[o lo fácil que es volver a sentir algunas sensaciones]

Ayer estuve repasando con algunos de mis niños la Edad Antigua, más concretamente la civilización griega y es tan fácil dejarse llevar por los recuerdos… Cuando salí del cole, no podía dejar de pensar en aquel viaje a Grecia. Fue impresionante, llegar allí y ver la Acrópolis, con su asombroso Partenón, pero lo que más me impactó fue el Erecteión, allí a su lado.
No sé por qué pero siempre me gustó ese templo, tiene algo especial para mí, quizá porque está construido en honor a Atenea, o quizá por la tribuna de las Cariátides, esas mujeres que soportan tanto peso sobre su cabeza, como tantas otras en la vida diaria. No sé…
Pero no es difícil regresar a lugares en los que te has sentido mejor, sólo hay que dejarse llevar.

Ayer estuve repasando con algunos de mis niños la Edad Antigua, más concretamente la civilización griega y es tan fácil dejarse llevar por los recuerdos… Cuando salí del cole, no podía dejar de pensar en aquel viaje a Grecia. Fue impresionante, llegar allí y ver la Acrópolis, con su asombroso Partenón, pero lo que más me impactó fue el Erecteión, allí a su lado.
No sé por qué pero siempre me gustó ese templo, tiene algo especial para mí, quizá porque está construido en honor a Atenea, o quizá por la tribuna de las Cariátides, esas mujeres que soportan tanto peso sobre su cabeza, como tantas otras en la vida diaria. No sé…
Pero no es difícil regresar a lugares en los que te has sentido mejor, sólo hay que dejarse llevar.





