cafe esquelas.
Se dieron cuenta todos a la vez, llevaban años reuníendose en aquel vetusto café sin otro afán que cumplir con la rutina, sin otra ilusión que comprobar de forma un poco egocéntrica que cada uno de ellos iba sobreviviendo a las bajas que iban acotenciendo trás los años dentro de aquel elénco de personajes que ya formaban parte del decorado del café. Con sus ojos algunos ayudados por unas enormes lentes, otros enturbiados por las inevitables cataratas y los menos con una más o menos nitida visión, fueron viendo encuentros de enamorados, rupturas, llantos en soledad, nervios de primera cita, reuniones de negocios, riñas familiares, estudiantes con cascos, nunca pudieron comprender como podían estudiar con ellos, estudiantes sin cascos, gays, lesbianas, sabe Dios si incluso la preparación de algún atraco a alguna sucursal bancaria, partidas de cartas, partidas de cara en alguna pelea que otra, cumpleaños y post entierros, borrachos, yuppies baratos y de los otros, que entraban enrabietados y salían rascándose la nariz del baño, con cara de no pasa nada,pero ninguno de estos personajes fue tan fiél al local, como lo fueron ellos, desde hacía décadas fueron viendo rotar a los camareros, que huían tras permanecer un més en aquel antro con olor a puro barato y brandy de oferta, aún recuerdan a aquella chica rusa que les encandiló cuando la vieron por primera vez, pero que nunca supo preparar un sol y sombra.
Esta semana hubo otra falta más por lo visto Benito no se recuperó de su último achaque, Ramón se levanta el primero a coger tórpemente la prensa local, la práctica le dió una curiosa habilidad para encontrar las esquelas a la primera, como siempre sonríe hoy tambien se ha librado de salir.
Esta semana hubo otra falta más por lo visto Benito no se recuperó de su último achaque, Ramón se levanta el primero a coger tórpemente la prensa local, la práctica le dió una curiosa habilidad para encontrar las esquelas a la primera, como siempre sonríe hoy tambien se ha librado de salir.





