wim mertens y el arroz
¡Cómo me gusta el último disco de Wim Mertens!
Me dejo encandilar por su extraña voz, y las notas vaporosas de su piano mueven mi cuerpo (cabeza-tronco-piernas-brazos) como si fueran algas al son de las olas, me dejo llevar bailando por la sala, en un estado cierto de enajenación (¿quién soy yo cuando estoy fuera de mí? como cantaba Battiato), las notas llegan a los dedos de las manos, a la nuca, me acunan y me disgregan.
Y me viene al recuerdo del paladar el arroz de hoy. ¡Buenísimo! Me ha quedado muy rico, pero el caso es que no sé exactamente por qué. La pimienta negra le ha dado un punto. ¿Habrán sido los tres tomatitos de rama maduros que le he echado? Los tenía en la nevera a punto de pasarse, y los he añadido sin más. Si habéis sido vosotros, gracias, me habéis hecho la comida de hoy deliciosa. Un punto de casi socarrat también ha aportado su gracia. En fin, otro día veremos qué pasa.
En cuanto a mi dilema, me parece que lo sé. Sé que me voy a quedar con Ana. A pesar de todo lo que hemos pasado, a pesar de que cuando me besa después de haber fumado su aliento no me gusta, a pesar de que me desespero cuando le oigo repetir la misma historia por enésima vez, a pesar de lo pesadita que se pone cuando se pone mimosa (¿Me quieres? Anda, dime que me quieres), a pesar de todo me gusta su sonrisa, me gusta su corazón, su capacidad para enfrentar las cosas tal como vienen, me gustan sus tetas (para qué vamos a negarlo) y su culo, me gusta dormir abrazado a ella, me gusta cuando se agarra a mí como si yo fuera su única conexión con el mundo, me gusta cuando hacemos el amor a horcajadas, cuando paseamos por el monte viendo el color del otoño (rojos amarillos verdes marrones) entre los árboles que se convierten en seres especiales llenos de mensajes con poesía. Andrea se convertirá en una amante que no llegó a serlo. Y una mujer con la que me encuentro muy a gusto.
Voy a cerrar esta reflexión por hoy. Es mucho lo que he visto en esta hermosa tarde de octubre. Y eso que hoy ha sido un día con muchas novedades! Susan, Antonio, han puesto su granito de arena. pero esa es otra historia...
Me dejo encandilar por su extraña voz, y las notas vaporosas de su piano mueven mi cuerpo (cabeza-tronco-piernas-brazos) como si fueran algas al son de las olas, me dejo llevar bailando por la sala, en un estado cierto de enajenación (¿quién soy yo cuando estoy fuera de mí? como cantaba Battiato), las notas llegan a los dedos de las manos, a la nuca, me acunan y me disgregan.
Y me viene al recuerdo del paladar el arroz de hoy. ¡Buenísimo! Me ha quedado muy rico, pero el caso es que no sé exactamente por qué. La pimienta negra le ha dado un punto. ¿Habrán sido los tres tomatitos de rama maduros que le he echado? Los tenía en la nevera a punto de pasarse, y los he añadido sin más. Si habéis sido vosotros, gracias, me habéis hecho la comida de hoy deliciosa. Un punto de casi socarrat también ha aportado su gracia. En fin, otro día veremos qué pasa.
En cuanto a mi dilema, me parece que lo sé. Sé que me voy a quedar con Ana. A pesar de todo lo que hemos pasado, a pesar de que cuando me besa después de haber fumado su aliento no me gusta, a pesar de que me desespero cuando le oigo repetir la misma historia por enésima vez, a pesar de lo pesadita que se pone cuando se pone mimosa (¿Me quieres? Anda, dime que me quieres), a pesar de todo me gusta su sonrisa, me gusta su corazón, su capacidad para enfrentar las cosas tal como vienen, me gustan sus tetas (para qué vamos a negarlo) y su culo, me gusta dormir abrazado a ella, me gusta cuando se agarra a mí como si yo fuera su única conexión con el mundo, me gusta cuando hacemos el amor a horcajadas, cuando paseamos por el monte viendo el color del otoño (rojos amarillos verdes marrones) entre los árboles que se convierten en seres especiales llenos de mensajes con poesía. Andrea se convertirá en una amante que no llegó a serlo. Y una mujer con la que me encuentro muy a gusto.
Voy a cerrar esta reflexión por hoy. Es mucho lo que he visto en esta hermosa tarde de octubre. Y eso que hoy ha sido un día con muchas novedades! Susan, Antonio, han puesto su granito de arena. pero esa es otra historia...
Comentario:
he empezado a leer por tu primer post. cinco horas despues ya te has decidido? pero no te ibas en el barco para pensar? ha sido el arroz?





