aguantar a mi camarada, como una posesa vino la inspiración.
Cosas por las que discutimos mi chico y yo: La discriminación positiva en los desplazamientos.
Algunas veces mi novio y yo nos tumbamos en el duro asfalto,
cerramos los ojos y experimentamos viajes discretos, sin avisar de ello a los porteadores. Por cada momento, un lugar diferente. Parece mentira que nadie advierta de ello, de lo cómodo de viajar en secreto. Aunque algunas tardes no es tan gustoso, a él se le quema la espalda y me echa la culpa de la poca crema que llevé, es de piel muy blanca y pelirroja. Desde que viajamos así, hemos descubierto las tensiones de pareja, y el poder de la diferencia para causar problemas. Por eso no hemos comentado aún esta manera de transporte, por los problemas que acarrea. Avanzamos en ello, en la superación de los obstáculos, antes de comunicar el modo descubierto. No obstante hemos averiguado que no es más entretenido donde deparamos, como la forma de hacerlo: en un cuarto de hora fuimos a Sebastopol, en media hora capturamos con cámara a gente pintoresca; y el metro es una bañera de espuma filosófica, donde hacemos prospecciones sobre futuros viajes.
En una ocasión se percató de mi mal humor, me amenazó con cerrar la puerta fantasma por siempre. Me arrinconó en la pared del vagón inmovilizada, no me permitió bajarme en mi estación, pensé que me asesinaría en cocheras, para aumentar la estadística de la violencia de género, cuando se ponen tensos y sin escucha. Se me cayó una lágrima sin darme cuenta, por la ofuscación de sentimientos. Cuando reanudamos la marcha, me dio un beso, y me advirtió que no volviera a hacer eso. Se percata con relativa frecuencia de mi presencia alterada; debo tener cuidado: algunas noches debe llevar pesadas maletas por más de tres horas, entre tanto recojo flores naturales en el camino, para unir a las candelillas de la cena, mientras me quejo de la tardanza.
Las diferencias emocionales las llevamos bien casi siempre. Hemos acordado que en nuestros viajes, lo masculino lleve el peso físico o afectivo y lo femenino el susceptible e impresionable; el punto que él a veces es tan femenino como yo. En ocasiones ve fantasmas, y debo devolverle el beso cuando el agua le corre y regañarle. Mañana viajamos a Roma, lo hemos discutido hoy en el metro.
Es lo que llevo escrito de mi nueva faceta literaria: Diario de una novia
Presentes de pasados olvidados.

Estas Navidades han sido muy extrañas, a pesar de que siempre fueron unas fechas con las cuales disfrute. Mi Jude Law, no he tenido noticias alguna de él. A pesar que me he enterado que fue infiel a su novia anterior con la niñera de sus hijos; no sé si debo considerarme ultrajada, pues he acabado un libro sobre recuerdos mezclados en una gran ciudad:
Donde el espacio era movible, según recordabas el pasado; chimeneas que eran movibles, edificios que se modificaban como escenarios de cartón piedra. En realidad era mis sueños que se habían apoderado de una ciudad entera y de sus habitantes. No podía huírse de los pasados recuerdos, puesto que la estación de la ciudad, no paraba un puto tren:
¡¡¡Auxiliooooooooooooo, quiero largarmeeeeeeeeee!!!
Como si uno pudiera apearse de su vida y sus memorias. Me quedé transpuesta, en la estación del libro o de mi sueño( por lo de recuerdos mezclados) había multitud de personas arrulladas, intentando tomar algún metropolitano. No se bien si huían de un futuro de recuerdos diezmados, o de su pasado recordado. El caso que encontré allí a mi héroe, el recogedor de mis apuntes y bártulos, y como algo normal y habitual, me dio un beso en la mejilla. De manera tonta le di las gracias, por el sentimiento de apoyo en medio de ese desastre que había llevado a la ciudad con mis recuerdos, por ese contagio infeccioso. En medio de la soledad( no física) me abrazó con currisquinos y acompañaba en el desaliento...
Luego en la mañana he acudido al trabajo( buffff); no he encontrado allí al desconocido, al desconocido compañero, en la cena de Navidades del trabajo, las directivas decidieron mandarlo a rodar a una nueva publicación. La vuelta será en unos meses... y como no había mucho trabajo me he puesto a guionizar, mi fantasía ha pasado por los personajes inmóviles, en inmóviles decorados, en inmóviles escenas, les he inyectado mi imaginación y les puse a trajinar.

Puede que en los sueños toquemos los mundos paralelos elásticos, de la teoría de cuerdas espacio-tiempo. Entonces habitemos diferentes cuerpos( vidas), o diferentes conciencias, aquello que pudo ser y no fue, o es en otras dimensiones. Con esa elasticidad he comenzado a escribir mi relato llamado “ La memoria de los peces” donde paro el mundo atmosférico que me place, y con una barita doy aquí y allá como Harry Potter. A doña cojones la he puesto de guardesa en el camino de Santiago, y nadie recuerda que les he cambiado de cuerpo y de recuerdos. ¡Es una gozada!
- Ethellllll, que lo quiero para hoyyyyy.
- Ya voy.
Me he dado un susto de huevos, mi cara se puso roja, pensé que me leían el pensamiento, en el libro que leí en la noche, los invasores, la infección misma, le era posible dominar todos los momentos vividos de los pobladores de la ciudad( de Madrid), incluso cambiarlos y desmemoriar, despedazando y cosiendo recuerdos a voluntad, estafando y mintiendo( quizás no sea tan horrible el microbio). Quizás los sueños solo evocan a secuencias de recuerdos olvidados; pero ya no tenía tiempo de filosofar o meditar sobre mi desastre de vida y deje los posit mentales...
ME HAN SUBIDO EL SALARY:
- ¡¡¡¡¡AUPA!!!
Aunque quedé rato en la estación de Colón:

