Ante todo ciudadano
Ayer día 12 de Octubre se celebró el día de la Hispanidad, tambien conocido como el día de La Raza (manda huevos con la conmemoración).
Supongo que habrá personas que encontrarán una significación muy especial a este día. A mi, la verdad, he de reconocer que me deja absolutamente frio.
El caso es que, siguiendo los informativos nocturnos me tope con imagenes como la de abajo, correspondientes a una manifestación convocada por los ultras de la falange española en Iruña.

El asunto, como no podía ser de otra manera, acabo como el rosario de la aurora, con enfrentamientos y destrozos multiples.
Y digo yo, que cojones, que ahora que empieza a pintar la cosa de otra manera, son ganas de provocar y joder la marrana las de esta gentuza.
¿Será que no se sienten comodos con la ausencia de enfrentamiento? ¿Tienen interés en prolongar infinitamente esta lacra de la violencia absurda? Estoy convencido de que así es.
Admito que mientras veía las imagenes, no podía evitar pensar que no deberían de haber contado con la protección policial. Seguro que se les hubieran bajado los humos. Y me acojona reconocer esto, porque jamás he sido, ni seré partidiario, de ningún tipo de violencia, provenga esta de donde provenga, pero supongo que tambien forma parte de nuestra parte mas animal, el tener tentaciones de este tipo, en determinadas circunstancias.
Y quiero dejar perfectamente claro esto anterior, antes de continuar con el resto de la reflexión.
Soy pues, de los que consideran perfectamente legítimo (que no exento de estupidez en muchas ocasiones) el morir en defensa de un ideal, pero jamás justificaría ni una sola muerte, de ningún tipo, en nombre del mismo.
Aclarado pues este punto, confieso que mis ideales en lo político, estan mas cerca del nacionalismo que de ninguna otra opción. Pero no porque comparta el sentido diferenciador del termino, siguiendo el juego de que, o eres de los nuestros, o estas en nuestra contra, como si aquel que se sienta español, automaticamente deja de poder sentirse un verdadero vasco, catalan, o gallego, etc (menciono solo estos pueblos por ser en los que un mayor arraigo tienen estas ideas). Esto me parece una solemne estupidez. Es una cuestión de apreciaciones personales que nadie puede ni debería juzgar nunca. Como tampoco le veo ningún sentido que a alguien que no se sienta español, sino exclusivamente vasco, catalan o gallego, etc se le pretenda obligar a pasar por el aro por el articulo 33.
Por supuesto que amo a esta tierra, en la que, por otra parte, solo la casualidad ha querido que nazca. Amo su cultura y a sus gentes, pero tampoco me niego a admitir que nuestra mierda huele igual que la de un madrileño, un andaluz o un extremeño.
Se trata en fin, de una cuestión práctica. Considero que la gestión de la administración pública, cuanto mas cercana este a sus gentes, tanto mejor.
A ver si me explico. Esto es como si el presidente de mi comunidad de vecinos pretendiera decidir sobre el color del salón de mi casa, o sobre como se administran los dineros en la misma. Gracias, pero no. Gracias. Ya será jodido llegar a un consenso sobre el particular con mi señora esposa, mis hijos, la abuela y el perro, como para que nadie pretenda imponer su criterio desde fuera. Y que no me califiquen de insolidario a mi, que contribuyo proporcional y puntualmente con los gastos comunitarios. Y ni que decir tiene, que, al igual que mi puerta estara siempre abierta para aquel vecino que lo requiera (por gusto o por necesidad), igualmente quisiera pensar que yo tambien tengo abierta la de cualquiera de mis vecinos.
Sencillamente, deseo que cuando el cartero tenga que entregarme un paquete, ya se trate de una sanción, o la herencia de la abuela americana, sepa que tiene que hacerlo en el número 69 de la Calle Melancolía, si, pero en el 5º A, y no en el buzón del administrador o del portero.
Y si un día se organiza una timba al mus en el barrio, donde los vecinos del número 69 nos enfrentemos al resto de comunidades de vecinos, que no se olviden de llamarme, que acudiré gustoso.
