logotipo

img_google
Encorazonado
Estoy esperando la casualidad de mi vida. La más grande. (Los Amantes del Círculo Polar)
Sindicación
 
Ya no están de moda
Se miró y se vio de pie, cabizbajo, con el corazón en la mano, mirándolo. Ahí lo tenía de vuelta, y no tenía muy claro que pudiera volver a colocarlo en su lugar. Lo sacó sin pensarlo, decidido, creyendo ciegamente que no le sería devuelto.

Era para ti. Te lo hizo llegar de todas las formas posibles, pero ninguna hizo que el tuyo se enterneciera.

Lo primero que pensó fue envolverlo. Y así lo hizo. Eligió un papel con colores muy estudiados. No quería ser demasiado cursi, pero, claro, ¡se trataba de un corazón! Era difícil no parecerlo. Te lo dejó en tu puerta, sobre el felpudo, con una sonrisa en la boca y la ilusión por bandera. No funcionó.

En la segunda ocasión, el camino fue casi el mismo, salvo que optó por una compañía de servicio urgente. Más impersonal, pero seguro. No le hacía mucha gracia que su corazón fuera dentro de una caja de cartón. Sólo se le venía a la cabeza Seven y el desagradable presente para el detective David Mills. Sin embargo, se decidió. De nuevo, agua.

Pensó una última opción. Se coló en tu casa y escondió bien su corazón debajo de tu almohada. Pensó que así se filtraría en tus sueños, entraría en el tuyo. No imaginó mejor forma. Tenía que funcionar. Debía hacerlo.

En esta ocasión, la respuesta tardó más. La incertidumbre creció tanto que ocultó su sonrisa, segó sus pies. Sólo pudo quedarse sentado esperando. Un buen día, de cielo gris y plomizo, una nota se deslizó por debajo de su puerta. Con letras estilizadas, acompañando su órgano vital, se le revelaba la realidad:

“Los corazones ya no están de moda”


Escuchando: El Anzuelo - Bunbury
 
Piedraluna
Ella salió de casa con la vía láctea tatuada en la cara / mientras murmuraba: ¿Cómo pueden hablar de lo que no saben? / si me dan la espalda no sabrán / cuanto sol le he vendido al mar por tempestad.

Ella salió de casa con la vía láctea tatuada en la cara / mientras murmuraba, iba leyendo lo que el cielo escribía / con sombras sobre la acera gris.

¿Cómo pueden hablar de lo que no saben? / si me dan la espalda no sabrán / cuanto sol le he vendido al mar por tempestad / si ya tienen el rumor, ¿para qué quieren la verdad?


(Piedraluna - Maga)


Escuchando: Mr. Brightside - The Killers
 
Cuarentena
Dos días solo, en una ciudad que no es la mía. A mi aire. Eso es lo que voy a hacer desde mañana. Espero que me sirva. Quiero pensar, con tranquilidad, a mi ritmo. Aclararme, intentar ver las cosas claras por fin. Espantar definitivamente algunos fantasmas demasiado testarudos.
No sé si me servirá de algo esta breve cuarentena. Desde luego, voy a poner todo de mi parte. Quiero ser un sueño otra vez.

Escuchando: Piedraluna - Maga