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El desastre de una F
Y no tan desastre. ES FICCIÓN, FICCIÓN
Acerca de
Oh!!! Prólogo: Ethel, es una de esas chicas que no le enseñaron a dar rienda suelta al emocional, a desfogarse con el otro sexo, en todos sus grados, en la manera que a un varón. Sus veintenueve son una mezcla de sentirse mayor, más gorda que en años atrás, instintos... Todos sus intentos de pareja en el pasado fueron fallidos. Poco a poco sustituye con sus sueños nocturnos la vida real anodida y aburrida; pero un hecho inesperado...
 
Otra leyenda
En la madrugada he despertado( sueños desagradables) y abrí de nuevo a leer:

EL NIÑO QUIJADA( a mi amigo ladrón de cuerpos)

Cuentan las buenas lenguas, que en las noches de Medellín, deambula un niño trigueño que duerme en un vagón cafetal en vía muerta, a la luz colada de la madrugada entre las planchas de madera. Cabecea boca bajo sobre unos sacos de granos de café y cacao, y sueña le cobija un tejado a dos aguas de teja roja, los Sábados va a pescar con Padre, y los Domingos hay pastel de chocolate en la cocina de Madre. Los lunes se enjabona en la pila, descendiendo unas escaleras; aunque al bajar por los peligrosos anclajes, toma más mugre en lugar de perder el barrizal de la medio orfandad.

Cuentan las malas lenguas, que es un niño grande, un párvulo perpetuo, quien se negó a crecer y sucumbir en “habeas corpus”. Vaga por las antiguas plataneras, recogiendo rastrojos, acaricia el rifle compañero de su niñez, hasta vencerle la paranoia; mas carga sacos podridos en rutinaria destreza de imaginar el pasado.

Últimamente se esconde, teme que Padre, comandante de la pobreza, le busque para participar en la guerrilla, es un general importante... Se duda que esté tan loco como apuntan, y ya se le empieza a llamar el niño Quijada: al fantasear sus propios deseos, o por su consumada maestría de no recordar.

 
Diciembre 22 de Diciembre
Recientemente disfrutamos nuestra cena de navidad, después del fracaso de mi cita con el estrenado:
-Lori( la secretaria que llega antes que nadie y se va antes que nadie), ¿No has visto una nota caída por algún lao?
-Sí.
-¿Dónde?
-¿De qué color?
-Amarilla, me parece.
-Bien.
-¿Bien qué?
-Trituro dos paquetes diarios de notas, notas de papeleras, notas personales, comunales, notas de reuniones, del tablón de anuncios, notas de mensajes telefónicos, notas de agencias de transporte... luego tenemos distintas posibilidades dependiendo el color, puede que me acuerde si es vistosa.
-Déjalo, ya me hago una idea( parece que no soy la única doña-nota)

Lori tiene unas grandes tetas, y procede de los anteriores jefes de la agencia, han pensando alguna vez en despedirla, a mis jefas a pesar de petardas, no les pone las vistas que Lori otorga. Que sean mujeres( no contratarían un buenorro solo para agradarles el día) no quiere decir que sean mas cabales y enteras: solían pedir el mismo tipo de DHL para pasarse a las doce, y repetir a última hora de la tarde. De hecho este mortal en agradarles, pasó a ser nuestro chico de los recados, y de ahí al departamento de contabilidad. A este paso, veo que ocupará una pecera antes que yo( uno de los despachos con ventanas al callejón y al mismo tiempo a nuestro trabajo comunitario en isletas de pcs) todo es tan tétrico( pensamiento final).