"El futuro mezclado o el pasado no ordenado.¿ Cual duele más?" Hice este graffiti con mi barrio de labios sobre los azulejos blancos. En un articulo de Gertru colgado de la oficina titula " Arte de calle, manifestación social, o gamberrismo soterrado" siempre lo he considerado tremendamente gilipollas el encabezado; toda acción social es trasgresora.
MANIFIESTO: YO NO QUIERO
No he vuelto a soñar con nada romántico, pero si ensueños de moverme mucho para luego no recordar nada. Ayer fue noche nueva, y aún no me ha acontecido nada inédito, bueno sí: después de oír a una mujer poseída de la radio( ya recuperada) y espiritismos por Iker Jiménez, sentí que me llamaba una voz; pero la razón ya la empiezo a notar, y por supuesto que desde lo más hondo de mi corazón brotó este pensamiento( pues los ánimas te repasan la mente):
-Mira, no estoy para estas chorradas, si vienes a beneficiarme empieza, y si vienes a joder, vete a la mierda que me voy a sobar.
Jaja, y no me ha vuelto a molestar( supongo que esta trabajando ya para mi mejora). Como siempre me levanté temprano para ver los saltos de esquí. Una costumbre tonta, pero no verlo sería como no tener la rutina de lavarme los dientes, "mis dientes" como decía mi amiga eslovena al traducir desde el inglés( perdiéndose ya en la cuarta translación: esloveno: germano: inglés: francés: español)
Lo que sí recuerdo es que he cantado una canción, pero no se si borracha o dormida al ver a Sabina por la vía a las cuatro horas y poco de tomar mis uvas en la puerta( la de mi cocina), se la he dedicado claro:
yo no quiero ni libre ni ocupado
ni carne ni pecado
ni orgullo ni piedad
yo no quiero saber porque lo hiciste
yo no quiero contigo ni sin ti
lo que yo quiero muchacho de ojos triste es que mueras por mí
y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren
Creo que me ha felicitado( el año y lo bien que canto)
En fin, también he contado con tiempo en esta oscuridad para pasarme por la otra puerta, la de sol, otra usanza tonta. Y hasta creo que me he caído de culo, bien empezamos( considerando que salí de pie no creo que me influya)
Ahora leo a Gret de nuevo " Diario de una novia tonta" aunque también tengo otro " En busca del hombre metroemocional" de una americana regalado de Noel; mi vecina al cotillear en el ascensor me comento:
-Mucho arroz para un pollo.
A lo que yo pensé con cara de devolverla encima: " Y esta gilipoyas"; como gran rencorosa cuando la vi ayer barriendo los descansillos la he contestado:
-Mucha mierda para una cerda.

Pero esta vez con una gran sonrisa( para meterle el destornillador sin que me matara). He pensado poner otro posit en el ascensor, dirá algo así:
" No se emiten opiniones a los vecinos en el elevador, el espacio es muy pequeño y siempre hay algún objeto punzante en los bolsillos"
Bueno pues este pollo se pone a leer...tomando un pomelo de Joaquín Sabina( me lo regalo ayer)
-Mira, no estoy para estas chorradas, si vienes a beneficiarme empieza, y si vienes a joder, vete a la mierda que me voy a sobar.
Jaja, y no me ha vuelto a molestar( supongo que esta trabajando ya para mi mejora). Como siempre me levanté temprano para ver los saltos de esquí. Una costumbre tonta, pero no verlo sería como no tener la rutina de lavarme los dientes, "mis dientes" como decía mi amiga eslovena al traducir desde el inglés( perdiéndose ya en la cuarta translación: esloveno: germano: inglés: francés: español)
Lo que sí recuerdo es que he cantado una canción, pero no se si borracha o dormida al ver a Sabina por la vía a las cuatro horas y poco de tomar mis uvas en la puerta( la de mi cocina), se la he dedicado claro:
yo no quiero ni libre ni ocupado
ni carne ni pecado
ni orgullo ni piedad
yo no quiero saber porque lo hiciste
yo no quiero contigo ni sin ti
lo que yo quiero muchacho de ojos triste es que mueras por mí
y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren
Creo que me ha felicitado( el año y lo bien que canto)
En fin, también he contado con tiempo en esta oscuridad para pasarme por la otra puerta, la de sol, otra usanza tonta. Y hasta creo que me he caído de culo, bien empezamos( considerando que salí de pie no creo que me influya)
Ahora leo a Gret de nuevo " Diario de una novia tonta" aunque también tengo otro " En busca del hombre metroemocional" de una americana regalado de Noel; mi vecina al cotillear en el ascensor me comento:
-Mucho arroz para un pollo.
A lo que yo pensé con cara de devolverla encima: " Y esta gilipoyas"; como gran rencorosa cuando la vi ayer barriendo los descansillos la he contestado:
-Mucha mierda para una cerda.

Pero esta vez con una gran sonrisa( para meterle el destornillador sin que me matara). He pensado poner otro posit en el ascensor, dirá algo así:
" No se emiten opiniones a los vecinos en el elevador, el espacio es muy pequeño y siempre hay algún objeto punzante en los bolsillos"
Bueno pues este pollo se pone a leer...tomando un pomelo de Joaquín Sabina( me lo regalo ayer)