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Esto es Kubrick
Visionario, excéntrico, legendario, obsesivo, perfeccionista...genial
Sindicación
 
Un lugar en la polis
Política viene de polis que en griego significa ciudad. De ahí que la política sea la “actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo” (DRAE). Quiero destacar de esta definición la tercera palabra: ciudadano. Es decir, la política es todo comportamiento del ciudadano (habitante de la polis) en tanto que tal.

¿Cuál era la posición política de Stanley Kubrick? Realmente era incierta. Podría decirse que era apolítico. Y, en este caso, esta definición es bastante acertada. Si retomamos el sentido original de político como habitante de la polis (de la ciudad) comprobamos que este adjetivo es bastante ajeno al cineasta neoyorquino. Recordando su biografía observaremos que siempre tuvo cierta aversión a las multitudes. En 1964 se compró una casa a unos 20 kilómetros de Londres. La propiedad constaba de amplios terrenos, una verja alta y puertas metálicas. Además, estaba rodeada por un bosque y campos vacíos. Durante los últimos años de su vida se recluyó allí celosamente. Fue el refugio de Kubrick contra la civilización, su bucólico destino.



“Era un liberal con simpatías por la política pública. Era el padre de dos adolescentes y tenía lo que yo llamaría ideas estrechas. Le gusta tener pistolas en casa”, afirmaba Diane Johnson, coguionista junto con el propio Kubrick de El resplandor. Sin duda el hecho de que poseyera armas de fuego crea una absoluta ambigüedad en cuanto a sus creencias. Si analizamos tanto su obra como su personalidad descubrimos una imborrable vinculación con la violencia. Sin embargo, como ya he comentado en otros artículos, muchas de sus películas se pueden leer como un firme manifiesto antibelicista. Es el caso de Senderos de gloria, La chaqueta metálica o La naranja mecánica.

Como John Baxter afirma en su biografía (enlace en inglés) “se volvió cada vez más de derechas durante los setenta y los ochenta”. No obstante, la temática de sus películas reflejaba una clara postura política. Es el caso de La chaqueta metálica que aborda La Guerra de Vietnam. Así, en 1968 en una entrevista para la revista Eye decía lo siguiente:
- ¿Y se alegra usted de que salgamos de Vietnam, si es que lo hacemos?, preguntó el periodista.
- Si, contestó.

El montador de 2001: una odisea del espacio refleja sucintamente la ambigüedad política del fallecido director: “Nunca conseguí descubrir dónde se encontraba en el espectro político. Un misterio.” Parece que nunca podremos averiguar la verdadera intención ideología de Kubrick en sus filmes o, tal vez, simplemente no la tuviera. En cualquier caso, sus películas quedan rendidas ante el espectador esperando fértiles sus interpretaciones.
 
¿Qué fue del niño de El resplandor?
Danny Lloyd interpretó a Danny Torrance en El resplandor. Después hizo un papel en una serie de televisión y decidió no volver a actuar nunca. Actualmente trabaja como profesor.



Leon Vitali, que había interpretado un papel en Barry Lyndon, fue uno de los ayudantes personales de Stanley Kubrick durante el rodaje de El resplandor. El director le encargó ocuparse del casting para el papel de hijo de Jack Torrance (Jack Nicholson). El elegido debía reunir dos requisitos: no haber actuado nunca antes y tener menos de seis años.

Kubrick quiso contar con el niño de Encuentros en la tercera fase, Cary Guffey, pero sus padres se negaron porque se trataba de una película de miedo. Vitali entrevistó a unos 5.000 niños de los cuales grabó en video a varios cientos. Entre ellos Kubrick escogió a Danny Lloyd.

Debido a la edad del niño (cinco años) y al género del filme (terror) Danny Lloyd permaneció aislado durante el rodaje de manera que no conoció la trama del filme hasta varios años después. Después simplemente decidió que no le interesaba actuar más.

A pesar del éxito que le reportó su aparición en El resplandor, estrenada en 1980, Lloyd sólo volvió a actuar en Will: The Autobiography of G. Gordon Liddy, una serie de televisión emitida en 1982. Y, desde entonces, no ha vuelto a participar en ningún medio audiovisual.

En la actualidad tiene 32 años y, según afirma en la página web Former child star central (enlace en inglés), trabaja como profesor en una escuela de su natal Illinois. Muchos actores son recordados por una sola película, esta vez también le recordaremos por una sola película, su única película. Pero las carreras en triciclo por los pasillos del hotel y su repetido “redrum” permanecerán indelebles en nuestra memoria.


 
Ojos bien cerrados, el final del final de una carrera
Quiero hablar en este artículo del diálogo final de la última película de Stanley Kubrick, Eyes wide shut (ojos bien cerrados en español). A los que no hayan visto la película os propongo un juego. Primero tenéis que conocer el argumento así que os haré un breve resumen.

Argumento

Tom Cruise es William Hardford, un médico de prestigio. Un día su mujer, Nicole Kidman, le confiesa que ha tenido fantasías, aun no se sabe si hechas realidad o no, con otro hombre. William se sumerge a partir de ese momento en un universo de deseos ocultos desconocido para él. Comprueba la falsedad de la apariencia pública de muchos personajes sociales. El sexo funciona como leit motiv de la trama y acompaña el devenir de un William confuso pero intrigado.


Ahora situémonos en la escena final. Nicole Kidman y Tom Cruise están de compras navideñas en un centro comercial. Ella ha cogido un oso de peluche. Vuelven a estar juntos y están comprando un peluche, probablemente para su hija, tras el viaje alegórico en el que se había internado su relación.

Cruise mira a Kidman y le dice: “¿qué hacemos ahora? Llegados a este punto quiero que intentéis adivinar qué le contesta Kidman. Pensadlo y luego leed el siguiente párrafo para descubrirlo.

Cuando yo vi la película nada más escuchar a Cruise pronunciando aquellas palabras, como si se tratara de una instalación de arte conceptual, en mi mente apareció un letrero luminoso de bar de carretera que adivinaba la respuesta. Por cierto, ya podéis conocer la solución: ella le contesta follar. Esta no es sólo la última palabra de la última película de Kubrick sino que es una lúcida y coherente conclusión para la película e incluso para la carrera.



Por una parte, Eyes wide shut versa sobre la influencia del sexo, real e imaginario, externo e interno, en la relación de una pareja. Por tanto, la solución a la crisis que surgió como consecuencia del sexo es, como no podía ser de otra manera, el sexo. El círculo se cierra, la pareja se reencuentra y se redescubre. La relación sexual que anuncia la última sentencia de Kidman, y por extensión de Kubrick, ya no será la misma que antes, tampoco su relación será igual.

Por otra, la palabra no sólo indica el carácter sexual de la afirmación sino el carácter, en cierta medida, violento. Es por eso que creo que es una conclusión apropiada para la trayectoria artística del peculiar director. Recoge, desde mi punto de vista, dos de los temas más recurrentes en la obra del americano: el sexo y la violencia. En sus películas no hay amor, no hay sentimientos sino racionalidad, frialdad. Los personajes funcionan como una máquina engrasada cuyas piezas se han descolocado y deben volver a funcionar.


 
Más tiempo
Tanto a duración de las películas como el tiempo transcurrido entre una y la siguiente fueron aumentando durante la carrera de Kubrick. Películas cada vez más largas y más espaciadas en el tiempo.

De los 68 minutos de Miedo y Deseo, su primera película, a los 145 de Eyes Wide Shut, su obra póstuma. De los dos años que transcurrieron entre sus dos primeros filmes hasta los doce que separaron los dos últimos. La meticulosidad del director neoyorquino le llevó a preparar cada vez más concienzudamente sus creaciones.

