Excusas, excusas...
Estaba pensando qué excusas poner por haber dejado “muerto” mi blog tanto tiempo, pero lo cierto es acabo de darme cuenta de que es un actividad absurda como pocas... Y también me he dado cuenta de algo más: que han pasado un mes o dos a una velocidad acojonante.
Los finales de curso son siempre atroces para mí. En un “negocio” como la enseñanza, que por tan malos momentos pasa actualmente, los balances son trágicos de forma inexcusable. No estoy satisfecha de mi trabajo y me paso hasta finales de julio armando excusas sin fin para justificar el desastre... no sirve de nada, puesto que la mayor parte de los motivos del “fracaso anunciado” no está en mi mano eliminarlos. Pero creo que esto se ha convertido a estas alturas de la película en un ritual personal. A lo mejor es hasta una forma de depuración, un modo de echar fuera la frustración y la pena. Quien sabe si una excusa más.
En este tiempo me han pasado tantas cosas intensas e interesantes, que me parece que ha pasado mucho tiempo, cuando en realidad, es mucho para dejar desatendido un blog, pero poco en términos absolutos. Mi vida siempre ha sido un tobogán agobiante, pero al menos tiene de bueno que es intensa, creativa y que al menos a mí me gusta.:D Sería lo suyo pensar que una cuarentona con hijos, marido, curro y demás no debería estar para “intensidades”, pero lo cierto es que posiblemente no haya estado más viva en mi vida, ni con más gana de hacer cosas. No entiendo porqué me pasa esto justo en el momento en que más responsabilidades cotidianas tengo y más de eso que llaman “estrés”, pero si algo sabemos con certeza sobre la vida, es que es injusta por naturaleza. Resignación.
Sea como sea, aquí estoy de nuevo. Con la cabeza como una olla a presión, llena de cosas a veces de la consistencia del vapor, otras de la del acero y las más de ese tenue tejido del que se forman los sueños humanos. Espero ser capaz de dejarlas salir poco a poco por si os divierten, os entretienen o lo que sea. Lo mejor sería que simplemente pudiéramos compartirlas, que con eso ya me daba por contenta. De cualquier modo, un abrazo y un saludo, sobre todo a Errantus, que me ha dado un tirón de orejas más que merecido. Ea, aquí estoy, compañera de cafeses virtuales y naufragios varios, ya saco la porcelana y la express, ¿sólo o con un terrón de azúcar? ;)