la simplicidad
Era simple, de lo cual estaba tremedamente orgulloso, su premisa era huir de toda complicación innecesaria, poseía lo estrictamente necesario y aspiraba solo a ser feliz con lo justo, que generalmente es la mejor forma de ser feliz.
Su modo de vida llego a convertirse incluso en referénte de muchos jovenes del barrio, un buen número de ellos, lo utilizaban como excusa para mantener una vida contemplativa, ante lo cual cierto sector de la población protestaba diciendo que era un mal ejemplo para la juventud, le decían: cambia de coche, arregla tu casa, busca un ascenso, cóprate ropa nueva, él que tenía el mismo coche de hacia veinte años, el cual le era más que suficiente para llevarlo de su limpia pero humilde casa hasta su trabajo como funcionario de correos, siempre con su uniforme y su libretita en la que anotaba todo lo que tenía que hacer durante la jornada.
evidentemente era soltero y no tenía hijos, y no pensaba nunca en llegar a formar una familia, era incluso envidiado por los demás agobiados por hipotecas vitalicias y creditos impagables, con hijos treintaañeros a los que no veían capaces de echar de casa, con matrimonios afectados por el virus de la rutina, con carnets de cuatro o cinco clubes deportivos de los que solo se acordaban cuando llegaba la cuota trimestral y cuyas piscinas solo vieron en la foto del catálogo, esclavos de la moda, sumidos en un mar de competitividad y con un largo etc.. de complicaciones innecesarias. Le llamaban el simple, pero eso a él lejos de molestarle, le aportaba cierta dosis de ironía a su simple mirada, cuando entraba en el restaurante y pedía patatas con huevos y chorizo ante la atonita mirada de los comensales que deseando pedir lo mismo se esforzaban en intentar demostrar su sofisticación a la hora de pedir algo original.
Fué famoso su modo de vida, tanto que un avispado editor especializado en libros de autoayuda, le ofreció una suculenta cifra por que plasmara su peculiar modus vivendi en un manual, que él intuía, se vendería como rosquillas, le ofrecio incluso un porcentaje de las ventas, asegurándole que en cinco años, podría tener casa en cinco condados diferentes, con enormes garajes llenos de deportivos, que sería aclamado allí donde fuese por la multitud.en definitva que nunca más se separaria del "exito", el hombre simple, con su sonrisa simple y una simple palmada en el hombro del editor le dijo, fíjese hoy es su día de suerte, le voy a regalar el guión de ese preciado manual, ante lo cual el editor sorprendido por lo que estaba siéndole ofrecido, le dijo: por favor, no me dara usted ese privilegio?, el hombre simple, le contestó así es, y comenzó a escribir en una hoja que había arrancado de su libretita, ante la atónita mirada del editor, ahí tiene y le entrego la página en la que escribio:
MANUAL PARA SIMPLIFICAR SU VIDA:
lo primero :no compre nada que no necesite
lo segundo: sea feliz con su propia vida.
lo tercero y mas importante: nunca escriba un libro para este editor.
Así de simple.
Su modo de vida llego a convertirse incluso en referénte de muchos jovenes del barrio, un buen número de ellos, lo utilizaban como excusa para mantener una vida contemplativa, ante lo cual cierto sector de la población protestaba diciendo que era un mal ejemplo para la juventud, le decían: cambia de coche, arregla tu casa, busca un ascenso, cóprate ropa nueva, él que tenía el mismo coche de hacia veinte años, el cual le era más que suficiente para llevarlo de su limpia pero humilde casa hasta su trabajo como funcionario de correos, siempre con su uniforme y su libretita en la que anotaba todo lo que tenía que hacer durante la jornada.
evidentemente era soltero y no tenía hijos, y no pensaba nunca en llegar a formar una familia, era incluso envidiado por los demás agobiados por hipotecas vitalicias y creditos impagables, con hijos treintaañeros a los que no veían capaces de echar de casa, con matrimonios afectados por el virus de la rutina, con carnets de cuatro o cinco clubes deportivos de los que solo se acordaban cuando llegaba la cuota trimestral y cuyas piscinas solo vieron en la foto del catálogo, esclavos de la moda, sumidos en un mar de competitividad y con un largo etc.. de complicaciones innecesarias. Le llamaban el simple, pero eso a él lejos de molestarle, le aportaba cierta dosis de ironía a su simple mirada, cuando entraba en el restaurante y pedía patatas con huevos y chorizo ante la atonita mirada de los comensales que deseando pedir lo mismo se esforzaban en intentar demostrar su sofisticación a la hora de pedir algo original.
