El sonido del mar
viene de lejos,con la brisa,para decirnos algo..sólo hay que aprender a escucharlo
Acerca de
"El sonido del mar induce a la reflexión, a la calma, al contacto con uno mismo. Potencia la capacidad de concentración y la recuperación de energía"... No hace mucho que volví de muy lejos, y son tantas las cosas que allí viví , que sentí, que aprendí, vidas que nunca imaginé, rincones que soñé, gente que se quedó con parte de mi para siempre...Desde entonces el mar no deja de susurrarme al oido , me trae esas voces que vienen de muy lejos para hacérmelas cercanas; y a todo el que quiera oirlas.
Sindicación
 
Rumbo Al Norte.


Mi barco me lleva hacia mares del Norte y mi cuerpo me pide que saque el pie de bordo y me baje. Sé desde hace tiempo que emprendería este viaje en estos días, y aunque sé que debo ir, no quiero. Es esa extraña dicotomía entre lo que uno sabe que "debe" hacer y lo que siente en ese momento, el capricho de no querer renunciar a tanto para conseguir lo que se soñó, la opresión del esfuerzo que vendrá, de los dias duros. Sé que voy hacia tierras estancadas y atracaremos allí hasta dentro de unos siete meses. Meses para trabajar, para esforzarse, para seguir luchando por lo que un dia nos imaginamos siendo "de mayores" en nuestros sueños de pequeños, sin saber nunca lo duro que a veces resultaría seguir firme adelante para conseguirlo, no detenerse en el camino ante opciones más fáciles, más gratificantes, más rápidas, menos duras...En nuestro sueño feliz nos veíamos ataviados con la bata blanca y "ese aparatito que usan para escuchar el pecho" (sin saber ni cómo se llamaba), curando a gente, salvando vidas, haciendo sonreir a aquellos que llegaban torturados por el dolor y la enfermedad. Así de fácil. Como sólo puede aparecer la vida en la mente de un niño. Ya cuando empezábamos la carrera otros médicos aconsejaban a nuestros padres " ¡¡que no lo haga, que no se meta en este mundo!!" Auqnue siempre había una excepción..."excepto que sea su vocación( como vulgarmente llaman a los sueños )" Pues estamos jodidos, ¿ por qué siempre sueño con lo más difícil?

Y, en fin, empiezas. Y la mayoría de tus ilusiones y esperanzas sobre la propia carrera y el mundo médico se te vienen abajo, el castillo de arena se cae por momentos y tienes que luchar por intentar reconstruirlo desde una nueva perspectiva quizá más madura, más dentro del mundo real y menos en la esfera de los sueños. Un año de Erasmus en Suiza te salva y te aporta aires nuevos justo en el momento en que ya no tenías herramientas para reconstruir el sueño, se estaba perdiendo....Y con la lengua fuera de tanto esfuerzo consigues llegar al final de la carrera. Homenajes, graduaciones, palabras, muchas palabras, pero tú ni te sientes médico ni nada. Otra vez buscas dentro de ti para encontrar esbozos de aquel sueño, pero se está desmoronando .Y un dia, después de tu gran batalla interior por bajarte del tren donde va montado todo "estudiante de medicina-médico recién terminado" que tiene las estaciones totalmente prefijadas en espacio y tiempo, llegas a una aldea de Camerún y a Perú. Haces tus primeros pinitos como médico y como formadora de la comunidad. Y empiezas a sentir que brillas por dentro, y que tu sueño tiene ahora más luz incluso que cuando lo soñaste y te invade, y te llena de fuerza para seguir adelante y derribar cualquier obstáculo que se ponga en el camino. Porque ya no piensas en los profesores, en los folios, en la burocracia del hospital, en las rivalidades entre pacientes y médicos, en las veces que han pasado de ti en las prácticas pudiendo enseñarte algo, en lo mal organizado que está todo y las pocas ganas que hay de hacerlo bien...Ahora ves la cara de aquella abuelita peruana a la que hiciste sonreir sólo por aliviar un poco su ansiedad ante el miedo a su enfermedad, el hombre que
pudo entrar en tratamiento contra la tuberculosis gracias a nuestra influencia en el hospital de Lima, aquellos niños que consiguieron respirar mejor, aquellas miradas, sonrisas y abrazos de agradecimiento. Las risas de las mujeres africanas cuando aprendían algo que podía hacer mejorar la salud de sus familias, las ganas de aprender en sus rostros, sus voces y bailes de alegría...todo lo que se puede enseñar cuando nadie nunca ha enseñado nada antes.