No se da en todos los casos que cada película de Kubrick dure más que la anterior pero si se cumple la regla general de que el metraje de sus obras se ha ido incrementando. Las dos primeras filmaciones del cineasta afincado en Inglaterra duran menos de 70 minutos (Miedo y deseo dura 68 y El beso del asesino 67), hecho que no volverá a repetir en la, dilatada en lo cualitativo pero reducida en lo cuantitativo, carrera de Stanley Kubrick.Las dos siguientes no sobrepasaron la hora y media: Atraco perfecto dura 83 minutos y Senderos de Gloria, 86.

Espartaco, su quinto filme, fue el más largo de su producción con una duración superior a las tres horas (196 minutos). Pero, teniendo en cuenta el presupuesto del filme (12 millones de dólares) y su temática (la épica historia de un esclavo contra la opresión en el Imperio Romano), era previsible.

Salvo ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, que tiene una duración de 93 minuto, todas sus películas a partir de entonces sobrepasan los 100 minutos de metraje (Lolita, 153; 2001, Una odisea del espacio, 141; La naranja mecánica, 136; El resplandor, 120 y La chaqueta metálica 116). Entre ellas destaca Barry Lyndon que dura tres horas y cinco minutos por la exhaustiva reconstrucción de la vida del siglo XVIII que Kubrick hizo a partir de la información recabada para el proyecto de su, finalmente nunca realizada, película sobre Napoleón.

En muchos de sus filmes la excesiva duración supuso un problema para su distribución comercial. La versión íntegra de El resplandor, por ejemplo, duraba 154 minutos que tuvo que dejar en 120 para su distribución por Europa. También tuvo que cortar algunas escenas de 2001: una odisea del espacio.

Su última cinta, Eyes wide shut, como queriendo unir toda su carrera tiene una duración media en comparación con el conjunto de su obra. 145 minutos póstumamente estrenados pero perpetuamente guardados.

Las primeras siete películas de su carrera cinematográfica las realizó en 10 años, las seis siguientes en 33. Esta comparación refleja gráficamente la dilatación de los intervalos de preparación de las películas del americano.

Durante la primera etapa de su vida como director la separación temporal entre sus obras oscilaba entre dos y tres años llegando incluso a realizar dos películas en el mismo año (El beso del asesino y Atraco perfecto en 1955). Sin embargo, en su segunda etapa, a partir de 1963, las distancias fueron en aumento. Cuatro años separan La naranja mecánica de Barry Lyndon, cinco más tardó en sacar El resplandor, volvió siete años después con La chaqueta metálica y transcurrieron doce años asta su siguiente y último filme: Eyes wide shut.



Kubrick dijo en una ocasión que el tiempo que transcurría entre sus filmes dependía de cuánto tardara en encontrar la base literaria apropiada. Sin embargo, el creciente recelo en lo personal que fue cultivando Kubrick a lo largo de su vida y su desbordado perfeccionismo parecen ser también algunas de las causas de que el director narrara historias cada vez más largas pero cada vez menos. Sólo unas pocas películas pero obras maestras.
 
Kubrick, maltratador
Los filmes de Kubrick están marcados por la presencia de mujeres atacadas. Desde la prisionera de Miedo y deseo, su primer largometraje, hasta la vietnamita de La chaqueta metálica, su penúltimo filme, los personajes femeninos son maltratados.

Este artículo surge a propósito de un comentario que hace John Baxter en su biografía de Stanley Kubrick. Baxter llama la atención sobre los papeles que asumen las mujeres en los filmes de Kubrick: “parecería por sus películas que Kubrick se excita con la imagen de mujeres indefensas y sexualmente amenazadas”.

Las películas de Kubrick destacan, en primer lugar, por la escasez de personajes femeninos. Las mujeres no son las protagonistas, se limitan a padecer pasivamente las acciones de los hombres. A esta conclusión habría que hacer una excepción, la de Nicole Kidman en Eyes wide shut. Aunque también en este filme el punto de vista que asumimos es el del hombre (Tom Cruise) al que acompañamos en su viaje iniciático.



En Miedo y deseo los protagonistas son cuatro soldados, en El beso del asesino Davy será el bueno y Vincent el malo mientras Gloria se limita a ser el objeto de sus actuaciones. Atraco perfecto está protagonizado por una banda de cuatro ladrones y en Senderos de gloria son hombres los que llevan el peso de la acción.

Espartaco es el único film en el que hay una historia de amor, pero aún así ella se muestra pasiva. Parece ser la propiedad de un hombre, hecho que queda reflejado cuando Crasso intenta seducirla y, al no conseguirla, se bata en duelo con Espartaco, como si ganándole obtuviera los papeles de propiedad de la muchacha.



Incluso en Lolita la óptica narrativa se sostiene sobre el personaje masculino. Así como en la novela los intentos de seducción partían tanto de Humbert como de la propia Lolita, en la película la muchacha es sólo el objeto de adoración del hombre. Como Kubrick declararía en una ocasión “el interés narrativo principal del libro reside en la pregunta: ¿Llevará Humbert a la cama a Lolita?”. Como vemos la pregunta no es ¿llevará Lolita a la cama a Humbert? o ¿se acostarán Lolita y Humbert? sino que el propio lenguaje evidencia la carga de la narración.

Tanto en 2001: una odisea del espacio como en La chaqueta metálica y ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú la presencia de mujeres es casia anecdótica. En La naranja mecánica los protagonistas son Alex y sus tres drugos, en Barry Lyndon, como su propio nombre indica, el protagonista vuelve a ser un hombre y en El resplandor es el padre el personaje en el que se centra la narración.

La escasa presencia de las mujeres en el universo cinematográfico de Kubrick se complementa, además, con los papeles que éstas juegan cuando aparecen. Son, por lo general, mujeres sometidas y agredidas.

En Miedo y deseo la chica es capturada y, finalmente asesinada. En El beso del asesino la imagen se repite cuando Gloria es encerrada en el almacén. Además, en esta película las dos veces que Gloria mantiene una relación sexual es producto de su sumisión. Primero cuando deja que su jefe, Vincent, le haga el amor en la oficina mientras ve el combate de boxeo de Davy por la televisión. Luego, cuando se acuesta con Vincent a cambio de su vida durante su secuestro.



En Senderos de Gloria la muchacha alemana (interpretada por la que sería mujer de Kubrick) es obligada a cantar por los soldados. En Espartaco, como ya hemos comentado antes, Crasso se amenaza sexualmente a la esclava Varinia .

Pero es sin duda en La naranja mecánica donde la tortura a la que Kubrick somete a las mujeres en sus películas es más patente. Desde la primera violación en la casa del escritor con Cantando bajo la lluvia como macabra banda sonora hasta el asesinato con un falo gigante en casa de la mujer de los gatos las mujeres son el sujeto pasivo de las fantasías de Alex.

Por último, destaca la escena de la última parte de La chaqueta metálica en la que descubren que el francotirador que les estaba tocando es una adolescente. Ella suplica que la maten para acabar con su sufrimiento y así lo hace uno de los soldados.



Muchos han acusado a Kubrick de misógino pero con este artículo no ha sido mi intención reforzar esa tesis.Uno de los actores de La chaqueta metálica afirmó: “Creo que disfruta de la camaradería masculina del rodaje. Está rodeado de mujeres en casa y le gusta hablar de pistolas y de deporte”. No sabemos que le inducía a recurrir constantemente a esta temática pero lo cierto es que lo hacía.
 
Un mal estudiante
La infancia y la adolescencia de Kubrick estuvieron macadas por sus deficientes resultados académicos. El ajedrez y la fotografía ocupaban su tiempo y sus inquietudes intelectuales.

