No en mi nombre
El sábado 4 de junio, en la capital de España, tuvo lugar una manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), para protestar por la política antiterrorista que está ejecutando el gobierno socialista, y que tenía por título, “En mi nombre no”.
Según la organización, acudieron cerca de 1 millón de personas. Según la delegación del gobierno, 200.000. Es una muestra más del menosprecio que realiza hacia este colectivo.
Esta protesta se ha visto menospreciada desde el día de su convocatoria. El comisionado para las víctimas del terrorismo no asistió porque era contra el gobierno. Debe ser que su labor no es defender a las víctimas sino aumentar un poco más la indignidad del trato que reciben por parte de las instituciones estatales.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de los viernes, la Vicepresidente, Fernández de la Vega, ya anunció que aunque la manifestación fuese un éxito no iban a escuchar el clamor popular. Este es el talante y el diálogo del que hace gala el gobierno de ZP.
Solamente escuchan a los colectivos que les interesan, aquellos que les son favorables y de los que pueden sacar votos útiles para perpetuarse en el poder, como colectivos de gays, lesbianas, etnias religiosas, etc...
El ejercicio del poder no consiste en satisfacer los intereses de quienes lo tienen, sino de solucionar las demandas del pueblo al que se gobierna. No solamente a los que te han votado, a la totalidad de la nación. Esto es algo que José Luis Rodríguez Zapatero nunca ha puesto en práctica, porque nunca ha sabido.
El Sr. Rodríguez Zapatero, se está equivocando en la política antiterrorista que está tratando de llevar a cabo. El sábado cerca de 1 millón de personas en las calles de Madrid, le dijimos que en nuestro nombre no lo hacía. Que no es algo con lo que estemos contentos la totalidad de españoles. Pero no nos quiere hacer caso. Por el contrario, cuando cerca de otro millón de personas que se manifestaron en contra de la guerra de Irak, les hizo caso porque era una acción que le proporcionaba votos para las cercanas elecciones.
No sabe el precio que va a pagar y las consecuencias que traerá el posible pacto que firme con la banda terrorista etarra.
Desde aquí quiero recordarle, Sr. Rodríguez Zapatero, que en mi nombre no está realizando un pacto con una banda de asesinos.
Según la organización, acudieron cerca de 1 millón de personas. Según la delegación del gobierno, 200.000. Es una muestra más del menosprecio que realiza hacia este colectivo.
Esta protesta se ha visto menospreciada desde el día de su convocatoria. El comisionado para las víctimas del terrorismo no asistió porque era contra el gobierno. Debe ser que su labor no es defender a las víctimas sino aumentar un poco más la indignidad del trato que reciben por parte de las instituciones estatales.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de los viernes, la Vicepresidente, Fernández de la Vega, ya anunció que aunque la manifestación fuese un éxito no iban a escuchar el clamor popular. Este es el talante y el diálogo del que hace gala el gobierno de ZP.
Solamente escuchan a los colectivos que les interesan, aquellos que les son favorables y de los que pueden sacar votos útiles para perpetuarse en el poder, como colectivos de gays, lesbianas, etnias religiosas, etc...
El ejercicio del poder no consiste en satisfacer los intereses de quienes lo tienen, sino de solucionar las demandas del pueblo al que se gobierna. No solamente a los que te han votado, a la totalidad de la nación. Esto es algo que José Luis Rodríguez Zapatero nunca ha puesto en práctica, porque nunca ha sabido.
El Sr. Rodríguez Zapatero, se está equivocando en la política antiterrorista que está tratando de llevar a cabo. El sábado cerca de 1 millón de personas en las calles de Madrid, le dijimos que en nuestro nombre no lo hacía. Que no es algo con lo que estemos contentos la totalidad de españoles. Pero no nos quiere hacer caso. Por el contrario, cuando cerca de otro millón de personas que se manifestaron en contra de la guerra de Irak, les hizo caso porque era una acción que le proporcionaba votos para las cercanas elecciones.
No sabe el precio que va a pagar y las consecuencias que traerá el posible pacto que firme con la banda terrorista etarra.
Desde aquí quiero recordarle, Sr. Rodríguez Zapatero, que en mi nombre no está realizando un pacto con una banda de asesinos.
Comentario: