Locura veraniega
Debe ser efecto de la ola de calor o quizá del aburrimiento que trae consigo la época estival, pero vuelvo a escribir sobre temas más ligeros.
Mañana iré al concierto de U2 en Madrid. Sé que para mucha gente es una experiencia única y que se rasgarán las vestiduras al leer lo que voy a escribir.
Odio las masificaciones, no me gusta U2 (alguna canción me gusta) y encima he pagado una pasta en la reventa para conseguir las entradas. Todo para satisfacer a mi pareja que no pudo conseguir las entradas y no había asistido nunca a un concierto de "su grupo", porque para ella no hay nadie mejor sobre la faz de la tierra que Bono.
Es decir, me encuentro a 33 horas de tener una de mis peores experiencias que cuando me recupere de la velada os contaré. O quizá regrese siendo una persona diferente, como cuentan las crónicas, de los más forofos del grupo, en varios medios de comunicación.
Mañana iré al concierto de U2 en Madrid. Sé que para mucha gente es una experiencia única y que se rasgarán las vestiduras al leer lo que voy a escribir.
Odio las masificaciones, no me gusta U2 (alguna canción me gusta) y encima he pagado una pasta en la reventa para conseguir las entradas. Todo para satisfacer a mi pareja que no pudo conseguir las entradas y no había asistido nunca a un concierto de "su grupo", porque para ella no hay nadie mejor sobre la faz de la tierra que Bono.
Es decir, me encuentro a 33 horas de tener una de mis peores experiencias que cuando me recupere de la velada os contaré. O quizá regrese siendo una persona diferente, como cuentan las crónicas, de los más forofos del grupo, en varios medios de comunicación.