Cuando Stanley cumplió doce años sus padres le enviaron a California con su tío Martin Perveler. Querían estimular al pequeño pero California no le entusiasmó. El tiempo que pasó en la escuela de Pasadera le sirvió para reforzar la relación con sus tíos pero no despertó su curiosidad intelectual.

En 1941 volvió a Nueva York para completar su último año de instituto. Sus notas eran malas, tan solo destacó en física. Su padre le enseñó a jugar al ajedrez para incitar su intelecto. Resultó la gran pasión de Kubrick durante toda su vida. Su otro interés también provino de su padre. A los 13 años le regaló una cámara fotográfica. Aquella Graflex, de más de tres kilos y tan grande como una caja de zapatos, marcaría la trayectoria del aún joven Kubrick. “Me enamoré de ese artilugio”, expresó posteriormente.

Su pasión por el voyeurismo del fotógrafo pronto la compartió con un vecino, Marvin Traub, que tenía un laboratorio de revelado en su casa. Las visitas al piso de su amigo comenzaron a ser tan frecuentes que los padres del Traub se molestaron: “ya está aquí Kubrick el pelmazo. ¿No tiene su propia casa?

La cámara era demasiado grande para pasar desapercibida, así que Kubrick la escondía en una bolsa de papel con un agujero para poder mirar por el objetivo. Así los retratados no advertían la presencia del fotógrafo. Como John Baxter asegura en Stanley Kubrick. Biografía esto influyó en los primeros años de su carrera en los que acostumbraba a situar la cámara en ligeros contrapicados.

También utilizó aquella pesada cámara para fotografiar a sus profesores en situaciones inusuales. Sobre todo retrató a su profesor de literatura, Aaron Traister, pero sería él quien finalmente le consiguiera un contrato para la revista Life(enlace en inglés). Este profesor también consiguió inculcarle el gusto por Shakespeare a través de las obras de teatro que organizaba.

En 1943 Kubrick pasó tres años en el instituto William Howard Taft de su barrio, el Bronx. Ese periodo de su vida fue uno de los más infelices para el muchacho. Aunque los test de inteligencia reflejaban un nivel por encima de la media, Kubrick se aburría en clase. Kubrick era tajante en este sentido: “nunca aprendí nada en el colegio y no leí un libro por el placer de de leerlo hasta que tuve diecinueve años.

Se graduó con unos resultados mediocres fruto de su desinterés por las materias. Sólo le asustaba suspender por no seguir yendo a clase con sus amigos. “El miedo a suspender, el miedo a no seguir con los de tu clase”, escribiría.

A partir de entonces comenzó a devorar los libros. De hecho ninguna de las historias que cuentan sus películas fueron creadas por él. Tan solo actúo como coguionista en la adaptación de las novelas que llevó a la gran pantalla. En La naranja mecánica se basó en la novela homónima de Anthony Burguess, lo mismo sucedió con Senderos de Gloria de Humphrey Cobb, Espartaco de Howard Fast, El resplandor de Stephen King y Lolita de Nabokov En Atraco perfecto se basó en la novela de Lionel White Clean Break y en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú en Red alert de Meter George. Para rodar Barry Lyndon se basó en The memoirs of Barry Lyndon de William Makepeace Thackeray, en La chaqueta metálica en The short-timers de Gustav Hasford y en Eyes wide shut en Traumnovelle de Arthur Schnitzler. Pero esto no es lo que nos ocupa ahora aunque puede que sea el tema de un próximo artículo.

En el instituto Howard Talf colaboró como fotógrafo en el periódico de la escuela y ayudó en la confección del anuario. Sin embargo, seguía siendo un chico retraído y marginado. Pero fue por medio de esa revista como conoció a sus grandes amigos de la escuela: Bernard Cooperman, Alex Singer y Howard Sackler. Sus primeras relaciones sexuales tuvieron lugar en esta época. Empezó a salir con una guapa compañera de instituto, Toba Metz.

Fue también entonces cuando descubrió su pasión por el jazz. Por una parte, era la música de moda de aquellos años. Por otra, así pudo entrar en la banda de música del instituto, en la que tocaría con Eydie Gorme (enlace en inglés), que se convertiría en una reconocida cantante de jazz. Ahí pudo gozar de cierta popularidad y acceder a un mundo hasta ahora desconocido para él.

Tras graduarse comenzaría a trabajar en la revista Look y luego se inmiscuiría en el mundo del cine. Una infancia de frustración en la que no pudo desarrollar la genialidad que le caracterizaría como director.
 
CICLOS DE KUBRICK EN LAS UNIVERSIDADES DE NAVARRA Y GRAN CANARIA
La Universidad Pública de Navarra proyectará mañana y pasado ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú. La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria exhibirá el próximo18 de mayo Senderos de Gloria dentro de un ciclo de cine antibelicista.

La muestra de ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú tendrá lugar mañana, martes 26 de abril, y pasado, miércoles 27 de abril, en los cines Saide Olite de Pamplona a las 20 horas. Mañana también están programadas unas prácticas de relajación y control del estrés en el gimnasio del campus universitario y la conferencia "Lectura rápida y comprensión lectora" en el aula 10 del aulario. Pasado mañana se efectuará una excursión al Congreso de los diputados en Madrid.

¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú es una mordaz sátira de la Guerra Fría interpretada por Peter Sellers. Se estrenó en 1963 y es el séptimo largometraje del realizador neoyorquino. La proyección se integra dentro del ciclo De la A a la Z organizado por la Universidad Pública de Navarra. La actividad está encuadrada dentro de la programación cultural de la universidad navarra con sede en Pamplona. Los actos literarios, cinematográficos, teatrales y musicales se extenderán hasta el mes de junio.

El 18 de mayo se proyectará Senderos de Gloria en el Salón de Actos del Edificio de Humanidades de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (c/ Pérez del Toro, 1). La muestra empezará a las 20.30 horas y la entrada es gratuita. La actividad está organizada por el Aula de cine dentro del Programa de Extensión Universitaria y de los Cursos y Talleres Culturales. Senderos de Gloria, el cuarto largometraje de Stanley Kubrick, se sitúa en la I Guerra Mundial y versa sobre las llamadas ejecuciones ejemplares (las impuestas a soldados por no obedecer órdenes).

La proyección se encuadra dentro de un ciclo de cine antibelicista en el que también se incluyen títulos como Platoon, Apocalypse Now o El gran dictador. En marzo de este mismo año tuvo lugar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria un ciclo monográfico sobre Stanley Kubrick en el que se pudo ver Atraco perfecto, ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, La naranja mecánica, Barry Lyndon y El resplandor.
 
Douglas VS Kubrick
“Stanley Kubrick es una mierda con talento”
KIRK DOUGLAS


Las relaciones entre Stanley Kubrick y Kirk Douglas se movieron entre la admiración y el desprecio. Una relación fructífera, dio lugar a dos películas (Senderos de gloria y Espartaco), pero turbulenta.



A Kirk Douglas le había gustado la anterior película de Kubrick, Atraco perfecto, y decidió participar en su siguiente proyector: Senderos de gloria. La película trata sobre los llamadas ejecuciones ejemplares, asesinatos dentro de las filas de un ejército durante una guerra a los soldados acusados de cobardes por no cumplir las órdenes ejecutoras de sus superiores. Con esta trama antimilitarista y en el contexto del mccarthismo y de la Guerra de Corea, el guión del filme vagó por las productoras sin que nadie se decidiera a hacerlo.

