¿Condenados a no entendernos?
Anoche, disfruté de una de estas típicas cenas navideñas que, quien mas quien menos, todo el mundo tenemos por estas fechas. Conozco mucha gente que comparte la opinión, de que este tipo de eventos no son, sino compromisos a los que se ven "obligados" a acudir, con poca o ninguna gana.
Quiza se deba al hecho de que yo tengo la inmensa suerte de trabajar con un grupo de compañeros en el que, en verdad se respira un buen ambiente, pero, este año que me voy a quedar sin ir (estoy de noche), me jode, y mucho. Además, ¡¡que coño!!, una fiesta es una fiesta, y para eso, casi siempre hay ánimo.
Bueno, el caso, es que anoche, tuve la oportunidad de resarcirme, en cierto modo, con una chufla que celebré con otro grupo de amigos.
En algún momento de la noche, en las copas que siguieron al agape propiamente dicho, mantuve una conversación con un de ellos, la cual, no sabría si considerar mas interesante, o preocupante. El amigo en cuestión, trabaja como profesor en un instituto, dando clases a chavales que tienen en torno a los dieciocho años. Y decía lo de preocupante, porque en dicha conversación este amigo afirmaba de una forma categórica, que hay cosas, que tristemente, parecen condenadas a no cambiar nunca. Hacia con ello referencia, a que hoy, quince años después de que nosotros vivieramos esa etapa, los esquemas continuan tanto o mas rígidos que entonces. Los roles asignados, o adquiridos en forma voluntaria, tanto por hombres, como por mujeres, no difieren en absoluto de los que a nosotros nos tocó desempeñar en esta época de nuestra vida. Me hablaba así de grupos de amigos compuestos en exclusiva, bien por hombres, bien por mujeres, pero nunca mixtos. Los chicos con la sempiterna pose de gallitos delante de ellas, exhibiendo el comportamiento del mas macho de la manada. Ellas por su parte, mostrando envidias y odios, o la mas absoluta admiración por la lider del grupo (generalmente la mas desarrollada físicamente), e incluso, alentando este exhibicionismo masculino tan ridículo.
Con todo, aún por primitivo que resulte todo esto, aún podría tener un pase desde un punto de vista puramente animal, que al fin y al cabo, es lo que somos, nos guste o no. Algo propio de estas edades, con las hormonas en plena ebullición. Vale.
Pero es que la cosa no termina aquí, sino que aún se siguen utilizando expresiónes del tipo "maricón de mierda", para todo aquel chaval, que lejos de expresar sus tendencias sexuales, se ve juzgado por el mero hecho de no compartir actitudes como las descritas. Por ser capaz de entablar una amistad con las chicas, sin sentirse en absoluto violentado por ello, o alejarse de forma inteligente de las demostraciones de masculinidad. No quiero imaginar el calvario, de aquel pobre chaval, que efectivamente muestre, unas maneras claramente afeminadas.
Y aquella chica que descubre temprano lo maravilloso de las relaciones con el otro sexo, de la magia de descubrir, y se muestra aventurada y experimenta sensaciones y sentimientos con distintos chicos por el puro placer que proporciona la conquista trabajada, por supuesto, no pasa de ser "una guarrra de campeonato", o "la mas cerda de todas".
He de confesar, que hasta ayer albergaba la esperanza de que esta serie de comportamientos no fueran sino vestigios de la parte mas siniestra de nuestro pasado. Que fueran fruto de una educación con demasiadas influencias del catolicismo mas rancio. Pero una vez mas, queda demostrado que mi ingenuidad supera con mucho a la realidad.
Visto con el paso de los años, me apena profundamente, que en este aspecto, como ocurre en tantos otros, no hayamos sido capaces de evolucionar transcurridos quince años. Me apena pensarlo, porque hoy, ahora que soy consciente de lo maravilloso que resulta el que comportamos todos tantas cosas, a pesar de las diferencias; de lo genial y enriquecedor que es siempre descubrir y poder entender a alguien que, por suerte es tan diferente a ti, hubiera querido haber sabido disfrutarlo muchísimo antes.
Y nada ha cambiado.
