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EN BLANCO
Aquí podrás seguir la actualidad del Real Madrid todas las semanas
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Soy Juan Carlos González Guerrero, un amante del fútbol, y cada semana te proporcionaré la actualidad del Real Madrid. En este blog podrás conocer la información más importante del conjunto blanco: los partidos de Liga, sus avances en la Champions, sus fichajes... Todo lo que te interesa y te preocupa del cojunto madridista está en EN BLANCO
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¿Saviola es necesario?
Ya ha llegado a Madrid Javier Saviola. 'El pibito' llega para firmar por cuatro años y muchos se preguntan si el fichaje del argentino es realmente necesario. Saviola es un gran jugador, un delantero pillo y con una calidad incuestionable. Sin embargo, no ha tenido suerte desde que cruzó el charco. Saviola llega a un equipo con cuatro delanteros: Van Nistelrooy, Raúl, Higuaín y Soldado (después de renovar el valenciano hasta 2012). ¿Tiene sitio Saviola? Si Schuster ha aceptado el fichaje es porque así lo cree. Pero también confía en Soldado, en Raúl y cómo no confiar en el pichichi Van Nistelrooy. Quizás el damnificado sea Higuaín, o quizás el técnico alemán pretende utilizarlos a todos, dosificando a cada uno de sus delanteros. Además, las desafortunadas lesiones siempre aparecen a lo largo de la temporada, tarde o temprano, y desde la dirección deportiva no quieren que flojee la parte atacante, como ocurrió la temporada anterior cuando Van Nistelrooy sufría algún problema físico.

Saviola lleva seis años en España. Bueno, lleva seis años bajo la nómina del Barcelona, donde no consiguió triunfar. Gaspart se lo trajo con la intención de taponar el efecto Zidane, allá por el verano del 2001. El equipo siguió con su mala racha, con su sequía de títulos, pero era una cuestión de plantilla, no del jugador. Cuando llegó Laporta a la presidencia y Rijkaard al banquillo, el holandés desconfió del 'Pibito', no se sabe por qué. Nunca ha sido un jugador de su agrado, supongo que por cuestiones futbolísticas. Lo cierto es que desde entonces el Barça tuvo que cargar con la alta ficha del jugador, que Gaspart se vio obligado a firmar. El Barcelona lo cedió al Mónaco, al Sevilla, y el último año se quedó con él. Pero no por petición de Rijkaard, sino que el propio Saviola decidió permanecer durante su último año de contrato en las filas del Barça. Su idea era reivindicarse, volver a ilusionar a la grada del Camp Nou, una grada que siempre estuvo agradecida a Saviola; era un jugador simpático para los barcelonistas. Sin embargo, a pesar de marcar goles, Rijkaard nunca confió en él y se vio obligado a buscar otro equipo. El Madrid apareció por medio.

Y el argentino confió en el club blanco, a pesar de rebajar su ficha a la mitad. Pasará a cobrar 2 millones de euros, cuando el Barcelona le ha estado pagando 4 millones. Pero lo de Saviola ya no es una cuestión de dinero, sino de orgullo. Se muestra agradecido a la afición blaugrana, siempre optimista y querida con el jugador, pero en su interior hay ganas de triunfar en el eterno rival, por el desprecio y por el perjuicio deportivo que le han creado Laporta y Rijkaard. Después de tenerlo olvidado en el banquillo ahora el presidente azulgrana le reprocha que se marche al Madrid. ¿Quizás tiene miedo de que Saviola triunfe en el club blanco? Podían haberle retenido renovándole el contrato, pero no estaban dispuestos a pagar su alta ficha. Y además, Laporta le deseó la misma suerte vivida con el Barça: cero títulos. Desde luego, deja patente el señorío del presidente de un gran club. Parece que todavía escuece haber perdido el título de Liga, o mejor dicho, haberle regalado la Liga a su máximo rival.

Saviola viene para jugar, no para quedarse en el banquillo. Tampoco quiere asentar sus posaderas en el banco el joven Soldado. Schuster tendrá delanteros de sobra. Las lesiones le irán salvando de tomar decisiones difíciles. Y siempre quedarán las rotaciones. Lo que parece seguro es que con Van Nistelrooy, Raúl, Higuaín, Soldado y Saviola no habrá titulares fijos, y que los cinco irán rotando. Es una forma excepcional de dosificar a los jugadores y de que den el 100% siempre que estén en el campo, nada de jugar renqueantes, como ha pasado en los últimos años. Bienvenido, 'Pibito'.

 
Pepe, una sorpresa agradable
Nadie se podía imaginar a última hora de ayer que el Real Madrid iba a anunciar esta mañana el fichaje de Pepe, central del Oporto. Ha sido para todos una sorpresa, y una sorpresa agradable. Primero, porque Pepe tiene tan sólo veintitrés años y es un futbolista que ya se ha curtido en Europa y con una excelente proyección. Y segundo, porque el pedigüeño Chivu empezaba a atragantársele a más de uno. Y lo más curioso de toda la operación es que ha sido llevada en secreto, sin que nadie pudiese imaginar que se iba a producir tal anuncio. La negociación ha sido rápida y aún no se sabe el precio final. El Oporto ha publicado que recibirá 30 millones de euros por el central brasileño, cifra que el Madrid aún no ha confirmado ni desmentido. Habrá que esperar para conocer el verdadero coste del jugador, que se enfundará la camiseta blanca durante los próximos cinco años.

