logotipo

img_google
El Espejo de Oesed
es muy tarde para la hora ke es
Sindicación
 
KÉ SÉ YO (1)
El otro día, por la noche, pensaba en que a veces me pasa una cosa curiosa (para mí). Cuando tengo una entrevista siempre me ataca el miedo. Miedo a no saber qué preguntar, miedo a quedarme en blanco, porque no es como una conversación cualquiera. Miedo porque estoy obligada a preguntar, a saber de lo que hablo. Pero resulta que hay veces que no me interesa nada el entrevistado, o no me gusta lo que hace. En esas ocasiones me resulta aún más difícil saber qué decir. Pero con el paso del tiempo he descubierto que la necesidad hace a la mujer y que cuando menos te lo esperas se te ocurren preguntas, sino brillantes, sí para salir del paso. Lo peor y lo mejor a un tiempo me pasó hace menos de un mes. Fui a la presentación de una crema ideal de la muerte cuya imagen en este nuestro país era una actriz de culebrón mu mona. Yo no creía que hubiera posibilidad de entrevista así que fui superrelajá para tomar nota en la rueda de prensa, comerme unos canapeses y largarme sin pena ni gloria. El sarao era en un hotelazo fashion y yo por causas que ahora mismo no recuerdo llegué con un resacón curioso. Total, que me tome un zumo e iba por la segunda cocacola cuando se me acerca la pava de prensa y me dice: ¿Quieres hablar con menganita? En cinco minutos tienes la entrevista. Glups. Me trague como pude el canapé de salmón y le dije: “Si, claro, que bien”. No tenía ni puñetera idea de qué preguntarle a esa muchacha pero en cinco minutos armé una pseudoentrevista sobre la crema y la belleza y la importancia del quererse...
Moraleja: No importa lo perdida que estés algo pasa que te salva… o no, pero, bueno, ya tendremos tiempo de pensar en eso después.
Recomendaciones: Música: ‘Mr Miracle’ de Carlos Jean. Buen rollo.
Literatura: ‘Los aires difíciles’, de Almudena Grandes. Engancha, sin duda.
No