Supongo que habrá personas que encontrarán una significación muy especial a este día. A mi, la verdad, he de reconocer que me deja absolutamente frio.
El caso es que, siguiendo los informativos nocturnos me tope con imagenes como la de abajo, correspondientes a una manifestación convocada por los ultras de la falange española en Iruña.

El asunto, como no podía ser de otra manera, acabo como el rosario de la aurora, con enfrentamientos y destrozos multiples.
Y digo yo, que cojones, que ahora que empieza a pintar la cosa de otra manera, son ganas de provocar y joder la marrana las de esta gentuza.
¿Será que no se sienten comodos con la ausencia de enfrentamiento? ¿Tienen interés en prolongar infinitamente esta lacra de la violencia absurda? Estoy convencido de que así es.
Admito que mientras veía las imagenes, no podía evitar pensar que no deberían de haber contado con la protección policial. Seguro que se les hubieran bajado los humos. Y me acojona reconocer esto, porque jamás he sido, ni seré partidiario, de ningún tipo de violencia, provenga esta de donde provenga, pero supongo que tambien forma parte de nuestra parte mas animal, el tener tentaciones de este tipo, en determinadas circunstancias.
Y quiero dejar perfectamente claro esto anterior, antes de continuar con el resto de la reflexión.
Soy pues, de los que consideran perfectamente legítimo (que no exento de estupidez en muchas ocasiones) el morir en defensa de un ideal, pero jamás justificaría ni una sola muerte, de ningún tipo, en nombre del mismo.
Aclarado pues este punto, confieso que mis ideales en lo político, estan mas cerca del nacionalismo que de ninguna otra opción. Pero no porque comparta el sentido diferenciador del termino, siguiendo el juego de que, o eres de los nuestros, o estas en nuestra contra, como si aquel que se sienta español, automaticamente deja de poder sentirse un verdadero vasco, catalan, o gallego, etc (menciono solo estos pueblos por ser en los que un mayor arraigo tienen estas ideas). Esto me parece una solemne estupidez. Es una cuestión de apreciaciones personales que nadie puede ni debería juzgar nunca. Como tampoco le veo ningún sentido que a alguien que no se sienta español, sino exclusivamente vasco, catalan o gallego, etc se le pretenda obligar a pasar por el aro por el articulo 33.
Por supuesto que amo a esta tierra, en la que, por otra parte, solo la casualidad ha querido que nazca. Amo su cultura y a sus gentes, pero tampoco me niego a admitir que nuestra mierda huele igual que la de un madrileño, un andaluz o un extremeño.
Se trata en fin, de una cuestión práctica. Considero que la gestión de la administración pública, cuanto mas cercana este a sus gentes, tanto mejor.
A ver si me explico. Esto es como si el presidente de mi comunidad de vecinos pretendiera decidir sobre el color del salón de mi casa, o sobre como se administran los dineros en la misma. Gracias, pero no. Gracias. Ya será jodido llegar a un consenso sobre el particular con mi señora esposa, mis hijos, la abuela y el perro, como para que nadie pretenda imponer su criterio desde fuera. Y que no me califiquen de insolidario a mi, que contribuyo proporcional y puntualmente con los gastos comunitarios. Y ni que decir tiene, que, al igual que mi puerta estara siempre abierta para aquel vecino que lo requiera (por gusto o por necesidad), igualmente quisiera pensar que yo tambien tengo abierta la de cualquiera de mis vecinos.
Sencillamente, deseo que cuando el cartero tenga que entregarme un paquete, ya se trate de una sanción, o la herencia de la abuela americana, sepa que tiene que hacerlo en el número 69 de la Calle Melancolía, si, pero en el 5º A, y no en el buzón del administrador o del portero.
Y si un día se organiza una timba al mus en el barrio, donde los vecinos del número 69 nos enfrentemos al resto de comunidades de vecinos, que no se olviden de llamarme, que acudiré gustoso.
Comentario:
No se me habría ocurrido nunca compararlo como lo has hecho tú... y ha quedado clarísimo!!! En fin, que tienes toda la razón..
Besos!
Besos!