Douglas asumió, por fin, la realización de la película: “leí el guión de Senderos de gloria y me enamoré de él. Stanley –le dijo- no creo que esa película nos de ni un céntimo pero tenemos que hacerla”. Sin embargo, Kubrick decidió modificar el guión para hacerlo más comercial. Cuenta Douglas que, cuando llegó al hotel alemán donde se hospedarían durante el rodaje, Kubrick le estaba esperando con el modificado guión. El actor montó en cólera al comprobar los cambios y aseguró que no haría la película si no era con el guión original. Así se hizo.

Su segundo y último trabajo juntos fue, Espartaco. La situación económica de Kubrick no era ciertamente boyante cuando Kirk Douglas le ofreció sustituir a Anthony Mann en la dirección de la superproducción sobre la rebelión de los esclavos durante El Imperio romano. Aunque el actor siempre sostuvo que la decisión de cesar a Mann fue tomada por la productora del filme, Universal Pictures; muchos consideran que fue el propio Douglas, productor ejecutivo de la película, el que despidió a Mann. De hecho las discusiones durante las dos primeras semanas del rodaje entre actor y director eran constantes.



Fue entonces cuando pensó en Kubrick. Si bien su decisión estuvo influida por la insistencia de William Read Woodfield, que había trabajado con Douglas como fotógrafo en otro filme:
-¿Por qué no te traes al tipo que hizo la mejor película que hayas hecho nunca? Kubrick.
-Porque es un ingrato –respondió Douglas-.
El actor norteamericano se refería a la negativa de Kubrick de realizar otras producciones de estudio de la mano de Douglas tras Senderos de gloria. Aunque el actor terminara llamando a Kubrick, el comentario pone de relieve las rencillas de su relación.

Durante el rodaje, Kubrick estuvo muy limitado por el tipo de producción que estaba realizando y, sobre todo, por el propio Kirk Douglas. De hecho, llegó a declarar: “aunque yo era el director, mi voz era solamente una de las que escuchaba Kirk Douglas. Estoy desilusionado con esta película, lo tenía todo salvo una buena historia”.


Con las relacionas ya debilitadas, Kubrick propuso un nuevo proyecto (I stole 16 Million Dollards) a Douglas tras el rodaje de Espartaco. Finalmente, el proyecto fue desestimado. Kubrick se introducía ahora en un nuevo desafío de nombre Lolita.

 
1985: una odisea del Vietnam
El rodaje de La chaqueta metálica, el penúltimo filme de Stanley Kubrick, fue muy accidentado. Se retrasó 17 semanas, Kubrick no pudo contar con muchos de sus colaboradores y uno de los protagonistas sufrió un accidente de tráfico durante la grabación.



Las complicaciones empezaron cuando el director del filme propuso el proyecto a los colaboradores de su anterior largometraje, El resplandor, y éstos lo rechazaron. Habían pasado cinco años desde el estreno de la película basada en la novela homónima de Stephen King y muchos de los profesionales estaban inmersos en otros proyectos. John Alcott, rechazó el puesto de director de fotografía y Garret Brown renunció a manejar la Steadicam.

Beckton, una localidad inglesa a orillas de Támesis fue el lugar escogido para recrear los escenarios vietnamitas. El equipo del rodaje utilizó explosivos y maquinaria de demolición para derrumbar algunos de los edificios de la zona. “un día me hablaron de una central de gas abandonada en las orillas del Támesis. Entonces, sin esperar gran cosa de ello, envié a alguien para que hiciera fotos. ¡Era fantástico! Parecían las fotos que teníamos de la zona industrial de Hué. El otro milagro era que esta central debía ser destruida. Así pues, pudimos hacer lo que quisimos con ella. Estaba lejos de cualquier zona habitada, no había ruido de tráfico, era perfecto. A partir de fotos, concebimos la ciudad con todos sus detalles: pancartas, los nombres de las calles, etc.”, aseguraba Kubrick.



Además, trajeron 200 palmeras de España y 100.000 plantas de plástico de Hong Kong. Y para parecer más realista un equipo de técnicos destrozaban las paredes de los edificios con martillos y lanzallamas. Un intenso humo rosa terminó por retratar la escena.

El puesto del sargento que instruye a los soldados, Hartman, recayó en Lee Hermey, un rudo ex marine que había sido asesor técnico en Apocalypse Now. Pero, como no podía ser de otra manera en un rodaje tan improvisado, el militar fue descubierto por casualidad. Había llegado para aleccionar a los acores sobre la disciplina del ejército pero cuando Kubrick descubrió su forma de hablar (a gritos y sin para de decir tacos), le ofreció el papel.Hermes sufrió un accidente de coche y se fracturó varias costillas. Como consecuencia, el rodaje se detuvo cuatro meses y medio.



Otra complicación técnica provenía de la dificultad para coordinar los helicópteros y los tanques entre el humo. Par esa tarea Kubrick decidió conectar a los técnicos mediante walkie –talkies por los que comunicaba sus órdenes. Le costó seguir el ritmo a un Kubrick que ya contaba con sesenta años.

Durante la grabación murieron los padres de Kubrick en un intervalo de seis meses. No sabemos cómo afectó la noticia al meticuloso director pero lo cierto es que no detuvo el rodaje.



El rodaje recibió una inesperada visita cuando Gus Hasford, el autor de Short timers, a novela en la que se basaba la película, apareció. Despotricó contra el trabajo que Kubrick y su equipo estaba realizando y amenazó con sabotear su estreno. El director el persuadió a cambio de incluirle como coguionista en los títulos de crédito.

También tuvieron problemas con Kerry Shale, el actor de doblaje de los trailers de la película. Su admiración por el director neoyorquino pronto pasó a ser animadversión a causa de las maratonianas sesiones a las que les sometía y a disputas por su sueldo. Un día Kubrick le sacó de una fiesta le llevó a estudio de grabación y cuando vio que su voz estaba ligeramente dañado lo echó de allí. Shale no volvió a contestar a sus llamadas.

Con todos estos problemas, el rodaje duró 39 semanas, se gastaron 300.000 metros de película, la película costó 17 millones de dólares y se estrenó, por fin, en 1987.




Visitar un artículo sobre cómo manejó la Steady cam Garret Brown en El resplandor.

Visitar curiosidades del rodaje de La Chaqueta Metálica.

Visitar ficha técnica de La Chaqueta Metálica.
 
De 1.500 a 65.000.000 de dólares
Con la información que he recabado de numerosas fuentes quiero mostrar y comparar los distintos presupuestos de las obras de Kubrick. Aunque el apasionado cineasta tuvo la suerte de contar con la independencia económica necesaria durante la mayor parte de su carrera, no siempre fue así. En la última etapa de su etapa creativa el director podía escoger cualquier tema ya que contaba con el respaldo de grandes productoras. Primero, su filme 2001, una odisea del espacio fue producida por la Metro Goldwing Mayer y después, desde La naranja mecánica, estuvo amparado por la Warner. Sin embargo, los comienzos fueron más difíciles.



En una época en la que hacer un cortometraje costaba 40.000 dólares, Kubrick se propuso construir su primer relato cinematográfico con tan solo 1.500. Day of the figth, su corto de 19´, le costó al final 3.900 dólares y lo vendió una vez acabado por 4.000. Pero conseguiría su objetivo, el de hacer un cortometraje por 1.500 dólares, en su segundo intento. En 1952 realizó Flying Padre, un corto de 9´ sobre un sacerdote de Nuevo México.

Tres años después, en 1955, presentaba Killer´s kiss su tercer largometraje, esta vez con el apoyo de un estudio. La cinta, que supuso un estrepitoso fracaso económico, costó 320.000 dólares. Sin embargo, la productora, United Artists, estrechó las relaciones con Kubrick e invirtió en su siguiente obra, Senderos de Gloria.



