la primera vez que fui de putas
Me había casado un par de años antes con Mª Jose, así que andaría por los 25. Toda la pasión del inicio también desembocó en apasionadas escenas de celos, de bofetadas en la calle por mirar a una minifaldera, de tirar todas mis fotos a la basura, de leer mis diarios. Me aislé de mi mundo "anterior" de amigos y relaciones. Perdí contacto. Y no me atrevía ni siquiera a sonreír a una mujer. Poco antes de acudir al psiquiatra (un psicoanálisis en el que pasé tres años), llamé a un piso de prostitutas.
Llegué nervioso, en un mar de dudas y culpabilidades.
Me abrió una rubia en ropa interior y salto de cama, y como saludo me dio un muerdo que me dejó atónito, sin palabras. Los nervios cambiaron de sitio.
No era la más guapa de la "plantilla", ni tenía casi tetas. Pero me quedé con ella, claro. Ese beso me había ganado. Me llevó a la habitación, y ya empezaba a desnudarse cuando la paré. Espera, no hay prisa. Y empecé a acariciarla, a rozar sus labios, a jugar con la poca ropa que tan deprisa había querido quitarse. ¿Es tu primera vez?, me preguntó. Sí, ¿tanto se nota?, creo que hasta me ruboricé. Tranquilo, no pasa nada.
Los besos continuaron deslizándose por la piel de aquella desconocida, cuya sensualidad me transportaba. Cuando ya no nos quedaba ropa a ninguno, dejé que mi cabeza descendiera entre sus piernas: quería ver oler chupar acariciar su coño, sus pequeñas nalgas (me cabían en la mano), y quería que se corriese para mí. No me atreví a decírselo, tal vez no fuera lo correcto con un cliente, así que simplemente actué. Y se corrió. Después me decía lo bueno que estaba (entonces era casi verdad), lo bien que lo hacía (a mí me bastaban sus gemidos sus fluidos su energía), lo poco frecuente de que le pasara eso (me sentía especial). Después se dedicó a mí.
A Marijose no le gustaba comérmela, y aquella rubia teñida sabía cómo hacerlo. Y entramos en un baile sexual desenfrenado. Yo había pagado una hora, y esa hora fue de constante intercambio de fluidos, de cabalgadas, de caricias, de pocas palabras más allá de las que el deseo exigía. Creo que le gusté de verdad, y conmigo fue algo más que una profesional. Más puta que prostituta. Yo, parece evidente, prefiero a las putas.
Y se acabó el tiempo. Una ducha ajena, un esconderse por el pasillo para que no te vea ningún cliente, para que tú tampoco los veas (la discreción lo primero, también por eso estaba yo allí), y llegar a la calle. De golpe, el aire de la realidad me golpea. Y los efectos de ese viaje se van pasando, y a la vez se va haciendo claro para mí el alcance de mi acción.
Lo mantuve en secreto. Estuve acudiendo a visitar prostitutas durante un año y medio más. A esa rubia nunca la volví a encontrar. En parte me alegré por ella, imaginé que había dejado la profesión. Pero nunca ninguna otra me trató con ese "cariño", esa dedicación, esa alegría. Las demás fueron buenas prostitutas. Ninguna quiso ser puta para mí (y eso es algo que ha de salir de ella, el pago no lo incluye). Eso, y el catalán que todos llevamos dentro, mi pepito grillo económico, fueron debilitando aquella adicción. El desinterés que noté la última vez que acudí a una prostituta me alejó para siempre de los brazos de las hetairas. Eché de menos el apetito mítico de las cortesanas libias.
Después me ofrecieron a mí trabajar en ello. Y estuve cerca. Pero los clientes eran en su mayoría hombres. Y eso me echó para atrás. Si hubieran sido mujeres probablemente habría ejercido algún tiempo. Me lo ofreció una pareja que había llegado a la prostitución desde el mundo del intercambio, incipiente en aquella época. Tenían su piso en la calle Ascao. Antes, cuando pasaba por allí, me acordaba de ellos. Seguro que ahora volveré a mirar hacia arriba (el piso se vació hace tiempo).
Nunca había contado esto. Miento, a Marijose se lo conté. Ahora recuerdo que ella me recomendó el silencio: Nunca se lo cuentes a ninguna mujer, te odiarían por eso. Ahora me doy cuenta de que le he estado obedeciendo.
Pero estoy de streaptease. ¿Qué es lo que más vergüenza me da, lo que más te cuesta mostrar?, me preguntaron este verano. Sin duda, esto era para mí el top. Y aquí me voy mostrando, voy siendo lo que soy, soy lo que voy siendo.
Llegué nervioso, en un mar de dudas y culpabilidades.
Me abrió una rubia en ropa interior y salto de cama, y como saludo me dio un muerdo que me dejó atónito, sin palabras. Los nervios cambiaron de sitio.
