Mis vacaciones soñadas
Aunque mis vacaciones de este año ya han pasado a formar parte de mis recuerdos y me encuentro incorporado a mis obligaciones laborales, me voy a permitir, aprovechando este tiempo veraniego, imaginarme lo que serían para mí unas vacaciones ideales en este momento.
Serían lejos del bullicio de un pueblo veraniego y a kilómetros de bares de copas. No iría a un gran hotel con animaciones nocturnas y grandes y atestadas piscinas. Tampoco iría acompañado de un grupo de turistas que pasan por muchos sitios velozmente y controlados por el reloj. No sería en un crucero donde lo más lejos que pudiera andar sería de proa a popa. Procuraría no ir a un aeropuerto para evitar las colas, ya sea para entregar mi tarjeta de embarque o para mirar hipnotizadamente la cinta rodante con maletas en espera de que llegue la mía.
Sería en un rincón semi perdido a varios kilómetros del pueblo más cercano. Un sitio que no sea de paso para ningún sitio, sino al que haya que ir expresamente. Un lugar donde los móviles carezcan de cobertura y los canales de televisión no lleguen, donde la ausencia de Internet me haga, incluso, descansar de ella. Que al abrir las ventanas se escuche el sonido del mar rompiendo contra las olas y que cerca haya un lugar desde el que pueda contemplarlo. Que alrededor haya campos y caminos por los que pueda andar en esos momentos previos al atardecer y en los que pueda envolverme de su magia y seducción. Que en torno a ello haya árboles que donen graciosamente sus sombras. Que mi despertador sean los trinos de los pájaros al amanecer. Que me pongan la comida por delante y que haya pan caliente para desayunar y gazpacho fresco en el frigorífico. Donde los días sean soleados y las noches frescas. Que permita en la noche mirar al cielo sin nada que lo oculte.
Que la habitación tenga aparte de la cama, con una almohada que no se hunda, un sillón cómodo y una mesa grande y espaciosa. Sobre ésta pondría esa serie de libros que tengo pendiente de leer, un paquete de folios, mis bolígrafos, mis rotuladores y los lápices de colores; el ordenador portátil. También metería en mi maleta mi colección de escritos inacabados y que necesitan corrección.
Me dedicaría a leer, escribir, dibujar, pasear, contemplar, soñar, escuchar el silencio, agrandar mi corazón, reencontrarme conmigo mismo, y de noche…a cazar estrellas fugaces con mis ojos.
Este año no tiene remedio, pero para el próximo llevaré este post a la agencia de viajes a ver si me encuentra algo con estas características, aunque lo veo complicado…
Serían lejos del bullicio de un pueblo veraniego y a kilómetros de bares de copas. No iría a un gran hotel con animaciones nocturnas y grandes y atestadas piscinas. Tampoco iría acompañado de un grupo de turistas que pasan por muchos sitios velozmente y controlados por el reloj. No sería en un crucero donde lo más lejos que pudiera andar sería de proa a popa. Procuraría no ir a un aeropuerto para evitar las colas, ya sea para entregar mi tarjeta de embarque o para mirar hipnotizadamente la cinta rodante con maletas en espera de que llegue la mía.
Sería en un rincón semi perdido a varios kilómetros del pueblo más cercano. Un sitio que no sea de paso para ningún sitio, sino al que haya que ir expresamente. Un lugar donde los móviles carezcan de cobertura y los canales de televisión no lleguen, donde la ausencia de Internet me haga, incluso, descansar de ella. Que al abrir las ventanas se escuche el sonido del mar rompiendo contra las olas y que cerca haya un lugar desde el que pueda contemplarlo. Que alrededor haya campos y caminos por los que pueda andar en esos momentos previos al atardecer y en los que pueda envolverme de su magia y seducción. Que en torno a ello haya árboles que donen graciosamente sus sombras. Que mi despertador sean los trinos de los pájaros al amanecer. Que me pongan la comida por delante y que haya pan caliente para desayunar y gazpacho fresco en el frigorífico. Donde los días sean soleados y las noches frescas. Que permita en la noche mirar al cielo sin nada que lo oculte.
Que la habitación tenga aparte de la cama, con una almohada que no se hunda, un sillón cómodo y una mesa grande y espaciosa. Sobre ésta pondría esa serie de libros que tengo pendiente de leer, un paquete de folios, mis bolígrafos, mis rotuladores y los lápices de colores; el ordenador portátil. También metería en mi maleta mi colección de escritos inacabados y que necesitan corrección.
Me dedicaría a leer, escribir, dibujar, pasear, contemplar, soñar, escuchar el silencio, agrandar mi corazón, reencontrarme conmigo mismo, y de noche…a cazar estrellas fugaces con mis ojos.
Este año no tiene remedio, pero para el próximo llevaré este post a la agencia de viajes a ver si me encuentra algo con estas características, aunque lo veo complicado…
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Pues lo veo dificil, pero todo es proponerselo, no crees?
Un abrazo
Un abrazo
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Ideal... para unos días, unas vacaciones, un paréntesis. Después de reencontrarme, volvería a la civilización, para volver a perderme y así, como en una rueda contínua de encuentros y desencuentros transcurriría mi vida.
Muchos besos
Muchos besos
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Esos días idílicos si no los puedes compartir con alguien, yo creo que no serían completos. Porque los paseos, los despertares, la búsqueda de la osa mayor, el aire del anochecer....buff que romántico. He observado tus dibujos,supongo que Escher te gustará, me lo ha recordado tu autorretrato. Un saludo
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Bien.. yo creo que alguna de esas cosas ya las tienes todo el año, solo que igual no te has dado cuenta aún. Solo has de mirar hacía dentro y verás un lugar como el que imaginas fuera.
Muchos besitos .
Muchos besitos .
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Si encontraras ese lugar imaginario
Me lo harías saber?
Me encantaría dormir escuchando las olas del mar, levantarme sentir la brisa en mi cara y pasear entre arboles centerarios sería tan hermoso
Un beso.
Me lo harías saber?
Me encantaría dormir escuchando las olas del mar, levantarme sentir la brisa en mi cara y pasear entre arboles centerarios sería tan hermoso
Un beso.
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Pues... si quieres puedes. Díle a un vecino, familiar... que te guarde una semanita el pc (pero de confianza)o le quitas la conexión a internet... y lo demás lo puedes hacer, si quieres. Ponle imaginación, sin tener que gastar ni un euro.
Me has dado una idea, nenito. :P
Me has dado una idea, nenito. :P
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a mi tb me gustarían asi unas vacaciones... pero me pregunto cuanto aguantaría con tanto silencio? cada 4 o 5 dias necesitaría más gente, mas contactos, mas ruido y sobre todo mas bullicio q el mio propio o el de mi acompañante...
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He vivido durante algunos años así, aunque con las obligaciones de ir a trabajar... te aseguro que lo echo de menos... puedo recordar la ventana de nuestra habitación, con sus contraventanas de madera pintada de color granate carruaje y los dos asomados desde la misma ventana preguntándonos miles de cosas sobre el nacimiento de las estrellas y sorprendernos una estrella fugaz...
Esas cosas no están en las agencias de viajes, tienes que encontrarlas guiandote por tu necesidad y tu instinto...
Besos.
Esas cosas no están en las agencias de viajes, tienes que encontrarlas guiandote por tu necesidad y tu instinto...
Besos.