Y...sólo al recordarlo vuelves a sonreir y a llenarte de fuerzas para seguir luchando frente a todo lo que te espera ahora.

Intentaré no centrarme en los folios cuando esté estudiando. Intentaré pensar en cada uno de ellos para no olvidar que ESO es lo que yo soñé, y que, aunque sea muy duro, sólo por ellos merece la pena seguir adelante con una sonrisa.

Y porque me acompañarán dos amigas maravillosas a las que conocí porque un día, de pequeñas, también soñaron lo que yo soñé.
 
KRIBI... Un Lugar al Sur De Camerún.


Paseamos por el camino de tierra. Vamos a coger la piragua que atraviesa el río y se adentra en la Selva , la que nos lleva al lugar donde la tribu errante de los Pigmeos tiene ahora su campamento.

El paseo en piragua a través de este entorno paradisiaco y único es lo más bonito, impresionante y relajante que he hecho en mi vida. Estoy aqui y me cuesta creer que sea real. Me quiero frotar los ojos para ver si de verdad estoy despierta.Continuamente viene a mi mente una idea: Nunca pensé que algún día mis ojos fueran a contemplar toda esta maravilla, esta inmensidad de vegetación, de Naturaleza; esos niños que aparecen de repente entre los huecos que dejan los árboles, jugando, gritando, saludándonos recelosos -¡salut, les blancs¡- lavando ropa...Niños y gentes que habitarán algún lugar entre la espesura de esta selva, algún rincón mágico para nuestras mentes tan desacostumbradas a contemplar e imaginar vida humana en estos entornos.
En el agua van cayendo hojas de los árboles formando una lluvia de colores cálidos (algunas hojas son rojas); la llovizna roza mi cara y dibuja formas con los pequeños puntos que caen en el agua. Cierro los ojos y el sonido...del rio al deslizarse la canoa, los pájaros de la selva, las voces de los niños, la llovizna cayendo...
No encuentro las palabras que describan este paraiso. Es imposible plasmar tanta belleza, sólo los privilegiados que puedan estar aquí, ver, oir y vivir esto podrán saber de lo que hablo. Si no has visto algo así, creo que nunca puedes llegar a imaginar que exista.Ni incluso estando aquí.No sé cómo explicarlo...Se te escapa tanta belleza...Aún sigue costándome recrear todo aquello, estar segura de que no fue un sueño.

Kribi me ha dejado una huella para siempre. Por lo que mis ojos han visto, por lo que he vivido y, sobre todo, por lo que he sentido aquí. Porque me ha hecho pensar en muchas cosas.
Es tan curioso: En un lugar perdido de Africa (en Camerún) existe un sitio de vacaciones para la gente "pudiente" del país - Aunque también están los de aquí, los que viven todo el año, y se puede ver claramente la diferencia: en el tipo de casas en las que viven, sus ropas, su comportamiento, todo- Se nota el dinero: en los coches, las ropas, las formas...Y encuentras todo lo que podrías encontrar en un lugar de vacaciones de playa de España. Lo mismo, pero tan diferente...con un "color", "olor", "sabor", "sonido"...distinto a todo lo que conoces, único, propio, que sólo puedes conocer si vienes aquí. Y que engancha.

Color: Negro, de la piel, ébano.
Verde, del paisaje.
Marrón, de la tierra.

Olor: A "pinchito" de carne. A Magnioc.
A mar camerunés.
A la gente de aquí.

Sabor: A "pinchito" de carne.
A pescado del puerto (con su toque picante al mezclarse con la salsa que queda en el plato)
A aguacate. A "Ndolé" y patatas con carne y salsa de tomate (platos típicos)
A Relec (repelente de mosquitos)

Sonido:De las olas del mar rompiendo.
Del agua del rio al pasar la piragua.
De la lluvia cayendo.
De los pájaros de la selva.
Del Couper-Decaler (música al estilo reegea-ton africano que vuelve locos a los jóvenes allí)
De las Destiny Child sonando a todo volumen en la puerta del bar, como reclamo.
De la musiquilla africana en el autobús.

