logotipo

img_google
VIAJAR EN UN RAYO DE LUZ
Anécdotas sobre esos Viajeros llamados por la medicina "pacientes psiquiátricos"
Acerca de
Diario del Gran Viajero, alguien que envidia a los verdaderos Viajeros y se esconde tras un eufemismo falso.

ÍNDICE (1 a 50)

ÍNDICE (> 51)
Sindicación y Notas
 
No quieras ser tan profesional...
Anécdota nº3

Venga, me cogeré a eso de una imagen vale más que mil palabras para bocetar la moraleja de esta anécdota.

¿Es posible derrumbar cientos de horas de formación, de posicionamientos profesionales, de experiencia sabelotodo, con una simple mirada? Pues sí (cómo no).

Paseando una tarde por el centro de la ciudad, me encontré a uno de mis conocidos Viajeros, conocido por sus desconexiones y su curiosidad.

Me presenté ante él y lo saludé, pero él continuó absorto, mirando al suelo, casi catatónico. Bella estampa la de un tío que me saca dos palmos en el centro de la plaza, perdido en las líneas del suelo y yo intentado que me dijera algo. La gente, por supuesto, rodeándonos.

Cavilé. Busqué ser un buen profesional y comencé a buscar razones: ¿por qué actuaba así? Por las tardes ya eran habituales en él los momentos de desconexión, de vacío de pensamiento (quizás por una disminución del efecto del antipsicótico, que sólo lo toma con la cena); o igual había tenido algún altercado con un compañero o con alguien de su familia, pues la relación con ella no es precisamente buena. Bueno, él es así y tiene esas cosas: cuando desconecta necesita su tiempo para comenzar a funcionar de nuevo. ¡A saber qué estará pensando! ¡Qué le estará pasando por la cabeza!

Cuando menos me lo esperaba, alzó la cabeza, me miró y, con su voz fuerte y clara (que pocas veces se deja escuchar), me dijo:

—¿Has visto esa paloma que sólo tiene muñones en las patas? ¿Cómo se lo habrá hecho? ¡Qué lástima!

¿Ven la moraleja de la que hablaba? Resulta que el catatónico desconectado lo único que hacía era sentir cierta compasión por una paloma que, a saber por qué, caminaba sobre los muñones. En cambio uno ha aprendido a ser profesional, a que no se escape nada, a valorar todas las opciones. A veces, muchas veces, por inercia, por eso que llaman deformación profesional.

Qué manera más original de volver a descubrir que no hay que ser tan perfecto en las relaciones humanas. Así que me olvidé de integraciones y relaciones sociales, historias y genogramas, pautas de medicaciones antipsicóticas y de la propia improvisación... Y me limité a acompañarlo en esa observación compasiva de la paloma discapacitada.

Hasta que, quizás reconfortada por nuestras miradas y atención, echó a volar.

 
Yo no soy culpable de mis actos
Anécdota nº 2

¿Cuánto puede esperarse de una vida típicamente esquizofrénica? ¿Qué esperar a cambio de una existencia repleta de desvaríos, ingresos, intentos de suicidio y demás?

Después de clamar a Dios hasta la saciedad (pues conocidas son las relaciones entre los locos y las divinidades) para poner fin al sufrimiento que le había tocado vivir; después de años de aceptar porque sí que la vida es un valle de lágrimas; llegó un día en que la comunicación unidireccional llegó al final.

Dicen que durante la noche, el organismo reequilibra los procesos químicos, elimina toxinas y se reorganiza la memoria, entre otras muchas cosas.

Cuando un día fui a despertar al Viajero protagonista de esta anécdota, pasó del ronquido exagerado al espanto de la realidad del sonámbulo despertado.

Abrió los ojos y, recitando a Zorrilla, espetó:

«Llamé al cielo, y no me oyó,
y pues sus puertas me cierra,
de mis pasos en la tierra
responda el cielo, y no yo.»
Buenos días...


Fin del problema. Llegó la hora de vivir.


