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El Espejo de Oesed
es muy tarde para la hora ke es
Sindicación
 
OSCURIDAD DE CRUCE
Anoche estaba muy cruzada. En realidad, aún no las tengo todas conmigo pero, a medida que iba avanzado la tarde, he sentido breves fogonazos de calma.
He decidido tomarme un descanso de R y de la vida disipada. Ayer lloré de tensión, desesperación, impotencia... mientras me preguntaba dónde está el equilibrio.... igual es que estoy incubando una gripe o lo mismo me he hartado de ser E 'la impasible'... Qué sé yo, yo qué sé.
Este fin de semana tengo tres días libres. No trabajamos el domingo, víspera de todoslosantos. Me voy a Santander, a ver a mi hermano que vive allí y a mis padres que se trasladan como yo pero desde la otra punta del mapa. No me emociona el plan pero me va a venir bien salir un poco de Madrid y del frenesí fiestil.
De lo que sí tengo ganas es de hacer un viaje interesante en el puente de la Almudena. Aprovecho para mandarle un mensaje de s.o.s a la niña X. Sería estupendo ir contigo a Amsterdam.
A mis otras niñas: M y C (en Jamaica u sabedios), descartada la visita a NY. En próximos capítulos: temores, cobardías y penas pecuniarias.
os quiero
 
de por ké estoy tan pálida
Ays… es que soy lo repeor. Tantos posts mentales que he dejado de escribir porque soy más vaga que la chaqueta de un guardia y porque (esto ya lo he dicho creo) el espacio laboral no me inspira nadita.
Veamos, cosas ‘importantes’ que me han pasao esta última semana… Mi relación con R sigue un curso, difuso pero curso al fin y al cabo. He dormido poco últimamente, lo cual en estos casos suele ser buena señal.
El fin de semana pasado vino N (antigua compañera de piso) de Gijón. De visita y para recoger cosas que, en su momento, ‘abandonó’ en nuestro dulce (?) hogar. Ahora que lo pienso, ha sido un finde de reencuentros porque también apareció, después de casi dos años, L (antigua compañera de curro y correrias cuando las tres trabajábamos juntas, N, L y la menda). Lo ha dejado con su novio (motivo por el que desapareció un poco del mapa) y vuelve a las andadas (jis, jis, no sabe donde se mete).
El caso es que N llegó el viernes con un colega a eso de las 5 o las 6 de la tarde. Yo había salido el día anterior de mi casa para ir a currar y, como en el programa de Lobatón, fue la última vez que se me vio por el barrio. Dormí con R en casa de una colega suya que andaba de viaje y que tiene una casa mu chula, por cierto. Después me tome un café revitalizante con F y hablando hablando se me hizo tarde. Empezamos mal porque N, que es toda dulzura, ya me puso podre por hacerlos esperar tomandose unas cañitas en el bar de al lao de casa (no sé de que se queja, yo creo que es un gran plan después de un viaje). Yo estuve saliendo con N pero desde aquello ha cambiado mucho y supongo que yo también y el tiempo no pasa en balde y esas cosas. Esta última frase da una idea de que la visita no fue del todo estupenda. Esa noche volví a Malasaña, quedamos con L y allá que me planté otra vez en el Angie un pelín nerviosa por tener que ‘entretener’ a tanta gente. R se vino luego también y después de peregrinar hasta el cajero nos metimos en el Soho (plaza de Chueca) las cuatro. Evidentemente las dos que se conocían eran N y L asi que le hice más caso a R para que se integrara y tal (luego N me diría que había pasado de ella todo el fin de semana). La noche no entrará en los anales de la historia, sobre todo porque R se fue pronto (al día siguiente se piraba pa Graná), L se rajó también poco después, yo tenía ganas de marcha y a N le dolían los pies porque llevaba unas botas de esas… antinatura, digamos. Tardamos casi una hora en pillar un taxi libre. Yo me aburría y me puse a hablar con una tipo que resultó ser venezolano (de los que tienen pasta para recorrer Europa y tal, háganse una idea) que no sabía llegar a Santa Engracia. A N también le pareció fatal porque ella estaba ahí al pie del cañón, dispuesta a pelearse con uñas y dientes por un taxi, y yo de palique, hay que ver.
