Si acoso a mi jefe... ¿mi jefe me acusa?
Nunca he tenido un jefe, del cual pueda decir que me excite sexualmente. No quiere decir esto, que alguno no ha tenido una excelente configuración interna y/o buen diseño externo, pero no ha sido suficiente para que me entren ganas de saltarle encima y arrancarle los pantalones antes de que pueda articular palabra. Lo dicho, ninguno me ha inspirado en materia carnal.
Esto no es nada raro, sin embargo, en mi repertorio de fantasías sexuales (las no realizadas), se encuentra la de seducir descaradamente (pude haber dicho en plan bestia), a un jefe que me ponga un montón y que una vez despiertos sus “bajos instintos” y saciadas mis expectativas sexuales, pasar de manera dramática, a desempeñar el papel de una verdadera sumisa.
Toda este confesión, viene dada por el hecho de que mientras estaba medio dormida o medio despierta ( a gusto del consumidor) escuché una noticia en la tele, donde anunciaban que, según no sé que estudio, el 15 % de las mujeres españolas (en todas partes deben existir casos y estadísticas, creo) han sido víctimas de cualquier tipo de acoso sexual en el sitio de trabajo.
Entiendo perfectamente que es una situación delicada y no es precisamente un tema para hacer chistecitos. No es mi intención y menos en mi caso, porque sé perfectamente de lo que se trata, y lo que pudo variar mi reacción, por el hecho de haber necesitado mucho más ese empleo, como el caso de la mujer que depende de un trabajo para alimentar a sus hijos.
Desafortunadamente, no todas pueden “mandar al jefe a mamarse una grande”, y a todo pulmón...realmente lamento que, alguna mujer de cualquier nacionalidad y estrato social, deba pasar por ello y más que no se atrevan a denunciarlo. Aún así, no pude evitar, que se hiciera presente mi inocente fantasía ( que comparto con muchas mujeres que conozco) y el morbo que suele producirme, incluso comentarla.
Tengo entendido, (si no es así, les agradezco la aclaratoria), que cuando no se implica la discriminación de sexos, esta acusación sólo tiene validez, cuando el acosador se encuentra en una posición de superioridad...o que el acosado se sienta presionado de alguna u otra forma, que lo afecte directamente, su permanencia, desempeño, logros profesionales...etc.

Entonces, suponiendo una igualdad sexual, ¿qué probabilidades tiene de ser denunciada por acoso sexual, una mujer (digamos Elvira), de entrar a la oficina de un jefazo que, y en plan secretaria abnegada, le susurre al oído una propuesta de masaje y sin esperar repuesta, deja que sus pechos rocen el cuerpo de él, mientras va relajándole todos los músculos (y tensando algún otro) hasta llegar al punto de magreo descarado, impidiéndole que hable y sugiriéndole que sólo se deleite con sus manos y con todo lo que el desee?
¿Incrementa sus posibilidades de denuncia, si una vez bien relajada la víctima, nuestra acosadora (sigue siendo Elvira) se coloca delante y encima de su escritorio y mientras se asegura que él note la presencia de mucho encaje y la conveniente ausencia de braguitas, intenta desvestirlo y le sugiere que retribuya con un masaje en sus pechos?
¿Podrá ser incapacitada la víctima, ante la posibilidad de que los efectos psicológicos, derivados del acto le impidan volver a concentrarse en sus labores?

A mí sí me pone... cuando fantaseo en plan autoservicio, pero no es cuestión de hacerlo realidad y terminar infringiendo la ley ¿no?
PD. Asesoría legal, a punto de publicar:
Acoso sexual. “El que solicitare favores o respuestas sexuales para sí o para un tercero, o procurare cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, o con ocasión de relaciones derivadas del ejercicio profesional, y con la amenaza expresa o tácita de causarle un mal relacionado con las legítimas expectativas que puede tener en el ámbito de dicha relación...”
Esto no es nada raro, sin embargo, en mi repertorio de fantasías sexuales (las no realizadas), se encuentra la de seducir descaradamente (pude haber dicho en plan bestia), a un jefe que me ponga un montón y que una vez despiertos sus “bajos instintos” y saciadas mis expectativas sexuales, pasar de manera dramática, a desempeñar el papel de una verdadera sumisa.
Toda este confesión, viene dada por el hecho de que mientras estaba medio dormida o medio despierta ( a gusto del consumidor) escuché una noticia en la tele, donde anunciaban que, según no sé que estudio, el 15 % de las mujeres españolas (en todas partes deben existir casos y estadísticas, creo) han sido víctimas de cualquier tipo de acoso sexual en el sitio de trabajo.
Entiendo perfectamente que es una situación delicada y no es precisamente un tema para hacer chistecitos. No es mi intención y menos en mi caso, porque sé perfectamente de lo que se trata, y lo que pudo variar mi reacción, por el hecho de haber necesitado mucho más ese empleo, como el caso de la mujer que depende de un trabajo para alimentar a sus hijos.
