20 años cargados de magia
Mónica González
El pasado sábado día 3 de junio tuvimos una doble celebración. Y no es para menos. Rafael Nadal, el joven tenista mallorquín cumplía 20 años el día en que pasaba a los octavos de final del Rolland Garros. Esta vez le toco enfrentarse al francés Mathieu pero ni siquiera la falta de apoyo en la tierra del contrario le hizo perder la cabeza. El tenista del que estoy hablando tiene sólo 20 años. Y si miramos su palmarés nos asombramos aún más.
Su descubrimiento se produjo en el año 2004, cuando ganó en Hamburgo de forma inesperada a otro gran tenista español, Carlos Moyá. Desde entonces, no ha dejado de batir records y de obtener grandes premios. Ese mismo año, conquistó la Copa Davis frente a Estados Unidos, momento en el que se convirtió en el tenista más joven en ganar ese torneo. Después, le siguió el campeonato de Montecarlo y el de Barcelona. Si no es fácil ganar finales, él lo consigue además con la peculiaridad de obtener las victorias de forma consecutiva. En 1995, el austriaco Thomas Muster consiguió ganar Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros sin perder ni un solo partido. Pero aquello ha quedado lejos mientras Rafa Nadal siga jugando al tenis. El año pasado, con no más de 19 años, el mallorquín consiguió equiparar la estela de Muster.
Roland Garros es su objetivo actual y de momento no decepciona. Ha conseguido pasar a octavos y si sigue así volverá a ganar este torneo por segundo año consecutivo. Parece invencible, una máquina que nunca falla. Gana, gana y vuelve a ganar. Lleva ya 56 victorias consecutivas en tierra batida y ha superado el récord que consiguió Guillermo Villas en 1977. Los más escépticos dicen que, antes, el tenis era diferente, y no les quito razón. Es verdad que lo de antes no se parece en nada a las nuevas generaciones. Ahora hay mucha más competitividad y, por lo tanto, es más difícil conseguir batir este tipo de records.
No sólo sus rivales reconocen su sacrificio y calidad sino que los profesionales de este deporte también se rinden a sus pies. Recientemente, los Premios Laurens, conocidos como los 'Oscars del deporte', corroboraron que el
tenista español era uno de los mejores deportistas galardonándole como al deportista revelación. Ya nadie duda de que el año que viene consigas el del mejor deportista masculino. Aunque también hay medios de comunicación partidarios de ensuciar la imagen de nuestro tenista más internacional. Antes del comienzo de Roland Garros, Le Journal du dimanche dejaba abierta la incógnita de por qué Nadal tenía tanta musculatura en su brazo izquierdo. ¿Acaso quiso dar a entender que se dopaba? ¿O el problema está en que creen que causando esa incertidumbre va a conseguir alterar los ánimos de Nadal? Tiene 20 años, sí, y una trayectoria que muchos temen. Mírenlo por el lado bueno, a Rafa aún le queda mucho juego que disputar y muchos torneos que ganar. Parece que en ocasiones la molestia no permite admitir la calidad de los deportistas ajenos. A los hechos me remito y se puede decir que en este deporte, los españoles están entre los mejores.
¿Quién dijo que los partidos de tenis eran aburridos? Eso debía ser antes porque ahora Nadal hace vibrar al público y convierte los sueños en realidades. Puede ganar su segundo Roland Garros consecutivo y seguir cosechando victorias. El 3 de junio del año 1986 nació un nuevo ídolo, hace 20 años nació Rafael Nadal. ¡Muchas felicidades!
El pasado sábado día 3 de junio tuvimos una doble celebración. Y no es para menos. Rafael Nadal, el joven tenista mallorquín cumplía 20 años el día en que pasaba a los octavos de final del Rolland Garros. Esta vez le toco enfrentarse al francés Mathieu pero ni siquiera la falta de apoyo en la tierra del contrario le hizo perder la cabeza. El tenista del que estoy hablando tiene sólo 20 años. Y si miramos su palmarés nos asombramos aún más.Su descubrimiento se produjo en el año 2004, cuando ganó en Hamburgo de forma inesperada a otro gran tenista español, Carlos Moyá. Desde entonces, no ha dejado de batir records y de obtener grandes premios. Ese mismo año, conquistó la Copa Davis frente a Estados Unidos, momento en el que se convirtió en el tenista más joven en ganar ese torneo. Después, le siguió el campeonato de Montecarlo y el de Barcelona. Si no es fácil ganar finales, él lo consigue además con la peculiaridad de obtener las victorias de forma consecutiva. En 1995, el austriaco Thomas Muster consiguió ganar Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros sin perder ni un solo partido. Pero aquello ha quedado lejos mientras Rafa Nadal siga jugando al tenis. El año pasado, con no más de 19 años, el mallorquín consiguió equiparar la estela de Muster.
Roland Garros es su objetivo actual y de momento no decepciona. Ha conseguido pasar a octavos y si sigue así volverá a ganar este torneo por segundo año consecutivo. Parece invencible, una máquina que nunca falla. Gana, gana y vuelve a ganar. Lleva ya 56 victorias consecutivas en tierra batida y ha superado el récord que consiguió Guillermo Villas en 1977. Los más escépticos dicen que, antes, el tenis era diferente, y no les quito razón. Es verdad que lo de antes no se parece en nada a las nuevas generaciones. Ahora hay mucha más competitividad y, por lo tanto, es más difícil conseguir batir este tipo de records.No sólo sus rivales reconocen su sacrificio y calidad sino que los profesionales de este deporte también se rinden a sus pies. Recientemente, los Premios Laurens, conocidos como los 'Oscars del deporte', corroboraron que el
tenista español era uno de los mejores deportistas galardonándole como al deportista revelación. Ya nadie duda de que el año que viene consigas el del mejor deportista masculino. Aunque también hay medios de comunicación partidarios de ensuciar la imagen de nuestro tenista más internacional. Antes del comienzo de Roland Garros, Le Journal du dimanche dejaba abierta la incógnita de por qué Nadal tenía tanta musculatura en su brazo izquierdo. ¿Acaso quiso dar a entender que se dopaba? ¿O el problema está en que creen que causando esa incertidumbre va a conseguir alterar los ánimos de Nadal? Tiene 20 años, sí, y una trayectoria que muchos temen. Mírenlo por el lado bueno, a Rafa aún le queda mucho juego que disputar y muchos torneos que ganar. Parece que en ocasiones la molestia no permite admitir la calidad de los deportistas ajenos. A los hechos me remito y se puede decir que en este deporte, los españoles están entre los mejores. ¿Quién dijo que los partidos de tenis eran aburridos? Eso debía ser antes porque ahora Nadal hace vibrar al público y convierte los sueños en realidades. Puede ganar su segundo Roland Garros consecutivo y seguir cosechando victorias. El 3 de junio del año 1986 nació un nuevo ídolo, hace 20 años nació Rafael Nadal. ¡Muchas felicidades!