En 1957 llegó, no sin problemas, la película que lanzaría a Kubrick profesionalmente, Senderos de gloria. El proyecto del filme ambientado en la I Guerra Mundial fue rechazado por varias productoras hasta que Kirk Douglas se decidió a protagonizarlo. Finalmente, la cinta tuvo un coste de 935.000 dólares.



Su siguiente película, Espartaco, con Kirk Douglas como productor ejecutivo y actor protagonista, aumentó sensiblemente el presupuesto de los filmes rodados hasta entonces. 12 millones de dólares costó la realización de la épica película.

La futurista adaptación de la novela de Arthur C. Clarke (The lost worlds of 2001), 2001, una odisea del espacio, fue producida por la Metro Goldwing Mayer. Contó, en 1968, con un presupuesto de 10 millones y medio de dólares. Los costes de las películas iban aumentando paralelamente al prestigio del meticuloso director.

Su siguiente largometraje continuó la línea ascendente, en los que a presupuesto se refiere, de las pasadas cintas. El rodaje de El resplandor, la inquietante película de 1980, se prolongó más de lo planeado y el presupuesto ascendió hasta el doble de lo previsto. En total, fueron 20 millones de dólares los destinados a su realización.



Con su última película, la póstumamente estrenada Eyes wide shut, la inversión monetaria en el cine de Kubrick llegó a su cenit. La construcción de decorados de la ciudad de Nueva York disparó el coste final de la película hasta los 65 millones de dólares. No obstante, en su primer fin de semana de exhibición en Estados Unidos recaudó más de 24 millones.



Visitar una página con las pélículas de mayor presupuesto y su recaudación.
 
El otro Kubrick
Alan Conway, un estafador con antecedentes penales por robo, se hizo pasar por Kubrick en distintas ocasiones durante dos años. El impostor obtuvo numerosos favores de críticos y personalidades de la vida pública. Ahora Colour me, la película protagonizada por John Malcovich, relata esta inverosímil historia.



Según cuenta John Baxter en su biografía de Stanley Kubrick (BAXTER, John (1996), Stanley Kubrick. Biografía, Madrid, T&B editors), en 1993 el crítico teatral del New York Times Frank Rich estaba cenando en un restaurante londinense, de repente un hombre de una mesa próxima se acercó y se presentó como Stanley Kubrick. El sujeto apenas se parecía físicamente a él pero pensaron que su imagen podía haber cambiado. La reclusión que practicó el director durante la última etapa de su vida había provocado que sus apariciones públicas fueran muy esporádicas y consecuentemente los comensales no disponían de un referente reciente del aspecto físico del cineasta.

Frank Rich recuerda que el hombre que se acercó a su mesa tenía el pelo gris, estaba muy bien afeitado y parecía homosexual. Pero este último aspecto no le pareció sorprendente; “todo el mundo había pensado que el ordenador HAL se había comportado como un amante gay celoso en 2001: una odisea del espacio. Y La chaqueta metálica estaba llena de homoerotismo”, recordaba.


El misterioso sujeto recriminó a Rich por las críticas aparecidas en el periódico en el que trabajaba, el New York Times. “Yo no soy un recluso”, afirmó. El crítico teatral le pidió una entrevista pero el supuesto Kubrick respondió que se iba a Dublín. Le dio un número de teléfono para concretar la fecha del encuentro y se marchó.

Al día siguiente Rich comprobó la veracidad de la identidad del presunto Kubrick. Llamó a Julian Senior, un responsable de la Warner Brothers, que le sacó de su engaño afirmando que había habido otros casos.

En otra ocasión, Joe Longthorne, un presentador británico, regaló unas entradas para su espectáculo al hombre que se hacía pasar por Kubrick, le invitó a pasar a los camerinos y le alojó en un hotel de Las Vegas. Además varios hombres aseguraron que, durante los dos años que duró la farsa, el impostor les había hecho proposiciones sexuales.

En 1996 el periodista Martin Short descubrió la identidad del impostor. Se trataba de Alan Conway que tenía denuncias en Australia, Francia, Suiza e Irlanda. Según relatan, el avezado farsante no se parecía en absoluto al director afincado en Inglaterra y no sabía nada acerca de su vida ni de su trabajo.

Esta surrealista historia ha servido de inspiración a dos colaboradores de Stanley Kubrick que, este mismo año, han estrenado Colour me Kubrick, una película basada en la historia de Alan Conway. El film, escrito por Anthony Frewin y dirigido por Brian Cook, está protagonizado por John Malkovich.

 
Vicente Molina Foix, un novísimo traductor kubrickiano
Vicente Molina Foix, el reconocido escritor español, ha sido el encargado de traducir, a partir de La naranja mecánica, todas las películas de Kubrick para las versiones españolas.

Molina Foix es, además de uno de los escritores más importantes de la historia reciente de nuestro país, un amante del cine. Nació en Elche, Alicante, y estudió Derecho y Filosofía y Letras en Madrid. Perteneció al grupo literario que Castellet denominó los Nueve Novísimos poetas españoles que en los 90 practicaron, en contraposición con la literatura realista y reivindicativa anterior, una escritura basada en la cultura urbana, el exotismo, la belleza y la reflexión sobre la literatura. Actualmente, Molina Foix explora también la narrativa, el teatro, la crítica y el ensayo. Además, en 2001 presentó su primera película como director y guionista, Sagitario.



Carlos Saura, el también afamado director aragonés, puso en contacto al autor de Busto o Los padres viudos con el meticuloso director neoyorquino. Kubrick, que admiraba profundamente el trabajo de Saura, le encargó dirigir los doblajes al español de Barry Lyndon, La naranja mecánica y El resplandor.

El director de películas como la ganadora del oso de plata en el Festival de Berlín de 1965, La caza, o la reciente El séptimo día contó para el doblaje de Barry Lyndon con Jose Luis López Vázquez que hacía de narrador y Juan Carlos Naya que puso la voz al protagonista. En La naranja mecánica, la anterior película de Kubrick fue Pedro María Sánchez el que dobló al protagonista de la cinta, Malcolm McDowell. En El resplandor ,de nuevo con Saura como director del doblaje, participaron Verónica Forqué como la voz de Wendy Torrance y Joaquín Hinojosa como Jack Torrance. Jordi Brau puso la voz a Tom Cruise en Eyes wide shut y Conchi López a Nicole Kidman.

Molina Foix tradujo los complejos diálogos de La naranja mecánica. La dificultad radicaba sobre todo en la traducción del Nadsat, la jerga mezcla de español, ruso e inglés que inventó el autor de la novela en la que se basa la película, Anthony Burguess. Este lenguaje es utilizado durante toda la película por Alex y sus compañeros de fechorías, los drugos, en diálogos como el siguiente:


"La débochca vaciló un poco, y luego dijo: —Espere.— Se alejó, y mis tres drugos habían bajado en silencio del auto..." [6]; "Les confesé la ultraviolencia, el crasteo, los dratsas, el unodós unodós, todo lo que había hecho hasta la vesche de esa noche con el robo a la ptitsa starria y bugata de los cotos y las cotas maullantes"

Sin embargo, no fue esta la película que más le costó traducir al escrito alicantino. De las cuatro películas de Kubrick que ha traducido (La naranja mecánica, Barry Lyndon, El Resplandor, Eyes Wide Shut y La chaqueta metálica) fue en esta última en la que más dificultades encontró. “Durante dos meses he dialogado, superando no pocas barreras de comprensión, con el vapuleado pelotón que Kubrick sigue en su última obra desde el período de instrucción hasta su último bautismo de fuego. Y aunque el caudal léxico de esta ruda soldadesca no sea ni abundante ni distiguido (o precisamente por eso) diré que ha sido éste de La chaqueta metálica mi trabajo más difícil.”, dijo Molina Foix para la revista Nuevo Fotogramas en 1987.