Desafortunadamente, no todas pueden “mandar al jefe a mamarse una grande”, y a todo pulmón...realmente lamento que, alguna mujer de cualquier nacionalidad y estrato social, deba pasar por ello y más que no se atrevan a denunciarlo. Aún así, no pude evitar, que se hiciera presente mi inocente fantasía ( que comparto con muchas mujeres que conozco) y el morbo que suele producirme, incluso comentarla.
Tengo entendido, (si no es así, les agradezco la aclaratoria), que cuando no se implica la discriminación de sexos, esta acusación sólo tiene validez, cuando el acosador se encuentra en una posición de superioridad...o que el acosado se sienta presionado de alguna u otra forma, que lo afecte directamente, su permanencia, desempeño, logros profesionales...etc.

Entonces, suponiendo una igualdad sexual, ¿qué probabilidades tiene de ser denunciada por acoso sexual, una mujer (digamos Elvira), de entrar a la oficina de un jefazo que, y en plan secretaria abnegada, le susurre al oído una propuesta de masaje y sin esperar repuesta, deja que sus pechos rocen el cuerpo de él, mientras va relajándole todos los músculos (y tensando algún otro) hasta llegar al punto de magreo descarado, impidiéndole que hable y sugiriéndole que sólo se deleite con sus manos y con todo lo que el desee?
¿Incrementa sus posibilidades de denuncia, si una vez bien relajada la víctima, nuestra acosadora (sigue siendo Elvira) se coloca delante y encima de su escritorio y mientras se asegura que él note la presencia de mucho encaje y la conveniente ausencia de braguitas, intenta desvestirlo y le sugiere que retribuya con un masaje en sus pechos?
¿Podrá ser incapacitada la víctima, ante la posibilidad de que los efectos psicológicos, derivados del acto le impidan volver a concentrarse en sus labores?

A mí sí me pone... cuando fantaseo en plan autoservicio, pero no es cuestión de hacerlo realidad y terminar infringiendo la ley ¿no?
PD. Asesoría legal, a punto de publicar:
Acoso sexual. “El que solicitare favores o respuestas sexuales para sí o para un tercero, o procurare cualquier tipo de acercamiento sexual no deseado, prevaliéndose de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, o con ocasión de relaciones derivadas del ejercicio profesional, y con la amenaza expresa o tácita de causarle un mal relacionado con las legítimas expectativas que puede tener en el ámbito de dicha relación...”
No todo es tan blanco, ni tan negro ...
Pensándolo bien, este ha debido ser el primer post.
En mi post anterior, hice referencia al hecho de que alguno lectores, me pedían que ejerciera de exhibicionista y/o voyeur al primer click, aparte de reconocer que sí, que en más de una ocasión, he mencionado algunas de mis preferencias en algunos aspectos de mi vida privada.
Este post, más que ser un intento por machacar el mismo tema, es el resultado de la introspección que he hecho, después de leer algunos comentarios y reconocer que uno de mis exhibicionistas/voyeur, luego de mostrarme, sin pena su pene, manifestó que la única intención ha sido su inquietud por complacer mis aficiones, fantasías y deseos...bueno, el genio se me presenta, sin lámpara, concediendo un número de deseos ilimitados y por mail. no esta mal no?...Tal vez, he sido un poco desagradecida.
Siempre he pensado, que a través de los blogs, se pueden conocer a las personas desde adentro (no hablo de riñones) hacia afuera, por lo cual, como lo comenté una vez, en el blog de Lukre , puedes sentir alguna simpatía por algunos de los autores/lectores, sentir un gran cariño y hacer muchos amigos. Basta con dar algunos saltos por la blogósfera, para descubrir que, en algunos casos, se puede hallar algo mucho más profundo (...). Pero también creo que, un blog personal, real y anónimo es como un coleccionable, donde las piezas son rasgos de la personalidad del autor y que, poco a poco nos encargamos de ir modelándola. En mi caso, algunos de lo que me leen ( la minoría) han tomado sólo las piezas que venían encartadas con los post, donde se tocaba algún temita sexual(que tampoco son la mayoría).
Bien, para no cortar las posibles intenciones “altruistas” y ese afán de cooperación con mis tórridos deseos y mis torcidas fantasías, tengo que decir que, aparte de exhibirme, también me gustan las flores, las baladas románticas, el pop en español, la trova cubana, las películas de terror, las románticas y las comedias, las series americanas (y alguna española) los documentales de historia, las biografías, los crímenes famosos, los programas de concursos, llorar con el diario de Patricia, el fútbol (pero creo que moriré con dificultades para reconocer rápidamente un “out side”), David Beckham.
También me gusta dibujar y pintar, diseñar ropa (sólo diseñar, porque lo de coser, tejer o bordar, va a ser que no) me “mata” la lencería sexy, en casi todo los colores. Me gusta mucho cocinar y comer, tengo miedo (casi superado) a la fregona. Apenas pruebo la cerveza y creo que es “mejor un buen ron, que un mal whisky” . Me encanta el chocolate en todas sus presentaciones. Cumplo años en dos meses exactamente.

