logotipo

img_google
VIAJAR EN UN RAYO DE LUZ
Anécdotas sobre esos Viajeros llamados por la medicina "pacientes psiquiátricos"
Acerca de
Diario del Gran Viajero, alguien que envidia a los verdaderos Viajeros y se esconde tras un eufemismo falso.

ÍNDICE (1 a 50)

ÍNDICE (> 51)
Sindicación y Notas
 
Mediometraje: “El Televisor”, de Narciso Ibáñez Serrador
Anécdota nº 60

Lo reconozco: soy de esos a los que les encanta quedarse de madrugada viendo peliculones auténticos subtitulados que emiten a altas horas de la madrugada. Recuerdo cuando descubrí a Vincent Price interpretando personajes de Poe o adaptaciones de obras de Lovecraft y otros genios, alucinando ante tantas fatales casualidades, entre laboratorios, tumbas, locuras y catalepsias.

Una noche (ya hace bastante de esto) vi esta película de la serie “Historias Para No Dormir” de Chicho Ibáñez y también me sorprendió tan sublime actuación que, quién lo iba a decir, estaba protagonizada por un personaje de los que acabarían siendo la razón de mi trabajo. Y, ciértamente, muchas experiencias vitales de muchos Viajeros son un cúmulo de auténticas historias para no dormir... Ahora, con la recuperación de muchas series en formato DVD, he podido redescubrir esta historia y corroborar, desde mi nueva perspectiva, que es magnífica y que la interpretación del padre de Chicho, Narciso Ibáñez Menta, que en la segunda mitad de su trayectoria artística podría decirse que fue el Vincent Price asturiano, es poco menos que soberbia.

Este mediometraje (de algo más de una hora) de 1974, en pleno final de la dictadura y su absurda moral de la familia y cuando en España aún era un privilegio tener una tele en color, muestra la evolución de una persona “normal” (esto es: un trabajador de banca de toda la vida, incansable, por el bien de su familia) cuando consigue hacer realidad su máximo sueño: tener el mejor televisor del mercado en su casa. Renuncia a todo por ahorrar (atención, en estos tiempos de consumismo exagerado y endeudamiento, a sus consejos sobre la compra a plazos) y esperar años a que lleguen los últimos modelos y darse su único —literalmente— capricho en la vida.

A parte de popurrí inicial, que ya nos avisa del descomunal bombardeo que llega a emitirse (Cruyff, películas, noticiarios, nombres de lugares remotos, dibujos animados...), su vida de años y años de rutina de casa al trabajo y del trabajo a casa, acaban cambiando cuando descubre cuántas cosas se ha perdido. Ha comenzado su nueva vida, teniendo en su salón una iglesia (“para que ir a misa si la tenemos en casa”) y un pabellón deportivo donde juegan, para él, la final de balonmano el Granollers y el Athlético de Madrid. Por no hablar de “Don Adolfo Marsillach”, que actuará por las noches en el teatro de su casa...

Hasta que la cosa empieza a tomar otros tintes... y “hasta aquí puedo leer” (como dirían los presentadores del concurso creado por Chicho “Un, dos, tres... responda otra vez”).

Parece mentira como, después de 33 años, cuando en España sólo había un canal de televisión (y controlado por el régimen), ya nos advierte nuestro protagonista de los excesos de la publicidad, de cómo la mayoría de cosas en la tele son mentira o de cómo puede llegar a impermeabilizar los sentimientos y actitudes hacia la familia. En muchos aspectos de su carrera, realmente Chicho ha sido un poco Verne...

Obviamente, no puedo avanzar nada más. Sólo me queda lanzar desde estas humildes anécdotas un pequeño homenaje a este hombre que no está pasando por sus mejores momentos de salud.

Si hay un mensaje claro que yo saco de esta historia es que nadie está libre de ser Viajero algún día.

Disfrutad de esta “historia de un hombre sencillo, bueno, simple... y gris. Se llama Enrique. Enrique tiene un gran concepto de la puntualidad, de la honestidad, del amor a la familia. Tiene hijos, tiene mujer (claro) y tiene trabajo, mucho trabajo. [...] Siempre, siempre luchando con las prisas. [...] Se levanta a las siete y su jornada la divide un plato combinado en cualquier bar. [...] ¿Por qué las prisas? ¿Por qué el autobús y los platos combinados? Pues, símplemente, porque quiere a su familia. Quiere que no les falte de nada y lo ha conseguido...

 
Comentario:
¡Qué cosas!
http://www.zappinternet.com/video/PiLtGagXur/-Los-peligros-de-la-television
 
Comentario:
¡Bueno, qué gusto leerte de nuevo!
No