De una voz que se pregunta al ver pasar a tantos blancos en plena noche..."¿Nous sommes encore en Afrique?"..."Oui, heureusement nous sommes encore en Afrique" (pienso yo)
 
DESPEDIDA.
Estos días me hablan y me hablan...un murmullo de fondo y , de repente, un grito ( ¡ joder, que te estoy hablando ! ) consigue sobresaltarme y sacarme de mi mundo. Contesto, entre monosílabos, para seguir inmersa en mis pensamientos. No me apetece conversar, reir, divagar. Sólo seguir en mi soledad , recreando mis recuerdos, que nadie me interrumpa.

Por primera vez en siete años siento que esto es una despedida. Ahora que me voy lejos y no sé si esta ciudad volverá a formar parte de mi presente, si volveré a sentir que me pertenece en parte, como yo a ella. En mi cabeza se suceden recuerdos...de rincones, olores, colores...que despiertan mis sentidos. Paso por calles que significaron algo especial para mí o en las que viví . Vuelvo a esos cafés, bares, teterías. ..La azotea de S. Jerónimo que miraba a la Alhambra, las tardes allí leyendo al sol, aquella noche mágica en la "cima" , como reyes coronando desde lo alto la ciudad dueña de una de las siete maravillas del mundo. Y en este ir y venir de recuerdos descubro que todo está ligado a la gente que formó parte de mi vida aquí. Los amigos que compartieron conmigo exámenes, agobios, dias de estudio , "domingos de pijama" , lágrimas; cenas, desayunos, risas, momentos mágicos, paseos, días, noches, besos...ron miel, azoteas al sol, visitas desde lejos...sin ellos , sin duda, estos episodios de mi vida no serían mios, y cada uno de mis recuerdos no serían lo que son hoy.

Tengo que despedirme otra vez, igual que tuve que hacerlo en Lausanne, en Camerún, en Lima...Pero esta vez es más intenso, diferente, siete años de mi vida. Duele arrancarte una ciudad del corazón, igual que duele arrancarte una persona a la que has querido mucho y tienes que dejar lejos. Eres consciente de que decirle adios es cerrar definitivamente una etapa de tu vida que irá quedando cada vez más lejos, de la que quedarán imágenes, sonidos, siluetas, formas, sensaciones...recuerdos del pasado, no realidades. Te gustaría pensar y creer que todo seguirá igual cuando vuelvas - porque siempre te repites a ti misma muy convencida que volverás, en un intento de negarte que esto llegó a su fin- congelar cada recuerdo y conservarlo ahí para poder repetirlo y continuarlo una vez que vuelvas. Y dentro de tí sabes perfectamente que nada de esto ocurrirá, que la vida se transforma continuamente y que, igual que tú cambias, todo y todos cambiarán. Hay momentos que es imposible que se vuelvan a repetir igual, porque, aunque estén los lugares, ya no estará la misma gente, o tú ya no mirarás de la misma forma, ya no serás la misma persona. Y te sorprendes con los ojos humedecidos: No es posible que todo esto haya terminado para siempre. Sabiendo perfectamente que así es.

Temes que pase lo que leíste en aquel libro sobre el regreso después de años a una ciudad a la que perteneciste -lo llevo intuyendo mucho tiempo, por eso nunca me atreví a volver a Lausanne- ... "... Todo aquí me hablaba de mi pasado, y, sin embargo, no acababa mi cuerpo de hacerse uno con la ciudad, de integrarse, en ese proceso de identificación que nos hace elegir una ciudad entre todas para sentirnos auténticos y enamorados ciudadanos de ella... La ciudadana de otros tiempos se había vuelto visitante, simplemente visitante. Cortadas estaban las raíces mías que durante tanto tiempo había tenido hincadas en este mundo...Acaso por haber conocido un destino de nómada, me había habituado a cargar con mi bagaje interior, constantemente engrosado por la aportación de las etapas recorridas... Lo dejado atrás atrás quedaba. Esto - el aquí- para mí era el ayer. La Vera que ahora estaba sentada en este banquete, no era la Vera que, años atrás, se hubiese sentado tantas veces en el mismo lugar. Y, por más que trataba de hacer coincidir ambas figuras, la actual borraba la anterior en virtud de una visión más universalista de las cosas..." Alejo Carpentier , La Consagración de la Primavera.

Esto ya está sentido por aquel que decide vivir sin detenerse, nómada, conocer cuanto pueda de este mundo ...Esto ya está escrito. Por eso yo ya lo sabía.
Pero no puedo evitar recluirme en el silencio. Y los recuerdos.