En cuanto a lo comentario recibidos, quiero aclarar que no es que me moleste la práctica del cybersexo y que si me pidieran lanzar la primera piedra, por no practicarlo, sin duda me alejaría corriendo del lugar. Con esto quiero decir que si he tenido estos encuentros cercanos “ en modo virtual”, pero nunca por medio del “Diario...”. Otra cosa ha sido un inocente trío de intercambio de imágenes en directo, con amigos “adultos”, perfectamente consentido y en un derroche colectivo de “enseña to” . Esto seguirá siendo gratis.
Bueno, también he estado pensando en lo de cobrar y francamente, me ha llamado más la atención, ser sólo el administrador de los recursos, así que si están interesadas, con gusto las (o los) pongo en contacto con tan dedicados ejemplares.
En mi post anterior, hice referencia al hecho de que alguno lectores, me pedían que ejerciera de exhibicionista y/o voyeur al primer click, aparte de reconocer que sí, que en más de una ocasión, he mencionado algunas de mis preferencias en algunos aspectos de mi vida privada.
Este post, más que ser un intento por machacar el mismo tema, es el resultado de la introspección que he hecho, después de leer algunos comentarios y reconocer que uno de mis exhibicionistas/voyeur, luego de mostrarme, sin pena su pene, manifestó que la única intención ha sido su inquietud por complacer mis aficiones, fantasías y deseos...bueno, el genio se me presenta, sin lámpara, concediendo un número de deseos ilimitados y por mail. no esta mal no?...Tal vez, he sido un poco desagradecida.
Siempre he pensado, que a través de los blogs, se pueden conocer a las personas desde adentro (no hablo de riñones) hacia afuera, por lo cual, como lo comenté una vez, en el blog de Lukre , puedes sentir alguna simpatía por algunos de los autores/lectores, sentir un gran cariño y hacer muchos amigos. Basta con dar algunos saltos por la blogósfera, para descubrir que, en algunos casos, se puede hallar algo mucho más profundo (...). Pero también creo que, un blog personal, real y anónimo es como un coleccionable, donde las piezas son rasgos de la personalidad del autor y que, poco a poco nos encargamos de ir modelándola. En mi caso, algunos de lo que me leen ( la minoría) han tomado sólo las piezas que venían encartadas con los post, donde se tocaba algún temita sexual(que tampoco son la mayoría).
Bien, para no cortar las posibles intenciones “altruistas” y ese afán de cooperación con mis tórridos deseos y mis torcidas fantasías, tengo que decir que, aparte de exhibirme, también me gustan las flores, las baladas románticas, el pop en español, la trova cubana, las películas de terror, las románticas y las comedias, las series americanas (y alguna española) los documentales de historia, las biografías, los crímenes famosos, los programas de concursos, llorar con el diario de Patricia, el fútbol (pero creo que moriré con dificultades para reconocer rápidamente un “out side”), David Beckham.
También me gusta dibujar y pintar, diseñar ropa (sólo diseñar, porque lo de coser, tejer o bordar, va a ser que no) me “mata” la lencería sexy, en casi todo los colores. Me gusta mucho cocinar y comer, tengo miedo (casi superado) a la fregona. Apenas pruebo la cerveza y creo que es “mejor un buen ron, que un mal whisky” . Me encanta el chocolate en todas sus presentaciones. Cumplo años en dos meses exactamente.

En cuanto a lo comentario recibidos, quiero aclarar que no es que me moleste la práctica del cybersexo y que si me pidieran lanzar la primera piedra, por no practicarlo, sin duda me alejaría corriendo del lugar. Con esto quiero decir que si he tenido estos encuentros cercanos “ en modo virtual”, pero nunca por medio del “Diario...”. Otra cosa ha sido un inocente trío de intercambio de imágenes en directo, con amigos “adultos”, perfectamente consentido y en un derroche colectivo de “enseña to” . Esto seguirá siendo gratis.
Bueno, también he estado pensando en lo de cobrar y francamente, me ha llamado más la atención, ser sólo el administrador de los recursos, así que si están interesadas, con gusto las (o los) pongo en contacto con tan dedicados ejemplares.
Pagar por ver...y abstenerse exhibicionistas.
Es indiscutible que, muchas personas utilizan el blog para ligar, pero aunque suene a lugar común, diré que, para nada es mi caso... que yo por aquí no ligo, en todo caso la lío...Sin embargo tengo que aceptar que si, que me enganché muchísimo a esto de escribir cada día, pero como diría un personaje famoso “He aceptado que tengo una adicción, pero no que tenga un problema”. Últimamente he escrito poquísimo, porque hay otras actividades reclamando mucho de mis labios, mi voz, mis dedos, mi sensual y encantadora presencia y sobretodo mi magnífico cerebro (Si tengo abuelas, pero a ninguna le sale del alma ensalzar mis virtudes)
En fin que en mi cuenta bloguera he ido incrementando la lista de contactos. Un 100% provenientes de la blogósfera. Reconozco que el 10% de esto contactos los he agregado yo, que he aceptado a menos de la mitad de lo que a su vez, me han agregado y que de estos últimos, cierto porcentaje me ha solicitado que le muestre mis intimidades vía webcam, lo cual carece de importancia, porque con decir que no, basta, ¿no?
