logotipo

img_google

Pulsa F5 para ver el efecto

El unicornio existe
Aunque encuentre obstáculos
Acerca de
...intento siempre avanzar, guardando una pequeña porción de esperanza y de sueños, aprendiendo de caídas, curándome las heridas, respirando, mirando el mar, reposando, escuchando música, buscando mi sonrisa... aquí espero encontrar también la tuya, que escuches y hables si quieres... que esto no sea sólo mi refugio sino el tuyo... La puerta está abierta...
Sindicación
 
UNICO

Dicen que un ejercicio para empezar a escribir o practicar la escritura es imitar. Aunque casi siempre es un acto inconsciente. En este caso, este relato es sólo la continuación de una novela que en su momento y hace años me subyugó. No voy a decir cuál: será un buen ejercicio de adivinanzas. Puede que no llegue al nivel de la novela, pero yo imaginé un final para una historia llena de olores y sensualidad.

Me has dicho que me vaya, que no me quieres ver más. Te vas con otra y me dices que cuando vuelvas de tu viaje no tengo que seguir aquí, en este piso que ha sido para mí cárcel y refugio para ti. Quieres el piso para la otra, la que supe desde el primer día en que te vi con ella que era mi sustituta, mi rival, aunque intenté negármelo tratando a la vez de alejarla de ti. Supe que ella, más que nadie, más que tú mismo, era la que ponía en peligro mi vida. Porque tú eres mi vida y yo no existo: sólo existo en ti, tú eres yo.
Te crees mi carcelero y me liberas, cuando sólo yo puedo hacerlo, cuándo sólo yo me he encerrado en esta prisión. Crees que tienes las llaves y soy yo quién las guarda. Y sabrás que no me has soltado tú, que no me has echado tú, que yo he sido la que ha decidido irse de aquí, de todo y de ti, porque sin ti yo ya no vivo.

Me has dicho que me vaya para siempre y yo obedezco. Siempre obedezco. Siempre te he obedecido por tu amor, por conseguir lo que creía era tu amor y por no perderlo. Pese a saberme utilizada por ti, humillada por ti, abandonada por ti, he hecho lo que has querido, porque esperaba esa pequeña recompensa de tu cuerpo que nunca llegó a satisfacer el ansia de mi amor. De mi amor verdadero que no has notado ni te ha atraído hacia mí.
Tú dirás que yo misma he provocado tu desamor. También yo lo pienso; lo he pensado muchas veces martirizándome continuamente, sin descanso. Sin embargo no sé qué me atormenta más: si haberte alejado de mí al no quedar saciada ni siquiera medianamente de lo que tú me dabas o conocer que nunca conseguirías alcanzarme, que mi meta estaba demasiado alta y lejana.

Veo tu rostro en esta hoja donde escribo lo que nunca me he atrevido a decirte a la cara. Pienso en ti, porque tú guías mi vida como cuando al conocernos guiabas el grupo de viaje en el que iba yo. Nunca te hablé de mis sentimientos; contigo las palabras eran necias, sólo importaba el presente, satisfacer mi amor con miradas, con caricias, con besos y con sexo.
No era eso lo único que necesitaba, no era eso lo que pedía mi amor; era algo que no sé definir exactamente. Pero ni aunque escribiera cien mil cartas tratando de explicarlo, no lo entenderías. Porque no me has amado nunca, no sabes lo que es el sacrificio o lo que es dejar de ser persona propia para convertirse en el amado. Tú sólo eres un comerciante, no sé por qué no me he dado cuenta hasta ahora. Viste un objeto nuevo y desconocido, yo, que te atrajo no sé por qué. ¿Quizás me amaste alguna vez? ¿O fue mi pasión la que te llamó a gritos y te dejaste llevar sólo por satisfacer al cuerpo? No lo sé y no vale la pena preguntártelo porque nunca me responderías. O tal vez sí y yo te creería ciegamente, pero dudando en el fondo de mi corazón de tu verdad.
Y una vez probado ese objeto y sacado todo su jugo para ti, lo compraste y lo pusiste en el escaparate para que lo vieran todos. Y yo me dejé mirar y probar aquí, en Estambul, sin saber lo que hacía como una tonta, sin sospechar la realidad, pero sin negarme a tus mandatos.

Por hacerte favores, por procurar tu paz y libertad sólo te pedía amor. Al final sólo me hubiera bastado una mirada tuya, de esos profundos ojos negros que parecían envolverme toda y que se han clavado en mi corazón para siempre. Sólo una mirada porque dejé tu sonrisa por imposible y perdida. ¿Y hacer el amor? ¿Para qué? Si yo te pedía más, en silencio, de lo que tú estabas dispuesto a dar.
Gocé con tu cuerpo, cada minuto, cada segundo. No sé si tu miembro era más importante que todo tú, pero creo que no. Me aprendí de memoria cada rincón, cada curva, cada línea, cada hueco. Tengo el sabor de tu piel y el olor que me vuelve loca dentro de mí, formando parte de mí como mi propia piel y de lo que no podría desprenderme sin hacerme daño. Ahora mismo, si cierro los ojos, y si no los cierro también (aunque en realidad es durante todo el día y toda la noche) te veo aquí conmigo, desnudo con tus imperfecciones que yo convierto en un todo perfecto. Te veo y te recorro por delante, por detrás, por abajo, por arriba, por ambos lados. Tan claro como te veo respirando lentamente, relajadamente, y no sería capaz de dibujarte tal cual eres.
Si fuera una buena pintora, sabría hacerlo sin verte. No, no lo haría porque no quiero una copia, sólo te quiero a ti, porque eres único. Tu mismo nombre me lo dijo y es verdad. Tú eres el único para mí y siempre lo serás.

Hago el amor contigo antes de acabar con todo. Te beso la boca, la nariz, los ojos, el pelo, tu barbilla, el cuello, el pecho y voy bajando recorriendo con mi boca, con mis labios cada milímetro de tu cuerpo, y saboreándolo, aspirando su olor que me embriaga hasta hacerme perder la razón. Lo haría mil veces contigo y otras más. Siempre estaría acoplada a ti sin dejar de hacerlo hasta sentirme saciada, si es que sería capaz de conseguirlo, porque yo necesito más. Necesito lo que tú no me das y yo sólo deseo de ti. Por eso te has ido, te has alejado de mí. Por eso has decidido que ya era hora de sustituirme. Porque hay otra que no te pide nada, que te complace sin que tengas que hacer esfuerzos y que no busca más cuando tú no estás dispuesto a dar.

Me has dicho que me vaya y me voy, pero no como tú quieres. Si yo me fuera, me alejara de ti, me fuera a España, mi país, no sería yo, no viviría en mí. Por eso sólo hay una solución para todo, Sin ti yo no existo, así que me voy para siempre. Si no estoy contigo, no puedo estar en ningún otro lugar. No hay posibilidad de rehacer mi vida porque mi amor te pertenece y no me lo puedes devolver, aunque no lo sabes. No puedo volver a empezar porque no tengo identidad propia, porque mi identidad eres tú. Así que me voy, que es lo que quieres, pero de la única forma que puedo y he de hacerlo. Aunque mi amor seguirá flotando y viviendo en ti, sin tú saberlo ni notarlo. Sólo moriré totalmente cuando lo hagas tú.
 
Comentario:
Seguramente, habrás acertado si te ha venido el nombre de la novela.
Un beso:*)
 
Comentario:
Tengo una leve idea...pero igual estoy muy influenciada por Gala....
De cualquier forma me ha gustado mucho!!!

Un biko.biko azul
No