Líneas
Quien tiene una buena noche no puede tener un buen día... pero, ¿y quién tiene mala noche?... ¿también tiene que tener un mal día?.
Hoy es una tarde cualquiera de un mes que no está pasando desapercibido.
He tachado de mi lista las cosas que debía hacer, sin embargo, con las prisas, no puse atención en las que no debía, y probablemente, acabaré el día arrepintiéndome de no haberlo aprovechado.
Por otro lado, no me arrepiento de otras cosas porque creo que nunca te he fallado, en cambio, si puedes recordar tus promesas, aún estoy pendiente de que cumplas sobretodo una de ellas.
Estás líneas las escribo egoistamente sólo para mi y si hablo de ti, es porque mi mente no consigue que desaparezcas ni por un instante. Tu foto frente a mi, hace de eso un imposible, pero arrancar un recuerdo no es tan fácil como arrancar una de esas fotos, y dejar ese hueco vacío que ocupaste y ocupas desde hace tiempo.
A veces tan real y otras tan incierta como el mañana. Algunas veces dulce y otras, amargo veneno. De vez en cuando dócil y casi siempre salvaje animal enjaulado que araña barrotes.
Sobre mi te seguiré contando que no me gustan las palabras que piden permiso a su mente para ser dichas. Que la paciencia es una virtud de dioses, y por tanto, no me ha sido concedida. Que me pelee con la mentira porque un día quizo hacerte daño, y que sólo me enfado con el tiempo, que por tiempos, me hace sentir que a veces sobro, y a veces falto.
Powered by Castpost
Hoy es una tarde cualquiera de un mes que no está pasando desapercibido.
He tachado de mi lista las cosas que debía hacer, sin embargo, con las prisas, no puse atención en las que no debía, y probablemente, acabaré el día arrepintiéndome de no haberlo aprovechado.
Por otro lado, no me arrepiento de otras cosas porque creo que nunca te he fallado, en cambio, si puedes recordar tus promesas, aún estoy pendiente de que cumplas sobretodo una de ellas.
Estás líneas las escribo egoistamente sólo para mi y si hablo de ti, es porque mi mente no consigue que desaparezcas ni por un instante. Tu foto frente a mi, hace de eso un imposible, pero arrancar un recuerdo no es tan fácil como arrancar una de esas fotos, y dejar ese hueco vacío que ocupaste y ocupas desde hace tiempo.
A veces tan real y otras tan incierta como el mañana. Algunas veces dulce y otras, amargo veneno. De vez en cuando dócil y casi siempre salvaje animal enjaulado que araña barrotes.
Sobre mi te seguiré contando que no me gustan las palabras que piden permiso a su mente para ser dichas. Que la paciencia es una virtud de dioses, y por tanto, no me ha sido concedida. Que me pelee con la mentira porque un día quizo hacerte daño, y que sólo me enfado con el tiempo, que por tiempos, me hace sentir que a veces sobro, y a veces falto.
Powered by Castpost
Quien Carga Mi Karma