Si, tengo claro que, en más de una ocasión he dejado ver mi vena exhibicionista, que me gusta mostrar (a quien quiero), que me produce un ligero morbo el riesgo de ser mirada. Incluso reconocí que, por un tiempo se me descontroló el torrente exhibicionista, al punto de crearme un portfolio de fotos eróticas (muy lindas por cierto). Pero nunca he manifestado que soy una nudista patológica y mucho menos terapeuta sexual de cuanto pajillero se deje caer en ya.com. En todo caso, cuando decida satisfacer todos esos deseos, me abriré una web tipo pague para ver, que al menos me reportaría beneficios económicos, porque esto es como el sexo, lo haces si te apetece y ya, pero nunca un desconocido ha tocado la puerta de mi casa y me ha soltado “ venga ese chichi “
Una cosa muy distinta, es que nos arruguemos juntos, nos planchemos mutuamente y todos más que contentos, pero aún no he tenido ningún cyberencuentro intimo, por medio del blog. A mis amigos, les prometo que, si un día me hago cyberputa, tendrán descuentos especiales, plan de acumulación de puntos, bonos por cumpleaños y hasta tarifa plana.

Por cierto, alguna vez he dicho que no hay nada que me encante más que, ver pollas calientes en la red? ...al menos no creo haber hablado de todas las pollas o si? Esto lo digo porque últimamente, en los pocos minutos que, puedo dedicarme al msn, he aceptado a dos contactos (ya eliminados), y lo primero que han hecho es enviarme invitación a usar la cam ( si, ya se que nadie me obliga a aceptar, educada que soy L) y ahí estaban esos miembros erectos, mirándome, retándome, como queriendo atravesar mi monitor...que no!! eso no me pone, que no me va lo del voyeur...así que, mejor abstenerse los amantes de esas practicas exhibicionistas “no consentidas”...Aquí tendría que, nuevamente hablar de los amigos y los casos especiales.
De todas maneras, si decido emprender un negocio (¿se puede decir que tiene que ver con la informática?), les avisaré, para que me ayuden en la selección del nuevo nombre, porque como notarán en las opciones, no estoy muy creativa.
Diary of a naked intimacy (mejor?)
Naked sweetness
Naked Latin
En fin que en mi cuenta bloguera he ido incrementando la lista de contactos. Un 100% provenientes de la blogósfera. Reconozco que el 10% de esto contactos los he agregado yo, que he aceptado a menos de la mitad de lo que a su vez, me han agregado y que de estos últimos, cierto porcentaje me ha solicitado que le muestre mis intimidades vía webcam, lo cual carece de importancia, porque con decir que no, basta, ¿no?
Si, tengo claro que, en más de una ocasión he dejado ver mi vena exhibicionista, que me gusta mostrar (a quien quiero), que me produce un ligero morbo el riesgo de ser mirada. Incluso reconocí que, por un tiempo se me descontroló el torrente exhibicionista, al punto de crearme un portfolio de fotos eróticas (muy lindas por cierto). Pero nunca he manifestado que soy una nudista patológica y mucho menos terapeuta sexual de cuanto pajillero se deje caer en ya.com. En todo caso, cuando decida satisfacer todos esos deseos, me abriré una web tipo pague para ver, que al menos me reportaría beneficios económicos, porque esto es como el sexo, lo haces si te apetece y ya, pero nunca un desconocido ha tocado la puerta de mi casa y me ha soltado “ venga ese chichi “
Una cosa muy distinta, es que nos arruguemos juntos, nos planchemos mutuamente y todos más que contentos, pero aún no he tenido ningún cyberencuentro intimo, por medio del blog. A mis amigos, les prometo que, si un día me hago cyberputa, tendrán descuentos especiales, plan de acumulación de puntos, bonos por cumpleaños y hasta tarifa plana.

Por cierto, alguna vez he dicho que no hay nada que me encante más que, ver pollas calientes en la red? ...al menos no creo haber hablado de todas las pollas o si? Esto lo digo porque últimamente, en los pocos minutos que, puedo dedicarme al msn, he aceptado a dos contactos (ya eliminados), y lo primero que han hecho es enviarme invitación a usar la cam ( si, ya se que nadie me obliga a aceptar, educada que soy L) y ahí estaban esos miembros erectos, mirándome, retándome, como queriendo atravesar mi monitor...que no!! eso no me pone, que no me va lo del voyeur...así que, mejor abstenerse los amantes de esas practicas exhibicionistas “no consentidas”...Aquí tendría que, nuevamente hablar de los amigos y los casos especiales.