Visitar datos del doblaje de La naranja mecánica.
Visitar datos del doblaje de Barry Lyndon.
Visitar datos del doblaje de La chaqueta metálica.
Visitar datos del doblaje de Eyes wide shut.

Visitar artículo sobre el lenguaje Nadsat.
 
La historia de Kubrick
Stanley Kubrick fue un gran apasionado de la Historia. Muchas de sus películas se sitúan en un momento clave de la historia de la humanidad y varios de los proyectos que el director estadounidense tenía en mente versaban sobre un período ya pasado. Además, cultivaba auténtica devoción por el conocimiento de la historia que satisfacía devorando libros en su casa de Inglaterra.

Stanley Kubrick nació el 26 de junio de 1928 en el neoyorquino barrio del Bronx. Imperaba entonces el espíritu de los llamados Felices años veinte que pronto se rompería ante la incredulidad de una sociedad determinista que se creía invencible, inalcanzable e inexpugnable.El American Way of Life había dejado paso al crack del 29, el consumo a la escasez y el optimismo a la depresión. Eran también los años de la ley seca y del cine mudo.

Sin embargo, la familia Kubrick era próspera. Los progenitores del pequeño Stanley era, ambos, médicos y su casa, como relata su amigo de instituto, Alex Singer, era “una auténtica casa”. Y cuando Kubrick ya se hizo adulto la crisis había pasado. Cuando Kubrick alcanzó los 18 la II Guerra Mundial ya había acabado y Estados Unidos, que no había albergado el campo de batalla, se ponía a la cabeza de los países desarrollados.

De los 13 largometrajes que Stanley Kubrick dirigió en su carrera, en ocho el contexto histórico no sólo está meticulosamente descrito sino que juega un papel determinante en el argumento.



Ya en su segundo filme, El beso del asesino, Kubrick se encargó de retratar el ambiente nimiamente. Encuadrada en el Nueva York de los años 50 la narración cuenta la historia de Davy, un boxeador que se enamora de una bailarina con cuyo jefe habrá de enfrentarse. La descripción de las calles y los locales neoyorquinos situaría laprimera etapa del cine de Kubrick en la llamada Escuela de Nueva York. Esta corriente cinematográfica estaría caracterizada por englobar películas de cine negro grabadas en exteriores neoyorquinos.

En 1957 se estrenará Senderos de gloria. En plena I Guerra Mundial un general francés ordena un ataque suicida contra las tropas enemigas. Muchos de los soldados desobedecen. Es entonces cuando el general decide ejecutar a tres hombres para que sirva de ejemplo a los otros militares. La película refleja fielmente el horror de la primera guerra moderna.


Su siguiente película, Espartaco, también se sostiene sobre un hecho y un personaje históricos. La rebelión de los esclavos en el Imperio Romano supone la trama de esta superproducción hollywodiense. Kubrick trazó un puente entre 1960 y el s.I antes de Cristo que ha quedado imborrable en le historia del cine.

¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú recuperará un tema histórico pero esta vez del pasado más reciente. La Guerra fría es el ambiente en el que tiene lugar esta crítica mordaz contra la paranoia militar de la amenaza comunista. Y también es una crítica contra el contexto reflejado La naranja mecánica. En los años 60 la comunidad científica está sumergida en la vorágine del conductismo. Una sociedad que no duda en experimentar con humanos y en calificar de enfermedad todo aquel comportamiento no practicado por la mayoría: desde el fetichismo hasta la homosexualidad.

La segunda mitad del siglo XIII sirvió a Kubrick para ambientar su décimo largometraje, Barry Lyndon. Contextualizada en la Guerra de los Siete años la historia cuenta el devenir de un joven que busca un sitio en una nobleza decadente. La cinta aprovecha la documentación recogida por Kubrick para un proyect que nunca llegó a realizar, una película sobre la vida de Napoleón Bonaparte. Doce años después del estreno de esta película presentará La chaqueta metálica donde aborda uno de los temas históricos más tratados en el cine moderno, la Guerra de Vietnam.



Pero sin duda es 2001: una odisea del espacio la película históricamente más ambiciosa de cuantas ha realizado. No sólo porque abarca uno de los periodos más amplios jamás recogidos por el cine sino porque se atreve a reflexionar sobre la evolución del hombre. Desde la prehistoria hasta la historia futurista el filme constituye un tratado filosófico difícilmente igualable. Kubrick ha sido un historiador que escribía en fotogramas y un director cuyo cine ha escrito la historia.

 
Alex McDowell
“Si Malcom McDowell
no hubiese estado disponible,
probablemente no hubiera hecho
La naranja mecánica"

STANLEY KUBRICK


Alex De Large es Malcom McDowell. El protagonista de La naranja mecánica fue encarnado en 1971 por el actor británico, Malcom McDowell. Éste fue, sin duda, el papel más importante de toda su carrera, pero conozcamos más sobre su vida y sus películas.



Nació en Leeds, Inglaterra, en 1943. De pequeño sufrió las palizas de su padre, un alcohólico que regentaba un bar en Brindlington. Ya durante la grabación de La naranja mecánica se quejó de los abusos de Kubrick. “Ese hijo de puta. Me arañé la córnea del ojo izquierdo. Me dolía y no podía ver. Kubrick dijo: “sigamos con la escena favorecerá a tu otro ojo”, relataba McDowell. No en vano, los párpados de Alex durante las sesiones de terapia conductista a las que es sometido permanecían abiertos con unas pinzas quirúrgicas. El dolor que producían sólo era soportable con anestesia local. A partir de entonces, Malcom Mcdowell tiene fobia al colirio.



No fue el único incidente durante el rodaje de la controvertida película. En la escena en la que los psiquiatras hacen una demostración pública de la supuesta recuperación de Alex, el actor que se encargaba de golpearle para evidenciar que Alex era ya incapaz de cometer actos violentos le pegó demasiado fuerte y le rompió las costillas. Luego tuvo que rodar varias escenas más con fuertes dolores en su costado. En otra secuencia estuvo a punto de ahogarse cuando el sistema de respiración falló mientras mantenían su cabeza bajo el agua durante dos minutos. Por último, el protagonista de la película, Alex, tenía una pitón como mascota y la guardaba en la mesilla. Fue duro para McDowell que odiaba las serpientes.



En la primera película en la que participó McDowell su escena, que duraba dos minutos, fue finalmente suprimida. Pero poco después protagonizaría If…, la película que le catapultó profesionalmente. En la cinta, dirigida por Lindsay Anderson interpretaba a un joven rebelde. Ésta fue la primera película británica que mostró un desnudo frontal. El aplomo de McDowell en está y otras escenas de sexo y la insolencia de su actuación decidieron a Kubrick a contratarlo.

Ocho años después del estreno de La naranja mecánica el irreverente actor protagonizaría Caligola, una película semipornográfica producida por el fundador de la revisa Penthouse. Pero entonces la industria británica quebró y tuvo que emigrar a Estados Unidos, donde protagonizó varios filmes.

Los años 80 estuvieron marcados en su vida por los abusos con las drogas. Ya nunca más volvió a ser joven, su pelo se volvió blanco.
Los directores dejaron de llamarle para interpretar papeles de veinteañeros y tuvo que participar en películas de serie B.

El actor ha evidenciado una asombrosa lucidez para definir a Stanley Kubrick. En una ocasión dijo: “si Kubrick no hubiese sido director de cine hubiese sido general jefe del ejército americano. Sea lo que sea – aunque sea comprar un champú- tiene que pasar por sus manos. Le gusta controlarlo todo”. De hecho, el miedo a la gente, a los periodistas y a hablar en público provocó que Kubrick no participara en la promoción de La naranja mecánica. Sin embargo, Kubrick recortaba todas las noticias que aparecían en los periódicos y, como bien relataba McDowell, controlaba a los actores que hicieron la promoción: “nuestro mentor, Stanley Kubrick, vigila cada uno de nuestros movimientos. Aprieta un botón en su cuartel general y su satélite nos espía”.

