El problema del optimismo desbocado
Acude el Madrid a San Mamés, 'La Catedral' del fútbol español, en busca de un nuevo triunfo a domicilio que le permita mantener sus aspiraciones a conseguir esta infiel Liga. No es una 'plaza' donde les guste 'torear' a los madridistas, pero estas victorias son las que conceden los deseos finales. Nos volvemos a encontrar con la misma situación que en Santander: a dos puntos del Barcelona, a uno del Sevilla... pero con dos jornadas menos que en la visita a tierras cántabras. También coincide el optimismo de aquella ocasión entre los pupilos de Fabio Capello; un optimismo que se proclama a los cuatro vientos, sin pensar en las consecuencias. Actuaciones arbitrales aparte, en Santander el Madrid confiaba en comandar la clasificación, pero se confió demasiado. Las declaraciones optimistas, que rozan la euforia, pueden ser un arma de presión hacia los rivales, pero también puede tener un efecto boomerang y dañar la nave blanca. Recuerden, la prudencia es una virtud.
El Madrid saltará a las nueve de la noche al césped del ya viejo San Mamés (ya están a la espera del nuevo templo rojiblanco) conociendo los resultados de sus rivales en esta carrera de desgaste. El Sevilla lo hará a las cinco frente al casi finalista de la Copa de la UEFA, el Espanyol de Ernesto Valverde. Por su parte, el líder Barça finalizará su partido en el Camp Nou contra un Levante inmerso en la lucha por evitar el descenso, cuando los jugadores blancos se preparen en la bocana de vestuarios del estadio del Athletic. ¿Positivo o negativo? En mi opinión, más bien perjudicial. Si Sevilla y Barça ganan, los blancos estarán obligados a ganar sí o sí; si algunos de los rivales pierden puntos a lo largo de la tarde, el Madrid puede confiarse y pensar que también puede tomarse la licencia de dejarse algún punto (vital cada uno de ellos a estas alturas).
Por tanto, mejor mirar la viga del ojo propio, y no la mota del ojo ajeno. Conviene preparar el partido contra el Athletic con un solo pensamiento: ganar. Capello apostará por el once titular de los últimos partidos, y que mantiene durante algún tiempo salvo inconvenientes o imprevistos en forma de lesiones o sanciones. La defensa de cuatro formada por Ramos, Helguera, Cannavaro y Torres se mantiene sólida, y más aún cuando Capello ha dejado en Madrid a Roberto Carlos por decisión técnica. El técnico italiano puede volver a recurrir a sus dos guardianes personales: Emerson y Diarra. La responsabilidad atacante vuelve a recaer en Robinho e Higuaín por las bandas, con Raúl de mediapunta y Van Nistelrooy como jugador más adelantado. Guti y Beckham esperarán en la recámara.
Enfrente estará un Athletic Club, situado en la tabla clasificatoria a tan sólo dos puntos de los billetes al 'infierno'. Andan los de Mané defendiéndose de una posible campaña de ayudas arbitrales. Campaña que podría volverse en su contra. En lo deportivo, los 'leones' saldrán con Aduriz en la punta de ataque, y con el talentoso Javi Martínez (fichaje más caro de la historia del club) en el centro del campo. Son conocedores de lo mal que lo pasa el Madrid en aquellos lares, especialmente por la presión asfixiante de los bilbaínos. Ésa es la fórmula que buscan... otra cosa es que la plantilla actual sepa despejar la ecuación. El Athletic también sabrá, a la hora del partido, el resultado de sus compañeros de fatigas en la parte baja de la tabla; es decir, la necesidad de puntos puede suponer un estímulo extra. Dicho estímulo no podrá provenir de la grada, pues se espera que haya más de 15.000 butacas vacías... ¿el Madrid no atrae o los hinchas rojiblancos no confían en su equipo?
En el Madrid, una semana más se ha vuelto a repetir el mismo capítulo de otras jornadas: en lugar de predicar que estos jugadores son los que deben luchar por ganar la Liga, se sigue con la planificación (de puertas para afuera) de la plantilla de la próxima campaña. Mal asunto. Vaya por delante que un servidor es defensor de cambios en el vestuario, y que deben venir tres o cuatro jugadores de gran calidad que devuelvan el espectáculo futbolístico a la Castellana. No obstante, a siete jornadas del final no es el momento más indicado para estos romances. El presidente Calderón, entre el "que nadie tenga ninguna duda que vamos a ganar la Liga", no para de hacer comentarios respecto al futuro de Kaká -"pues habrá que ficharle"- y Cristiano Ronaldo-"si hay alguna posibilidad, intentaremos traerlo"-.
Pero la 'bomba' de la semana es el posible fichaje del 'Conejo' Saviola por el club blanco. ¿Portadas con fundamento o falsos rumores? El tiempo dictará la sentencia. El caso es que el jugador argentino termina contrato con el Barça el próximo 30 de junio, y ya la semana pasada advirtió que estaba escuchando ofertas de otros clubes. Se dice que ya está firmado; nadie confirma y pocos desmienten. Saviola es un gran jugador, digno de derrochar su calidad en uno de los mejores clubes del mundo. Son muchos los que le siguen la pista, pero sólo uno tendrá la sabrosa zanahoria. Y a todo esto hay que decir que estos rumores (o noticias a falta de confirmación) sólo pueden tener como consecuencia un desequilibrio en blancos y azulgranas. Si Saviola al final ficha por el Real Madrid, sólo podrá aportar sus goles a partir de la próxima temporada, pero no colaborará a la conquista de esta Liga.