Visto que Lori no me ofrecía pistas, he especulado que bien pudiera ser que el nuevo de reloj visible y jerseys llamativos( que en ese momento movía la mano zurda) tomara la nota y la guardara en los saquillos de sus tejanos( mucho suponer su vestuario), dado el caso que fue redactara para él; bien pudiera también que algún camarada antiguo no deseara que nos citáramos( como en las series televisivas)

De todos modos acudí a la cita, con gran solemnidad y decencia sabedora de la gran raya gruesa que separaba a las imbéciles, de nosotras las idiotas. Mientras esperaba por espacio de muchos minutos( o segundos, cuando llegó me despojo del reloj y lo dejo acompañar a mi trasto rojo) decidí comerle enseguida un poco( si era agradable) y evitar los preliminares de grandes conversaciones que enfrían luego las ganas. Eso ha pasado con mis conversaciones entre mí y Josué, que nos picamos frecuentemente. Como aquella cena de inauguración de una agencia de comunicación dentro de nuestra agencia de noticias, con potenciales clientes, en las que con un traje negro largo y copa de champán al ristre, entré en la conversación que Josué se traía con un importante nombre: “Nuestro gran objetivo es poner precio a nuestro trabajo de búsqueda de novedades informativas”
-Y a como vendemos los enfados a nuestras fuentes, por recibir información incompetente “unwritting”. Son muy divertidos –comenté para incomodarle un poco, reseñándole con la guiñada de mi ojo siniestro, y me presentara.
-Sí, me parto el culo cuando van dirigidos a ti- me susurró con su resuello a alcohol en el cuello -Señor X, podríamos decir que Ethel es mi para-broncas.
-Pero lo llevo bien, cuando se trabaja con incompetentes, no estresa tanto ser tan mala- Me fui guiñándole el ojo diestro, y arrojándole descuidadamente la copa sobre su traje- Eso pasa con los alquilados, es ley de Murphy.

A la mañana siguiente tuvimos sendas reprimendas por no dejar nuestro piques para el ámbito privado, y que lo solucionáramos de otras maneras más intimas( un polvazo vamos) y no tan públicas: “ Si se pudiera condensar vuestra tensión sexual en una lata de cocacola, se solucionaría el problema de la energía”
- No es mi misión hacer del mundo un sitio mejor- contestación de Josué a toca-cojones, prueba de que ambos eran muy cineastas y musicales. Notas en mi cerebro electrónico:



Volviendo al nuevo, no pudo acudir a la cena, se retorció el tobillo por la mañana al correr por los subterráneos del metro, y la hinchazón fue a más a lo largo del día. Pero cuando aprehendí mi abrigo del perchero para acudir a la cena, antes de salir encontré otras dos notas escritas por otros escribanos detrás de mi mac, al apagar la luz:



Dado el fracaso me quedé dormida tras beber y trincar, y descoyuntarse y carcajear, leyendo las leyendas de Gret en mi pequeña cama( para entrar en mi pequeño cuarto) junto a mi pequeña bombilla:

LA DAMA DE MADRID ( a mis amores que no fueron)

Cuenta la leyenda urbana que por los andurriales de Madrid, un joven pintor bohemio con sombrero de hongo y gabán, ronda las calles con un lienzo en su ayuda. Cada cierto tiempo cambia el pastel, de temática variada; bodegones, arpías griegas, Ángeles halados...
Ando a la vera, a ver si lo pillo, últimamente se le ve con un retrato de una reina mora, ladrona de corazones, que rondaba en el siglo diecinueve por la villa; y la fantasía recita se presenta de noche. El artista mancebo, fue cautivado en una de estas quedas al torcer la esquina de una rúa, regresó corriendo a su taller, y la retrató con los párpados cerrados, mientras retenía sus sombras.
Desde ese acontecimiento, pasó lo días mugriento y hambriento, azarado; hasta que en una luna llena la vio correr por las avenidas, y tras ella partió, hasta al intentar retenerla, logró desvestirla a tirar de sus atavíos. La mala fortuna hizo descubrir su pata de cabra, y volando en su escobajo, aparcado en Sol, le maldijo.

