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EN BLANCO
Aquí podrás seguir la actualidad del Real Madrid todas las semanas
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Soy Juan Carlos González Guerrero, un amante del fútbol, y cada semana te proporcionaré la actualidad del Real Madrid. En este blog podrás conocer la información más importante del conjunto blanco: los partidos de Liga, sus avances en la Champions, sus fichajes... Todo lo que te interesa y te preocupa del cojunto madridista está en EN BLANCO
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'Sin licencia para soñar'
El Madrid ganaba 2-3 en el Camp Nou, los madridistas se volvían a ver arriba en la clasificación, con opciones en la Liga. Pero un crack de 19 años les quitó la ilusión con un gol en el minuto 90. Era el colofón a un partido trepidante, en el que Barça y Madrid hicieron honor a la historia de los clásicos. Partidazo entre dos grandes equipos que salieron a dar espectáculo como refleja el resultado final: 3-3.

El partido no pintaba nada bien para los madridistas antes de comenzar. Después de caer eliminados en Munich, no había mucha fe entre los aficionados blancos para ganar en casa del eterno rival. Pero el Madrid no salió con el típico 4-2-3-1, sino que Capello (o los jugadores) se atrevieron con un claro 4-3-3. Gago en el centro, con Diarrá por la derecha y un espléndido Guti a la izquierda. Con el sistema que sacó el Barça, había que jugarle por las bandas, porque por el centro tendrían las de ganar los blaugranas.

Eso hizo el Madrid, y por ahí llegó el primer gol. Higuaín centró raso por desde la izquierda, Thuram despejó mal al centro y Van Nistelrooy en un disparo perfecto batió a Valdés. Pero esto sirvió para encender al Barça. Eto'o, volcado a la izquieda, se plantó delante de Casillas y dio el primer aviso. A la siguiente, un gran pase del camerunés dejó solo a Messi, quien marcó de disparo cruzado. 1-1.

Pero ayer el Madrid no estaba dispuesto a dar el partido por perdido. Guti por fin decidió ser el verdadero protagonista de su equipo. Sacó todo el fútbol que atesoran sus botas y provocó un penalti, que transformó Van Nistelrooy. El Barça tuvo la misma reacción que tras el primer gol blanco, pero ahí estaba Iker Casillas, que agranda partido tras partido una leyenda que ya circula por las calles. Le sacó un balón a Ronaldinho cuando medio Camp Nou cantaba el gol, pero no pudo parar el disparo desde el área pequeña de Messi. El equipo catalán seguía dominando, y pudo marcar otros dos o tres goles más antes del descanso, pero justo en ese momento Oleguer decidió marcharse del partido. Tenía una tarjeta amarilla y le metió una patada por detrás sin sentido a Gago. Dejaba a su equipo con diez...

Y Rijkaard hizo en el descanso más por el Madrid que Capello en toda su vida. Decidió quitar a Eto'o, cuando era el que más peligro estaba llevando contra la meta de Iker. El entrenador holandés dio entrada a Sylvinho, y jugó con tan solo dos defensas. La salida del campo del camerunés fue un alivio para el Madrid, que encontró un pasillo totalmente despejado por la banda derecha barcelonista. El Madrid la tocaba, dominaba y llegaba. Algo impensable minutos antes del comienzo del partido. Van Nistelrooy tuvo tres ocasiones, Higuaín otra, pero entonces apareció el otro portero, Valdés, que demostró que ya no es el mismo portero inseguro que hacía temblar a sus aficionados.

Capello puso a Robinho por Raúl, y el brasileño dio velocidad al equipo, provocó oportunidades, pero le falta algo imprescindible en el fútbol: definición. Así, el Madrid fallaba y no llegaba el gol. Al final entró el balón. Falta sacada por Guti, que Ramos remató con la coronilla. Gran gol y faltaban 20 minutos para el final. El Madrid lo tenía todo para sentenciar. Entonces entró Belleti, y el Barça reconstruyó el equipo. Comenzaron a tocarla, cada uno desde su posición, y el Madrid se dedicó a defenderse y fallar los contragolpes. Cuando sacaron la tablilla señalando los cuatro minutos que se debían añadir, a Messi le llegó un pase de Ronaldinho. El argentino se dio el último sprint que le quedaba en su menudo cuerpo, dejó atrás a los que iban vestidos de blanco y cruzó el balón ante Casillas. Acabó con las ilusiones de muchos madridistas que ya empezaban a celebrar la victoria en territorio enemigo y el reenganche a la lucha por la Liga. Fue un mazazo.

Pero el Madrid por fin demostró que si quiere, puede jugar al fútbol, dominar el balón. Bien es cierto que esto lo hizo en la segunda parte, y que en el primer tiempo quien pudo sentenciar fue el Barça. Fue un partido bonito, emocionante, en el que primó el espectáculo por encima de todo. Después de algunos partidos de nuestra Liga que invitaban a no ver otros deportes, los dos grandes históricos de nuestra Liga nos devolvieron la ilusión por el fútbol. En cuanto al Madrid, se queda a cinco puntos de la cabeza, con 12 partidos por disputar. Después de lo visto ayer, que el Madrid jugó muy bien y no consiguió ganar, parece que el seguidor madridista no puede hacerse ilusiones, no puede soñar. Pero lo que sí es cierto es que si juegan como ayer, lucharemos por la Liga. Volvieron a ser un equipo. Hay que seguir creyendo.
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