Y el primer día que lo haga será el jueves, día en que será presentado en el Bernabéu. Mañana le toca el turno a Metzelder, por lo que el Madrid ya parece haber cerrado el eje de la defensa de la próxima campaña. Sólo faltaría concretar el fichaje de Drenthe, que está muy avanzado. Schuster tiene claro que un buen equipo comienza por tener una buena defensa, y para ello quiere jugadores que puedan sacar el balón jugado desde atrás. Y Pepe es uno de los que no tienen ningún problema a la hora de tocar el balón. El brasileño, que tiene pasaporte portugués, es el cuarto central con que Schuster contará para la defensa.

Esto quiere decir que habrá competencia. A día de hoy, Cannavaro, Iván Helguera, Metzelder y Pepe pelearán por dos puestos en el equipo titular. Eso suponiendo que Schuster utilice a Sergio Ramos como lateral derecho, que no está del todo claro, pues al técnico alemán le encanta Cicinho. ¿Habrá más movimientos de fichajes en el centro de la defensa blanca? A priori no habrá más incorporaciones, a no ser que Cannavaro y Helguera abandonen la disciplina blanca. Algo que no sería nada descabellado pensar. Una vez que el equipo comienza a realizar la pretemporada iremos observando los planteamientos de Schuster. Helguera podría pasar otro verano entre hacer y deshacer la maleta, a pesar de haber demostrado esta temporada que peleará por permanecer en el Madrid a base de hablar en el campo. Cannavaro podría volver a su patria italiana, y aunque al final ha sacado un aprobado raspado en su primera temporada como madridista, 'il bello' no desagrada a Schuster.

Mijatovic está trabajando para cerrar la contratación de Drenthe cuanto antes. ¿Y qué pasará con Marcelo? Probablemente se irá cedido. Porque si hubiese algún roto en el lateral, ahí estará Miguel Torres, el chaval que se graduó la pasada temporada y se convirtió en un fijo para Capello. Por madridismo y por calidad. Un auténtico crack. Una vez que se conforme la parte de atrás hay que comenzar por el ataque. Robben ha viajado a EE.UU. con el Chelsea y espera volver cuanto antes para pasar el reconocimiento médico por el Madrid. Está cifrado en 23 millones de euros, cantidad que los madridistas pagarían a gusto por el holandés, un extremo izquierdo de los antes, y con tan sólo 23 años. Lo de Cesc está más complicado, pero Schuster está enamorado del catalán e instará a Mijatovic a realizar todos los esfuerzos posibles para que lleve la manija del Madrid. De momento, la manija de la defensa ya tiene un nuevo dueño, Pepe, un fichaje acertado que ha llegado sin que nadie lo vea y espera salir por la puerta grande.
 
Se hizo oficial
Era un secreto a voces, pero hasta hoy no se ha hecho oficial: Bernardo Schuster es el nuevo entrenador del Real Madrid. Desde hacía cuatro meses el Madrid se había interesado por el técnico alemán, aunque la remontada del Real Madrid en el campeonato de Liga ponía en duda el fichaje de Schuster por el conjunto blanco. Nada más lejos de la realidad, pues Ramón Calderón tenía claro que no estaba dispuesto a pasearse por los palcos de España evitando bostezos y agotando excusas para justificar el mal juego del equipo. Como decimos, el presidente blanco sabía que su entrenador era Schuster, y aunque el título de Liga podría haberle hecho cambiar de opinión (como a muchos aficionados), Calderón ha sido fiel a sus pensamientos. Una decisión valiente, atrevida, y ya veremos si acertada.

Schuster ya lleva las riendas del MadridSí, porque todo dependerá de los resultados. También del juego, pero la parroquia madridista no se conformará con jugar bien y no ganar. El título de Liga conseguido con Capello ha atenuado la presión, pero en un club como el Madrid la sensación de estar continuamente bajo vigilancia es permanente. ¿Y qué pasará si en el mes de diciembre el Madrid no ha cuajado un principio de temporada adecuado? Pues que el público se echará encima de Calderón y le recordará que Capello ganó una Liga. Jugando mal, pero la ganó. No obstante, no hay que olvidar que los pañuelos en el Bernabéu permanecieron prácticamente fijos hasta el mes de febrero. El causante de los pañuelos fue el mal juego del equipo. Estaba cerca de la cabeza de la tabla, pero los aficionados no aguantaban más el paupérrimo juego de los de Capello.

El maquillaje de todo eso llegó en las últimas diez jornadas, con remontadas agónicas y pinchazos de los rivales cuando notaban la presión madridista. Pero a la hora de hacer balance no se debe mirar sólo los resultados, sino también la forma, los medios utilizados. Y Calderón ha hecho balance y ha apostado por Schuster, por un cambio radical en el juego del equipo. La corriente optimista y pacificadora consecuente del título liguero le otorga al presidente una autoridad tácita que le servirá para vivir más cómodo que en sus primeros meses al frente del club. El problema puede venir con los malos resultados, pero la fe ciega de Calderón en Schuster y el estilo de juego del alemán dan confianza a la afición del Bernabéu.

Pero no basta con un entrenador, con cambiar el juego. A la afición, al fin y al cabo, le ilusionan los fichajes, los jugadores que saltarán al césped semana tras semana. De momento sólo se ha confirmado el central Metzelder, poca cosa en comparación con Henry, Abidal y Touré. En las oficinas del Concha Espina no se han tomado vacaciones, y desde que se decidió la destitución de Capello, la dirección deportiva ha mantenido continuos contactos con Schuster para planificar la próxima temporada. De momento hay muchos nombres, unos reales y probables, otros tan sólo rumores, y alguno que otro que no pasa de un mero sueño. Esta semana y la próxima pueden ser decisivas para las contrataciones de Robben, Cesc o Drenthe. Veremos qué se concreta y qué queda en agua de borrajas. Y no olviden que el verano es largo, hay hasta el 31 de agosto para fichar, y las prisas no son buenas consejeras.