un día más, sin importancia
Es difícil esbozar una sonrisa cuando por dentro se está llorando, es muy difícil dar lo mejor de ti mismo a los demás cuando por dentro se están derrumbando todos tus principio, todo lo que creías saber o que ignorabas y que te daba cierta seguridad. De repente te das cuenta de que lo que era blanco ahora es negro, de lo hipócrita que es la gente, de las mentiras que te han contado las personas en las que confiabas, y te sientes perdido, sin rumbo y es difícil aparentar que estoy bien cuando no lo estoy. Y entonces el tiempo parece detenerse, parece irreal, un paso de horas sin sentido, mi vida se alarga sin piedad, se hace interminable, me asusto de mi misma, creo que no me conozco, sólo siento estar viviendo una duda continua; yo, mi atormentada vida y la acostumbrada soledad que me acompaña. Siento vivir y morir en cada instante, me siento en la soledad más absoluta, tengo miedo de que mis pensamientos se encuentren bajo la oscura realidad, una realidad cruel que a veces te empuja, sin saber por qué, al borde de un precipicio sin fondo, vacío y lleno al mismo tiempo. Y cuando estoy a punto de lanzarme es el momento en el que la razón aparece con sus inseguridades, que no me dejan tranquila, que no me dejan respirar, que me llenan de angustia. Al final salto con lentitud y agonía, pero con la seguridad que tienes al creer que estás haciendo bien, y me dejo caer hacia aquel vacío gris, rosa, nube o Dios, y siento miles de sensaciones que atraviesan mi ser. Y estoy segura de que el comienzo ya está hecho y ya tengo esperanza y deseo de caer y no arrastrar a nadie, simplemente caer con confianza y saber que todo saldrá bien.
Es difícil esbozar una sonrisa cuando por dentro se está llorando, es muy difícil dar lo mejor de ti mismo a los demás cuando por dentro se están derrumbando todos tus principio, todo lo que creías saber o que ignorabas y que te daba cierta seguridad. De repente te das cuenta de que lo que era blanco ahora es negro, de lo hipócrita que es la gente, de las mentiras que te han contado las personas en las que confiabas, y te sientes perdido, sin rumbo y es difícil aparentar que estoy bien cuando no lo estoy. Y entonces el tiempo parece detenerse, parece irreal, un paso de horas sin sentido, mi vida se alarga sin piedad, se hace interminable, me asusto de mi misma, creo que no me conozco, sólo siento estar viviendo una duda continua; yo, mi atormentada vida y la acostumbrada soledad que me acompaña. Siento vivir y morir en cada instante, me siento en la soledad más absoluta, tengo miedo de que mis pensamientos se encuentren bajo la oscura realidad, una realidad cruel que a veces te empuja, sin saber por qué, al borde de un precipicio sin fondo, vacío y lleno al mismo tiempo. Y cuando estoy a punto de lanzarme es el momento en el que la razón aparece con sus inseguridades, que no me dejan tranquila, que no me dejan respirar, que me llenan de angustia. Al final salto con lentitud y agonía, pero con la seguridad que tienes al creer que estás haciendo bien, y me dejo caer hacia aquel vacío gris, rosa, nube o Dios, y siento miles de sensaciones que atraviesan mi ser. Y estoy segura de que el comienzo ya está hecho y ya tengo esperanza y deseo de caer y no arrastrar a nadie, simplemente caer con confianza y saber que todo saldrá bien.
[a mis primos de Guada]
Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbara en las montañas
y escucharais las mentes social adormecidas
las palabras de amor de mi garganta.
Vivís en una noche sin estrellas,
andáis un mismo camino cuan orugas,
y os vais dejando pudrir en las entrañas
los caminos de libertad de vuestra alma.
Hay que dejar el camino social alquitranado
porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas.
Hay que volar, libre al sol y al viento
repartiendo el amor que tengas dentro.
De pequeño me impusieron las costumbres,
me educaron para hombre adinerado,
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.
Abrid las mentes y los brazos y repartios,
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
y, yo quiero que todos como hermanos,
compartamos amores, lágrimas y sonrisas.
¡ Ama, ama y ama y ensancha el alma !
Manolillo Chinato
Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbara en las montañas
y escucharais las mentes social adormecidas
las palabras de amor de mi garganta.
Vivís en una noche sin estrellas,
andáis un mismo camino cuan orugas,
y os vais dejando pudrir en las entrañas
los caminos de libertad de vuestra alma.
Hay que dejar el camino social alquitranado
porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas.
Hay que volar, libre al sol y al viento
repartiendo el amor que tengas dentro.
De pequeño me impusieron las costumbres,
me educaron para hombre adinerado,
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.
Abrid las mentes y los brazos y repartios,
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
y, yo quiero que todos como hermanos,
compartamos amores, lágrimas y sonrisas.
¡ Ama, ama y ama y ensancha el alma !
Manolillo Chinato
INCAPACIDAD
Incapaz de hacer planes.
Incapaz de decir lo que siento.
Incapaz de terminar lo que empiezo.
Incapaz de seguir adelante.
Incapaz de hacer realidad mis sueños.
Incapaz...
Incapaz de decir lo que siento.
Incapaz de terminar lo que empiezo.
Incapaz de seguir adelante.
Incapaz de hacer realidad mis sueños.
Incapaz...