Cuando estás mal. Cuando piensas que la vida se ensaña contigo y sólo recibes palo tras palo, te vuelves una persona muy egoista, sobretodo con la gente que te rodea, que es la que te quiere, y por eso sigue ahí.
Cuando abres los ojos y te das cuenta de eso, de que tu dolor también ha sido el suyo, sientes que pedir perdón no es suficiente.
Te encierras en ti mismo, y además de ese muro que levantas entre tú y el mundo, creas barreras de cemento. Decides no salir de casa como si las cosas se fueran a solucionar así, y al final te das cuenta de que, a larga, los únicos que van a ir a tocarte a tu puerta son los testigos de Jehová.
La montaña es tan grande como la fuerza que tengo para escalarla. Si en el camino me encuentro que cada vez se vuelve más alta, también sé que tengo el valor suficiente como para llegar a la cima.
Gracias a todos los que hacen que, a pesar de que a veces la debilidad me impida abrir los ojos, me tienden su mano una y otra vez hasta que vuelvo a caminar sola.
Un domingo más
Otro fin de semana sin ti...
Otro aburrido domingo...
Y se esfuma el estúpido enero...
Me llamas, y en la distancia, me arrancas una sonrisa.
Me hablas pero no te escucho y sólo pienso en que te irás.
Dejando mi sonrisa anclada te despides, y un te quiero...
sale de nuestras bocas que pronto se van a encontrar
para desgastar el silencio y vivir en este momento... algo contigo
Powered by Castpost
Otro aburrido domingo...
Y se esfuma el estúpido enero...
Me llamas, y en la distancia, me arrancas una sonrisa.
Me hablas pero no te escucho y sólo pienso en que te irás.
Dejando mi sonrisa anclada te despides, y un te quiero...
sale de nuestras bocas que pronto se van a encontrar
para desgastar el silencio y vivir en este momento... algo contigo
Powered by Castpost
Anhelo
No quiero acostumbrarme a nada.
Ni al oscuro de la noche, ni a la claridad del día.
No quiero aferrarme al frio del invierno
para reclamar tus brazos con más razón.
No quiero flores en primavera
ni animales en jaula, ni orillas que me alejen más de ti.
No quiero frases hechas que me traigan la calma
prefiero tormentas que me sacudan su verdad.
No quiero atardeceres que esperen un mañana,
ni tampoco un mañana de triste atardecer.
No quiero pronto, quiero ahora...
porque ahora quiero, y te quiero a ti.
Ni al oscuro de la noche, ni a la claridad del día.
No quiero aferrarme al frio del invierno
para reclamar tus brazos con más razón.
No quiero flores en primavera
ni animales en jaula, ni orillas que me alejen más de ti.
No quiero frases hechas que me traigan la calma
prefiero tormentas que me sacudan su verdad.
No quiero atardeceres que esperen un mañana,
ni tampoco un mañana de triste atardecer.
No quiero pronto, quiero ahora...
porque ahora quiero, y te quiero a ti.
Acostumbrarse...
Mientras observo a mi perro 
me doy cuenta de algo. La capacidad que tenemos tanto los seres humanos como los animales para acostumbrarnos a las cosas.
Supongo que la costumbre es otro medio de supervivencia. Mi perro sabe perfectamente cuales son sus horas de salida, cuando son las mías... Cuando me he ido un tiempo me ha echado de menos.

Los primeros días ni se mueve de la puerta, luego se acostumbra a que no llegue y por último, se adapta a la nueva situación. Aunque no se olvide de mi, ni de esa puerta, sabe que es inútil quedarse esperando detrás de ella sin hacer nada más.

El tiempo y la costumbre son dos aliados invencibles. Mientras uno pasa, la otra se hace más fuerte. Me he podido acostumbrar tanto a lo bueno como a lo malo. Cuando la situación ha cambiado me he sentido desorientada, esperando a que todo vuelva a su normalidad, es entonces cuando me doy cuenta de que ese cambio no volverá a producirse, al menos no porque yo espere que ocurra, así que empiezo de nuevo y me dejo llevar por el tiempo buscando nuevas costumbres.

me doy cuenta de algo. La capacidad que tenemos tanto los seres humanos como los animales para acostumbrarnos a las cosas.
Supongo que la costumbre es otro medio de supervivencia. Mi perro sabe perfectamente cuales son sus horas de salida, cuando son las mías... Cuando me he ido un tiempo me ha echado de menos.

Los primeros días ni se mueve de la puerta, luego se acostumbra a que no llegue y por último, se adapta a la nueva situación. Aunque no se olvide de mi, ni de esa puerta, sabe que es inútil quedarse esperando detrás de ella sin hacer nada más.

El tiempo y la costumbre son dos aliados invencibles. Mientras uno pasa, la otra se hace más fuerte. Me he podido acostumbrar tanto a lo bueno como a lo malo. Cuando la situación ha cambiado me he sentido desorientada, esperando a que todo vuelva a su normalidad, es entonces cuando me doy cuenta de que ese cambio no volverá a producirse, al menos no porque yo espere que ocurra, así que empiezo de nuevo y me dejo llevar por el tiempo buscando nuevas costumbres.








