UN SUEÑO EN EL ABISMO (Historia prestada)
Ella se acercó lentamente, mientras veía la angustia dibujada en su cara. Él sólo levantó la mirada, y sintió ganas de llorar, al ver las incipientes lágrimas en aquellos ojos color avellana, que revolvían su alma.
Ella lo rodeó con sus brazos le dijo:
-¿Quieres oír una historia, que me contó mi abuelo?
-¿cuál abuelo?
-El criollo.
-ok.. cuéntala.

"Había una vez un pequeño y alejado pueblo, el cual era atravesado por un río no muy profundo. Los habitantes de este pueblo, se veían diariamente en la necesidad de cruzar el pequeño río, pero como no les gustaba mojarse lo pies, caminaban por encima de las piedras que les servían de puente. Sin embargo, cuando llegaba la época de lluvia, todo se nublaba, y el río crecía mucho y las aguas se ponían muy turbias, por lo que el camino de piedras no se veía, y mucho menos podía ser utilizado.
En estas ocasiones, las personas que necesitaban realmente ir al otro lado del pueblo, contaban con los favores de un hombre muy alto y muy tonto, que los subía sobre sus hombros y los llevaba de orilla a orilla, una y otra vez.
Así pasaron los años, hasta que un buen día, en plena temporada de lluvias, "el gigante tonto" decide marcharse del pueblo para nunca regresar, y todos los demás se deprimieron tanto porque tendrían que quedarse en su lado del pueblo, que lo único que se les ocurrió, fue sentarse a llorar y lamentarse por semanas enteras, y con la esperanza de que aquel gigante regresará a devolver la comodidad de sus vidas.
Mientras esto ocurría sus cosechas se perdían por no poder ir al mercado a venderlas. Algunos niños no tenían ropa, y a otros incluso, les faltó la comida.
Todos decían que ya no tenían razones para vivir. Todos se querían irse a otro pueblo, pero nadie se atrevía a meterse al agua, hasta que una mañana, todos se sorprendieron al ver llegar a un forastero, que solía venir en hombros del gigante.
Todos estaban sorprendidos de ver que su ropa estaba seca, sólo lo miraban de arriba a abajo, hasta que alguien preguntó:
- ¿Cómo cruzó el río, si ya el gigante se ha ido, nosotros no sabemos hacerlo sin él?
-¡ De aquel lado, Aprendimos a caminar sobre las aguas!
Y desde ese día todos se dieron cuenta que no necesitaban al gigante, ni a nadie, para llegar hasta donde querían, sólo debían mojarse de vez en cuando, y si era necesario, caminar sobre las aguas"
Porque no siempre las cosas son tan fáciles, pero siempre podemos ser lo que queremos.
Porque cuando se cierran todas las puertas, se logra abrir una ventana, que por cierto, casi siempre es una Gran Ventana.
Porque aunque no aprendamos a caminar sobre las aguas, siempre podemos mojarnos enteros, nadar o hasta bucear, mientras pasa la tormenta.
Porque después de todo, la lluvia siempre cesa, y las aguas vuelven a su nivel, y aún así es mejor no depender de nadie.
Ella lo rodeó con sus brazos le dijo:
-¿Quieres oír una historia, que me contó mi abuelo?
-¿cuál abuelo?
-El criollo.
-ok.. cuéntala.

"Había una vez un pequeño y alejado pueblo, el cual era atravesado por un río no muy profundo. Los habitantes de este pueblo, se veían diariamente en la necesidad de cruzar el pequeño río, pero como no les gustaba mojarse lo pies, caminaban por encima de las piedras que les servían de puente. Sin embargo, cuando llegaba la época de lluvia, todo se nublaba, y el río crecía mucho y las aguas se ponían muy turbias, por lo que el camino de piedras no se veía, y mucho menos podía ser utilizado.
En estas ocasiones, las personas que necesitaban realmente ir al otro lado del pueblo, contaban con los favores de un hombre muy alto y muy tonto, que los subía sobre sus hombros y los llevaba de orilla a orilla, una y otra vez.
Así pasaron los años, hasta que un buen día, en plena temporada de lluvias, "el gigante tonto" decide marcharse del pueblo para nunca regresar, y todos los demás se deprimieron tanto porque tendrían que quedarse en su lado del pueblo, que lo único que se les ocurrió, fue sentarse a llorar y lamentarse por semanas enteras, y con la esperanza de que aquel gigante regresará a devolver la comodidad de sus vidas.
Mientras esto ocurría sus cosechas se perdían por no poder ir al mercado a venderlas. Algunos niños no tenían ropa, y a otros incluso, les faltó la comida.
Todos decían que ya no tenían razones para vivir. Todos se querían irse a otro pueblo, pero nadie se atrevía a meterse al agua, hasta que una mañana, todos se sorprendieron al ver llegar a un forastero, que solía venir en hombros del gigante.
Todos estaban sorprendidos de ver que su ropa estaba seca, sólo lo miraban de arriba a abajo, hasta que alguien preguntó:
- ¿Cómo cruzó el río, si ya el gigante se ha ido, nosotros no sabemos hacerlo sin él?
-¡ De aquel lado, Aprendimos a caminar sobre las aguas!
