CALIPSO (de Pereiro)

Después de haber ofrecido la inmortalidad a Ulises Calipso no lograba retenerlo. Intentaba convencerlo de todas las maneras, pero su amado sólo pensaba en Penélope; entonces empezó a sentir, no se sabe si por obra divina, un odio muy agudo en su corazón. Cada vez que Ulises hablaba sobre su viaje este odio aumentaba.
Así después de varios años al fin Ulises decide partir. Cuando Calipso se entera va en su busca, no para despedirse, sino para matarlo. Cuando ve de frente a Ulises se da cuenta de que no puede realizar tal acto y lo deja marchar, ya que al fin y al cabo ella quiere que sea feliz aunque no esté a su lado.
Comentario:
A veces, un amor muy profundo, deriva, por esas cosas de la naturaleza humana, en un odio muy profundo. A veces, también, ese odio no es sino un mecanismo de defensa de la persona que ya no es amada para ocultar sus verdaderos sentimientos, que son de amor. Buen microrrelato al que le falta, a mi modo de ver, un poquito de más sentimiento. Un saludo.