A partir de ese día el bohemio, dispersa su vista errante en el pasado, y parece de rostro maliciento, nada le devuelve la sonrisa, y se aferra a un solo recuerdo, esa mujer retratada colgada de su faltriquera: una hada de largo y hermoso cabello, pintado mitad rojo, mitad azul. Si se le para al errante, con morriña habla de sus recuerdos vagos, de como tenía el cabello azul, reflejo de su bondad e inocencia, y como tornó rojo de pasión y enfado en su último encuentro.
Como murmuran que es demasiado libre para ser frenada, y odia detenerse en cualquier detalle, yo aspiro a ver al menos el retrato de esta dama, cuidadora de las noches de Madrid. Daré aviso cuando le descubra.
 
El metro
Había oído de sustos en el metro, y que el miedo es la preparación síquica para el susto; pero nunca había experimentado: si salvamos ese momento parvulario de gotas de sudor en la frente ante la inminente aparición del hombre del saco con navaja de naipes por el ropero, que todas las niñas hablaban en mi clase de infanta.
Esta mañana desoladora, desperté tarde, había repaso con Gertru, la dueña( de mi vida por supuesto) de la mega agencia de comunicación, junto a su socia Luci( que es un encanto)
Aunque ya no era hora punta, temía que el reloj o la maquinaria de los vagones, fuera demasiado torpe para depositarme ante la cara de cara-caballo. Solo recuerdo ir atropellada --la carpeta apenas llevada cerrada( donde dormían todos los datos que había almacenado para una convención sobre tejas), el pelo mojado, unos cuantos “Jesús” al ser el tiempo invernal, y la cimarra arrastrada por los suelos, libre por doquier, pendida del brazo---. ¡Ah sí! Había una gotera en el metro, cómo no, y unos cables caían de un ramal: ”Algún día me electrocutaré” he pensado.
El tubo de estación que yo pillo, es demasiado antiguo y largo, con azulejos azules en el suelo y blanco curvado en los techos. Bastante tétrico y desértico a las nueve de la mañana. Al bajar las escaleras para enfilar mi suburbano, he comprobado como era perseguida por una sombra que miraba sin pestañear. No tenía opción de retroceder, aun miedosa, el reloj no marcaba para sustos. De tal modo que seguí, he escuchado que es mejor no prestar atención a los depravados, el miedo en las víctimas hace envalentonarles y atacarte, como los perros.
El último tramo de túnel contaba con varios pies de largo( que no de pasos de personas), sin saber llegara a ver a alguien más para sentir alivio del perseguidor, antes que él me diera alcance. Se cayeron mis grafitos --siempre llevo un estuche lleno( como en el cole)--, algo secundario para parar y recogerlo, aquella lobreguez a lo lejos daba grandes zancadas.
Me caí; lloré de desesperación, no vería a tiempo la cara de toca-cojones, acabando muerta allí mismo, con alguna navaja del hombre del saco. Con las manos apoyadas levanté sin mirar atrás, escuchaba como silbaba e incluso oí: ¡Princesa! Era turbador, mojada del temporal por no tener tiempo de sacar el chubasquero, y aquel loco me apodaba cariñosamente:
-¡No partas!-gruñó. Me reí algo sarcástica( aquí me voy a quedar a esperarte)
Corrí y corrí todo lo rápido que fui alguna vez capaz. Gané la estación: el metro partía, di dos golpes en las ventanas, otras veces ha funcionado. En ese momento me abordó por las espaldas, con mis folios y lápices perdidos. El maquinista me abrió
Hubiera comenzado a intimarle, pero no ha subió, la maquina ha comenzado a partir, y entonces he reparado en su rostro, casi por un segundo( una eternidad), la nube de irrealidad de mi fantasía provocada por la fiebre del resfriado, la humedad, la carrera y el susto, ha caído en creer que era mi compañero solícito del sueño.

