Aznar, simplemente
En la inauguración de la convención del PP, Aznar regresó. Su discurso fue contundente, directo, sin brindis al sol. Centrado en el recuerdo a su política antiterrorista ha recordado, tanto a los miembros de su partido como al partido del Gobierno, lo que significa realizar una política responsable y con principios.
Ha devuelto una claridad de ideas, pero sobre todo ha recordado que no se ha de tener miedo por decir las cosas claras. Esperemos que este ejemplar inicio sirva para el resto de las mesas de trabajo y que todos los allí presentes tomen parte del espíritu del Presidente Aznar.
Su afirmación de que "vamos a ganar las elecciones", no solamente tiene que ser un soplo de ánimo, sino servir de acicate para que las bases y los miembros activos del partido se den cuenta de que están en un momento crucial a dos años vista de las elecciones. Se han de redoblar los esfuerzos por ofrecer al pueblo planes y proyectos de futuro que atraigan su voto, pero en la confianza de que las promesas se cumpliran. No como otros partidos en los que sus representantes se vanaglorian de que las promesas políticas están para no cumplirse.
Ha devuelto una claridad de ideas, pero sobre todo ha recordado que no se ha de tener miedo por decir las cosas claras. Esperemos que este ejemplar inicio sirva para el resto de las mesas de trabajo y que todos los allí presentes tomen parte del espíritu del Presidente Aznar.
Su afirmación de que "vamos a ganar las elecciones", no solamente tiene que ser un soplo de ánimo, sino servir de acicate para que las bases y los miembros activos del partido se den cuenta de que están en un momento crucial a dos años vista de las elecciones. Se han de redoblar los esfuerzos por ofrecer al pueblo planes y proyectos de futuro que atraigan su voto, pero en la confianza de que las promesas se cumpliran. No como otros partidos en los que sus representantes se vanaglorian de que las promesas políticas están para no cumplirse.





