Animales de compañía
Regento un humilde criadero de quimeras bajo mi cama, que alimento con indecisiones sin gluten y miedo compuesto. Cada noche abro sus jaulitas de vanidad, les pongo un collar con sus nombres y todos salimos a pasear por los bastos terrenos de mis pesadillas.
Porvenir, toma la cabeza en cuanto se sabe libre y corre hasta desaparecer de mi vista, importándole poco que le silbe o llame a gritos para que camine a mi lado. Solo cuando se aburre de investigar independiente, regresa; con sus ojillos brillantes, divertido de callar un secreto y moviendo el rabo.
Amiga, revolotea sobre nuestras cabezas, trazando círculos en el cielo que engloban la peculiar estampa. Toma altura hasta el infinito, observándonos desde aquella distancia, para después descender en picado, posarse sobre mi hombro y cantar canciones de cuna al regreso.
Sexo, ronronea meloso enredándose en mis tobillos a cada cuidadoso paso que doy, para no lastimarle con pies de barro, y se tumba a mi lado si descanso en la hierba, y permite que le acaricie a su antojo, mostrándome las uñas y marcándome con ellas, cuando Cariño se acerca.
Las Dudas juegan en su pequeño oasis, corriendo en una rueda que no lleva a ningún sitio y rara vez se detienen para observarme con sus diminutas pupilas rojas. Ellas son felices así: negándome. Creo que no les gusto e ignoro si les gusta alguien. Y yo alimento y doy cobijo a estos roedores sin alma, que devoran a sus propias crías por instinto de supervivencia.
Crítica repta entre el pasto y, silenciosa, acecha el momento que, con la guardia baja, logre enrollarse en mi pecho oprimiéndome, asfixiando mi aliento para demostrar que es la mejor en lo que mas gusta de hacer.
Cariño, como el cachorro que es, corretea excitado; salta buscando mis brazos y mordisquea a sus compañeros captando su atención, hasta llegar a hacerles daño y recibir, de boca ajena, un gruñido o algún zarpazo.
Y Amor, el potrillo alado, trota altivo por mis sueños mostrando su belleza tranquila, luciendo su plateada crin al aire de la mañana y segundos antes de abandonar este mundo a mis recuerdos, es cuando más deseo domarle y vivir por siempre a su lomo.
Porvenir, toma la cabeza en cuanto se sabe libre y corre hasta desaparecer de mi vista, importándole poco que le silbe o llame a gritos para que camine a mi lado. Solo cuando se aburre de investigar independiente, regresa; con sus ojillos brillantes, divertido de callar un secreto y moviendo el rabo.
Amiga, revolotea sobre nuestras cabezas, trazando círculos en el cielo que engloban la peculiar estampa. Toma altura hasta el infinito, observándonos desde aquella distancia, para después descender en picado, posarse sobre mi hombro y cantar canciones de cuna al regreso.
Sexo, ronronea meloso enredándose en mis tobillos a cada cuidadoso paso que doy, para no lastimarle con pies de barro, y se tumba a mi lado si descanso en la hierba, y permite que le acaricie a su antojo, mostrándome las uñas y marcándome con ellas, cuando Cariño se acerca.
Las Dudas juegan en su pequeño oasis, corriendo en una rueda que no lleva a ningún sitio y rara vez se detienen para observarme con sus diminutas pupilas rojas. Ellas son felices así: negándome. Creo que no les gusto e ignoro si les gusta alguien. Y yo alimento y doy cobijo a estos roedores sin alma, que devoran a sus propias crías por instinto de supervivencia.
Crítica repta entre el pasto y, silenciosa, acecha el momento que, con la guardia baja, logre enrollarse en mi pecho oprimiéndome, asfixiando mi aliento para demostrar que es la mejor en lo que mas gusta de hacer.
Cariño, como el cachorro que es, corretea excitado; salta buscando mis brazos y mordisquea a sus compañeros captando su atención, hasta llegar a hacerles daño y recibir, de boca ajena, un gruñido o algún zarpazo.
Y Amor, el potrillo alado, trota altivo por mis sueños mostrando su belleza tranquila, luciendo su plateada crin al aire de la mañana y segundos antes de abandonar este mundo a mis recuerdos, es cuando más deseo domarle y vivir por siempre a su lomo.
Comentario:
No sé quien eres. De casualidad llegué a tu blog. Sólo decirte que me ha encantado este post. Enhorabuena.
Comentario:
¡Cómo manejas, chiquilla!
Haces de los recursos literarios la facilidad en persona. Conviertes sentimientos en personajes... para ti es el reino y lo que hay en él.
Y mientras tanto Cifra juega con sus compañeros, que ven en ella con envidia el compendio de todos... "el gato al agua". ¡Qué listo son los mininos!.
Besos,
Malala
Haces de los recursos literarios la facilidad en persona. Conviertes sentimientos en personajes... para ti es el reino y lo que hay en él.
Y mientras tanto Cifra juega con sus compañeros, que ven en ella con envidia el compendio de todos... "el gato al agua". ¡Qué listo son los mininos!.
Besos,
Malala
Comentario:
Cuan dulce es tu melancolía.
Siempre pensé que las quimeras son zanahorias que nos permiten seguir adelante pues el carrusel de la vida debe ser empujado con ahinco.
Pero lo que tu llamas quimeras no son más que peldaños que debes subir pausada y serena una vez más, tratando de no volver a dar un traspies que te haga volver en falso a la desesperanza de la partida.
SALUD
Siempre pensé que las quimeras son zanahorias que nos permiten seguir adelante pues el carrusel de la vida debe ser empujado con ahinco.
Pero lo que tu llamas quimeras no son más que peldaños que debes subir pausada y serena una vez más, tratando de no volver a dar un traspies que te haga volver en falso a la desesperanza de la partida.
SALUD
Comentario:
me encanta leerte, como siempre...
y no desesperes en tu deseo de vivir para siempre junto a ese potrillo que es el amor, aunque piensa que si lo domas, quiza pierda su encanto.
y no desesperes en tu deseo de vivir para siempre junto a ese potrillo que es el amor, aunque piensa que si lo domas, quiza pierda su encanto.
Comentario:
es increible lo bien que escribes...
bsos
bsos
Comentario:
¡Hola! He estado leyendo algunas entradas de tu blog, y llevo tanto rato sumido en ellas que ya no sé ni cómo llegué hasta aquí.
Te voy a decir lo que seguramente te han dicho montones: manejas la palabra como si fuera una extremidad más, con la destreza inigualable de una maestra. Me ha encantado la calidad de tu prosa y te animo (aunque seguramente no es necesario) a que sigas escribiendo y expresándote con esa calidad personal que te identifica.
Bueno, no me enrollo más, así que sólo me queda agradecerte que me hayas hecho pasar un buen rato disfrutando de tus palabras.
Un saludo.
Te voy a decir lo que seguramente te han dicho montones: manejas la palabra como si fuera una extremidad más, con la destreza inigualable de una maestra. Me ha encantado la calidad de tu prosa y te animo (aunque seguramente no es necesario) a que sigas escribiendo y expresándote con esa calidad personal que te identifica.
Bueno, no me enrollo más, así que sólo me queda agradecerte que me hayas hecho pasar un buen rato disfrutando de tus palabras.
Un saludo.





