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El Mundo es un Misterio
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"Ochate, el pueblo marcado"
Muchos de vosotros sois los que han ido a Ochate, y habéis escrito en el foro vuestras sensaciones acerca del lugar. La mayoría coincidis en que el lugar esta sucio, y lleno de basura. Yo fui hace tres años a Ochate, y vi un lugar limpio. Tengo ganas de volver a ir, y ver si a cambiado tanto el lugar.
La primera noticia que tuve sobre Ochate fue a finales de 1999, cuando escuché una entrevista que le realizaron a Iker Jiménez en el programa "La Otra Dimensión" de Radio Euskadi, y en la que Ochate era el protagonista. Más tarde me compré el libro "Enigmas sin Resolver I", en el que se profundizaba más en el tema. Me fascinó saber que cerca de donde yo vivía existía un pueblo con tan mala reputación, y que según algunos estaba maldito. Por aquel entonces, mi objetivo fue ir a Ochate, y ver con mis propios ojos aquel lugar. Pero no fue tan sencillo.
En el verano del 2000 hice el primer intento en ir hasta Ochate. Cuando iba por la autopista, giré la cabeza y ahí estaba, el imponente torreón de Ochate. Pensaba que sería sencillo encontrar la entrada a Imiruri o San Vicentejo, pero no, no fui capaz de encontrar la entrada.
Al año siguiente lo volví a intentar, con tan mala suerte que se rompieron las correas del motor del coche (curioso porque estaban recien cambiadas), y tuve que volverme a casa.
Pero como suelen decir, a la tercera va la vencida, y eso es lo que sucedió en Junio de 2001, aunque fue un poco accidentado. Encontramos la entrada a Imiruri, y siguendo la carretera, lleguamos hasta un punto en el que a la izquierda había otra carretera. Era una carretera bastante ancha, por lo que decidimos adentrarnos por esa carretera con el coche. No habríamos andado ni 500 metros, cuando decidimos que lo mejor sería dejar el coche aparcado al principio del camino y seguir a pie. Al dar la vuelta con el coche, la mala suerte (o la maldición de Ochate, quién sabe), nos caímos a una anja, quedando el coche a modo de balancín. Fue muy curioso que ocurriera eso, ya que quien estaba al volante era todo un experto en dar la vuelta en espacios reducidos, y aquel no lo era. Gracias a la ayuda de un agricultor de la zona, conseguimos sacar nuestro coche de ahí.
Nuestro ánimo estaba por los suelos. Parecía como si algo no quisiera que llegasemos hasta Ochate. Al final, y medio cabreados por todo lo que nos había ocurrido, decidimos que llegaríamos hasta ese pueblo costase lo que costase. Y así lo hicimos. Siuendo esa misma carretera al principio, y después hiendo campo a través, llegamos hasta la entrada del pueblo de Ochate. Allí nos sorprendimos de ver un coche aparcado, y todos nos preguntamos cóm habría llegado hasta allí. Y es que seguro que hay un camino para acceder en coche asta aquella czona, pero yo sinceramente no sé cuál es.
Serían alrededor de las cinco o seis de la tarde cuando pise Ochate. El día era luminoso y el cielo estaba despejado. Nada más llegar a la torre, saqué dos grabadoras de la mochila, y pulsado el rec, las dejé dentro de la torre de San Miguel. Solo estábamos nosotros, no había nadie más. Lo que me llamó la atención fueron los dos o tres árboles que están junto a la torre, más que nada porque su color crisaceo hacen que parezca que el árbol esté muerto. La vegetación no abunda en la zona del torreón, no hay verdor. Estubimos sacando unas cuantas fotos a todos los alrededores del pueblo. La maoría d elas construcciones que hay allí están en ruinas y apenas se sostienen. solo había una antigua casa con tejado, que ahora estba siendo utilizada como cuadra para los animales. Es paisaje era el típico panorama de un pueblo abandonado.
Cuando las cintas dejaron de grabar, cojímos las grabadoras y nos dirijímos hacia un monte cercano, para ver la construcción que allí había. Se trataba de la ermita de Bergondo, antigua iglesia del pueblo de Ochate. Solo tenía en pie las tres paredes principales, y no tenía tejado. Entramos en ella, y nos adentramos en un habitáculo pequeño, que estaba lleno de basura. Curiosamente este habitáculo si que tnia un techo, que era en forma de pequeña bóveda. Habían unas cuanta svelas consumidas y muchas pintadas de todo tipo. Salímos de allí y nos quedamos varios minutos observando el paisaje.
Cuando bajamos de la ermita, nos dimos una vuelta por el pueblo, y finalmente nos fuimos de allí. Serían alrededor de las nueve de la noche cuando me giré y miré por última vez la torre. Sentí una agradable sensación de sueño cumplido, y sentí que había merecido la pena ir hasta allí. Ochate borró ese mal sabor de boca que llevamos de antemano.
La verdad es que no sé si todo lo que se cuenta de Ochate es cierto o no. Lo úncio que puedo decir es que yo no sentí ni escalofríos, ni tampoc me sentí observado. Por suerte o por desgracia no fui víctima de la maldición que arrastra a ese pueblo. Lo que si puedo destacar es una cosa, y es lo que se grabó en aquellas cintas que pusimos a grabar.
Cuando llegamos al coche, nos pusimos a escuchar el contenido de las cintas. Teníamos dos tipos de grabadoras: la primera era la de cinta normal, y la segunda la típica grabadora de reportero. En la primera, en un momento determinado en el que los pájaros dejaban de cantar, una voz metálica decía una frase que no pudimos llegar a entender. Pero con la grabadora de reportero, lo que grabamos no fue ninguna frase, sino más bien un llanto, que nos pareció que podría ser de un niño. La pena, es que las grabaciones no son de muy buena calidad ya que no utilizamos un micrófono para realizar nuestro particular experimento psicofónico. así que tal vez nosotros creímos oír algo que en realidad pudo ser el propio ruido de la grabadora al grabar. Quién sabe. De todas formas, guardo una de esas cintas, ya que la otra se me perdió.
Sinceramente, yo me lo pasé muy bien en Ochate, y disfruté de aquel lugar. espero poder volver antes de que acabe este año, y relaizar unas investigaciones más afondo, las que no pude realizar en su día por lo poc que sabía sobre estos temas. Además intentaré indagar sobre la historia de Ochate algo más, y si encuentro algún dato relebante, tened por seguro que os lo haré saber. Para mi, ochate acaba de empezar.
 
¡¡Estrenamos Weblog!!
Es un placer presentaros la weblog de "El Mundo es un Misterio". La verdad es que yo al principio era bastante reacio a este tipo de servicios, pero me he dado cuenta que se le puede sacar su jugo y que puede llegar a ser muy beneficioso para todos.
Este también es un espacio para todos vosotros, y todo aquel que quiera podrá insertar aquí sus artículos. Para ello lo único que tendréis que hacer es enviar vuestros artículos ha mundomisterio@mixmail.com
Espero vuestra participación, y sobretodo, deseo que os guste esta nueva iniciativa.