De todas maneras, si decido emprender un negocio (¿se puede decir que tiene que ver con la informática?), les avisaré, para que me ayuden en la selección del nuevo nombre, porque como notarán en las opciones, no estoy muy creativa.
Diary of a naked intimacy (mejor?)
Naked sweetness
Naked Latin
Donde hay confianza, da asco.
Dos días atrás, mientras una amiga y yo sosteníamos conversaciones triviales en un bar y ella “imploraba” al barman, para que la pusiera al tanto de las últimas noticias de la farándula local, un tipo en compañía de una chica, se nos acerca, de estos que se pueden considerar sexy, atractivo, interesante... pero para mí, sólo representa mi única “amnesia voluntaria, de la mañana siguiente” no se como se llama en términos clínicos, pero en esa época mi laguna mental era tan grande, que cuando empecé a recordar detalles y sensaciones, decidí que lo mejor era perder la memoria.
El punto es que se acerca, “nos” saluda con los respectivos besos, nos llama nenas a ambas (en plan genérico), nos presenta a la chica y se despiden. Continúan su camino, mientras Intha y yo, nos interrogamos con las miradas. La conversación siguió, más o menos así:
-Nena y tú de donde conoces a LC ?
-es socio de S, bueno...al menos lo era cuando le conocí.
-ahhh, pueblo chico infierno grande no???... coño, te miró con cierto brillo o me vas a decir que no???
-definitivamente, tiene una mirada seductora...porque te miró de igual manera.
-a mi? Paso. Nena, tu sabes lo que significa que, un hombre sea un “bote de humo”?
-claro, pura bulla no?...ja ja ja y eso lo dices por??
-coño, no te hagas la bruta, que mi experiencia sexual con este tipo, prefiero guardarla en el baúl del olvido, así que no me hagas darte detalles que me hagan recordar. Sólo te puedo decir que besa que te cagas!
-al final, va a ser verdad que, ese hombre es una fantasía sexual, que se convierte en pesadilla, no?
-eigh??? Me estas diciendo que tú y el fulano ese han echado sus polvos???
-tanto como sus polvos, no se...no me acuerdo!!!
-Y esperas que te lo crea????
-no, pero espero que tu tampoco, me hagas darte detalles porque de ese episodio de mi vida tengo una amnesia parcial, que no tienes idea como agradezco...pero si, tienes razón respecto a los besos.

Para no querer acordarse, Intha pormenorizó tanto, en el resto de la conversación, que estuvo a punto de “hacerme recordar todo” y lo juro. Estas son las típicas cosas, que es mejor olvidar!
Después de un largo silencio, que fue roto por una risa incontrolada, Intha dijo:
-Nenuchi, te das cuenta que estamos hablando de sexo con el mismo tipo, como si fuera lo más normal...esto si que es no tener pudor...ja ja ja.
-Normal no sé, pero al menos ha sido por separado no?...es que a mí los tríos no me ponen..y contigo y LC, ufff...prefiero ni imaginarlo.
-Ya te digo, que pudor, ninguno...
-Si, evidentemente resulta muy raro estar hablado de experiencias sexuales con el mismo fulano, pero ya se sabe que, donde hay confianza da asco.
Entre trago y trago, acabamos hablando de lo encantador que resulta el tipo y la verdad, es que si, me imagino que será la fantasía de muchas, lástima que ya lo habíamos descosido de adentro hacia fuera. Además es indiscutible que ella y yo no nos parecemos en nada, porque los fragmentos de su historia, de los cuales parece estar más orgullosa, son justamente los que yo “no recuerdo”.
El punto es que se acerca, “nos” saluda con los respectivos besos, nos llama nenas a ambas (en plan genérico), nos presenta a la chica y se despiden. Continúan su camino, mientras Intha y yo, nos interrogamos con las miradas. La conversación siguió, más o menos así:
-Nena y tú de donde conoces a LC ?
-es socio de S, bueno...al menos lo era cuando le conocí.
-ahhh, pueblo chico infierno grande no???... coño, te miró con cierto brillo o me vas a decir que no???
-definitivamente, tiene una mirada seductora...porque te miró de igual manera.
-a mi? Paso. Nena, tu sabes lo que significa que, un hombre sea un “bote de humo”?
-claro, pura bulla no?...ja ja ja y eso lo dices por??
-coño, no te hagas la bruta, que mi experiencia sexual con este tipo, prefiero guardarla en el baúl del olvido, así que no me hagas darte detalles que me hagan recordar. Sólo te puedo decir que besa que te cagas!
-al final, va a ser verdad que, ese hombre es una fantasía sexual, que se convierte en pesadilla, no?
-eigh??? Me estas diciendo que tú y el fulano ese han echado sus polvos???
-tanto como sus polvos, no se...no me acuerdo!!!
-Y esperas que te lo crea????
-no, pero espero que tu tampoco, me hagas darte detalles porque de ese episodio de mi vida tengo una amnesia parcial, que no tienes idea como agradezco...pero si, tienes razón respecto a los besos.