-Oiga perdone --he preguntado a un afro-africano con el que charlo muchas veces( vamos que hubiéramos podido tener muchas parrafadas si no fuera por no ser el mejor sitio para hablar un metro abarrotado)—le parecerá muy raro que le pregunte esto, pero ¿ me puede decir cómo era el joven que ha quedado fuera mientras yo entraba?
-ldkjf kdaldñka ñkdañkd ñakdkd.
-Muchas gracias. Thanks
-¿Ethel?- era Sara, que se baja dos paradas antes que yo, y es dependienta de Zara.
-Hola Sara, ¿ tu le has visto?- a todo esto todo el pasaje atendía a la única conversación que se mantenía en el vagón, y la distracción de su mañana.
-Has subido sola Ethel.......No, no he visto a nadie en el anden......jajaja, si hubiera sido alguien parecido a Jude Low, vaya que si me hubiera dado cuenta.
-Oyes no comentes nada de esto-- creo que remarqué más las ganas de todo los pasajeros de contarlo a llegar a sus puestos de trabajo--, es una paranoia de un sueño, ya te contaré...( esto lo hice para joder, el dejar una duda a los curiosos)—. Adiós Sara, que tengas un buen día.

Y seré una ... pero por mis muertos, que he vuelto a ver al hombre de las pastas negras, con el reloj, y de nuevo estaba de espaldas...

 
El nuevo
Hace unos días, no sabia bien como iba a glosar mis relatos en mi block azul( perdiendo el tiempo en mi trabajo bajo los look at de Gertru, en plan look down; y mis look out, en plan disimulo look to de mi trabajo); si llamarlos Frígida con mi lápiz de grafito, o ser más sutil con la formas de expresión. Resolví ser más suave al murmurar, algo que me he propuesto en general -entiéndase no molestarse por las actuaciones fastidiosas de monigotes varios, y no soltar la parpayuela( lengua en bable)como desagüe en una sin fin de notas plegables por la casa, la empresa, el metro, la calle, la cara de Gertru, el cuerpo de mis exs: ex caseras, exnovios, ex profesores, ex compañeras

El caso que iba a ser vociferado, esta explicación metafísica de mi existencia:"El caos de una F"; cosa que deseche pues he descubierto recientemente no hay que esforzarse por despegarse de él, más bien aceptar que con llevar la situación desastrosa es suficiente. Siempre que no alcancé el tramo de horriblemente horripilante v.g:¿El vestido de fiesta de noche vieja se te mancha de chocolate en el último momento?, pues te quedas en casa y en esa noche tu vecino te pide sal( o azúcar) y surge una terrible historia turbulenta( porque en el fondo el desastre te da placer); y raramente él no ha salido.

En otro orden de cosas, no se si el nuevo en el curro por momentos esta muerto, he recordado esa leyenda de alguien que le dio un ataque, y permaneció muerto setenta y dos horas, sin que nadie se percatara de su estado, sobre su mesa, su silla, y su puesto de trabajo. Y es que de mi nuevo compañero aún no conozco más que su reloj y que le molan los jerseys de punto de colores vivos( fucsia y verde limón), que su brazo sale de vez en cuando por detrás del ordenador, y que hoy ha sido su segundo día, porque:
-¿Cómo se llama el nuevo inmóvil?
-Lo siento Ethel, me llaman, luego hablamos( esta es Cloe, una galesa en Madrid, que le molan las chocolatinas, y me obsequia con ellas, siempre de regreso de las Islas)

He esperado a que se levantara, para aprovechar y presentarme, hasta lo he ensayando varias veces:
-¿Qué tal? Soy Ethel, la del pc rojo( el único mac, ) soy la rara.... ¿Hola qué tal?, llevas muchos días( sabia perfectamente las horas que llevaba)....¡¡¡¡Hola!!!! soy la del abrigo marrón en el perchero. Es chulo nuestro perchero ¿verdad? Es art deco.

Pero fue inútil, sumado a que sus venidas mañaneras son antes( para hacer méritos supongo), y se marcha después( por el mismo motivo). De vez en cuando le da un espasmo, mientras lo observo( más que nada para conocerle la cara). Lo que sí le he oigo es suspirar, toy esperando a la comida de navidad de empresa, para una presentación formal. Hoy pensaba invitarle al metro( por si coincidíamos en la misma línea) para hacer simbiosis( yo el hongo); al final cuando quise alzar la mente del globo rojo( mi pc) y de mi teléfono granate estilo góndola, no divisé su reloj: ¡¡¡Pardiez!!!