Sábado día: descanso y recogida de bartulos. Sábado NOCHE: tiramos pa Lavapiés, nuevamente los visitantes de Gijón y L. Me acerco a ver la nueva mansión de los hermanos M y de paso los lio para tomarse unas cañitas con kebab. Y ya sabeis; bar aquí, bar allá… Lo major de la noche fue el ratillo en El Chiscón. Eramos una pandi curiosa, llegaron unos amigos de N (dos parejinas) y luego se apuntó también F.
….. la chica de las rastas…. La ví, me sonrió y… se enrolló con otra delante de mis narices. Y a pesar de todo me lo pasé de puta madre. Secretamente yo sabía que salir de El Chiscón era un suicidio fiestil. Los hermanos M, demasiado cerca de casa, out. Las parejinas out escalonadamente. N out con una de las parejinas (los pies otra vez) y L out la última cuando yo y F habíamos decidido que era menester tomarse una última. Camino de Malasaña pensando que J&A estaban allí. Fuimos demasiado lentos y otra parejina que se pira. Reubicación: F y yo solos. Nos vamos al Escape. Nada nuevo en el horizonte pero poco sueño. Allí estábamos los dos, con el periscopio a pleno rendimiento y sonrisa maliciosa en los labios. Uno que mira mucho, una que conozco me voy a hacer la longuis, otra que conozco voy a preguntarle de qué. Al que miraba se lo llevó puesto F y las dos que conocía se pusieron a discutir entre ellas (las conocía de lo mismo así es). Cuando una se fue yo estuve hablando con la otra, E, muy maja, me llevé su teléfono y bastante buen rollo.

Uy... se me ha hexo tarde, vayas. me voy del curro. continuará.
 
Y tirar, tirar, tirar...
Pues ya está. Se acaba el magnífico día de la Hispanidad. He terminado pronto el curro pero casi ni me alegro. Tras una minifiesta-cena anoche en casa de F y R me quedé a dormir y hoy hemos comido juntas (R y yo). Se está alargando la cosa pero como ella misma dice "no acaba de cuajar". Anoche hablamos un montón y, aunque mi fantasma de la confusión no me abandona, creo que la conclusión es que las dos seguimos ahí un poco... por curiosidad.
En fins, hoy vuelve L, mi segunda compi de piso (ELLA, la más bella, sigue en NY, claro). Se trae a sus dos gatos y un punto de desconcierto, después de tantos días de disfrutar de la soledad, que espero que no me dure mucho.
 
El puente dinamitado
Debería estar en Jaén, más concretamente en la sierra de Cazorla, asistiendo feliz cual perdiz a un festival de teatro callejero, tomando cañitas y tapas y dejando pasar las horas con fervoroso espíritu dominguero... pues no, el megapuente de la hispanidad (u argo) está hecho añicos por las bombas enemigas y yo estoy en Madrid, en el curro, en un día además que está resultando pelín caótico porque están rodando cabezas por las altas esferas a causa de una cagada que se publicó el viernes y una está perdiendo los referentes de autoridad (donde ya tenía pocos) y se me va el santo al cielo y la virgen al infierno y qué sé yo....
El caso es que otra vez se me acumula el trabajo de todo lo que no he contado desde la última vez así que allá voy.
El martes 5 me fui con F. al Angie a tomarnos unas mahus (esta frase creo que voy a hacer un corta y pega a partir de ahora cambiando solo el día). Allí mantuvimos una conversación ‘muy interesante’ sobre nuestra amistad, sus pros, sus contras, sus debilidades y fortalezas… Acabé un poco confusa (influída supongo por el trasiego de mahus) porque nunca tengo muy claro si F. me entiende o si estoy redundando en lo ya sabido o si a veces es mejor estarse calladita que se tienen menos problemas o si… bueno, el caso es que hay veces que si no suelto las cosas me ahogo y según tenga el día con F. podemos acabar como el rosario de la aurora pero esa noche estuvo bien.