Para no querer acordarse, Intha pormenorizó tanto, en el resto de la conversación, que estuvo a punto de “hacerme recordar todo” y lo juro. Estas son las típicas cosas, que es mejor olvidar!
Después de un largo silencio, que fue roto por una risa incontrolada, Intha dijo:
-Nenuchi, te das cuenta que estamos hablando de sexo con el mismo tipo, como si fuera lo más normal...esto si que es no tener pudor...ja ja ja.
-Normal no sé, pero al menos ha sido por separado no?...es que a mí los tríos no me ponen..y contigo y LC, ufff...prefiero ni imaginarlo.
-Ya te digo, que pudor, ninguno...
-Si, evidentemente resulta muy raro estar hablado de experiencias sexuales con el mismo fulano, pero ya se sabe que, donde hay confianza da asco.
Entre trago y trago, acabamos hablando de lo encantador que resulta el tipo y la verdad, es que si, me imagino que será la fantasía de muchas, lástima que ya lo habíamos descosido de adentro hacia fuera. Además es indiscutible que ella y yo no nos parecemos en nada, porque los fragmentos de su historia, de los cuales parece estar más orgullosa, son justamente los que yo “no recuerdo”.
¿Los hombres son más fieles?
Una de las razones por la cual creo que, hasta ahora he conservado una excelente relación con mis amigas de toda la vida es haber tratado siempre no estar muy ocupada para ellas. Reconozco que mis llamadas telefónicas no son todo lo frecuente que deberían ser, pero siempre que puedo, intento hacerlas participe de mis alegrías y suelo estar para compartir sus tristezas. No soy la amiga perfecta, ni mucho menos intento hacerlo creer a nadie, lo que me conocen saben lo “difícil” que soy.
Hago mención de todo esto, porque a lo largo de mi vida me he dado cuenta, de lo poco fieles que pueden ser algunas mujeres con sus amigas y esto no es más que, una opinión basada en mis estadísticas personales, las cuales siempre me han indicado que, una gran cantidad de mujeres suele usar a sus amigas, más de paños de lágrimas, que de compañeras de juergas y que cuando se sienten enamoradas, satisfechas y amadas, pasan olímpicamente de “sus grandes amigas”, centrando su mundo, exclusivamente en el ser, que para ese momento ostenta el título de “hombre de mi vida”. De esta manera, en poco tiempo cierran su sistema, permitiendo la entrada sólo a aquellas personas que forman parte de la vida de su pareja, llámese novio, amante, marido, esposo, lío. Amigo con derecho y peor es nada, forman parte de otra muestra.
Esto no está mal, si a muchas no les molestara excesivamente que, sus chicos dediquen tiempo a frecuentar a sus amigos, a compartir momentos con ellos, que no olviden de sus agendas las “salidas de hombres”, en fin, no pierdan el contacto con sus colegas.
En mi círculo de amistades, hay muchos hombres, quienes siempre encuentran tiempo para tomarse algo, comer o simplemente hacer públicas sus pajas mentales con los amigos, a pesar de la existencia de “la o las mujeres de su vida”, para acompañar un despecho, celebrar cualquier triunfo, evocar los viejos tiempos o sencillamente, para no perder la costumbre.
Mi amigo Luis M (38) soltero, suele decir que, cuando un amigo está despechado, en líos, deprimido... “enamorado solo” y se van a un bar, es suficiente con estar a su lado, no es necesario masacrarlo con preguntas. Plantea que, si los hombres tienen que dar un consejo, lo hacen aunque suene brutal y que a veces pueden pasar toda la noche uno sentado al otro sin decir nada. Además la “victima” no espera que te sientas mal por él.
También he oído a mujeres decir cosas como: “Para que deseas que tu amante/novio/marido sea tu amigo, tu confidente, que te acompañe a llorar, si para eso tienes a las amigas”. En este punto no estoy de acuerdo, porque yo, necesito tener cierto grado de complicidad con la persona con la cual mantengo una relación y cuando digo complicidad, no me refiero sólo a que si me humedezco los labios y le miro la entrepierna, el debe entender que le haré una gran mamada.
Mi amiga Vicky (32) casada, hace mucho tiempo, mientras me comentaba los problemas sentimentales de una conocida común, me dijo:
-Nena, no se trata de que yo sea poco solidaria, pero yo no pienso ir a despecharme con D. porque no tengo motivos, cuando los he tenido, ella nunca puede. Yo, siempre estoy disponible cuando una amiga me invita a llorar, pero de vez en cuando me gusta, que me inviten a reír.
-si, tienes razón.
-Será que, los hombres son más fieles con sus amigos?