He puesto unas cuantas notas por detrás del ordenador para mañana:



Casi llego por los pelos al metro, toy leyendo un libro de leyendas de Gret:

EL HOMBRE LOBO.

Padre me ha arrancado una promesa:
-¡¡No debéis darme paso pasadas las campanadas de las doce de la noche!!
Padre se ha aficionado a las novelas grotescas y fantásticas, temo le pase lo peor. En la tarde nos ha contado que saldría a mirar por los montes, con su trabuco, si algún lobo es el dañoso de las incursiones y desperfectos en rebaños y establos: perdidas de ganado de los últimos días; pero hoy un pastor ha sido muerto en el monte. Junto con su tabardo y arma al ristre, saltó al monte.
Su tratado sobrenatural preferido, narra que cuando un paisano sale a dar caza al hombre lobo, si torna después de las campanas de media noche, no debe separársele la tranquera, pues no regresa el hombre, sino el lobo. Padre no has tomado palabra que tras tocar la queda de media noche en la iglesia, no le facilitaremos acceso hasta que se llegue el día. ¡Esos malditos cuentos, le han trastornado¡ ¿Cómo le voy a dejar helarse de frío vuelva cuando vuelva? Si no permito que entre, caeré en las mismas supersticiones suyas, y no le auxiliaré en su paranoia.
De todas las maneras estoy muy asustada, esos chismes te entierran el miedo en las tripas. Ahora dispuesta en la ventana helada, distingo por su reflector, que desciende, con sus pies hundidos en la nevada, de las cumbres. Y dudo sin sus consejos deben ser llevados acabo o no,¿qué hacer?, le prometí una acción, pero tampoco estoy segura de lo correcto. Los bronces fuliginosos acaban de comenzar a repicar, y Padre, quizás la bestia, camina a unos doscientos metros de distancia, orientado hacia mi cabaña....


En ello estaba, cuando he observado que un hombre vuelto con el mismo jersey y reloj que mi desconocido compañero, tenía las mismas pastas negras que yo releía. El primer impulso ha sido acercarme, pero he temido meter la pata, o importunarle, incluso asustarle, y he decido esperar a la cita de mañana( que con seguridad será él)


Sigo observando... toy sola en el apartamento, presiento pasos de lobos.
 
Mi solitario hogar...
El día del ocho de diciembre, estaba en la lectura de mi poesía enmarcada en oro viejo de la pared, una pulcra de un poeta francés del siglo XVI, que repasaba; bueno un pliego de papel algodón en blanco: mi primer solicitante lo escribió a pluma, la guardé como tesoro entre ropa de cama; hasta cuando lavaron la ropa, y se estamparon las letras de tinta en las sábanas. El caso que quedaron unas envolturas muy poéticas, planchamos ambas, unas las volví a aguardar, y las otras( las hojas) fueron encuadradas en oro( papelón de cuando quise ir a la tienda y dejar la encomienda que enmarcaran la nada); quedaba leyendo la poesía cuando llamaron a la puerta.