A pesar de todo, F. se fue antes y yo me quedé (con otra mahu) disfrutando de la música y pensando en mi cita del día siguiente: R.
Sí, era necesario que hubiera una segunda (recordar: capítulo ¡Soy una idiota oh, mai god!).
Como a mí lo de pensar sin hablar no me sale bien durante mucho rato me puse de palique con el camarero, que cuando no hablaba conmigo lo hacía con otra chica que estaba a mi lado, total que al poco estabamos hablando los tres y más ella y yo porque el camarero tenía que atender a sus obligaciones como tal. La tipa es de Vitoria y lleva 15 dias en Madrid. Ha llegao al Angie por los labios rollingstone pintados en la puerta y hoy mismo ha dejao el curro con el que llegó a la capital.
*nota: ya son casi las doce de la noche de este magnífico domingo. No he podido seguir contando. ahí queda el suspense.
besinos a ellas.
*otra nota: niñas. esta noche he soñado que iba a NY y que me quedaba cual tonjanks atrapada en la terminal porque la madera yanki no me dejaba entrar...
 
Regreso al pasado y soy una idiota
Transcripción de mi M.I.D.T:
“03.11AM 1 de octubre de 2004
- Yo rompo gente, les digo a L&A y P. y P.R. en la encrucijada de la calle Lavapiés con la calle de Bodegas Lo Máximo, que no sé cuál es.
Tras breve tira y afloja estoy en un taxi camino de mi casa. No me he atrevido a decirle nada a la chica de las rastas. Me fui al baño superconvencida pero al salir… ya no fui capaz…
Ahora, insisto, voy en un taxi, pensando que hay noches, como esta, en las que me gusta como conduce el tipo. Hace lo que yo haría, reduce cuando lo estoy pensando, se mete por la calle que me gusta, no me dice gilipolleces para entablar conversación forzada… Voy superbien, sentada atrás y pensando en mis cosas (que son: la chica de las rastas, que me apetece otra mahu en su compañía, que en la fiesta del sábado pienso pasármelo de puta madre, que tengo hambre…)
En casa: el Kerry este se parece a Kiko Veneno cuando hacía de Frankstein en la Bola de Cristal.
Hoy ha sido un día muy largo…
En el taxi estaba puesta la radio. Una locutora decía algo así como “hay que atreverse, a veces hay que arriesgar porque si no arriegas no pierdes pero tampoco ganas”
Ay, ay…

04.31AM 4 de octubre de 2004
Soy una idiota. Hace más de media hora que llegué de casa de F. y no puedo dormir. Porque soy una idiota. Resulta que fuimos a ver 7 Vidas. Por un lado tenía ganas de ver a R. porque desde el sábado no la había visto y ese día me quedé pensando que había estado un poco seca con ella cuando salimos de sus casa. Y, por otro lado, no sabía muy bien cómo actuar cuando la viera otra vez. ¡Pero es que ahora lo he hecho aún peor! Y lo peor de lo peor es que encima se le cayó el móvil al váter y ni siquiera puedo mandarle un mensaje o llamarla para decirle que soy una idiota… y no paro de darle vueltas y yo que estaba absolutamente rota y venga a bostezar y deseando pillar la cama y quedarme grogui pues ¡ahora no puedo dormir! y mañana (hoy) tengo medico por lo de la otitis y voy a ir hecha una piltrafa.
Resulta que R. ha llegado cuando ya llevábamos un cacho de capítulo. Hemos rebobinao (después de que nos contara el episodio del móvil en el váter) y hemos visto 7Vidas. Hasta ahí todo normal porque estábamos viendo la tele y no había que hablar ni nada. Luego se ha terminado la cinta. Hemos estado hablando de esto y de aquello sin mucho afán porque los tres estábamos bostezando y cansaos y eso.