Fué famoso su modo de vida, tanto que un avispado editor especializado en libros de autoayuda, le ofreció una suculenta cifra por que plasmara su peculiar modus vivendi en un manual, que él intuía, se vendería como rosquillas, le ofrecio incluso un porcentaje de las ventas, asegurándole que en cinco años, podría tener casa en cinco condados diferentes, con enormes garajes llenos de deportivos, que sería aclamado allí donde fuese por la multitud.en definitva que nunca más se separaria del "exito", el hombre simple, con su sonrisa simple y una simple palmada en el hombro del editor le dijo, fíjese hoy es su día de suerte, le voy a regalar el guión de ese preciado manual, ante lo cual el editor sorprendido por lo que estaba siéndole ofrecido, le dijo: por favor, no me dara usted ese privilegio?, el hombre simple, le contestó así es, y comenzó a escribir en una hoja que había arrancado de su libretita, ante la atónita mirada del editor, ahí tiene y le entrego la página en la que escribio:
MANUAL PARA SIMPLIFICAR SU VIDA:
lo primero :no compre nada que no necesite
lo segundo: sea feliz con su propia vida.
lo tercero y mas importante: nunca escriba un libro para este editor.
Así de simple.
museo de la melancolía la nostalgia
Siempre habia pensado que era necesario, así que sin más dilación ahora que ya había adquirido la madurez suficiente se propuso llevar a cabo su gran obra, en su museo tendrían cabida todas las emociones de cuantos quisieran depositarlas, pero tenía algunas dudas, como podría clasificar toda esa mercancía compuesta a base de recuerdos, sensaciones y demás. Lo primero que debía hacer era clasificarlas por tipo. dedujo que lo mejor era hacer grupos y subgrupos, de esta manera busco en su memoria e intento ordenar todos los recuerdos agradables, no le fue facil, alli encontró miles de recuerdos en formas totalmente distintas, así que lo primero que hizo fué empezar con los grupos, el primero que escogió fue el de los visuales, pensaba que le iba a ser facil, pero no fué hasta que trás convertir los apartados de vista y tacto, llegó al del oido, ahi empezaron a surgir montañas de recuerdos, en forma de palabras, de voces, de canciones,se le erizó la piel al descubrir como una canción podía transportarle a tiempos remotos seleccionó las que mejores vibraciones le produjeron y siguió con el siguiente apartado que no hizo más que sorprenderle más aún, el de los aromas, aromas de cocinas, de ropas, de perfumes, de neumaticos,de supermecados, de teatros,de bares y por supuesto de amores, consiguió así conjugar todos los factores que hicieron de su museo un reposo de sensaciones y recuerdos, todos de manera desinteresada depositaban gran parte de sus recuerdos cumpliendo la necesaría obligación de que estos deberían de ser agradables, en aquel museo no había sitio para los malos tragos, eso si no faltaba la obligada dosis de esa especial sensación que aunque nos duele nos hace sentir bien que es la melancolía, es más muchos de los que participaron, dejaron parte de sus recuerdos allí para siempre y de esta manera consiguieron olvidar momentos que aunque les hicieron felices se tornaban en tristeza cuando se comparaban con el presente y se daban cuenta de lo que habían perdido.
Es el día de hoy que el museo siguen abierto y se admiten donaciones, asi que si alguien está dispuesto a colaborar solo ha de dejarlo en el apartado de comentarios. un beso.
Es el día de hoy que el museo siguen abierto y se admiten donaciones, asi que si alguien está dispuesto a colaborar solo ha de dejarlo en el apartado de comentarios. un beso.
recuerdo
Recuerdo aquel primer día, en el autobús sonaba aquella canción que decía que alguien se habia colado en una fiesta y recuerdo como tu te colaste en mi corazón para quedarte en él, recuerdo tu hermosura, dios, si la recuerdo, recuerdo esas trenzas, esa timida mirada desde fondo de la clase, recuerdo tu hermosa soberbia al sentirte adorada, ese ademán de superioridad, que lejos de hacer que te odiara, solo hacía que te amara cada dia más.