Quiza se deba al hecho de que yo tengo la inmensa suerte de trabajar con un grupo de compañeros en el que, en verdad se respira un buen ambiente, pero, este año que me voy a quedar sin ir (estoy de noche), me jode, y mucho. Además, ¡¡que coño!!, una fiesta es una fiesta, y para eso, casi siempre hay ánimo.
Bueno, el caso, es que anoche, tuve la oportunidad de resarcirme, en cierto modo, con una chufla que celebré con otro grupo de amigos.
En algún momento de la noche, en las copas que siguieron al agape propiamente dicho, mantuve una conversación con un de ellos, la cual, no sabría si considerar mas interesante, o preocupante. El amigo en cuestión, trabaja como profesor en un instituto, dando clases a chavales que tienen en torno a los dieciocho años. Y decía lo de preocupante, porque en dicha conversación este amigo afirmaba de una forma categórica, que hay cosas, que tristemente, parecen condenadas a no cambiar nunca. Hacia con ello referencia, a que hoy, quince años después de que nosotros vivieramos esa etapa, los esquemas continuan tanto o mas rígidos que entonces. Los roles asignados, o adquiridos en forma voluntaria, tanto por hombres, como por mujeres, no difieren en absoluto de los que a nosotros nos tocó desempeñar en esta época de nuestra vida. Me hablaba así de grupos de amigos compuestos en exclusiva, bien por hombres, bien por mujeres, pero nunca mixtos. Los chicos con la sempiterna pose de gallitos delante de ellas, exhibiendo el comportamiento del mas macho de la manada. Ellas por su parte, mostrando envidias y odios, o la mas absoluta admiración por la lider del grupo (generalmente la mas desarrollada físicamente), e incluso, alentando este exhibicionismo masculino tan ridículo.
Con todo, aún por primitivo que resulte todo esto, aún podría tener un pase desde un punto de vista puramente animal, que al fin y al cabo, es lo que somos, nos guste o no. Algo propio de estas edades, con las hormonas en plena ebullición. Vale.
Pero es que la cosa no termina aquí, sino que aún se siguen utilizando expresiónes del tipo "maricón de mierda", para todo aquel chaval, que lejos de expresar sus tendencias sexuales, se ve juzgado por el mero hecho de no compartir actitudes como las descritas. Por ser capaz de entablar una amistad con las chicas, sin sentirse en absoluto violentado por ello, o alejarse de forma inteligente de las demostraciones de masculinidad. No quiero imaginar el calvario, de aquel pobre chaval, que efectivamente muestre, unas maneras claramente afeminadas.
Y aquella chica que descubre temprano lo maravilloso de las relaciones con el otro sexo, de la magia de descubrir, y se muestra aventurada y experimenta sensaciones y sentimientos con distintos chicos por el puro placer que proporciona la conquista trabajada, por supuesto, no pasa de ser "una guarrra de campeonato", o "la mas cerda de todas".
He de confesar, que hasta ayer albergaba la esperanza de que esta serie de comportamientos no fueran sino vestigios de la parte mas siniestra de nuestro pasado. Que fueran fruto de una educación con demasiadas influencias del catolicismo mas rancio. Pero una vez mas, queda demostrado que mi ingenuidad supera con mucho a la realidad.
Visto con el paso de los años, me apena profundamente, que en este aspecto, como ocurre en tantos otros, no hayamos sido capaces de evolucionar transcurridos quince años. Me apena pensarlo, porque hoy, ahora que soy consciente de lo maravilloso que resulta el que comportamos todos tantas cosas, a pesar de las diferencias; de lo genial y enriquecedor que es siempre descubrir y poder entender a alguien que, por suerte es tan diferente a ti, hubiera querido haber sabido disfrutarlo muchísimo antes.
Y nada ha cambiado.
Comentario:
"¿De la parte más siniestra de nuestro pasado??????".
Exagerado que eres un exagerado. Creo que dramatizas, desde luego que hay comportamientos censurables; pero chico, quizás hemos pasado por ello, lo hemos soportado más o menos o (creo que los más) lo hemos visto de refilón y aquí estamos. Generalizas y como siempre generalizar no es bueno.
¿Me das el teléfono de ese profe? Quiero que me hable de los alumnos corrientes, de los que no son estereotipos, ni asumen roles (esto segura de que haberles hailes).
Sonrisas.