Al final F. se ha dignao acompañarme al coche que lo había aparcao (con serias dificultades porque me puse nerviosa y no entraba bien en el hueco, jis jis) un poco más abajo de su portal.
Después de remolonear un rato me he puesto definitivamente en pie y he dicho la típica frase de: “Bueno, pues me voy” y entonces R. ha dicho: “¿Quiéres quedarte a dormir? y yo, como una gilipollas, me he quedao de pie a 200 metros de ella, con el macuto colgao del hombro y cara de imbécil y le he dicho que no porque tenía el coche aparcao en zona verde y por la mañana iban a pasar los de la O.R.A. y además estaba muy cansada y bla, bla, bla.
Ella no se ha movido del sofá y ha dicho algo así como: “ya, ya”
Durante unos segundos (que me parecieron horas) me he quedado allí plantada decidiendo si me acercaba a darle un beso o simplemente decía: “Hale, chao. Nos vemos la semana que viene”. Pues, efectivamente, he dicho más o menos esto ultimo y me he dao la vuelta pensando que ¡soy una idiota!. A todas estas F. estaba en la puerta esperándome. Ya en las escaleras lo solté: “¡Soy una idiota!” y F., muy amablemente, me lo confirmó.
Y ahora estoy aquí, sin dormir y pensando un modo de arreglarlo mínimamente. En mi defensa (que sé que no la tengo) puedo alegar:
1. Yo no tenía muy claro si a ella le apetecía volver a verme. Y menos en su casa. Como, además, una es como es siempre me pongo en lo peor pa no llevarme chascos.
2. Entre nosotras estaba la maliciosa y viperina lengua de F. que en estos casos es muy a introducir por doquier comentarios de tócate-los-güevos con menos gracia que un pollo degollao que contribuyen a incomodar (de broma, dice él) a los presentes. Por lo menos a mí. Pero al niño parece que le divierte la timidez y la torpeza ajenas.
3. Cuando me dijo que me quedara yo ya no me esperaba un acercamiento de semejante caliber y no solo no reaccioné sino que lo hice muy mal.
Y el caso no es que podría haberme quedao a dormir con ella, que (pensándolo objetivamente) me hubiera acarreado bastantes incomodidades mañaneras, en mi estado de piltrafilla, con cita en el medico y con el coche ahí (que me da una guerra el puto coche), sino que ahora esta mujer (que igual no es la mujer de mi vida pero reconozco que le estoy viendo cosas que me gustan o que, por lo menos, me hacen gracia) puede pensar de mí lo siguiente:
A. que soy una idiota
B. que soy una desaboría, seca y hasta incluso un poco tonta
C. que no me gusta una mierda y lo del otro día pasó porque yo voy por la vida acostándome con la primera que se me acerca
D. que me den morcillas porque ella ya ha tenido valor para decirme que me quedara y yo he sido una desagradable que ni siquiera se ha acercao a darle un beso (¡coño! que ahora parece que me da sarpullido acercarme a ella)
Supongo que habrá más posibilidades pero creo que ya tengo bastantes cardenales en la espalda y puedo parar de flagelarme.
El caso es que mañana se va a Granada y el fin de semana viene su madre a Madrid con lo cual es muy probable que no la vea hasta la semama que viene. ¡Y no tiene teléfono! He pensado preguntarle a J, si en Granada tiene teléfono fijo o algo y si es así que me lo de y llamarla para disculparme. Porque yo puedo ser un cardo pero esta niña no se lo merece y me da la impresión de que puedo llegar a entenderme major con ella si la conozco más ¡y yo dejo de ser una idiota integral!
