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para abrirte el corazón
Trocitos de mí mismo, jirones de lo que llevo dentro.
Acerca de
Hoy no hace ni frío ni calor, no corre fuerte el viento, no hay nada especial que me haga reintentar esta aventura, sólo el deseo de volcarme... y cada verso es un jirón de piel.
Sindicación
 
Promesas
Siempre se nos promete algo; y siempre estamos prometiendo. Prometemos (y nos prometen) amor, tranquilidad, apoyo, y las más de las veces no sabemos en qué circunstancias o bajo qué condiciones tendremos que cumplir nuestras promesas (o tendrán que cumplirlas). Aún así necesitamos que la vida nos prometa algo. Promesas y esperanzas van unidas de la mano. Si ambas cosas se nos promete desde el cine, muchas veces será de colores chillones y brillantes, si no, puede ser que todo acabe en un marrón sucio, en una promesa y en una esperanza truncada, en el fondo de cualquier mar, o sepultada bajo los cartones y el frío de las ciudades.

Pero hay promesas que lo son sin saberlo, y esas son las que duelen. A mí si alguien me dice "te lo prometo", me pongo en guardia y sé que tengo que desconfiar. Pero aquellas que no salen de la boca de nadie, aquellas que se fraguan en silencio, esas son las que si se incumplen destrozan, entre otras cosas porque no podemos reprochar a alguien que no cumplió su promesa. Exento de culpa está aquel que no faltó a la palabra que nunca tuvo.

Y no todo son promesas de amor (ojalá todas fueran así, se materialicen o se incumplan, esas ya, poco duelen). Cuando sacabas un sobresaliente en un examen, cuando alguien te recordaba que más allá de la vía del tren estaba el verdadero lugar al que pertenecías, cuando creías ver lo que nadie atisbaba en una película o en un libro, o cuando repetías como un mantra lo que mentes clarividentes ya habían visto, entonces se te estaba prometiendo un futuro, una vida, que te sacaba de la adolescencia y de los granos en la cara, y de repente eras mayor, hablando con gente mayor, viviendo una mayoría de edad de mentira.

¿Se educa para ser mayor? No. Se educa para qué ser de mayor. La verdad, pocos me ganan al Trivial, pero qué verde está uno en tantas cosas. Mientras nos educan nos prometen un futuro más allá de las vías del tren. Mientras nos educan (o nos adiestran) nos mienten tanto...

Y tú, ¿qué quieres ser de mayor? Al menos no ser infeliz.