En ciertos aspectos, yo creo que si y más cuando, soy yo la que evita desahogarse con alguna amiga e intento actuar como que nada sucede, que nada ha cambiado, que sigo en el mismo lugar. Esto no lo hago porque no me inspiren confianza, sino porque uno de mis principales problemas es la falta de costumbre de pedir favores y siempre que sea posible, lo evito, con lo cual muchas veces termino excluyendo a mi amigas/amigos de mis grandes problemas y aunque puedo comentárselos, los momentos realmente críticos, suelo morderlos a solas.

Creo que son más fieles cuando yo, soy incapaz de decir que me siento fatal y que no creo poder (ni necesitar) aguantar un segundo más, sólo por temor a contagiar mi estado de ánimo a esa amiga a quien quiero tanto y que está tan feliz.
También creo que soy muy infiel, cuando por no decir que, solo tengo ganas de llorar y que no soy buena compañía para nadie, le digo a mi mejor amigo, “Tómate uno a mi salud, pero yo no tengo ganas de tomar whisky al despecho ni Vodka a las lágrimas” cuando en realidad, lo que deseo es, no hundirlo más con mi problemas.
En el fondo va a ser que, ellos no son tan fieles, pero yo soy muy infiel?
Hago mención de todo esto, porque a lo largo de mi vida me he dado cuenta, de lo poco fieles que pueden ser algunas mujeres con sus amigas y esto no es más que, una opinión basada en mis estadísticas personales, las cuales siempre me han indicado que, una gran cantidad de mujeres suele usar a sus amigas, más de paños de lágrimas, que de compañeras de juergas y que cuando se sienten enamoradas, satisfechas y amadas, pasan olímpicamente de “sus grandes amigas”, centrando su mundo, exclusivamente en el ser, que para ese momento ostenta el título de “hombre de mi vida”. De esta manera, en poco tiempo cierran su sistema, permitiendo la entrada sólo a aquellas personas que forman parte de la vida de su pareja, llámese novio, amante, marido, esposo, lío. Amigo con derecho y peor es nada, forman parte de otra muestra.
Esto no está mal, si a muchas no les molestara excesivamente que, sus chicos dediquen tiempo a frecuentar a sus amigos, a compartir momentos con ellos, que no olviden de sus agendas las “salidas de hombres”, en fin, no pierdan el contacto con sus colegas.
En mi círculo de amistades, hay muchos hombres, quienes siempre encuentran tiempo para tomarse algo, comer o simplemente hacer públicas sus pajas mentales con los amigos, a pesar de la existencia de “la o las mujeres de su vida”, para acompañar un despecho, celebrar cualquier triunfo, evocar los viejos tiempos o sencillamente, para no perder la costumbre.
Mi amigo Luis M (38) soltero, suele decir que, cuando un amigo está despechado, en líos, deprimido... “enamorado solo” y se van a un bar, es suficiente con estar a su lado, no es necesario masacrarlo con preguntas. Plantea que, si los hombres tienen que dar un consejo, lo hacen aunque suene brutal y que a veces pueden pasar toda la noche uno sentado al otro sin decir nada. Además la “victima” no espera que te sientas mal por él.
También he oído a mujeres decir cosas como: “Para que deseas que tu amante/novio/marido sea tu amigo, tu confidente, que te acompañe a llorar, si para eso tienes a las amigas”. En este punto no estoy de acuerdo, porque yo, necesito tener cierto grado de complicidad con la persona con la cual mantengo una relación y cuando digo complicidad, no me refiero sólo a que si me humedezco los labios y le miro la entrepierna, el debe entender que le haré una gran mamada.
Mi amiga Vicky (32) casada, hace mucho tiempo, mientras me comentaba los problemas sentimentales de una conocida común, me dijo:
-Nena, no se trata de que yo sea poco solidaria, pero yo no pienso ir a despecharme con D. porque no tengo motivos, cuando los he tenido, ella nunca puede. Yo, siempre estoy disponible cuando una amiga me invita a llorar, pero de vez en cuando me gusta, que me inviten a reír.
-si, tienes razón.
-Será que, los hombres son más fieles con sus amigos?
En ciertos aspectos, yo creo que si y más cuando, soy yo la que evita desahogarse con alguna amiga e intento actuar como que nada sucede, que nada ha cambiado, que sigo en el mismo lugar. Esto no lo hago porque no me inspiren confianza, sino porque uno de mis principales problemas es la falta de costumbre de pedir favores y siempre que sea posible, lo evito, con lo cual muchas veces termino excluyendo a mi amigas/amigos de mis grandes problemas y aunque puedo comentárselos, los momentos realmente críticos, suelo morderlos a solas.

Creo que son más fieles cuando yo, soy incapaz de decir que me siento fatal y que no creo poder (ni necesitar) aguantar un segundo más, sólo por temor a contagiar mi estado de ánimo a esa amiga a quien quiero tanto y que está tan feliz.
También creo que soy muy infiel, cuando por no decir que, solo tengo ganas de llorar y que no soy buena compañía para nadie, le digo a mi mejor amigo, “Tómate uno a mi salud, pero yo no tengo ganas de tomar whisky al despecho ni Vodka a las lágrimas” cuando en realidad, lo que deseo es, no hundirlo más con mi problemas.