-¿Quién es?
(no contestación)
Me arrimo con mesura para divisar quién puede ser tan borde para importunarme, no si antes quitarme las pantuflas. Para mi sorpresa, un policía, llamo rápidamente a mi hermano: “Puede ser un psicópata que le ponga asesinar con uniforme”
-Pues no abras- me objeta con el mismo bisbiseo, como si pudiera oírle por mi móvil desplazado a la cocina.
-Policía, ábrame por favor- me dieron ganas de decir "enséñeme la patita"; como cuando mi madre me hacia escenificar el cuento de los siete cabritillos para desconfiar de los extraños. Miré donde esconderme, y no salir hasta que mi hermano... Pero me armé de valor( y de un tranco escondido en mi zurda y en el reverso de la puerta)
-¿Que ocurre?
-Soy el sargento Bermúdez( que no le conociera de nada me tranquilizaba grandemente)
-¿Sabe que ha fallecido su vecina de abajo?, del cuarto A( deducción, vivo en el quinto A)
-Sí, ayer por la mañana ¿no?
-De un golpe ¿Sintió algún tipo de ruido o discusion?
-Yo me suelo ir a las ocho, no estaba aquí, no he oído nada.
-Si recuerda algo, llámeme- típico de película, una recuerda esos horribles golpes, como de lavadora centrifugando , y encierran al esposo por medio del teléfono de la tarjeta dada al vecino( esto es yo). Luego aguarda cinco años para vengarse, pero el testigo, ha huido a otro apartamento mucho peor pero seguro...


Este hecho me ha hecho replantearme el permanecer sola en mi mini-apartamento de cuarenta yardas( con un asesino debajo de mi cama). Nunca ha sido mi idea, pasaba de ver la misma cara plano en el breakfast, mientras la tostada pasa por la mermelada, y el silencio rompe el ambiente. Aunque mi amiga Casandra( la de la fo...) lo solucionó colgando una Gioconda en su cocina, porque siempre te devuelve la mirada estés donde estés, y le evita la monotonía del mismo careto matinal( una niña pija). Ahora le detesta, pero al principio le creía tan mona, que profesaba miedo de comerla en la cama en ese estado de desesperación, por la necesidad de calor humano masculino ausente.

Para el hipotético caso futuro de tener compañía, he establecido mis puntos innegociables: Será masculina.

Por ahora no hay más puntos, no quiero profundizar en algo que no deseo, aunque me esta rompiendo los 1000 euros de pago de mi lof, pero tengo suerte pues cobro el doble( con la ayuda de mi abuela por supuesto); aunque en una tarde animada para la convivencia, me compré el ambientador del servicio, pero según lo compraba se me fueron las ganas. Los guarros me pueden, y los nervios de aguantar de seguido a alguien los fines de semana en la intimidad de mi hogar, aunque podría animarle para visitar la sierra.

He puesto en mi salva pantallas a Jude Low, y quizás le enlamine y todo, como mi compañero nocturno. No tendrá que pagar el alquiler, pero no aguantaré tampoco ningún tipo de actividad sexual vecina, y es que aunque no quiera reconocerlo, mi hueco es enano, aunque la escasez de mobiliario ayude a parecer gigante.

Tengo un compañero nuevo, le estoy observando...
 
Serendipias
Hoy, las chicas del trabajo me han dejado sola al mediodía con Gertrudis( a parte de con los varones) para consultar a una pitonisa.
-No vienes al final ¿no?
-¡¡Lagarto, lagarto!!

Me produce mucho desasosiego el pensar que alguien es capaz de conocer algo sobre mí, solo con mirarme o repararme un rato. A la vuelta a casa, en el metropolitano de las ocho, me he parado a observar a cada una de las personas, e intentado montar una historia por cada cuerpo. Con un poco de práctica, mejoraré. Luego he llegado a casa y me he puesto mis babuchas azules, y me he hundido en un azul sofá, para ver las aburridas cosas que amueblan mi apartamento de cuarenta metros, pero sin las cuales no me sería posible sentirme cómoda, ni ubicada. Me he puesto a leer el libro de moda, “EL DIARIO DE UNA NOVIA TONTA” de Gretel González, que comienza así:

( ya lo pondré, no voy a hacer propaganda a una desconocida, no lo encuentro ahora)

Le vi un par de veces por la tele, y me pensé muy estúpida, una petarda con estrella, una petarda que de seguro pasaba de metros y de aguantar a las tías tipo Gertru-- en el trabajo la llamamos "Tíacojones", por tocarlos muy bien a pesar de la cara de tío-caballo que pasea con sus faldas-camillas--; pero volviendo con Gret, como se hace llamar el nuevo boom, me sentí cercana a ella cuando comenzó a relatar por la radio, en una noche pasada de mi cansancio, que a sus veinte su padre desapareció. Si es que la vida es la leche en coincidencias, hasta mira por donde podía ser ella misma. Me causó emoción y to: averiguó como era un mafioso y contaba con un pasado turbulento, e incluso a veces la pesadilla nocturna se convertía en que alguien por mandato le asesinaba por información allegada.