P.D.: Cuando he llegado a Moncloa y he aparcao el puto coche otra vez he llamao a F. para decirle que había llegao bien (gracias por el interés), preguntarle (claro) si había hablado con ella después de irme yo y pedirle que si aún estaba despierta me la pasara para disculparme. El teléfono ha sonado y sonado. Tres veces. No sé por qué no ha contestado pero sí sé que un rato más tarde el teléfono estaba ‘apagado o fuera de cobertura’. Si es que de verda, tengo una suerte yo con este colega que no me la merezco (Léase, por favor, con ironía en estado puro).
03.28AM 5 de octubre de 2004
Primera vez que conduzco por Madrid con más de una cerveza.
Primera vez que le mando un mensaje a R.
Enciendo la luz de la habitación. Pongo la radio. La SER perenne. Historias ajenas que me despistan de lo mío. Por un lado me apetece. Por otro no. Espero que algún día haya un solo lado. O, por lo menos, que no estén tan igualados.
Tengo la sensación (el presentimiento) (¿sera que quiero tenerlo?) de que algo va a cambiar en mi vida. La verdad es que toca. Si la vida son ciclos éste ya viene aburriendo, oye.”
 
Posturas inconscientes
Anoche fui a una fiesta en la Mansión de los M. (L., A. y Es). Yo, en mi línea, me agarré a un vaso (siempre lleno) y anduve por ahí fumando de aquí y de allá. La noche del viernes fue... curiosa, digamos. Salí de mi casa a las diez de la noche y no volví hasta las cinco del sábado. Dormí (más o menos) en casa de F. pero no en su cuarto sino en el de su nueva compañera de piso, R. Como le contaba ayer a L. a mí R. no me caía muy bien. Creo que es por esa manera de decir algunas cosas, como sentando cátedra. El caso es que el viernes era la cuarta o la quinta vez que la veía. Vale, esa noche también me enteré de que había estado liada con una pava pero esta novedad no me influyó o por lo menos, como dice F. , no a nivel consciente. Además yo ya había estado pensando, cuando X. estaba aquí de visita, que tenía que aflojar un poco con ella (con R.) porque tampoco era plan de estar borde y cerrarme en banda. Joer, como me enrollo. Total, cenamos por Malasaña, F, J y yo y después visitilla al Angie (donde apareció R.), Freeway, La Vaca Austera y... y yo qué sé, perdí la cuenta de garitos y de mahus trasegadas. Entre una cosa y otra, fui hablando más con R. (anda, mira tú). Acabamos en el Siroco, J&A, F., R. y una servidora. No sé cuanto tiempo llevábamos allí cuando J&A y F. se desmarcaron. Yo tenía la copa entera así que no pensaba irme, ni pensarlo. Y R. también se quedó. El resto de la historia es fácilmente deducible.
La resaca del sábado gloriosa, así que tras comer por Malasaña (con F y R), ir a Popland para comprarle una camiseta a A (y de paso otra pa mí) me arrastré hasta mi casa, pensando con el tercio de neurona disponible. Y llegué a la fiesta en la Mansión de los M. MUY MAL DE LO MÍO. Al par de horas me encontraba bastante mejor y la valoración global es positiva. Observé mucho al género humano. Y me parece muy curioso el tema de las posturas inconscientes o actitudes o llámalo como quieras. Eso que no sabes que haces pero que haces porque algo más fuerte que el raciocinio toma las riendas y de repente te encuentras sonriendo como una idiota, o cambiando sutilmente de lugar o haciendo desaparecer de un plumazo el cansancio o... hay mil posibilidades, si.
La fiesta terminó (es un decir) a eso de las 7 de la mañana. Ya que estaba me quedé a sobar con L. y Es en unos colchones en el salón, que ya somos como de la familia (en lo malo y en lo bueno). Ah¡ F. también estaba, en la habitación de Es, totalmente desmayao. jis jis. Le dio un jamacuco de los requetechungos. Pero ya está bien. No ha sio nada grave.
Niñas, ¡que sus kiero! y ya he visto las fotos jis jis