No era la más guapa de la "plantilla", ni tenía casi tetas. Pero me quedé con ella, claro. Ese beso me había ganado. Me llevó a la habitación, y ya empezaba a desnudarse cuando la paré. Espera, no hay prisa. Y empecé a acariciarla, a rozar sus labios, a jugar con la poca ropa que tan deprisa había querido quitarse. ¿Es tu primera vez?, me preguntó. Sí, ¿tanto se nota?, creo que hasta me ruboricé. Tranquilo, no pasa nada.
Los besos continuaron deslizándose por la piel de aquella desconocida, cuya sensualidad me transportaba. Cuando ya no nos quedaba ropa a ninguno, dejé que mi cabeza descendiera entre sus piernas: quería ver oler chupar acariciar su coño, sus pequeñas nalgas (me cabían en la mano), y quería que se corriese para mí. No me atreví a decírselo, tal vez no fuera lo correcto con un cliente, así que simplemente actué. Y se corrió. Después me decía lo bueno que estaba (entonces era casi verdad), lo bien que lo hacía (a mí me bastaban sus gemidos sus fluidos su energía), lo poco frecuente de que le pasara eso (me sentía especial). Después se dedicó a mí.
A Marijose no le gustaba comérmela, y aquella rubia teñida sabía cómo hacerlo. Y entramos en un baile sexual desenfrenado. Yo había pagado una hora, y esa hora fue de constante intercambio de fluidos, de cabalgadas, de caricias, de pocas palabras más allá de las que el deseo exigía. Creo que le gusté de verdad, y conmigo fue algo más que una profesional. Más puta que prostituta. Yo, parece evidente, prefiero a las putas.
Y se acabó el tiempo. Una ducha ajena, un esconderse por el pasillo para que no te vea ningún cliente, para que tú tampoco los veas (la discreción lo primero, también por eso estaba yo allí), y llegar a la calle. De golpe, el aire de la realidad me golpea. Y los efectos de ese viaje se van pasando, y a la vez se va haciendo claro para mí el alcance de mi acción.
Lo mantuve en secreto. Estuve acudiendo a visitar prostitutas durante un año y medio más. A esa rubia nunca la volví a encontrar. En parte me alegré por ella, imaginé que había dejado la profesión. Pero nunca ninguna otra me trató con ese "cariño", esa dedicación, esa alegría. Las demás fueron buenas prostitutas. Ninguna quiso ser puta para mí (y eso es algo que ha de salir de ella, el pago no lo incluye). Eso, y el catalán que todos llevamos dentro, mi pepito grillo económico, fueron debilitando aquella adicción. El desinterés que noté la última vez que acudí a una prostituta me alejó para siempre de los brazos de las hetairas. Eché de menos el apetito mítico de las cortesanas libias.
Después me ofrecieron a mí trabajar en ello. Y estuve cerca. Pero los clientes eran en su mayoría hombres. Y eso me echó para atrás. Si hubieran sido mujeres probablemente habría ejercido algún tiempo. Me lo ofreció una pareja que había llegado a la prostitución desde el mundo del intercambio, incipiente en aquella época. Tenían su piso en la calle Ascao. Antes, cuando pasaba por allí, me acordaba de ellos. Seguro que ahora volveré a mirar hacia arriba (el piso se vació hace tiempo).
Nunca había contado esto. Miento, a Marijose se lo conté. Ahora recuerdo que ella me recomendó el silencio: Nunca se lo cuentes a ninguna mujer, te odiarían por eso. Ahora me doy cuenta de que le he estado obedeciendo.
Pero estoy de streaptease. ¿Qué es lo que más vergüenza me da, lo que más te cuesta mostrar?, me preguntaron este verano. Sin duda, esto era para mí el top. Y aquí me voy mostrando, voy siendo lo que soy, soy lo que voy siendo.
Comentario:
Bonito post. Y díficil, muy difícil.
Comentario:
Humm, que triste y vacío este servicio... no es que no se lo digas porque te juzgue, pero si estas casado y has ido a putas, quizas esa mujer no piense que seas muy fiel...es un poco logico, si no has sido fiel con ella porque lo vas a ser conmigo? En fin... todavia me parece frio, pero ya sabes como soy, todo sentimiento, tengo que colorear hasta el sexo... por la otra parte, no creo que la mujer que no se la chupe al marido tenga la culpa, despues de todo el ya sabia lo que había, jamas estaria con una persona que no me complemente en la cama...
Comentario:
¡No, si al final vamos a ser del mismo equipo!, (este es por el post que me dejaste en el mío de Madrid).
Comentario:
Muy interesante tu post, me siento identificado. Es algo que poca gente hace público, ni siquiera en grupos de hombres es algo de lo que se presuma. Tiene su lógica, no es lo ideal acudir a esos "servicios" pero el caso es que es algo que existe y mueve mucha gente y dinero.