En el fondo va a ser que, ellos no son tan fieles, pero yo soy muy infiel?
¿Cómo me veo? ¿Cómo me ves? ¿Qué tal estoy?
El domingo pude sentir por primera vez, sus manos encima de mi vientre, lo descubrió un poco y comenzó explorar y aunque me pareció muy delicado, sentí un dolor, más agudo que, en los días anteriores.
Repetía que no había ningún problema en hacerlo ahí, pero no le parecía el momento ni el lugar adecuado, a mi tampoco, porque no era cuestión de palparme en varios sitios y decir algunas palabras bonitas que me hicieran sentir mejor, porque con eso, sólo diminuiría mi ansiedad por una horas, hasta que la molestia hiciera acto de presencia
Quedamos en vernos el martes, a las 10.00. Me dijo que no llegara antes, que conocía perfectamente mi impaciencia , que ya tendría dos horas para mi sola y que en ese tiempo, se dedicaría a mi sin interrupciones y en el lugar apropiado.
Me levanté más temprano que de costumbre, no se por que estaba nerviosa, si este tipo de citas siempre las he visto como rutina, además se perfectamente que en 30 minutos, ya estaría de vuelta y probablemente más tranquila, pero a pesar de eso, cambié unas tres veces de modelito, supongo que quería equilibrar lo mal que me sentía, viéndome muy bien, pero sólo comprobé que eso, no me suele funcionar.

Más tarde, acostada y helada, trataba de no pensar mientras él tocaba, pero me sentía angustiada, sentía que necesitaba tomar su mano, necesitaba oír que todo estaba “genial, como siempre”, quería oír uno de sus repetidos chistes, que aunque siempre los he considerado malos, podrían servir para desahogarme un poco. Sin embargo seguía con la expresión de quien se concentra en su trabajo.
No lo conocía en plan profesional y desde mi ángulo era difícil verle de otra manera, entonces comenzaron a brotar las preguntas, que hasta ahora estaban reprimidas en mi garganta.
-¿Cómo me veo? ¿Cómo me ves? ¿Qué tal estoy?... ¿te han dicho que las gafitas te quedan geniales? ...
-Así que acostada e inmóvil, eres capaz de tomar la iniciativa?
Comencé a reirme, realmente por el gran alivio que sentí cuando comenzó a hablar, a explicarme lo que veía y que aparentemente no es causa de una muerte prematura, que “no es nada malo, haremos un examen de rutina y ya”. No es que yo le tenga miedo a abandonar mi cuerpo terrenal, pero vivir unos cincuenta añitos más no me parece nada mal. Hoy noté una gran diferencia, entre peligro y miedo.
Repetía que no había ningún problema en hacerlo ahí, pero no le parecía el momento ni el lugar adecuado, a mi tampoco, porque no era cuestión de palparme en varios sitios y decir algunas palabras bonitas que me hicieran sentir mejor, porque con eso, sólo diminuiría mi ansiedad por una horas, hasta que la molestia hiciera acto de presencia
Quedamos en vernos el martes, a las 10.00. Me dijo que no llegara antes, que conocía perfectamente mi impaciencia , que ya tendría dos horas para mi sola y que en ese tiempo, se dedicaría a mi sin interrupciones y en el lugar apropiado.
Me levanté más temprano que de costumbre, no se por que estaba nerviosa, si este tipo de citas siempre las he visto como rutina, además se perfectamente que en 30 minutos, ya estaría de vuelta y probablemente más tranquila, pero a pesar de eso, cambié unas tres veces de modelito, supongo que quería equilibrar lo mal que me sentía, viéndome muy bien, pero sólo comprobé que eso, no me suele funcionar.

Más tarde, acostada y helada, trataba de no pensar mientras él tocaba, pero me sentía angustiada, sentía que necesitaba tomar su mano, necesitaba oír que todo estaba “genial, como siempre”, quería oír uno de sus repetidos chistes, que aunque siempre los he considerado malos, podrían servir para desahogarme un poco. Sin embargo seguía con la expresión de quien se concentra en su trabajo.
No lo conocía en plan profesional y desde mi ángulo era difícil verle de otra manera, entonces comenzaron a brotar las preguntas, que hasta ahora estaban reprimidas en mi garganta.
-¿Cómo me veo? ¿Cómo me ves? ¿Qué tal estoy?... ¿te han dicho que las gafitas te quedan geniales? ...
-Así que acostada e inmóvil, eres capaz de tomar la iniciativa?
Comencé a reirme, realmente por el gran alivio que sentí cuando comenzó a hablar, a explicarme lo que veía y que aparentemente no es causa de una muerte prematura, que “no es nada malo, haremos un examen de rutina y ya”. No es que yo le tenga miedo a abandonar mi cuerpo terrenal, pero vivir unos cincuenta añitos más no me parece nada mal. Hoy noté una gran diferencia, entre peligro y miedo.