Hasta pensé que era una loca, que había coincidido conmigo en el jardín de infancia, y había suplantado mi personalidad desde las tiernas edades, pero luego recapacité en ser bastante común los hechos escabrosos, y las cosas que nos unen a ciertas personas por el azar, el azar de los libros; más los días una mentira de verdades. Después de esto, ya no era Doña Borde, era Doña Clon, y me leí de una tirada todos sus libros en la noche( el mundo atmosférico de Clementine, la casa de las diecinueve puertas..., la memoria de los peces) menos este poético y romántico, que esta muy bien( :P)
 
Mmmmmmm
Hace poco contaba que tuve un sueño sin cara, pues bien, hace unos días se conformó( francamente creo que no relacionado con el invisibleman), y para mi sorpresa con el cuerpazo y cara de Jude Low (closer) jajaja, un poco más, jajajaj.
Llevaba un gabacho y estaba thin( por eso que es de habla inglesa mi guiri), pero lo más, era el sentimiento en el ambiente( quizás el ambientador del servicio, que su oleada llegaba a mis narices durmiente), lograba notar su total devoción hacia donde el miraba, que no era otro lar( aunque yo no podía verme) que donde yo me ubicaba

Lo raro fue que no volví la chota, para saber donde iba dirigido ese sentimiento cariñoso como un cuddle( abrazo cariñoso intenso, lo llamado rebelguinos y currusquinos en bable); era un mujer moderna con seguridad moderna, en un asfalto moderno, con una relación moderna, en un cuerpo moderno( supongo que estaba bastante buena, jejeje); lo que más llenaba el sueño, era la confianza de mi yo soñador( esa debo ser yo en ensueños) en su bondad.

Exactamente no era el mismo actor, solo su cuerpo, solo su doppel, solo ese cuerpazo, solo esa agradable vista, solo ese impresionante pose, solo ese tío buenísimo, solo un tío con espíritu noble para mi sola( que a no ser de tener la solitaria, dos horas antes era acompañante individual de mi existencia), solo un bimbollo para mí, solo un bucanero de los mares del sur con pelo rubio rizado, espigado y resultón. En fin que era su clon, pero mío entero( expresión inapropiada, pero con pedazo de machote, me permití dar las patadas al castellano que estimé, me sentí más inglesa que nunca); una réplica mejorada de la tele( por ser mío claro, ja). Sí, sí, sí( como diría Lina), no estaba nada mal el reparto( buen casting)

Lo transgresor de mi subconsciente, es que este actor siempre me ha producido rechazo, ya que en la primera peli que le vi , era asesino de sus novias( exnovias ya, jejejejejejej) y siempre me ha dado repelus y recelo, pero en el otro mundo de los sueños, me producía confianza y sentimiento de seguridad.

Lo más extraño de todo, es que en ese jardín que esperaba( el típico campus con hierba enorme de cualquier peli que se precie) llevaba un cochecito con un nene varón con abrigo gris de cuatro años ¿ Nuestro nene? pues eso parece.

De repente se me antojo ¡QUE SUEÑOS MÁS BONITOS! Con semejantes episodios nocturnos luego quién es capaz de bajar del cielo.
 
De nuevo aquí, persiguiéndote...( amago de canción de Paulina Rubio)
En estos años no he encontrado ni un grajo de la media naranja, por culpa de ellos( desde luego), después de esta confesión estoy mucho más relajada.