 
De profesión Mago y Poeta
Anécdota nº 1

Es para mi una obligación iniciar este anecdotario común con palabras de un conocido. Seguramente fue la primera persona que, con sus dotes literarias, me descubrió la posibilidad de iniciar mi propio Viaje. Me describió así:

«Verás la tierra abierta al filo del ojo de sagaz tigre y emborracharás las tardes con cielo en calma a un posible testigo que, oculto, estuviera en tu vida. Serás feliz y anaranjado. A tu vapor de cuerpo escupirás el agua de la vida en solsticio de ti encontrado.»

Tiempo tardé en comprender cuál era su esencia y cuáles sus motivaciones; la razón de su Viaje voluntario. Tras unas tardes en la costa, semanas después de negarse a entrar en el mar —por temor a ser raptado por veinte vírgenes que surgirían del fondo del mar—, nos reveló, a mí y a unas compañeras, sus razones:

«Mi vida ya no es la misma, porque un día perdí a la mujer que amaba por las calles de una ciudad de España».

Jamás supe ni sabré si alguna vez la conoció. Su vida en nuestra realidad, en muchos momentos, se limita a buscar en ese mar de miradas perdidas; azules, verdes, de todos los colores.

Así, en su medicalizada desorganización, cuando lo veais por la calle, seguramente se está limitando a ser un buscador de ojos. Al fin y al cabo, él se reconoce poeta y, como decía un cantante sobre las miradas perdidas: «en las calles son una flecha que alivian el tiempo de los poetas».

 
Comienza el Viaje...
Algo tienen en común obras tan dispares como "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", "La Metamorfosis" o "Follie à Deux", pasando por "K-Pax" o "Alguien Voló Sobre el Nido del Cuco": la locura y el interés diáfano de los autores en mostrar su dimensión como lo normal, distinto de lo real.

Lejos de penalizarla o invalidarla, la locura aparece en las grandes obras como algo primero interesante, luego básico para aceptar en mayor o menor grado que la supuesta única realidad existente es de todo menos única.

Si os atrevéis a ir un paso más allá, a comenzar el Viaje, surgen las dudas. No son dudas sobre patologías, sino de temor ante cómo puede llegar a ser posible la existencia de otras realidades.

Paul Eluard comenzó su viaje diciendo aquello tan manido de "Hay otros mundos, pero están en éste". Al comenzar el Viaje las suposiciones pasan a ser realidades, incluso —al contrario que la religión— para los más fieles devotos del escepticismo.

Este Viajero os propone compartir experiencias y anécdotas sobre los enfermos mentales, locos de atar, endemoniados o desconectados. Diré también "personas con enfermedad mental" por si hay por ahí algún seguidor de lo "políticamente correcto".

Ojalá sea éste para todos un ejercicio de iniciación para enrolaros en el trayecto a esos mundos imaginarios. Fuera los miedos y a volar (si es posible, en un rayo de luz).

Feliz Viaje.

 
~~ ÍNDICE DE ANÉCDOTAS ~~
ÍNDICE DE ANÉCDOTAS (1-50) por orden de publicación

Presentación... COMIENZA EL VIAJE

Anécdota nº1... DE PROFESIÓN MAGO Y POETA
Anécdota nº2... YO NO SOY CULPABLE DE MIS ACTOS
Anécdota nº3... NO QUIERAS SER TRAN PROFESIONAL...
Anécdota nº4... ESOS PEQUEÑOS VIAJEROS...
Anécdota nº5... LOS OJOS DE LA VIDENTE
Anécdota nº6... BUSCANDO EL SILENCIO
Anécdota nº7... POR UN BILLETE DE LOTERÍA
Anécdota nº8... UNA DE MIEDO...
Anécdota nº9... TEORÍA DE UN ONICOFÁGICO RECOLECTOR DE COLILLAS
Anécdota nº10... Libro: "EN UN RAYO DE LUZ" de Gene Brewer