Y desde ese día todos se dieron cuenta que no necesitaban al gigante, ni a nadie, para llegar hasta donde querían, sólo debían mojarse de vez en cuando, y si era necesario, caminar sobre las aguas"
Porque no siempre las cosas son tan fáciles, pero siempre podemos ser lo que queremos.
Porque cuando se cierran todas las puertas, se logra abrir una ventana, que por cierto, casi siempre es una Gran Ventana.
Porque aunque no aprendamos a caminar sobre las aguas, siempre podemos mojarnos enteros, nadar o hasta bucear, mientras pasa la tormenta.
Porque después de todo, la lluvia siempre cesa, y las aguas vuelven a su nivel, y aún así es mejor no depender de nadie.
Comentario:
me gustaria saber mas de vos
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Me ha encantado este relato. Yo fui muy dependiente de mi primera pareja, y cuando el amor y la relación se acabaron, creà hundirme, ahogarme, perderme para siempre. Pero salà de todo aquello... y pensé que nunca más volverÃa a depender de nadie, y eso significaba no volver a querer a nadie.
Sigo pensando que la dependencia, sea del tipo que sea, es mala, malÃsima... Pero vaya... Ahora mismo estoy muy enamorada y aunque me sigue dando miedo la dependencia, ya no tanto. Sé que si algún dÃa se acaba, seré capaz de salir adelante sola.
Un besazo
Sigo pensando que la dependencia, sea del tipo que sea, es mala, malÃsima... Pero vaya... Ahora mismo estoy muy enamorada y aunque me sigue dando miedo la dependencia, ya no tanto. Sé que si algún dÃa se acaba, seré capaz de salir adelante sola.
Un besazo
Comentario:
Con tu permiso cojo prestado tu cuento. Me viene de perlas para una cosa que me ha pasado y que me gustaría comparar.
Un saludo. Me ha gustado tu blog.
Un saludo. Me ha gustado tu blog.
Comentario:
Hola.Quería felicitarte por tu blog. Hace tiempo que lo leo y me encanta.
Informarte también que www.camaderosas.com ha organizado un concurso de relatos eróticos. Te dejo el link con las bases por si te animas a participar:
http://clubcdr.wordpress.com/tag/bases-del-concurso/
Besos.
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Besos.
Comentario:
Una buena hiatoria,tenia ganas de leerte otra vez.
Comentario:
No es malo depender de alguien. Lo malo es depender "exclusivamente" de alguien.
Comentario:
el gigante tonto, seguro que pensó: el que quiera peces... que se moje el culo,
besos,
besos,
Comentario:
que bueno leerte de nuevo..
espero que todo este okis....
un super beso
y rebienvenida
espero que todo este okis....
un super beso
y rebienvenida
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 , Creo que no te decides a mojarte y estas pensandotelo. Espero que nos aclares algo más en tu proximo post, de momento...date el gustazo de tirarte de cabeza al agua.
Comentario:
todo, aunq sea insignificante necesita de un esfuerzo
no se regala nada
la vida esta llena de pequeños esfuerzos para conseguir metas
besitos salados de CHOI
no se regala nada
la vida esta llena de pequeños esfuerzos para conseguir metas
besitos salados de CHOI
Comentario:
Nunca quedarse quieto quejándose, mejor intentar mojarse... pero que nos cuesta aprenderlo leñes!!!!
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Porque siempre es mejor aprender a pescar que el hecho de que alguien te de un pescado para comer.
Comentario:
Si lloras por no ver el sol, tus lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
(Rabindranath Tagore)
(Rabindranath Tagore)
Comentario:
Lo malo es acostumbrarse a conseguir las cosas sin esfuerzos, porque a lo bueno nos acostumbramos todos...Que bien esta siempre recibir ayuda, pero si no conseguis tus logros por ti mismo, quizas no sepas valorarte...besines dulces!!
Comentario:
La ayuda se puede aceptar, si eres capaz d no depender d ella, lo q no se puede hacer es sentarse a llorar, q mejor sera nadar aunque nos ahoguemos, q quedarnos estancados en algo
Un besazo preciosa
Un besazo preciosa
Comentario:
A todo sí, pero cuando nos volvemos a mojar, corremos el riesgo de ahogarnos. Así que, desde mi punto de vista, salgamos con un flotador...es más seguro...por una vez que se ahoguen los demás
Un saludo
Un saludo
Comentario:
Tu cuento me habría venido perfecto hace un mes, cuando me debatía entre dar el portazo o no. Ahora que lo he dado, sé que he tomado el mejor camino
Comentario:
Pues a mi me ha gustado tu historia... quizás porque acabo de cerrar una gran puerta y no veo (de momento)ninguna venta, ni grande ni pequeña... pero la buscaré... como tu dices, siempre la hay.
Comentario:
La ropa se seca al aire, el cuerpo al sol, pero por dentro incubamos el virus...la nostalgia, la melancolía, la añoranza y los recuerdos. No necesitaran al gigante para cruzar el río, pero lo echaran de menos, y eso puede ahogarlos sin mojarse ni cruzar el río.
XXXXXOOOOOOOOOOO
Comentario:
Las dependencias nos provocan "cojeras", aunque es bueno contar con el apoyo de los demás.
Y la satisfacción que tenemos cuandos nos "mojamos"?? que??
1beso
Y la satisfacción que tenemos cuandos nos "mojamos"?? que??
1beso





