Palabras inertes
De qué sirven las palabras cuando no se quieren escuchar, son un derroche de energía, una pueril muestra de impotencia, un recurso equivocado.
Ayer intenté explicarte que mi colección de errores habían sido sólo muestra de mi incompetencia emocional, cúlpame de no haber sabido quererte, pero no de no haberte querido, repróchame tal vez mi vulgaridad pero no mi empeño, yo no tengo la culpa de no estar a tu altura ni tú la de idealizar en mi a la persona que nunca he sido.
Las frases más bonitas pasan a tu lado como el tren para los postes de la luz y yo me doy cuenta de que lo único que hago es lanzar ridiculos guijarros para derribar el sólido muro que levantaste con un amalgama de reproches e indiferéncia.
Y ahora me pides que me vaya, espero al menos que algún dia me des la oportunidad de volver y espero también que los buenos recuerdos sean la panacea para tu indiferéncia y que las caricias de antaño pulan la aspereza de tus reproches y que aquellos besos de chocolate y otoño endulcen el mal sabor que te ha quedado.
Ayer intenté explicarte que mi colección de errores habían sido sólo muestra de mi incompetencia emocional, cúlpame de no haber sabido quererte, pero no de no haberte querido, repróchame tal vez mi vulgaridad pero no mi empeño, yo no tengo la culpa de no estar a tu altura ni tú la de idealizar en mi a la persona que nunca he sido.
Las frases más bonitas pasan a tu lado como el tren para los postes de la luz y yo me doy cuenta de que lo único que hago es lanzar ridiculos guijarros para derribar el sólido muro que levantaste con un amalgama de reproches e indiferéncia.
Y ahora me pides que me vaya, espero al menos que algún dia me des la oportunidad de volver y espero también que los buenos recuerdos sean la panacea para tu indiferéncia y que las caricias de antaño pulan la aspereza de tus reproches y que aquellos besos de chocolate y otoño endulcen el mal sabor que te ha quedado.