Desde hace tiempo mis sueños nocturnos se han configurado como una realidad alucinante, en ellos me ocurren cosas divinas, con divinas personas, y mi siento espléndida en mi maravillosa historia.

Tanto es así, que muchas veces me acuesto antes, para toparme con mi encantamiento, con mi país de Ethel( por lo de Alicia); luego a la mañana el haber descansado más no me alivia de levantarme con despertador rojo y rojeces en el cuerpo( de no otra cosa que las marcas de posturas durmientes)

Al llegar a mi agencia de noticias encuentro varias llamadas en el contestador, varios emails de mi correo de trabajo: nosig@gmail.com( tuve que cambiarme de proveedor de este servicio por no aguantarme los mensajes de tres años( una que es propensa a guardarlo todo) aún puedo rescatar algún mensaje de mi jefa recién llegada y ubicada en mi mesa marrón:

To: Ethel
From: Gertrudis
Asunto: No olvides la reunión
Fecha: 15 de Febrero de 2001

To: Gertru
From: Ethel
Asunto: Es mi cumple, no me has felicitado.

To: Ethel
Asunto: Se me ha pasado

To: Gertru
Asunto: No has oído como me cantaban el cumpleaños feliz y la piñata encima de mi ordenador????

Nunca esta de más recordar a tu jefa, lo querida que eres por tus compañeros aunque ella aun no haya entrado en el grupo. Pero el deseo ya de entonces, era dormir y dormir, como la bella durmiente y encontrarme en él a un príncipe con el cual soñaba por aquella época de modales exquisitos y bondad ilimitada.

El panorama de vida diurna son tíos buenísimos( justo en todas las plantas donde yo no trabajo) amigos super pequeños de edad, yogures que les faltan respecto a mí: 10 años de montar en metro, 3000 tiradas de lectura de periódicos, no se cuantas mil salidas de situaciones airosas, abundante conocimiento sobre las mujeres por falta de experiencia( aunque algunos no la adquieren nunca); en fin ... manzanas verdes, que en dulce y por la noche sabrosos revolcones pero que me canso de no tener en dos semanas opinión y actitud de persona madura.

Hombres de mi bloque de pisos que a pesar de majos y adultos, no me ponen nada, bueno no en la manera que lo harían los tíos con morbo a pesar de terriblemente gilipollas. Mi amiga me dice que hay que saber diferenciar entre una buena conversación, y una buena fo....también utiliza po...( muy fuerte me parecen sus disquisiciones)

Entre tanto he encontrado unos vaqueros que no me quedan mal, y no sale ningún trozo de carne por ningún lugar. Puedo calificar de feliz la semana.
 
De nuevo aquí, persiguiéndote...( amago de canción de Paulina Rubio)
He llegado a la conclusión que si en estos años no he encontrado ni un grajo de la media naranja, es por culpa de ellos( desde luego), por lo que despues de estar revelación transcendetal a mi misma mismidez, estoy mucho más relajada. No tengo culpa alguna de:

1 Encontrar tíos buenísimos pero super pequeños de edad, que para que quiero un yoghur que le faltan respecto a mí: 10 años de montar en metro, 3000 tiradas de lectura de periódicos, no se cuantas mil salidas de situaciones airosas, abundante conocimiento sobre las mujeres por falta de experiencia( aunque algunos no la adquieren nunca); en fin ... manzanas verdes, que en dulce y por la noche deben ser sabrosas pero que me cansaría de no tener en dos semanas una opinion de persona curtida.


2 Tios buenos pero que son bastante idiotas, cuando esturnudas( algo que suelo hacer con relativa frecuencia) te imitan mientras no se percatan que tienen el perejil entre los dientes.


3 Tios que a pesar de majos y adultos, no me ponen nada, bueno no en la manera que lo harian los tios con morbo a pesar de terriblemente gilipoyas.

Entre esta tranquila confesión a mi ser, y que he encontrado unos vaqueros que no me quedan mal y no sale ningun trozo de carne por ningun lugar. Puedo calificar de feliz la semana.