PRÓLOGO:
Le he llamado prólogo a este comentario porque voy a intentar hacer un breve resumen de lo que han sido estos meses anteriores.
Es muy dificil resumir en pocas líneas 17 meses de vida de un bichillo como mi Lucia.
Ya desde el principio le costó comer bien. Desde dentro de la barriga de su mami ya empezó a tener pocas ganas, lo que hizo que tuviéramos que adelantar, aunque por poco tiempo, el parto.
Nacio pequeñita pero con salud, ya que con 2,280 Kg no hizo falta meterla en la incuvadora.
La tía no había forma de que cogiera bien la tetilla del primer bibi, hasta que ya en casa, y con la tetilla, pero de su madre, jejeje, empezó a acostrumbrarse.
Lo normal, si era muy penca para comer, había que estar cada 2 h y pico con ella liada. Media hora para comer, otra media para que se quedara dormida... en fin poco descanso teníamos.
Con el tiempo no creais que mejoró mucho. A los 4 meses ya dejamos de darle, bueno mi mujer, dejó de darle el pecho ya que tenía poca leche y se dañó los pezones, en parte por forzar con el sacaleche. Así que empezamos con la leche que nos recomendó el pediatra.
Yo creo que lo más importante que la mona esta nos dia guerra fue en la comida y en el dormir. Le costaba mucho conciliar el sueño, levantandonos varias veces por la noche para calmarla o dormirla de nuevo. Teníamos que dormirla en brazos porque si no es que no había forma. Durante los meses siguientes estuvimos estimulandola para que gateara, en la cama principalmente, jaja, era muy gracioso ver como hacía esfuerzo para coger el chupe, hasta que se mosqueaba cuando no podía. Muy importante fue motivarla con aplausos y cariñitos cada vez que hacía algo, por muy poco que fuera.
Más o menos al quinto mes, se empezó a quedar un poco sentada.

Su mirada se quedaba fija, parecía que estuviera analizando y absorviendo toda la información que recibia. Pasaba el tiempo y seguía siendo muy nerviosa. Seguía despertandose por las noches, comer ... bueno algo mejoraba.
Pasamos al gran paso de las papillas, una nueva etapa y muy importante. Pensamos que iba a ser peor, pero al final parece que se acostumbró rápido, jejeje, que graciosa cuando se relamía y todo. Lo peor, las posturas que tenía que coger mi mujer para darle, no sufrió de tendinitis de milagro. A mi se me daba muy mal, y es que tengo un pulso malísimo y me ponía nervioso, y seguro que ella lo notaba.
continuara...
Es muy dificil resumir en pocas líneas 17 meses de vida de un bichillo como mi Lucia.
Ya desde el principio le costó comer bien. Desde dentro de la barriga de su mami ya empezó a tener pocas ganas, lo que hizo que tuviéramos que adelantar, aunque por poco tiempo, el parto.
Nacio pequeñita pero con salud, ya que con 2,280 Kg no hizo falta meterla en la incuvadora.
La tía no había forma de que cogiera bien la tetilla del primer bibi, hasta que ya en casa, y con la tetilla, pero de su madre, jejeje, empezó a acostrumbrarse.
Lo normal, si era muy penca para comer, había que estar cada 2 h y pico con ella liada. Media hora para comer, otra media para que se quedara dormida... en fin poco descanso teníamos.
Con el tiempo no creais que mejoró mucho. A los 4 meses ya dejamos de darle, bueno mi mujer, dejó de darle el pecho ya que tenía poca leche y se dañó los pezones, en parte por forzar con el sacaleche. Así que empezamos con la leche que nos recomendó el pediatra.
Yo creo que lo más importante que la mona esta nos dia guerra fue en la comida y en el dormir. Le costaba mucho conciliar el sueño, levantandonos varias veces por la noche para calmarla o dormirla de nuevo. Teníamos que dormirla en brazos porque si no es que no había forma. Durante los meses siguientes estuvimos estimulandola para que gateara, en la cama principalmente, jaja, era muy gracioso ver como hacía esfuerzo para coger el chupe, hasta que se mosqueaba cuando no podía. Muy importante fue motivarla con aplausos y cariñitos cada vez que hacía algo, por muy poco que fuera.
Más o menos al quinto mes, se empezó a quedar un poco sentada.

Su mirada se quedaba fija, parecía que estuviera analizando y absorviendo toda la información que recibia. Pasaba el tiempo y seguía siendo muy nerviosa. Seguía despertandose por las noches, comer ... bueno algo mejoraba.
Pasamos al gran paso de las papillas, una nueva etapa y muy importante. Pensamos que iba a ser peor, pero al final parece que se acostumbró rápido, jejeje, que graciosa cuando se relamía y todo. Lo peor, las posturas que tenía que coger mi mujer para darle, no sufrió de tendinitis de milagro. A mi se me daba muy mal, y es que tengo un pulso malísimo y me ponía nervioso, y seguro que ella lo notaba.
continuara...