Exagerado que eres un exagerado. Creo que dramatizas, desde luego que hay comportamientos censurables; pero chico, quizás hemos pasado por ello, lo hemos soportado más o menos o (creo que los más) lo hemos visto de refilón y aquí estamos. Generalizas y como siempre generalizar no es bueno.
¿Me das el teléfono de ese profe? Quiero que me hable de los alumnos corrientes, de los que no son estereotipos, ni asumen roles (esto segura de que haberles hailes).
Sonrisas.
Comentario:
Las cosas son como dices, aun a esas edades podemos decir que estan dominados por las hormonas... el problema es que se supone que después no.
Comentario:
Pues por una vez, amigo, discreparé contigo.
Mi grupo del insti, hace también quince años (somos de la misma quinta) era mixto, a los gays, jamás les llamamos "maricones de mierda" ni los discriminábamos de ninguna forma (ni positiva, ni negativa. Simplemente, eran tíos a los que les gustaban otros tíos. Punto) en nuestro grupo no habían líderes claros, ni masculino ni femenino, y entre todos hablábamos de música, de política y de lo que se terciara. Nada de diferencias más que las obvias y las marcadas por la "edad del pavo".
Con lo que hoy por hoy, supongo que será igual.
Lo que me lleva a la reflexión que hacía para mi mientras leía tu post: ¿Dependerá del tipo de instituto y de la ciudad?
Pero vamos, mi experiencia, nada que ver...
Un besazo
Mi grupo del insti, hace también quince años (somos de la misma quinta) era mixto, a los gays, jamás les llamamos "maricones de mierda" ni los discriminábamos de ninguna forma (ni positiva, ni negativa. Simplemente, eran tíos a los que les gustaban otros tíos. Punto) en nuestro grupo no habían líderes claros, ni masculino ni femenino, y entre todos hablábamos de música, de política y de lo que se terciara. Nada de diferencias más que las obvias y las marcadas por la "edad del pavo".
Con lo que hoy por hoy, supongo que será igual.
Lo que me lleva a la reflexión que hacía para mi mientras leía tu post: ¿Dependerá del tipo de instituto y de la ciudad?
Pero vamos, mi experiencia, nada que ver...
Un besazo
Comentario:
Sí, una tristeza, no ha cambiado nada...
Parece que estés describiendo mi instituto y el de muchos de nosotros...y peor, porque ahora lo que les divierte es ligar dándose caña, dirigirse a la persona que les gusta con calificativos como zorra o anormal.
No aprendemos.
Toda la razón con lo de los puerros...
Un besazo!
Parece que estés describiendo mi instituto y el de muchos de nosotros...y peor, porque ahora lo que les divierte es ligar dándose caña, dirigirse a la persona que les gusta con calificativos como zorra o anormal.
No aprendemos.
Toda la razón con lo de los puerros...
Un besazo!
Comentario:
Sí, una tristeza, no ha cambiado nada...
Parece que estés describiendo mi instituto y el de muchos de nosotros...y peor, porque ahora lo que les divierte es ligar dándose caña, dirigirse a la persona que les gusta con calificativos como zorra o anormal.
No aprendemos.
Toda la razón con lo de los puerros...
Un besazo!
Parece que estés describiendo mi instituto y el de muchos de nosotros...y peor, porque ahora lo que les divierte es ligar dándose caña, dirigirse a la persona que les gusta con calificativos como zorra o anormal.
No aprendemos.
Toda la razón con lo de los puerros...
Un besazo!
Comentario:
Para ser "diferente" en esa época se tiene que tener una personalidad muy marcada, muy fuerte, y ocurre muy raramente. Más adelante si se va perfilando y entonces nos damos cuenta de muchas cosas, pero mientras tanto.. uno/a más del rebaño..
No creo que sea culpa de los padres ni de los profesores, la sociedad en sí, supongo..
Muchos mususs
No creo que sea culpa de los padres ni de los profesores, la sociedad en sí, supongo..
Muchos mususs
Comentario:
Pues efectivamente es una pena... pero sobre todo porque los padres y profesores de esos chicos deberían haberse molestado en inculcarles los valores que ellos han ido aprendiendo con el paso del tiempo...
En fin... una pena.
Un besito
En fin... una pena.
Un besito





