Pido la palabra...
Hay días en los que te miras al espejo y te dan ganas de tirarle piedras. Tú le miras sonriente y él te devuelve una cara apagada, pálida...
como sin vida. Y entonces... sabes que sólo tienes una solución:
recurrir a los polvos.No... a esos que estáis pensando NO (por favor, eh? Seriedad que estamos en mi blog... jajajajaja, aunque seguro que son más efectivos... ) A los polvos mágicos de Maybelline.
No me gusta maquillarme, de hecho, tiene que pasar algo demasiado especial como para que me entretenga en hacerme la raya (la del ojo!!!) y ponerme todas esas cosillas que no puedo decir porque son un secreto femenimo, jajaja! (Si no, descubriríais nuestro misterio...) Y lo de pintarse los labios... no es nada práctico. Vas dejando marcas por las copas y queda demasiado anti-estético... Pero bien que me gusta tener barras de labios de todos los colores y texturas! (me acuerdo de cuánto me emocioné cuando me compré ese que anunciaban de
"efecto diamantes". Síííííí, yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, diamantes..... JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!! Que me devuelvan YA mis lerus... )
Como decía, no me gusta maquillarme, prefiero el aspecto natural que muestra una cara recién lavada... sobretodo en verano, con ese bronceado tan añorado el resto del año... pero a veces es necesario recurrir a los polvos mágicos. Y a un poco de colorete. Así que... gracias
Maybelline, Lancaster, MaxFactor y Pinaud por estar ahí en los momentos más necesarios. Sé que lleváis toda la vida en la bolsa transparente de Ralph Lauren que me regalaron (yo no me compraría esa marca...), pero no es mi culpa que nunca os acabéis. Si os hubiera comprado
CHER ahora seríais historia...
Y no puedo acabar aquí el post porque si no los "nenes", como hizo
Radagastt ayer cuando hablé de las Rebajas, me dirán que no saben qué comentar...
¡¡Y CON TODA LA RAZÓN DEL MUNDO!!Porque nosotras... les acusamos de no saber hablar de nada fuera del
mundo del fútbol,
los coches y las "
tias buenas", pero habría que vernos a nosotras diciendo durante media hora
"lo bien que te queda ese jersey amarillo de Zara" o "
cómo realza tus pestañas ese rímmel transparente que compraste en Prieto".Con mi amiga María nuestros primeros 15 minutos son:
-¡¡Estás guapísima!!
-Qué va, tú sí que estás guapa! ¿Qué te has hecho en el pelo?
-¡Me lo he rizado!
-Te queda genial! Y ese bolso?
-¿Te gusta? ¡Me lo compré en Madrid!(Os aseguro que luego nuestra conversación se hace más interesante... de hecho,
ADORO hablar con ella. Las horas se nos pasan volando y siempre nos dejamos un montón de temas en el tintero... para la próxima!)
Maríaaaaaaaaaaaaa, prepárame una cama que cuando acabe los exámenes iré a comprobar si en Madrid hace tanto frío como decís!! Exageraos...... Pero
tampoco quiero dar una visión negativa de estos temas de conversación, tanto masculinos como femeninos (aunque vaya,
¡qué poco me gustan los estereotipos!)Lo que quiero decir es que no podemos pasarnos toda la vida hablando de dónde venimos y de hacia dónde vamos, ni debatir sobre todas las noticias que aparecen hoy en el periódico, ni reflexionar durante las 24 horas del día sobre los efectos de la globalización en los países en desarrollo...
Qué hay de malo que a veces nos dediquemos simplemente a decir tonterías? Eso no significará que seamos unos superficiales ni unos simples. Porque si eso es así...
¿Cuál es la próxima parada? porque yo me bajo de este tren.A mí me gusta hablar de todo. He tenido charlas interesantísimas durante horas sobre temas
"filosóficos o trascendentales", como nos gusta llamarlos y creo que conmigo se puede dialogar, aunque a veces intento imponer mi punto de vista... (¡¡¡pero porque yo sé que tengo razón, jajajaja!!!) pero si razonas bien, muchas veces conseguirás que me pase a tu bando. ;) (No es falta de convicción en mis argumentos... es que a veces discutir con otra persona que tiene otro punto de vista te abre tu perspectiva. Reconocer que me he equivocado es una de las cosas que menos me cuesta)
Y a pesar de ello, me encanta encontrarme con
Carla en el metro y empezar a hablar de tonterías que surgen de algo que nos hemos imaginado, y vamos construyendo una historia inventada sobre algo o alguien y... y nos reímos un montón. Nos imaginamos que nos espían cuando hablamos por teléfono, que los cocineros escupen en la comida, nos inventamos la infancia trágica de nuestro profesor de G.D.O (es que como se encuentre este blog... jajajaja) y pensamos que por eso el hombre es cómo es... en fin, que deliramos.
Y hasta lloramos de la risa, pero llegamos a clase contentas a pesar de que tenemos que exponer un trabajo.
-¿De qué os reís?
-Uffff, si te tengo que explicar ahora todo... :))No podemos pasarnos la vida hablando de cosas "serias" y místicas.
Pero hay personas con las que es un verdadero placer hablar de temas que requieren una cierta reflexión. Porque saben y sobretodo, porque saben explicarlo. Y porque te escuchan. Y porque asienten con la cabeza de una forma muy dulce cuando tú hablas.
Gracias por esa charla que hemos tenido esta tarde en el Pans, entre Coca Cola's Lights y medio bocadillo de queso fresco con tomate. ;)
CONCLUSIÓN: nunca tengáis miedo de pensar que sólo habláis de tonterías. Y tampoco tengáis miedo de hablar de tonterías. Cada momento te pide una cosa... cada situación, cada persona.
Para mí lo más importante es saber escuchar y sentirme escuchada. El tema no me importa. Pero hablar es un placer. Sobretodo cuando lo haces en compañía, jeje!
Tengo una sensación muy extraña en las piernas. Es como una tensión nerviosa que me hace necesitar estirarlas y tensarlas.. lo peor es que llevo así desde el jueves por la noche. ¿Esto es cosa de los exámenes? Porque grrrrrr!! Es que así no me puedo concentrar... ahora estoy aquí escribiendo y me molestan un montón. Creo que sólo dejo de sentirlas cuando estoy caminando. Mi cuerpo está pidiendo a gritos una vuelta a la "normalidad"... pobre, no sabe que aún le quedan dos semanas...
¡¡NO ME FALLES!! (Seguro que estáis deseando que los termine para que hable de otras cosas, jajaja! Lo siento si soy muy repetitiva, pero... pero nada, no tengo excusa!)
Espero que hayáis tenido un buen fin de semana. Risas, amigos y chocolate. Suena bien, eh?
Ánimo con ese lunes!! Sólo estará con nosotros 24 horitas de nada... :)
Los besos obtenidos sin esfuerzo se olvidan fácilmente.