Dedíquense a jugar (o mejor dicho, a ganar) y los fichajes publíquenlos a partir del 1 de julio. Está bien que se esté trabajando ya, pero esos asuntos están mejor guardados en los despachos, porque a la afición madridista no le valen para el sueño de esta Liga los pilares de la próxima. Y esta Liga pasa por San Mamés, un campo muy difícil, que junto con la visita a la Romareda pueden dictar sentencia a favor o en contra de los blancos. Hay opciones de ganar, pero no para declarar día sí y día también que la Liga está ganada. De las buenas acciones de cada uno depende la bendición final.
El Madrid saltará a las nueve de la noche al césped del ya viejo San Mamés (ya están a la espera del nuevo templo rojiblanco) conociendo los resultados de sus rivales en esta carrera de desgaste. El Sevilla lo hará a las cinco frente al casi finalista de la Copa de la UEFA, el Espanyol de Ernesto Valverde. Por su parte, el líder Barça finalizará su partido en el Camp Nou contra un Levante inmerso en la lucha por evitar el descenso, cuando los jugadores blancos se preparen en la bocana de vestuarios del estadio del Athletic. ¿Positivo o negativo? En mi opinión, más bien perjudicial. Si Sevilla y Barça ganan, los blancos estarán obligados a ganar sí o sí; si algunos de los rivales pierden puntos a lo largo de la tarde, el Madrid puede confiarse y pensar que también puede tomarse la licencia de dejarse algún punto (vital cada uno de ellos a estas alturas). Por tanto, mejor mirar la viga del ojo propio, y no la mota del ojo ajeno. Conviene preparar el partido contra el Athletic con un solo pensamiento: ganar. Capello apostará por el once titular de los últimos partidos, y que mantiene durante algún tiempo salvo inconvenientes o imprevistos en forma de lesiones o sanciones. La defensa de cuatro formada por Ramos, Helguera, Cannavaro y Torres se mantiene sólida, y más aún cuando Capello ha dejado en Madrid a Roberto Carlos por decisión técnica. El técnico italiano puede volver a recurrir a sus dos guardianes personales: Emerson y Diarra. La responsabilidad atacante vuelve a recaer en Robinho e Higuaín por las bandas, con Raúl de mediapunta y Van Nistelrooy como jugador más adelantado. Guti y Beckham esperarán en la recámara.
Enfrente estará un Athletic Club, situado en la tabla clasificatoria a tan sólo dos puntos de los billetes al 'infierno'. Andan los de Mané defendiéndose de una posible campaña de ayudas arbitrales. Campaña que podría volverse en su contra. En lo deportivo, los 'leones' saldrán con Aduriz en la punta de ataque, y con el talentoso Javi Martínez (fichaje más caro de la historia del club) en el centro del campo. Son conocedores de lo mal que lo pasa el Madrid en aquellos lares, especialmente por la presión asfixiante de los bilbaínos. Ésa es la fórmula que buscan... otra cosa es que la plantilla actual sepa despejar la ecuación. El Athletic también sabrá, a la hora del partido, el resultado de sus compañeros de fatigas en la parte baja de la tabla; es decir, la necesidad de puntos puede suponer un estímulo extra. Dicho estímulo no podrá provenir de la grada, pues se espera que haya más de 15.000 butacas vacías... ¿el Madrid no atrae o los hinchas rojiblancos no confían en su equipo?
En el Madrid, una semana más se ha vuelto a repetir el mismo capítulo de otras jornadas: en lugar de predicar que estos jugadores son los que deben luchar por ganar la Liga, se sigue con la planificación (de puertas para afuera) de la plantilla de la próxima campaña. Mal asunto. Vaya por delante que un servidor es defensor de cambios en el vestuario, y que deben venir tres o cuatro jugadores de gran calidad que devuelvan el espectáculo futbolístico a la Castellana. No obstante, a siete jornadas del final no es el momento más indicado para estos romances. El presidente Calderón, entre el "que nadie tenga ninguna duda que vamos a ganar la Liga", no para de hacer comentarios respecto al futuro de Kaká -"pues habrá que ficharle"- y Cristiano Ronaldo-"si hay alguna posibilidad, intentaremos traerlo"-.
Pero la 'bomba' de la semana es el posible fichaje del 'Conejo' Saviola por el club blanco. ¿Portadas con fundamento o falsos rumores? El tiempo dictará la sentencia. El caso es que el jugador argentino termina contrato con el Barça el próximo 30 de junio, y ya la semana pasada advirtió que estaba escuchando ofertas de otros clubes. Se dice que ya está firmado; nadie confirma y pocos desmienten. Saviola es un gran jugador, digno de derrochar su calidad en uno de los mejores clubes del mundo. Son muchos los que le siguen la pista, pero sólo uno tendrá la sabrosa zanahoria. Y a todo esto hay que decir que estos rumores (o noticias a falta de confirmación) sólo pueden tener como consecuencia un desequilibrio en blancos y azulgranas. Si Saviola al final ficha por el Real Madrid, sólo podrá aportar sus goles a partir de la próxima temporada, pero no colaborará a la conquista de esta Liga. Dedíquense a jugar (o mejor dicho, a ganar) y los fichajes publíquenlos a partir del 1 de julio. Está bien que se esté trabajando ya, pero esos asuntos están mejor guardados en los despachos, porque a la afición madridista no le valen para el sueño de esta Liga los pilares de la próxima. Y esta Liga pasa por San Mamés, un campo muy difícil, que junto con la visita a la Romareda pueden dictar sentencia a favor o en contra de los blancos. Hay opciones de ganar, pero no para declarar día sí y día también que la Liga está ganada. De las buenas acciones de cada uno depende la bendición final.