Anécdota nº11... EL SABIO DE LAS ESTRELLAS
Anécdota nº12... TRASPASANDO LA FRONTERA
Anécdota nº13... IN MEMORIAM
Anécdota nº14... LISMONEANDO HASTA CUANDO NO TOCA
Anécdota nº15... AYER HABLÉ CON UN VAGABUNDO (enviado por Miguel)
Anécdota nº16... EL VALOR DE UNA TORTILLA
Anécdota nº17... ESPECIAL SEMANA SANTA: I. Santa Teresa de Jesús
Anécdota nº18... ESPECIAL SEMANA SANTA: II. Apariciones, Estornudos y Corderos
Anécdota nº19... DOPPELGÄNGER
Anécdota nº20... Libro: "LOS FÍSICOS" de Friedrich Dürrenmatt

Anécdota nº21... PELÍCULAS SOBRE SALUD MENTAL
Anécdota nº22... NACIDO UN DÍA DE JUNIO
Anécdota nº23... EL FANTASMA DEL COMUNISMO
Anécdota nº24... TERAPIA ASISTIDA POR ANIMALES... ¡AUTOMÁTICA!
Anécdota nº25... EL PRIMER VIAJERO (por Jesús Alonso Ruiz)
Anécdota nº26... PARA QUE TE GUSTE LEER (por el Mago y Poeta)
Anécdota nº27... ESTA TARDE VI LLOVER...
Anécdota nº28... LA MAL COMPRENDIDA
Anécdota nº29... SABER Y GANAR
Anécdota nº30... Libro: "EL LOCO" de Alberto Manzi

Anécdota nº31... EL SÍNDROME DE STENDHAL
Anécdota nº32... PREFIERO EL TRAPECIO...
Anécdota nº33... TODOS SOMOS PARTE DEL TRATAMIENTO
Anécdota nº34... MEDICACIÓN Y MAL DE OJO
Anécdota nº35... MÉDICO = MEDICAMENTO
Anécdota nº36... UNA RESPUESTA INESPERADA
Anécdota nº37... RECUERDOS DEL PASADO
Anécdota nº38... MÚSICA y PERSONAS
Anécdota nº39... EL PEÓN DEL REY DE NEGRAS
Anécdota nº40... Libro: "EL CONCIERTO DE SAN OVIDIO" de Antonio Buero Vallejo

Anécdota nº41... LA CONSCIENCIA DE LA CONCIENCIA
Anécdota nº42... LA ARTISTA REAL
Anécdota nº43... EL RESPETO A LOS NIÑOS
Anécdota nº44... LA MEMORIA DEL TEATRO
Anécdota nº45... LA LOCA DEL BARRIO
Anécdota nº46... CUESTIÓN DE CONFIANZA
Anécdota nº47... A MÍ NO SE ME NOTA
Anécdota nº48... COSAS DEL AMOR
Anécdota nº49... EL AMIGO INVISIBLE
Anécdota nº50... JUGANDO AL «MUNDO MEJOR»


 
~~ ÍNDICE DE ANÉCDOTAS ~~
ÍNDICE DE ANÉCDOTAS (> 51) por orden de publicación

Anécdota nº51... EL RESPETO A LA DIGNIDAD
Anécdota nº52... LA FUNDACIÓN
Anécdota nº53... LA SALUD «ENTAL»
Anécdota nº54... LOS RECUERDOS INDELEBLES
Anécdota nº55... LA MEMORIA QUE NO SE PIERDE (enviado por Arantxa)
Anécdota nº56... APRENDIENDO A SER MÁQUINA
Anécdota nº57... IN MEMORIAM x 2
Anécdota nº58... HE ESTADO A PUNTO DE CURAR LA ESQUIZOFRENIA...
Anécdota nº59... TAN AMIGOS COMO SIEMPRE
Anécdota nº60... Mediometraje: “EL TELEVISOR”, de Narciso Ibáñez Serrador

Anécdota nº61... MEDICACIÓN Y BROMAS
Anécdota nº62... ESA NO ES MI MEDICACIÓN
Anécdota nº63... DERECHO CIVIL SOBRE LO RELIGIOSO
Anécdota nº64... EL SÍMBOLO DEL PODER
Anécdota nº65... ¡QUE NO ME GRITES!
Anécdota nº66... ESA COSA LLAMADA HIPOTECA
Anécdota nº67... DÉJAME LLORAR TRANQUILO
Anécdota nº68... ¡SONRÍAN, POR FAVOR!