El actor, padre de la también actriz Lilly McDOwell, ha participado durante su carrera artística en conocidas series televisivas como Superman, Spiderman, Fraiser, Batman o South Park. Actualmente sigue actuando en producciones norteamericanas como la reciente Delgo o The company, en la que compartía cartel con Neve Campbell.




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2001: Una odisea del espacio
2001: una odisea del espacio es una de las películas de ciencia ficción más importantes de la historia del cine. “Intenté crear una experiencia visual porque éstas rebasan el alcance de las verbales, normalmente relegadas al olvido, para penetrar directamente en el subconsciente con un contenido emocional y filosófico”, expresó Kubrick. El fallecido director quería que la película fuese una experiencia muy subjetiva que llegase al espectador a un nivel interno de conciencia, como llega la música.

Expresó además que puede especularse libremente acerca del significado filosófico y alegórico del filme. Y eso voy a tratar de hacer en este artículo, ofrecer una interpretación del sentido de la película.




Argumento

Una comunidad de simios expulsa a otro grupo vecino de un charco de agua junto al que viven. Una noche aparece un extraño monolito. Entonces uno de los monos aprende a usar un hueso para matar a otro simio y, luego, para recuperar el territorio perdido. Eufórico, lanza el hueso al aire y éste enlaza visualmente (en una de las más famosas elipsis de la historia del cine) con una nave espacial del año 2001.



Un tiempo después una nave tripulada por cinco astronautas y un computador parte hacia Júpiter en una misión. La convivencia entre los humanos y la inteligentísima máquina es armoniosa hasta que el computador asesina a cuatro astronautas. El superviviente lo desconecta y se embarca en un viaje alucinante en el que envejecerá y morirá. Tras su fallecimiento se muestra otra vez el monolito y aparece un feto que flota en el espacio.




Curiosidades técnicas

El filme, en el que Kubrick gozó de gran autonomía creativa, consta de 612 planos de los cuales 205 incluyen efectos especiales. En 2 horas y 20 minutos de película sólo hay 40 minutos de diálogo. La falta de conversaciones se suple con la sobrecarga simbólica. Kubrick, además del director, es el productor y el coguionista de la cinta.




Significado alegórico

La película trata el tema de la evolución y la selección natural. Es el mono más fuerte el que domina y sobrevive. Este principio primario es trasladado por Kubrick hasta el año 2001 donde plantea la misma cuestión pero con la supremacía de los ordenadores. Por tanto, la película aborda uno de los temas filosóficos por excelecia, la evolución del hombre.

A pesar de la ambigüedad con la que intentó dotar Kubrick al monolito, éste se puede interpretar como un instrumento de inteligencia extraterrestre superior par supervisar la evolución humana. De la muerte del hombre del 2001 surge un feto, una especie mejorada.



Por tanto, aunque parezca que no hay caracterización psicológica de los personajes es precisamente esa apatía, esa repetición y falta de significado el rasgo fundamental de una sociedad dominada por la tecnología.

El film, que superó tan ampliamente el género de ciencia ficción que aún hoy sigue siendo vanguardista, introduce temas complejos sobre la existencia humana que el espectador debe interpretar. El público como coautor de la historia que es, como parte activa que reivindicó Unamuno, tiene la última palabra.
 
Excentricidades
Son ya legendarias las extravagancias de Stanley Kubrick. Aquí os muestro algunas de las más curiosas para poder comprender mejor el universo del autor cinematográfico.

De pequeño copiaba los deberes del colegio. Un día su profesor le preguntó por qué lo hacía, él simplemente contesto que no le interesaba.

Enviaba técnicos para verificar el estado de las salas donde se proyectaban sus películas y controlaba cada una de las copias que se hacían del rollo original. En una sala de Nueva York la pared era blanca, reflejaba la luz en la pantalla y diluía la imagen así que ordenó que la pintaran de negro para poder proyectar 2001: una odisea del espacio.

El excéntrico director encargó la banda sonora para 2001: una odisea del espacio, pero cuando escuchó el resultado decidió, simplemente, prescindir del tema. Así que escogió entre la música, ya compuesta, que le interesaba. El tema elegido fue Así hablaba Zaratustra de Richard Strauss, que marcó no sólo la película sino la historia del cine.



Es también legendario su miedo a volar. Pero lo más curioso y desconocido es que tenía la licencia de piloto. Éste fue uno de los motivos por los que se construyeron decorados de Nueva York en Eyes wide shut en vez de utilizar las localizaciones en exteriores.

También se rumorea que Kubrick supervisaba los doblajes de sus películas en otros idiomas. Trataba de encontrar la voz más parecida a la del actor original. En El resplandor el doblaje fue dirigido por el director español Carlos Saura y las voces de los protagonistas corrieron a cargo de Verónica Forqué y Joaquín Hinojosa.

Debido a un problema surgido en el laboratorio dónde trataban el rollo de La naranja mecánica, sólo quedó una copia de la película. Para trasladarla utilizó un vehículo que no sobrepasó los 55 Km/h. Delante y detrás de él otros dos coches lo protegieron hasta su destino.



En España, para que Canal Plus emitiera este largometraje, La naranja mecánica, los responsables del medio de comunicación tuvieron que hablar personalmente con Kubrick para que la exhibición cumpliera los requisitos impuestos por el director.

Una vida llena de excentricidades que se mueven entre la realidad y el rumor, entre el hecho y la leyenda, pero que sin duda han contribuido a magnificar el mito de un hombre, Stanley Kubrick.


Visitar una página sobre excentricidades de los famosos.



 
Sólo Stanley
En los enlaces que he incluido en este blog se pueden consultar varias biografías de Stanley Kubrick; sin embargo, con este artículo quiero presentaros un resumen breve de su personalidad y su vida hecho desde el inexorable subjetivismo de cualquier autor. Así, puedo reunir la información de varias fuentes, tanto sobre papel como electrónicas, para ofreceros los datos que creo son más importantes.

Ha sido calificado de obsesivo, perfeccionista, visionario, misterioso, solitario, demente, controlador, megalómano, sigiloso, meticuloso, controvertido, hermético, aturdido, exigente, excéntrico, inteligente, desafiante, magnífico, rompedor, legendario…

A pesar de que nunca llegaremos a conocer su verdadera personalidad, Kubrick fue un genio cuya obra trascendió casi siempre en lo meramente cinematográfico para incidir de lleno en lo social. Un transgresor que no se preocupaba por lo que opinaran de él y un intimista que amaba el cine.



Nació en Nueva York en 1928. A los 17 años empezó a trabajar como fotógrafo y alcanzó gran prestigio en su país. A los 22 rodó su primer documental y tres años después su primera película, Miedo y deseo. A pesar del fracaso comercial de sus tres primeras películas firmó un contrato con una productora para rodar Senderos de gloria, su primer éxito.

Dirigió un total de 13 películas, pocas debido a su meticulosidad y precisión que le llevaron a repetir tomas sencillas hasta 100 veces. Entre sus películas destacan 2001: una odisea del espacio, Espartaco, La naranja mecánica o Lolita. Murió en 1999 antes de estrenar su última creación, Eyes wide shut.

Su carrera está marcada por su autoexigencia, su rigor y su afán controlador. El mismo Orson Welles le calificó de gigante y Woody Allen dijo de él que era uno de los mejores directores contemporáneos.