Entiendo que a una mujer se le haga duro saber éso pero también es una pena tener que ocultarlo cuando lo que te apetece es entregarte a esa chica, que sepa todo de ti...
Felicidades por el post.
Entiendo que a una mujer se le haga duro saber éso pero también es una pena tener que ocultarlo cuando lo que te apetece es entregarte a esa chica, que sepa todo de ti...
Felicidades por el post.
Comentario:
Muy sincero tu post. Realmente, al menos en el ambiente en que yo he vivido, el hecho de recurrir a prostitutas no es algo que se cuente, ni siquiera en grupos de chicos a no ser que haya mucha confianza. Es algo que no se cuenta en público, hay pocas "confesiones" como ésta tuya.
Mi historia es muy parecida a la tuya... y es una pena que sea algo que haya que ocultar a una futura pareja; seguro que prefieres entregarte, que sepa todo de ti... Yo creo que el hecho de haber acudido a ese "servicio" en un momento determinado no condiciona de cara al futuro pero entiendo que a una mujer le pueda echar para atrás.
Un saludo y felicidades por el post.
Mi historia es muy parecida a la tuya... y es una pena que sea algo que haya que ocultar a una futura pareja; seguro que prefieres entregarte, que sepa todo de ti... Yo creo que el hecho de haber acudido a ese "servicio" en un momento determinado no condiciona de cara al futuro pero entiendo que a una mujer le pueda echar para atrás.
Un saludo y felicidades por el post.
Comentario:
qué canalla eres
qué atractivo...
qué atractivo...
Comentario:
además de todo lo que han dicho ya, pues decirlo aqui que nadie nos conoce creo que hace que nos sintamos protegidos, aunque no lo estemos.
Comentario:
Las que tendrían que sentir vergüenza son las mujeres que no se la comen a sus maridos.
Comentario:
Las putas. Siempre me han intrigado pero nunca he recurrido a ellas. Ojo que no lo digo con aire ufano; màs bien con perplejidad. El elemento semisordido me atrae y no se a qué atribuir el no haber pasado de la imaginacion a la pràctica. Quizà porque en el fondo idealizo el rollo puteril (tengo tendencia a idealizarlo absolutamente todo)...y me da miedo encontrarme con un algo completamente triste y mezquino. Yo qué se...
Saludos, amigo.
Saludos, amigo.
Comentario:
nada libera tanto como la verdad, lo ves?
cada dia me gustas mas.
mil besos y una noche de pasion, aceptas?
cada dia me gustas mas.
mil besos y una noche de pasion, aceptas?
Comentario:
En casa la madre de mis hijos,en la calle una señora y en la cama una puta y amante.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
leo tu post y retrocedo también a mi primera vez y como desde ese día, las putas pasaron a ser personas muy entrañables para mi. llegué a ellas por motivos distintos a los tuyos y me alejé de ellas por similares motivós que tu -maldito parné-. también pasé por el psiquiatra, más barato pero menos entrañable.
tu post creo que me va a dar pie al mio, gracias y disculpa por usurparte el tema ;-)
salud!!
tu post creo que me va a dar pie al mio, gracias y disculpa por usurparte el tema ;-)
salud!!
Comentario:
Esa es la forma más noble de prostitución.Las dos partes juegan al mismo juego. Porque...cuando pagas (o cobras) un "te quiero" por...lo que sea, no eres un/a puta eres/es un hijo de la Gran...
Bien por el streaptease...pero ojo no te costipes.
salu2
Bien por el streaptease...pero ojo no te costipes.
salu2
Comentario:
Me gusta tu blog.
Comentario:
A veces, los secretos pesan como una losa, y una vez los has contado pasan a ser insignificantes que te amargaban la vida.
Cada dia me gusta mas tu blog.
Cada dia me gusta mas tu blog.
Comentario:
sacar lo que llevas dentro, tal y como duce Lukre esta bién. Yo con cada página en mi blog, procuro sacar cosas, que seguro que almenos, 'limpian mi corazón' mas que mi alma.
Eres lo que eres y muestrate como tal.
Saludos
Eres lo que eres y muestrate como tal.
Saludos
Comentario:
esta bien, sacar los secretos fuera esta bien, limpia el alma.
De repente te das cuenta que era una cosa más, lo desmitificas, y ya no es importante.
Me parece fenomenal :P
y esa diferencia entre puta y prostituta interesante, me hizo acordar a algo que escuche una vez en una peli, en la calle una señora en casa una puta :)
De repente te das cuenta que era una cosa más, lo desmitificas, y ya no es importante.
Me parece fenomenal :P
y esa diferencia entre puta y prostituta interesante, me hizo acordar a algo que escuche una vez en una peli, en la calle una señora en casa una puta :)