recuerdo la primera vez, la primera de tantas que me rechazaste, que me dijiste no, recuerdo también mi carita de adolescente no exenta de acné ante el espejo, taciturna, recuerdo los llantos, los hormigueos al pasar ante la ferreteria de tu padre y verte de espaldas ante el mostrador, recuerdo que entraba a còmprar clavos que nunca necesité on una de aquellas enormes monedas de 10 duros y recuerdo tu indiferencia al verme y recuerdo el dolor que esta me producía, recuerdo aquel baile accidental, en el que te agarraba como a una figurita de porcelana por miedo a que te quebraras de fragil que me parecías, recuerdo la matricula del coche de tu padre, recuerdo tu olor a chicle de cheiw o algo así, recuerdo como creciste, recuerdo que a medida que crecias crecia tambien tu belleza crecia mi amor que ya no era un capricho infantil, crecia la distancia entre tu y yo y crecia mi angustia,recuerdo haber escrito cartas que nunca te envíe, recuerdo tu portal, tu número de teléfono e incluso recuerdo cuando te busqúe entre las listas del censo la primera vez que nos tocó votar, recuerdo que una vez conseguí no recordarte durante un tiempo, perosolo fue una broma de mis neuronas para que cuando te volví a encontrar ya convertida en mujer el dolor fuera mayor, recuerdo que a medida que pasaban los años y te seguía viendo rodeada de tus amigas sin novio, soñaba que era a mi a quien esperabas, recuerdo como paseaba a mis novias ante ti, novias en las que intentaba encontrarte, novias con las que jugaba a olvidarte, y que dejaba una tras otra cada vez que me venías a la cabeza y eso ocurría con una frecuencia máxima de dos fines de semana, recuerdo tus malos momentos que tambien eran mios y recuerdo que siempre estuve a tu lado en ellos, aunque tu nunca lo supiste, recuerdo la manera tan dura de descubrir que te habías convertido en la señora de un auténtico triunfador, recuerdo que hubo un momento en que ya no te recordaba quizá el equipo formado por la madurez y la familia que había conseguido formar consiguió el milagro, pero hoy recuerdo que en esta vida he conseguido todo lo que me propuse menos dos cosas, una tú y otra olvidarte.
recuerdo la primera vez, la primera de tantas que me rechazaste, que me dijiste no, recuerdo también mi carita de adolescente no exenta de acné ante el espejo, taciturna, recuerdo los llantos, los hormigueos al pasar ante la ferreteria de tu padre y verte de espaldas ante el mostrador, recuerdo que entraba a còmprar clavos que nunca necesité on una de aquellas enormes monedas de 10 duros y recuerdo tu indiferencia al verme y recuerdo el dolor que esta me producía, recuerdo aquel baile accidental, en el que te agarraba como a una figurita de porcelana por miedo a que te quebraras de fragil que me parecías, recuerdo la matricula del coche de tu padre, recuerdo tu olor a chicle de cheiw o algo así, recuerdo como creciste, recuerdo que a medida que crecias crecia tambien tu belleza crecia mi amor que ya no era un capricho infantil, crecia la distancia entre tu y yo y crecia mi angustia,recuerdo haber escrito cartas que nunca te envíe, recuerdo tu portal, tu número de teléfono e incluso recuerdo cuando te busqúe entre las listas del censo la primera vez que nos tocó votar, recuerdo que una vez conseguí no recordarte durante un tiempo, perosolo fue una broma de mis neuronas para que cuando te volví a encontrar ya convertida en mujer el dolor fuera mayor, recuerdo que a medida que pasaban los años y te seguía viendo rodeada de tus amigas sin novio, soñaba que era a mi a quien esperabas, recuerdo como paseaba a mis novias ante ti, novias en las que intentaba encontrarte, novias con las que jugaba a olvidarte, y que dejaba una tras otra cada vez que me venías a la cabeza y eso ocurría con una frecuencia máxima de dos fines de semana, recuerdo tus malos momentos que tambien eran mios y recuerdo que siempre estuve a tu lado en ellos, aunque tu nunca lo supiste, recuerdo la manera tan dura de descubrir que te habías convertido en la señora de un auténtico triunfador, recuerdo que hubo un momento en que ya no te recordaba quizá el equipo formado por la madurez y la familia que había conseguido formar consiguió el milagro, pero hoy recuerdo que en esta vida he conseguido todo lo que me propuse menos dos cosas, una tú y otra olvidarte.