Para él un día de descanso era aquel en el que podía satisfacer su pasión favorita, el cine, viendo tres películas. Declaró que trataba de ver todo el cine que se hacía porque consideraba que todas las películas podían aportarle algo.

El estadounidense, que siempre mostró actitudes autodidactas, pasaba largos periodos de tiempo hablando por teléfono y recibía muchas visitas ya que no le gustaba salir de casa. Sus grandes aficiones eran la fotografía, la literatura y el ajedrez, sobre el reflexionaba insistentemente aplicando sus conclusiones a su vida y a sus películas.
 
Calificación moral
Las películas de Stanley Kubrick han recibido las más variadas calificaciones morales. A pesar de que el estilo narrativo del director se aproxima más a un público adulto, una misma película puede haber sido prohibida o calificada de X en un país y estar recomendada para mayores de 12 años en otro.

El Ministerio de Cultura de cada país es el encargado de determinar la calificación moral de las películas que se exponen en las salas del territorio. Este hecho es fundamental para comprender las diferencias entre unas calificaciones y otras. La naranja mecánica fue clasificada como película X el año de su estreno en el Reino Unido mientras que en Francia se recomendó para mayores de 12 años. En España la cinta fue prohibida en 1971, año de su estreno, hasta el fin de la dictadura franquista.



Mientras cada año un asesino en serie mata a varias personas o un adolescente entra en su instituto con un arma y arremete contra compañeros y profesores, la sociedad estadounidense se enorgullece de su pulcritud moral. Este puritanismo se traduce en el cine de Kubrick en calificaciones X como la que aplicaron a La naranja mecánica o cortes de escenas como los realizados a 2001: una odisea del espacio o Eyes wide shut.

Las causas de las evidentes divergencias entre criterios pueden provenir, en ocasiones, de la propia historia del país. Esto ocurre con La chaqueta metálica, película estrenada en 1987 que trata sobre la guerra de Vietnam. El filme no se recomendaba a menores de 12 años en Francia mientras que en Vietnam fue prohibida.



<Lolita, película de 1962 sobre la relación entre un hombre mayor y una adolescente, fue clasificada como X en el Reino Unido, país en el que vivió Stanley Kubrick gran parte de su vida. Sin embargo, la cinta, como alguno de vosotros podrá haber apreciado si la ha visto, no contiene escenas de sexo explícito. De hecho, el mismo Kubrick dijo una vez: “Me culpo de una parte de la película, debido a las presiones que en aquel tiempo ejercieron el Código de Producción y la Legión católica de decencia, creo que no dramaticé suficientemente el aspecto erótico de la relación de Hummbert con Lolita”.

Muchas de las películas dirigidas por Kubrick que fueron prohibidas, censuradas o calificadas X en su época hoy son legales y han rebajado la edad de su calificación moral. Dicen que los genios son siempre incomprendidos en su tiempo…
 
A la sombra del artista
Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. Christiane Kubrick fue la mujer de Stanley Kubrick hasta la muerte de éste en 1999. Nació en 1932 en Alemania en el seno de una familia dedicada al teatro. Fue actriz y bailarina hasta que pudo dedicarse a su verdadera vocación, la pintura. En 1958 se casó con Stanley Kubrick, un año después de conocerse en el rodaje de Senderos de Gloria.



Ella fue la tercera esposa del director estadounidense. Seguramente fue la persona que más conoció al controvertido director. En su intervención en el documental que realizó la Warner Brothers sobre su marido titulado “Stanley Kubrick: una vida en el cine”, declaró: “Stanley sabía que por el hecho de no hablar con la prensa, ellos harían lo que quisieran con él. Lo castigaron por ser tímido, pero él prefería pagar ese precio antes de enfrentarse a las cámaras”.

Con la muerte de su esposo la polifacética artista decidió crear una página web en cuatro idiomas, entre ellos en español, para agradecer las muestras de cariño hacia su marido.

En una entrevista realizada por Javier Cortijo y publicada en El correo digital el periodista le preguntó: “díganos usted cómo era el Kubrick de andar por casa, sin la corona de su propio mito”.La alemana contestó: “Bueno, en realidad no existe tal mito, ni siquiera en su vida doméstica durante las últimas dos décadas. La prensa creó el «monstruo» maniático y excéntrico que muchos relacionan con Stanley. Él solamente pretendía tener tranquilidad para trabajar, que nadie le molestase en su vida privada. Nada más”. Frente a las acusaciones de megalómano y excéntrico la persona más cercana a él nos ofrece una imagen entrañable de su timidez.
Actualmente se dedica profesionalmente a la pintura y organiza exposiciones de su obra. También colabora en proyectos sobre la vida y el trabajo de su marido como el libro, titulado The Stanley Kubrick Archives, que la editorial Taschen publicó a mediados de marzo del presente año con documentos del artista.



Visitar su la página web oficial de Christiane Kubrick.
Visitar la entrevista a Christiane Kubrick publicada en elcorreodigital.com
Visitar la página de la editorial Taschen sobre The Stanley Kubrick Archives
 
Kubrick en la Red
Voy a darte unas direcciones básicas sobre sitios web relacionados con Stanley Kubrick para que puedas guiarte en la Red. La información sobre el director neoyorquino en la Internet es abundante y variada. Sin embargo, los aficionados hispanohablantes del cine de Kubrick se encuentran con un problema: no existe una página oficial en castellano sobre el director.

La página web oficial, Stanley Kubrick: The authorized Stanley Kubrick Web Site, está en inglés. Sin embargo, tiene información muy completa y un diseño muy atractivo. La podéis localizar en el apartado Él de este blog (en la columna de la derecha, el primer enlace). Su fallo más flagrante es no tener noticias recientes, no actualizan la información. De hecho comprobarás que si pinchas en lastest news (últimas noticias) el artículo más reciente es del 25 de junio de 2002. Desconozco por qué han descuidado tanto este aspecto.



En cualquier caso los otros apartados os pueden ser muy útiles. En uno de las secciones se contesta a preguntas frecuentes sobre el aclamado director tales como ¿por qué decidió Kubrick vivir en Inglaterra la mayor parte de su vida? o ¿sale el propio director en alguna de sus películas? Otro apartado muy interesante es el llamado multimedia, en el que puedes acceder a traileres de sus películas y a una galería de fotos.

Otra dirección que he incluido en los enlaces (en el apartado titulado Él) es la de Internet Movie Data Base. Ésta es la base datos sobre cine más completa y actualizada del mundo. Además, te permite saltar de la información sobre una película a las películas que ha dirigido ese mismo director o filmes en los que han actuado los protagonistas, etc. Recoge películas de todas las nacionalidades y títulos muy poco conocidos. También incluye información sobre cortometrajes, actores, tramas, citas…



En la sección Él de los enlaces podéis encontrar también varias biografías. Además he incluido la galería de fotos más completa que he encontrado.

Otro de los apartados lo he dedicado a sus películas. La naranja mecánica, una de las películas más importantes del fallecido director, tiene una página web propia, completa bien organizada, con círiticas, el story board, el guión… Las demás tienen menos información, sobre todo incluyen la sinopsis y la ficha artístico-técnica, pero para empezar están bien y, en ellas, podéis encontrar enlaces a otras páginas parecidas.



El último apartado, pero no por eso menos interesante, es el dedicado a las curiosidades. Kubrick fue sin duda uno de los directores más meticulosos y maniáticos del la historia del cine y tanto sus cintas como su vida están plagadas de anécdotas. Si queréis saber por qué el ordenador de 2001: una odisea en el espacio se llamaba HAL o cómo grabaron la escena del intento de suicidio de Alex el La naranja mecánica, animaos a visitar estas páginas.